{"id":3877,"date":"2009-10-07T22:59:49","date_gmt":"2009-10-08T03:59:49","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=3877"},"modified":"2009-10-07T22:59:49","modified_gmt":"2009-10-08T03:59:49","slug":"182-el-vientre-de-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2009\/10\/07\/182-el-vientre-de-la-tierra\/","title":{"rendered":"182. El Vientre de la Tierra"},"content":{"rendered":"<p>182.1. M\u00e1s de una vez la Biblia compara a la tierra con un &#8220;vientre.&#8221; Texto impresionante en este sentido es el de Job: &#8220;desnudo sal\u00ed del vientre y desnudo volver\u00e9 a \u00e9l&#8221; (Job 1,21). Es posible que una resonancia de este modo de hablar est\u00e9 presente en la extra\u00f1a pregunta de Nicodemo, que sin esta consideraci\u00f3n resulta s\u00f3lo rid\u00edcula: &#8220;\u00bfEs que acaso puede el hombre volver a entrar al seno de su madre y volver a nacer?&#8221; (Jn 3,4). Cuando lees esa pregunta con tus ojos y desde tu perspectiva moderna lo que parece raro, y en donde queda el acento, es en eso de &#8220;volver a entrar al seno de su madre,&#8221; pues es obvio que tal &#8220;entrada&#8221; repugna al pensamiento y es desagradable a la humana imaginaci\u00f3n. La verdad es que la pregunta del &#8220;maestro de Israel&#8221; (cf. Jn 3,10) no viene a proponer una cosa tan absurda. Su acento no est\u00e1 ah\u00ed sino en lo que sigue, como si dijera: &#8220;\u00bfEs que acaso un hombre, vuelto al seno de su madre, puede volver a nacer?&#8221;: es decir: &#8220;Una vez que el hombre lo ha perdido todo \u2014pues esta es la obra de la muerte, que te devuelve al seno de tu &#8220;madre,&#8221; la tierra\u2014 puede tener un nuevo comienzo?.&#8221; De ah\u00ed la respuesta de Cristo: el nuevo nacimiento se da por el agua y el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>182.2. Esto significa que la pregunta de Nicodemo alud\u00eda, aun veladamente para \u00e9l a la muerte; y es as\u00ed que la respuesta de Cristo alude, delicada pero ya definidamente, hacia la resurrecci\u00f3n. En efecto, ese nuevo nacimiento no puede darse sin la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu, y esa efusi\u00f3n est\u00e1 unida en el designio del Padre a la Pascua de su Hijo Jesucristo, pues el Amor del Esp\u00edritu, que es Amor de Bodas, derramado sobre la Iglesia, la sana, la defiende, la alimenta y la adorna como verdadera Novia del Cordero.<\/p>\n<p>182.3. De la tierra como vientre ya te inspir\u00e9 hace unos a\u00f1os, cuando todav\u00eda no te trataba como ahora te trato. Fue un S\u00e1bado Santo en que, llamado a predicar sobre la soledad de la Virgen Mar\u00eda, fuiste interiormente sorprendido por una inspiraci\u00f3n que Dios me concedi\u00f3 entregarte: aquel sepulcro, nuevo y excavado en tierra, tiene profundas semejantes con Nuestra Se\u00f1ora, en el misterio de su dolor.<\/p>\n<p>182.4. Es un sepulcro &#8220;nuevo,&#8221; es decir, no utilizado por nadie y como misteriosamente reservado para morada del cuerpo de Jes\u00fas. Se parece, pues, al vientre de la Virgen, sellado, como aquel huerto del Cantar (Ct 4,12) y reservado para el cuerpo del Hijo de Dios. De Mar\u00eda nace Jes\u00fas, para esta vida que t\u00fa y tus hermanos tienen, vida marcada por el tiempo; de ese otro vientre &#8220;nace&#8221; Jes\u00fas, ya glorificado y Se\u00f1or de la muerte, esta vez no para participar de tu vida, sino para darte a participar de su vida, una vida con justicia llamada &#8220;eterna.&#8221; Mar\u00eda es fecundada por la obra del Esp\u00edritu Santo \u00e1mbito de amor en que Dios Padre hace como una nueva creaci\u00f3n; el sepulcro es &#8220;fecundado&#8221; por el poder del Esp\u00edritu, y el Padre levanta a su Hijo del reino de la muerte. De Mar\u00eda nace desnudo el Cristo, necesitado de toda protecci\u00f3n de los hombres y los animales; del sepulcro nace Cristo, de nuevo desnudo, pero ya no pidiendo sino otorgando vigorosa y sobreabundante protecci\u00f3n a los hombres y, por ministerio de ellos, al universo entero.<\/p>\n<p>182.5. He aqu\u00ed pues la humillaci\u00f3n de la Virgen y la exaltaci\u00f3n del sepulcro. Ella se ve reducida a ser como la tierra que es pisoteada y despreciada; el sepulcro de tierra se ve exaltado y llega a ser como m\u00edstico vientre del que nace la luz que todos alaban. El abajamiento de Ella asombra tanto como la inmensa dignidad de \u00e9l. Ella se vuelve como tierra de muerte, pero con su acto de entrega del Cuerpo muerto de Cristo, hace a la tierra muerta una virgen madre, como es ella. Ella qued\u00f3 como un sepulcro; ella hizo al sepulcro bello, virgen y fecundo, como Ella era.<\/p>\n<p>182.6. Nunca, esc\u00fachame bien, nunca una lengua humana ni un poema de \u00c1ngeles podr\u00e1 narrar el grado de amor de Ella en ese momento. Cuando Ella entregaba a su Hijo a la negrura de esa caverna; cuando Ella &#8220;sembraba&#8221; la Semilla de Resurrecci\u00f3n, que era el cad\u00e1ver de su Hijo, en ese fr\u00edo espeso de la tierra, Ella estaba padeciendo mil muertes mientras un glacial de tormentos le part\u00eda por medio el alma.<\/p>\n<p>182.7. \u00a1Oh Bendita Sembradora, Santa y Noble Campesina! Llevas en tu regazo la Semilla de un mundo nuevo, el resumen espantosa de las miserias de los hombres y el compendio atroz de sus s\u00faplicas. \u00a1Oh Bendita Sembradora, Santa y Noble Campesina! Depositando tu tesoro en la tierra la hiciste Cielo, y entregando tu amor a los rincones de la pe\u00f1a grabaste la dulzura de tu amor en todos los corazones de los cristianos.<\/p>\n<p>182.8. Dilo, dilo y ens\u00e9\u00f1alo a decir: \u00a1Oh Bendita Sembradora, Santa y Noble Campesina! Deja que te invite a la alegr\u00eda. Dios te ama; su amor es eterno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>182.1. 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