{"id":325,"date":"2004-10-14T12:16:35","date_gmt":"2004-10-14T17:16:35","guid":{"rendered":"390854309"},"modified":"2005-09-12T15:44:40","modified_gmt":"2005-09-12T15:44:40","slug":"410","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2004\/10\/14\/410\/","title":{"rendered":"\u00bf\u00c9l o Ella? (3a. parte)"},"content":{"rendered":"<p>Se ha vuelto com\u00fan en algunos predicadores o te\u00f3logos el usar la expresi\u00f3n &#8220;Dios Padre-Madre&#8221; como tratando de evitar que asociamos demasiado estrechamente a Dios con el g\u00e9nero masculino. Aqu\u00ed hay dos temas distintos. Uno es el de los adjetivos: &#8220;paternal,&#8221; &#8220;maternal;&#8221; el otro es el tema de los pronombres o sustantivos.<\/p>\n<p><!--more-->   <\/p>\n<p>Me explico: mi pap\u00e1 puede ser muy hombre y sin embargo manifestar a veces una ternura que cabe describir como maternal. No por eso dir\u00e9 que tengo un &#8220;padre-madre.&#8221; Otro ejemplo: Santa Catalina de Siena habla de asumir &#8220;virilmente&#8221; el combate espiritual, y as\u00ed lo aconseja a muchas mujeres. \u00bfEst\u00e1 tratando de que ellas se vuelvan &#8220;mujeres-hombres&#8221;? Es obvio que no.<\/p>\n<\/p>\n<p>La Biblia presenta muchos rasgos maternales en Dios, porque su amor es inagotable. Pero ese es un tema distinto al del uso de los pronombres (\u00e9l &#8211; ella) y sustantivos (padre &#8211; madre).<\/p>\n<\/p>\n<p>Es interesante comprobar que la Biblia recorre muchas escalas del amor y las utiliza ciertamente para hablarnos del amor de Dios, pero se abstiene consistentemente de algunas comparaciones. Por ejemplo, es evidente que los pap\u00e1s aman much\u00edsimo a sus hijos, pero en ninguna parte de la Biblia se presenta el amor a Dios comparado con el amor que uno le tiene a un hijo. Lo m\u00e1s cercano a ello lo encontramos cuando se habla de Cristo, cuya divinidad ciertamente predican las Escrituras, pero eso no quita que la expresi\u00f3n: &#8220;Ama a Dios como amas a tu hijo&#8221; es ajeno a la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Otras expresiones son igualmente ajenas. Seg\u00fan he dicho en otros lugares, nunca se compara el amor a Dios con el amor que se le tiene a la novia o la esposa. Dios nunca aparece siendo la parte femenina. \u00c9l, por el contrario es el &#8220;esposo&#8221; o el &#8220;novio.&#8221; Este lenguaje encuentra su culminaci\u00f3n en la Bodas de Cristo en el Apocalipsis.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es decir que Dios aparece como amigo, padre, maestro, pastor, esposo, pero no aparece nunca como objeto del amor que se le tiene o tendr\u00eda a una esposa, a un hijo, o a una cosa o mascota. Y ello es as\u00ed a pesar de que evidentemente el registro afectivo humano cobija a las esposas, los hijos y las cosas. Tenemos que deducir que no todo lo que nosotros llamamos amor y no todas las experiencias de amar son \u00fatiles para referirnos a Dios, a pesar de esa frase de San Juan, que se parece a una definici\u00f3n: &#8220;Dios es Amor&#8221; (1 Jn 4,8.16). No por el hecho de que encontremos un espacio donde hay amor humano tenemos que pensar que ah\u00ed se encuentra una met\u00e1fora del amor divino.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sentada esa base, uno puede preguntarse por qu\u00e9 sucede as\u00ed. \u00bfHay algo de malo en decir que Dios es madre? \u00bfNo es incluso mayor el amor de las madres que el de los mismos pap\u00e1s? S\u00ed, puede ser; y de ello tenemos que aprender que el criterio que sigui\u00f3 el Esp\u00edritu Santo al hablar del misterio de Dios no fue sencillamente el criterio de la intensidad o cantidad del amor.<\/p>\n<\/p>\n<p>Obviamente no es malo sino bell\u00edsimo y elocuent\u00edsimo el amor de las mam\u00e1s. El problema no es todo lo bueno que tienen las mam\u00e1s en su manera de amar sino un defecto que de alg\u00fan modo es connatural a ese amor. Ese defecto proviene del hecho de que la relaci\u00f3n entre el hijo y la madre no es la misma que la relaci\u00f3n entre el hijo y el padre. Hay algo sublime, imposible de decir en palabras, que une a las mam\u00e1s con sus hijos; algo que viene de sentirlos, m\u00e1s all\u00e1 de toda f\u00f3rmula o expresi\u00f3n, como &#8220;carne suya.&#8221; Nosotros los hombres, ni siquiera los que son pap\u00e1s, podr\u00edamos contar apropiadamente qu\u00e9 significa este modo de amar.<\/p>\n<\/p>\n<p>Hay mam\u00e1s que en momentos de desnaturalizaci\u00f3n, por culpas ajenas o propias, llegan a detestar a sus hijos (caso del aborto); pero es evidente que si fu\u00e9ramos a hablar de Dios como &#8220;madre&#8221; tendr\u00edamos que pensar no en una madre desnaturalizada sino en la mejor de las madres. Y la mejor de las madres establece un puente absoluto con la vida de su hijo. Lo siente &#8220;suyo&#8221; de un modo intens\u00edsimo, y por ello siente su ser en continuidad con el ser del hijo, aunque el hijo crezca (esta experiencia la pueden refrendar todas las buenas madres de todos los tiempos, estoy bien seguro).<\/p>\n<\/p>\n<p>El &#8220;problema&#8221; es esa continuidad. No problema para las mam\u00e1s, por supuesto, ni problema para quienes nos gozamos de ser amados as\u00ed como sus hijos: problema de la capacidad del amor materno para expresar el amor de Dios en cuanto Dios. Entre Dios y su creaci\u00f3n hay amor pero no hay continuidad. Entre el Redentor y los redimidos hay amor pero no hay continuidad porque precisamente la salvaci\u00f3n se realiza desde la distancia entre aquel que es santo y los que somos pecadores, &#8220;porque conven\u00eda que tuvi\u00e9ramos tal sumo sacerdote: santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores y exaltado m\u00e1s all\u00e1 de los cielos&#8221; (Heb 7,26).<\/p>\n<\/p>\n<p>Ni el amor de un pap\u00e1 ni el de una mam\u00e1 es suficiente para contarnos cu\u00e1nto y c\u00f3mo nos ama Dios. Sin embargo, el amor paterno describe mejor la teolog\u00eda propia de los actos que relacionan a Dios con sus creaturas y con sus redimidos, y en ese sentido uno puede encontrar muy razonable que la Escritura siempre hable de Dios como &#8220;\u00c9l,&#8221; quedando siempre claro que no es el &#8220;g\u00e9nero&#8221; de Dios lo que estamos descubriendo.<\/p>\n<\/p>\n<p>El ejemplo de Cristo en oraci\u00f3n nos ilustra un poco m\u00e1s sobre esto mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se ha vuelto com\u00fan en algunos predicadores o te\u00f3logos el usar la expresi\u00f3n &#8220;Dios Padre-Madre&#8221; como tratando de evitar que asociamos demasiado estrechamente a Dios con el g\u00e9nero masculino. Aqu\u00ed hay dos temas distintos. 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