{"id":31119,"date":"2014-10-24T01:02:35","date_gmt":"2014-10-24T06:02:35","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=31119"},"modified":"2014-10-22T21:44:16","modified_gmt":"2014-10-23T02:44:16","slug":"jesus-hombre-del-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2014\/10\/24\/jesus-hombre-del-trabajo\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas hombre del trabajo"},"content":{"rendered":"<p><strong>259 <\/strong>En su predicaci\u00f3n, Jes\u00fas ense\u00f1a a apreciar el trabajo. \u00c9l mismo \u00ab se hizo semejante a nosotros en todo, dedic\u00f3 la mayor parte de los a\u00f1os de su vida terrena al trabajo manual junto al banco del carpintero \u00bb,<sup>573<\/sup> en el taller de Jos\u00e9 (cf. Mt 13,55; Mc 6,3), al cual estaba sometido (cf. Lc 2,51). Jes\u00fas condena el comportamiento del siervo perezoso, que esconde bajo tierra el talento (cf. Mt 25,14-30) y alaba al siervo fiel y prudente a quien el patr\u00f3n encuentra realizando las tareas que se le han confiado (cf. Mt 24,46). \u00c9l describe su misma misi\u00f3n como un trabajar: \u00ab Mi Padre trabaja siempre, y yo tambi\u00e9n trabajo \u00bb (Jn 5,17); y a sus disc\u00edpulos como obreros en la mies del Se\u00f1or, que representa a la humanidad por evangelizar (cf. Mt 9,37-38). Para estos obreros vale el principio general seg\u00fan el cual \u00ab el obrero tiene derecho a su salario \u00bb (Lc 10,7); est\u00e1n autorizados a hospedarse en las casas donde los reciban, a comer y beber lo que les ofrezcan (cf. ib\u00eddem).<\/p>\n<p><strong>260 <\/strong>En su predicaci\u00f3n, Jes\u00fas ense\u00f1a a los hombres a no dejarse dominar por el trabajo. Deben, ante todo, preocuparse por su alma; ganar el mundo entero no es el objetivo de su vida (cf. Mc 8,36). Los tesoros de la tierra se consumen, mientras los del cielo son imperecederos: a estos debe apegar el hombre su coraz\u00f3n (cf. Mt 6,19-21). El trabajo no debe afanar (cf. Mt 6,25.31.34): el hombre preocupado y agitado por muchas cosas, corre el peligro de descuidar el Reino de Dios y su justicia (cf. Mt 6,33), del que tiene verdadera necesidad; todo lo dem\u00e1s, incluido el trabajo, encuentra su lugar, su sentido y su valor, s\u00f3lo si est\u00e1 orientado a la \u00fanica cosa necesaria, que no se le arrebatar\u00e1 jam\u00e1s (cf. Lc 10,40-42).<\/p>\n<p><strong>261 <\/strong>Durante su ministerio terreno, Jes\u00fas trabaja incansablemente, realizando obras poderosas para liberar al hombre de la enfermedad, del sufrimiento y de la muerte. El s\u00e1bado, que el Antiguo Testamento hab\u00eda puesto como d\u00eda de liberaci\u00f3n y que, observado s\u00f3lo formalmente, se hab\u00eda vaciado de su significado aut\u00e9ntico, es reafirmado por Jes\u00fas en su valor originario: \u00ab \u00a1El s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado! \u00bb (Mc 2,27). Con las curaciones, realizadas en este d\u00eda de descanso (cf. Mt 12,9-14; Mc 3,1-6; Lc 6,6-11; 13,10-17; 14,1-6), Jes\u00fas quiere demostrar que es Se\u00f1or del s\u00e1bado, porque \u00c9l es verdaderamente el Hijo de Dios, y que es el d\u00eda en que el hombre debe dedicarse a Dios y a los dem\u00e1s. Liberar del mal, practicar la fraternidad y compartir, significa conferir al trabajo su significado m\u00e1s noble, es decir, lo que permite a la humanidad encaminarse hacia el S\u00e1bado eterno, en el cual, el descanso se transforma en la fiesta a la que el hombre aspira interiormente. Precisamente, en la medida en que orienta la humanidad a la experiencia del s\u00e1bado de Dios y de su vida de comuni\u00f3n, el trabajo inaugura sobre la tierra la nueva creaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>262 <\/strong>La actividad humana de enriquecimiento y de transformaci\u00f3n del universo puede y debe manifestar las perfecciones escondidas en \u00e9l, que tienen en el Verbo increado su principio y su modelo. Los escritos paulinos y jo\u00e1nicos destacan la dimensi\u00f3n trinitaria de la creaci\u00f3n y, en particular, la uni\u00f3n entre el Hijo-Verbo, el \u00ab Logos \u00bb, y la creaci\u00f3n (cf. Jn 1,3; 1 Co 8,6; Col 1,15-17). Creado en \u00c9l y por medio de \u00c9l, redimido por \u00c9l, el universo no es una masa casual, sino un \u00ab cosmos \u00bb,<sup>574<\/sup> cuyo orden el hombre debe descubrir, secundar y llevar a cumplimiento. \u00ab En Jesucristo, el mundo visible, creado por Dios para el hombre \u2014el mundo que, entrando el pecado, est\u00e1 sujeto a la vanidad (Rm 8,20; cf. ib\u00edd., 8,19-22)\u2014 adquiere nuevamente el v\u00ednculo original con la misma fuente divina de la Sabidur\u00eda y del Amor \u00bb.<sup>575<\/sup> De esta manera, es decir, esclareciendo en progresi\u00f3n ascendente, \u00ab la inescrutable riqueza de Cristo \u00bb (Ef 3,8) en la creaci\u00f3n, el trabajo humano se transforma en un servicio a la grandeza de Dios.<\/p>\n<p><strong>263 <\/strong>El trabajo representa una dimensi\u00f3n fundamental de la existencia humana no s\u00f3lo como participaci\u00f3n en la obra de la creaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de la redenci\u00f3n. Quien soporta la penosa fatiga del trabajo en uni\u00f3n con Jes\u00fas coopera, en cierto sentido, con el Hijo de Dios en su obra redentora y se muestra como disc\u00edpulo de Cristo llevando la Cruz cada d\u00eda, en la actividad que est\u00e1 llamado a cumplir. Desde esta perspectiva, el trabajo puede ser considerado como un medio de santificaci\u00f3n y una animaci\u00f3n de las realidades terrenas en el Esp\u00edritu de Cristo.<sup>576<\/sup> El trabajo, as\u00ed presentado, es expresi\u00f3n de la plena humanidad del hombre, en su condici\u00f3n hist\u00f3rica y en su orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica: su acci\u00f3n libre y responsable muestra su \u00edntima relaci\u00f3n con el Creador y su potencial creativo, mientras combate d\u00eda a d\u00eda la deformaci\u00f3n del pecado, tambi\u00e9n al ganarse el pan con el sudor de su frente.<\/p>\n<p><strong>NOTAS para esta secci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><sup>573<\/sup>Juan Pablo II, Carta enc. Laborem exercens, 6: AAS 73 (1981) 591.<\/p>\n<p><sup>574<\/sup>Juan Pablo II, Carta enc. Redemptor hominis, 1: AAS 71 (1979) 257.<\/p>\n<p><sup>575<\/sup>Juan Pablo II, Carta enc. Redemptor hominis, 8: AAS 71 (1979) 270.<\/p>\n<p><sup>576<\/sup>Cf. Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2427; Juan Pablo II, Carta enc. Laborem exercens, 27: AAS 73 (1981) 644-647.<\/p>\n<p><em>Este Compendio se publica \u00edntegramente, por entregas, <a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/iglesia-catolica\/biblioteca-vaticana\/compendio-de-doctrina-social\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>259 En su predicaci\u00f3n, Jes\u00fas ense\u00f1a a apreciar el trabajo. \u00c9l mismo \u00ab se hizo semejante a nosotros en todo, dedic\u00f3 la mayor parte de los a\u00f1os de su vida terrena al trabajo manual junto al banco del carpintero \u00bb,573 en el taller de Jos\u00e9 (cf. Mt 13,55; Mc 6,3), al cual estaba sometido (cf. &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2014\/10\/24\/jesus-hombre-del-trabajo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Jes\u00fas hombre del trabajo&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1050,317,824],"tags":[],"class_list":["post-31119","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-compendio-de-doctrina-social","category-jesucristo","category-trabajo"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31119"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31120,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31119\/revisions\/31120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}