{"id":3105,"date":"2009-05-24T10:26:54","date_gmt":"2009-05-24T10:26:54","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=3105"},"modified":"2010-06-26T15:00:20","modified_gmt":"2010-06-26T20:00:20","slug":"la-humildad-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2009\/05\/24\/la-humildad-de-jesus\/","title":{"rendered":"LA HUMILDAD DE JESUS"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA HUMILDAD DE JES\u00daS<\/strong><\/p>\n<p>(Mt 11,25-30; Mc 7, 24-30; Jn 13, 1-15; Filp 2,5-11)<\/p>\n<p>Les invito a estudiar un poco la persona de Jes\u00fas y a detenernos en una de las caracter\u00edsticas que le se\u00f1alan como al Hijo de Dios, que \u201c<em>se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo<\/em>\u201d (Filp 2, 7), haci\u00e9ndose hombre para conducir al hombre a la cima de la humildad que consiste en servir a Dios en los hombres, en humillarse por amor para glorificar a Dios salvando los hombres. No olvidemos que toda visi\u00f3n sobrenatural va siempre unida a la humildad. El humilde, que se considera poca cosa ante Dios, ve lo sobrenatural, ve a Jes\u00fas: \u201c<em>has revelado estas cosas a los sencillos y a los peque\u00f1os<\/em>\u201d (Mt 11,25); el que est\u00e1 pagado de su propia val\u00eda es incapaz de percibir lo sobrenatural, porque la humildad se opone a la soberbia: \u201c<em>ocultaste estas cosas a los sabios y entendidos<\/em>\u201d (Mt 11,25). El humilde reconoce que ha recibido de Dios todo lo que es y tiene (1Cor 4,7); que \u00e9l es nada sin Dios (Gal 6,3); que todo le viene de Dios y s\u00f3lo en El lo puede todo (Jn 15,5). <\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>La humildad de Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>La humildad b\u00edblica tiene grados: primero es la modestia que se opone a la vanidad. A un nivel m\u00e1s profundo se halla la humildad que se opone a la soberbia. Humilde es, entonces, el que reconoce que ha recibido de Dios todo lo que tiene: \u201c<em>\u00bfqu\u00e9 tienes que no hayas recibido de Dios? Y si lo has recibido \u00bfporque te glor\u00edas como si no lo hubieras recibido? <\/em>(1Cor 4,7). El humilde reconoce que es nada sin Dios: \u201c<em>nada puedo hacer sin \u00c9l<\/em>\u201d. Pero, incomparablemente m\u00e1s profunda todav\u00eda es la humildad de Cristo, que se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo hasta morir en cruz por nuestra redenci\u00f3n. <\/p>\n<p>Jes\u00fas es el Mes\u00edas humilde, anunciado por los profetas: \u201c<em>He aqu\u00ed que viene tu rey, justo y victorioso, humilde y montado en un asno\u201d <\/em>(Zac 9,9). Mateo aplica este pasaje a Jes\u00fas (21,1-4). En su vida, \u00c9l mismo se ha presentado humilde, en total dependencia de su Padre querido: vive plenamente el gozo de su relaci\u00f3n con \u00c9l, en entera dependencia de El, sometido en todo momento a su Padre, Se\u00f1or del universo. Sintamos lo m\u00e1s profundamente posible la oraci\u00f3n de la total sujeci\u00f3n de Jes\u00fas a su Padre querido. Dice Jes\u00fas: \u201c<em>En aquel momento, Jes\u00fas lleno del Esp\u00edritu Santo, exclam\u00f3: Yo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los sencillos y a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, as\u00ed ha sido tu benepl\u00e1cito. Todo me ha sido entregado por mi Padre. Y nadie conoce al Hijo sino el Padre y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar. Vengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n cansados y agobiados y yo los aliviar\u00e9. <\/em>La humildad tiene como fin principal someternos a Dios. Es por eso que Jes\u00fas, que nos quiere siempre dependiendo del Padre como \u00c9l, recibiendo su amor, nos entreg\u00f3 su misma oraci\u00f3n, el Padre nuestro, pidi\u00e9ndonos, adem\u00e1s, actuar como \u00c9l: \u201c<em><strong>aprendan de m\u00ed<\/strong> a ser mansos y humildes de coraz\u00f3n<\/em>\u201d (Mt 11, 25-30). Pero no podemos olvidar que para crecer en la humildad necesitamos la humillaci\u00f3n. Fue este el camino que Jes\u00fas humilde recorri\u00f3 del Padre a nosotros.<\/p>\n<p><strong>Camino de humillaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La carta a los Filipenses (2, 5-11) nos habla del camino que hace Jes\u00fas para venir del Padre a este mundo y lo llama <em>k\u00e9nosis <\/em>\u2013humillaci\u00f3n-. La carta expone el esquema b\u00edblico de la humillaci\u00f3n de Jes\u00fas (6-8) seguido de su exaltaci\u00f3n (9-11). Siendo Dios, no hizo alarde de su categor\u00eda de Dios, es decir, no hizo que lo tratasen como Dios, al contrario de Ad\u00e1n, que sin ser Dios, quiso ser como Dios, quiso ser tratado como Dios. Jes\u00fas opt\u00f3 por la humillaci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n, \u201c<em>se despoj\u00f3 de s\u00ed <\/em>mismo\u201d (v. 7), haci\u00e9ndose esclavo. En efecto, haci\u00e9ndose hombre, tom\u00f3 el camino de sumisi\u00f3n y obediencia. Por eso, el Jes\u00fas encarnado es el Jes\u00fas anonadado. Desde el primer instante de su existencia se hizo humilde y seguir\u00e1 siendo humilde mientras sea hombre, mientras sea Hijo del Padre. El mismo nos entrega su retrato: \u201c<em>soy manso y humilde de coraz\u00f3n<\/em>\u201d (Mt 11,29). <\/p>\n<p><strong>El lavatorio de los pies<\/strong><\/p>\n<p>Existe una profunda afinidad entre el Cristo, de la carta a los Filipenses y el del relato del lavatorio de los pies (Jn 13,3-15). En los dos se nos invita a imitarlo. En Filipenses: \u201c<em>tengan entre ustedes los mismos sentimientos que Cristo<\/em>\u201d (v.5), luego habla del despojo de su condici\u00f3n de divina \u2013<em>se despoj\u00f3<\/em>&#8211; para asumir la \u201c<em>condici\u00f3n de siervo<\/em>\u201d; por su parte san Juan nos presenta a Jes\u00fas que, a\u00fan \u201c<em>sabiendo que el Padre hab\u00eda puesto todo en sus manos y que hab\u00eda salido de Dios y a Dios volv\u00eda<\/em>, <em><strong> se despoja de sus vestiduras, se ci\u00f1e un delantal o toalla <\/strong><\/em>\u2013atuendo del siervo- <em>y se pone a lavar los pies a sus disc\u00edpulos<\/em>\u201d (v. 3-4). Y les dice a los suyos: <em>\u201cles he dado ejemplo, para que tambi\u00e9n ustedes hagan como yo he hecho<\/em>\u201d (v. 15). Podemos decir que el evangelista parece como traducir en im\u00e1genes pl\u00e1sticas y en gestos concretos lo que Filipenses nos dice de un modo general. <\/p>\n<p>Jes\u00fas, en el lavatorio de los pies, ha querido resumir todo el sentido de su vida, para que quedara bien grabado en la memoria de sus disc\u00edpulos. El gesto del lavatorio de los pies, puesto como conclusi\u00f3n de los evangelios, expresa que toda la vida de Jes\u00fas, desde el principio hasta el final, fue un servir a los hombres, porque Cristo \u201c<em>hab\u00eda venido, no a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos<\/em>\u201d (Mc 10, 45). <\/p>\n<p><strong>Llamados a ser y a vivir el estilo de Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo, Esp\u00edritu de Jes\u00fas humilde, act\u00faa eficazmente en aquellas personas que se le entregan sin condiciones y le piden que las conduzca siempre. Jes\u00fas, lleno en plenitud y ungido por el Esp\u00edritu Santo (Hech 10,38), se dej\u00f3 conducir por \u00c9l durante toda su vida y fue el hombre manso y humilde por excelencia. Mar\u00eda Sant\u00edsima, \u201c<em>la esclava del Se\u00f1or<\/em>\u201d y que solo quiere ser su sierva, cubierta por el Esp\u00edritu Santo, fue convertida en la Madre de su Hijo, nuestro Salvador. Nadie como ella ha imitado m\u00e1s perfectamente la humildad de Jes\u00fas, porque nadie como Ella ha calado tan hondamente en el conocimiento y el amor del Se\u00f1or Jes\u00fas. El Esp\u00edritu Santo, igualmente, santific\u00f3 a Juan el Bautista desde el vientre de su madre, y \u00a1qu\u00e9 humildad la de este hombre!: \u201c<em>conviene que El crezca y que yo disminuya<\/em>! Lo mismo aconteci\u00f3 con los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos: recibieron el Esp\u00edritu Santo y se dejaron conducir por \u00e9l, cambiando totalmente sus vidas, siendo elementos de uni\u00f3n y eficaces en su misi\u00f3n. El cristiano, que es otro Cristo, ha sido llamado a ser como Jes\u00fas. Los que se revisten de humildad en sus relaciones mutuas buscan los intereses de los otros. Si nos dejamos conducir por el Es la humildad vendr\u00e1 a nosotros.<\/p>\n<p>Es por esto, que Jes\u00fas presenta a los ni\u00f1os como modelos de sencillez y humildad: \u201c<em>Si nos se hacen como los ni\u00f1os no entrar\u00e1n en el Reino de los cielos<\/em>\u201d (Mt 18, 1-4). Para ser como uno de esos peque\u00f1os, a quienes el Se\u00f1or se revela, hay que aprender de Cristo, Maestro manso y humilde de coraz\u00f3n, hay que ser como Jes\u00fas en su relaci\u00f3n con el Padre, un verdadero ni\u00f1o. Necesitamos humillarnos ate Dios en las pruebas y participar de las humillaciones de Cristo crucificado y sufriente. <\/p>\n<p><strong>La extranjera humilde<\/strong><\/p>\n<p>Quiero terminar esta reflexi\u00f3n sobre la humildad de Jes\u00fas trayendo el ejemplo de humildad de una pagana. Estaba Jes\u00fas en la costa mediterr\u00e1nea, en Tiro, cuando se le adelanta una mujer cananea, y se entabla un di\u00e1logo entre ella y Jes\u00fas. Aflora una tensi\u00f3n que se expresa con la met\u00e1fora de los \u201chijos\u201d y los \u201cperros\u201d. La tensi\u00f3n se resuelve con la liberaci\u00f3n de la hija de esta mujer cananea. Dice el relato: <strong>\u201c<em><\/em><\/strong>Habiendo o\u00eddo hablar de \u00e9l una mujer, cuya hija estaba pose\u00edda de un esp\u00edritu inmundo, vino y se postr\u00f3 a sus pies. Esta mujer era pagana, siro fenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija el demonio. El le dijo:\u2019espera que primero se sacien los hijos, pues no est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perros. Pero ella le respondi\u00f3: \u2018s\u00ed, Se\u00f1or, tambi\u00e9n los perritos comen bajo la mesa las migajas de los ni\u00f1os\u2019. \u00c9l, entonces, le dijo: \u2018por lo que has dicho, vete, que el demonio ha salido de tu hija\u2019. Volvi\u00f3 a su casa y encontr\u00f3 que la ni\u00f1a estaba echada en la cama y que el demonio la hab\u00eda dejado\u201d (Mc 7, 24-30). <\/p>\n<p>La mujer pagana se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y, en su humildad, no se considera digna de nada. El di\u00e1logo entre Jes\u00fas y la mujer es de una belleza incomparable. Ella expuso su necesidad con gran fe y humildad. Lo que implora es una m\u00ednima atenci\u00f3n del amor de Jes\u00fas, que \u00c9l distribuye en abundancia entre los hijos de Israel. Jes\u00fas, con aparente dureza, consigue afianzar la fe de la cananea y que aparezca su gran humildad. Es grande la fe y la humildad de esta mujer y por eso arranca de Jes\u00fas el milagro que estaba fuera de programa: \u201c<em>No est\u00e1 bien coger el pan de los <strong>hijos<\/strong> y ech\u00e1rselo a los <strong>perros<\/strong>. Si, Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n los perros comen bajo la mesa las migajas que caen de la mesa de sus se\u00f1ores\u201d. <\/em>Ante esta maravillosa confesi\u00f3n de humildad, Jes\u00fas no resisti\u00f3 y le dijo: \u201cPor lo que has dicho, el demonio ha salido de tu hija. Es imposible que puedan estar al mismo tiempo la humildad y el demonio, por eso, seg\u00fan Jes\u00fas, en el mismo momento en que la mujer hizo su profesi\u00f3n de humildad, en ese mismo momento el demonio dej\u00f3 a esa ni\u00f1a, porque \u00e9l no puede estar donde ve humildad. <\/p>\n<p>En cambio el demonio y el orgullo s\u00ed coexisten. Cuando en el cielo se entabla una batalla, seg\u00fan el Apocalipsis (12,7), el gran Luz Bella o Luzbel, por su orgullo se convierte en el mismo Satan\u00e1s. El que era pr\u00edncipe de la milicia celestial, por su orgullo, se convierte en el pr\u00edncipe del infierno, en Satan\u00e1s. Si Jes\u00fas es la misma humildad, Satan\u00e1s es el orgullo hecho forma de vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA HUMILDAD DE JES\u00daS (Mt 11,25-30; Mc 7, 24-30; Jn 13, 1-15; Filp 2,5-11) Les invito a estudiar un poco la persona de Jes\u00fas y a detenernos en una de las caracter\u00edsticas que le se\u00f1alan como al Hijo de Dios, que \u201cse anonad\u00f3 a s\u00ed mismo\u201d (Filp 2, 7), haci\u00e9ndose hombre para conducir al hombre &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2009\/05\/24\/la-humildad-de-jesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;LA HUMILDAD DE JESUS&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[306,314,54],"tags":[],"class_list":["post-3105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-conoce-tu-dios","category-cristo","category-heroes-y-ejemplos"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3105"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3105\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6359,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3105\/revisions\/6359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}