{"id":29960,"date":"2014-08-29T01:43:43","date_gmt":"2014-08-29T06:43:43","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=29960"},"modified":"2014-08-28T07:53:16","modified_gmt":"2014-08-28T12:53:16","slug":"el-amor-y-la-formacion-de-la-comunidad-de-personas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2014\/08\/29\/el-amor-y-la-formacion-de-la-comunidad-de-personas\/","title":{"rendered":"El amor y la formaci\u00f3n de la comunidad de personas"},"content":{"rendered":"<p><strong>221 <\/strong>La familia se presenta como espacio de comuni\u00f3n \u2014tan necesaria en una sociedad cada vez m\u00e1s individualista\u2014, que debe desarrollarse como una aut\u00e9ntica comunidad de personas <sup>490<\/sup> gracias al incesante dinamismo del amor, dimensi\u00f3n fundamental de la experiencia humana, cuyo lugar privilegiado para manifestarse es precisamente la familia: \u00ab El amor hace que el hombre se realice mediante la entrega sincera de s\u00ed mismo. Amar significa dar y recibir lo que no se puede comprar ni vender, sino s\u00f3lo regalar libre y rec\u00edprocamente \u00bb.<sup>491<\/sup><\/p>\n<p>Gracias al amor, realidad esencial para definir el matrimonio y la familia, cada persona, hombre y mujer, es reconocida, aceptada y respetada en su dignidad. Del amor nacen relaciones vividas como entrega gratuita, que \u00ab respetando y favoreciendo en todos y cada uno la dignidad personal como \u00fanico t\u00edtulo de valor, se hace acogida cordial, encuentro y di\u00e1logo, disponibilidad desinteresada, servicio generoso y solidaridad profunda \u00bb.<sup>492<\/sup> La existencia de familias que viven con este esp\u00edritu pone al descubierto las carencias y contradicciones de una sociedad que tiende a privilegiar relaciones basadas principalmente, cuando no exclusivamente, en criterios de eficiencia y funcionalidad. La familia que vive construyendo cada d\u00eda una red de relaciones interpersonales, internas y externas, se convierte en la \u00ab primera e insustituible escuela de socialidad, ejemplo y est\u00edmulo para las relaciones comunitarias m\u00e1s amplias en un clima de respeto, justicia, di\u00e1logo y amor \u00bb.<sup>493<\/sup><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>222 <\/strong>El amor se expresa tambi\u00e9n mediante la atenci\u00f3n esmerada de los ancianos que viven en la familia: su presencia supone un gran valor. Son un ejemplo de vinculaci\u00f3n entre generaciones, un recurso para el bienestar de la familia y de toda la sociedad: \u00ab No s\u00f3lo pueden dar testimonio de que hay aspectos de la vida, como los valores humanos y culturales, morales y sociales, que no se miden en t\u00e9rminos econ\u00f3micos o funcionales, sino ofrecer tambi\u00e9n una aportaci\u00f3n eficaz en el \u00e1mbito laboral y en el de la responsabilidad. Se trata, en fin, no s\u00f3lo de hacer algo por los ancianos, sino de aceptar tambi\u00e9n a estas personas como colaboradores responsables, con modalidades que lo hagan realmente posible, como agentes de proyectos compartidos, bien en fase de programaci\u00f3n, de di\u00e1logo o de actuaci\u00f3n \u00bb.<sup>494<\/sup> Como dice la Sagrada Escritura, las personas \u00ab todav\u00eda en la vejez tienen fruto \u00bb (Sal 92,15). Los ancianos constituyen una importante escuela de vida, capaz de transmitir valores y tradiciones y de favorecer el crecimiento de los m\u00e1s j\u00f3venes: estos aprenden as\u00ed a buscar no s\u00f3lo el propio bien, sino tambi\u00e9n el de los dem\u00e1s. Si los ancianos se hallan en una situaci\u00f3n de sufrimiento y dependencia, no s\u00f3lo necesitan cuidados m\u00e9dicos y asistencia adecuada, sino, sobre todo, ser tratados con amor.<\/p>\n<p><strong>223 <\/strong>El ser humano ha sido creado para amar y no puede vivir sin amor. El amor, cuando se manifiesta en el don total de dos personas en su complementariedad, no puede limitarse a emociones o sentimientos, y mucho menos a la mera expresi\u00f3n sexual. Una sociedad que tiende a relativizar y a banalizar cada vez m\u00e1s la experiencia del amor y de la sexualidad, exalta los aspectos ef\u00edmeros de la vida y oscurece los valores fundamentales. Se hace m\u00e1s urgente que nunca anunciar y testimoniar que la verdad del amor y de la sexualidad conyugal se encuentra all\u00ed donde se realiza la entrega plena y total de las personas con las caracter\u00edsticas de la unidad y de la fidelidad.<sup>495<\/sup> Esta verdad, fuente de alegr\u00eda, esperanza y vida, resulta impenetrable e inalcanzable mientras se permanezca encerrados en el relativismo y en el escepticismo.<\/p>\n<p><strong>224 <\/strong>En relaci\u00f3n a las teor\u00edas que consideran la identidad de g\u00e9nero como un mero producto cultural y social derivado de la interacci\u00f3n entre la comunidad y el individuo, con independencia de la identidad sexual personal y del verdadero significado de la sexualidad, la Iglesia no se cansar\u00e1 de ofrecer la propia ense\u00f1anza: \u00ab Corresponde a cada uno, hombre y mujer, reconocer y aceptar su identidad sexual. La diferencia y la complementariedad f\u00edsicas, morales y espirituales, est\u00e1n orientadas a los bienes del matrimonio y al desarrollo de la vida familiar. La armon\u00eda de la pareja humana y de la sociedad depende en parte de la manera en que son vividas entre los sexos la complementariedad, la necesidad y el apoyo mutuos \u00bb.<sup>496<\/sup> Esta perspectiva lleva a considerar necesaria la adecuaci\u00f3n del derecho positivo a la ley natural, seg\u00fan la cual la identidad sexual es indiscutible, porque es la condici\u00f3n objetiva para formar una pareja en el matrimonio.<\/p>\n<p><strong>225 <\/strong>La naturaleza del amor conyugal exige la estabilidad de la relaci\u00f3n matrimonial y su indisolubilidad. La falta de estos requisitos perjudica la relaci\u00f3n de amor exclusiva y total, propia del v\u00ednculo matrimonial, trayendo consigo graves sufrimientos para los hijos e incluso efectos negativos para el tejido social.<\/p>\n<p>La estabilidad y la indisolubilidad de la uni\u00f3n matrimonial no deben quedar confiadas exclusivamente a la intenci\u00f3n y al compromiso de los individuos: la responsabilidad en el cuidado y la promoci\u00f3n de la familia, como instituci\u00f3n natural y fundamental, precisamente en consideraci\u00f3n de sus aspectos vitales e irrenunciables, compete principalmente a toda la sociedad. La necesidad de conferir un car\u00e1cter institucional al matrimonio, fund\u00e1ndolo sobre un acto p\u00fablico, social y jur\u00eddicamente reconocido, deriva de exigencias b\u00e1sicas de naturaleza social.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n del divorcio en las legislaciones civiles ha alimentado una visi\u00f3n relativista de la uni\u00f3n conyugal y se ha manifestado ampliamente como una \u00ab verdadera plaga social \u00bb.<sup>497<\/sup> Las parejas que conservan y afianzan los bienes de la estabilidad y de la indisolubilidad \u00ab cumplen&#8230; de manera \u00fatil y valiente, el cometido a ellas confiado de ser un \u201csigno\u201d en el mundo \u2014un signo peque\u00f1o y precioso, a veces expuesto a la tentaci\u00f3n, pero siempre renovado\u2014 de la incansable fidelidad con que Dios y Jesucristo aman a todos los hombres y a cada hombre \u00bb.<sup>498<\/sup><\/p>\n<p><strong>226 <\/strong>La Iglesia no abandona a su suerte aquellos que, tras un divorcio, han vuelto a contraer matrimonio. La Iglesia ora por ellos, los anima en las dificultades de orden espiritual que se les presentan y los sostiene en la fe y en la esperanza. Por su parte, estas personas, en cuanto bautizados, pueden y deben participar en la vida de la Iglesia: se les exhorta a escuchar la Palabra de Dios, a frecuentar el sacrificio de la Misa, a perseverar en la oraci\u00f3n, a incrementar las obras de caridad y las iniciativas de la comunidad a favor de la justicia y de la paz, a educar a los hijos en la fe, a cultivar el esp\u00edritu y las obras de penitencia para implorar as\u00ed, d\u00eda a d\u00eda, la gracia de Dios.<\/p>\n<p>La reconciliaci\u00f3n en el sacramento de la penitencia, \u2014que abrir\u00eda el camino al sacramento eucar\u00edstico\u2014 puede concederse s\u00f3lo a aqu\u00e9llos que, arrepentidos, est\u00e1n sinceramente dispuestos a una forma de vida que ya no est\u00e9 en contradicci\u00f3n con la indisolubilidad del matrimonio.<sup>499<\/sup><\/p>\n<p>Actuando as\u00ed, la Iglesia profesa su propia fidelidad a Cristo y a su verdad; al mismo tiempo, se comporta con \u00e1nimo materno para con estos hijos suyos, especialmente con aquellos que sin culpa suya, han sido abandonados por su c\u00f3nyuge leg\u00edtimo. La Iglesia cree con firme convicci\u00f3n que incluso cuantos se han apartado del mandamiento del Se\u00f1or y persisten en ese estado, podr\u00e1n obtener de Dios la gracia de la conversi\u00f3n y de la salvaci\u00f3n si perseveran en la oraci\u00f3n, en la penitencia y en la caridad.<sup>500<\/sup><\/p>\n<p><strong>227 <\/strong>Las uniones de hecho, cuyo n\u00famero ha ido progresivamente aumentando, se basan sobre un falso concepto de la libertad de elecci\u00f3n de los individuos <sup>501<\/sup> y sobre una concepci\u00f3n privada del matrimonio y de la familia. El matrimonio no es un simple pacto de convivencia, sino una relaci\u00f3n con una dimensi\u00f3n social \u00fanica respecto a las dem\u00e1s, ya que la familia, con el cuidado y la educaci\u00f3n de los hijos, se configura como el instrumento principal e insustituible para el crecimiento integral de toda persona y para su positiva inserci\u00f3n en la vida social.<\/p>\n<p>La eventual equiparaci\u00f3n legislativa entre la familia y las \u00ab uniones de hecho \u00bb se traducir\u00eda en un descr\u00e9dito del modelo de familia, que no se puede realizar en una relaci\u00f3n precaria entre personas,<sup>502<\/sup> sino s\u00f3lo en una uni\u00f3n permanente originada en el matrimonio, es decir, en el pacto entre un hombre y una mujer, fundado sobre una elecci\u00f3n rec\u00edproca y libre que implica la plena comuni\u00f3n conyugal orientada a la procreaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>228 <\/strong>Un problema particular, vinculado a las uniones de hecho, es el que se refiere a la petici\u00f3n de reconocimiento jur\u00eddico de las uniones homosexuales, objeto, cada vez m\u00e1s, de debate p\u00fablico. S\u00f3lo una antropolog\u00eda que responda a la plena verdad del hombre puede dar una respuesta adecuada al problema, que presenta diversos aspectos tanto en el plano social como eclesial.<sup>503<\/sup> A la luz de esta antropolog\u00eda se evidencia \u00ab qu\u00e9 incongruente es la pretensi\u00f3n de atribuir una realidad \u201cconyugal\u201d a la uni\u00f3n entre personas del mismo sexo. Se opone a esto, ante todo, la imposibilidad objetiva de hacer fructificar el matrimonio mediante la transmisi\u00f3n de la vida, seg\u00fan el proyecto inscrito por Dios en la misma estructura del ser humano. Asimismo, tambi\u00e9n se opone a ello la ausencia de los presupuestos para la complementariedad interpersonal querida por el Creador, tanto en el plano f\u00edsico-biol\u00f3gico como en el eminentemente psicol\u00f3gico, entre el var\u00f3n y la mujer. \u00danicamente en la uni\u00f3n entre dos personas sexualmente diversas puede realizarse la perfecci\u00f3n de cada una de ellas, en una s\u00edntesis de unidad y mutua complementariedad ps\u00edco-f\u00edsica\u00bb.<sup>504<\/sup><\/p>\n<p>La persona homosexual debe ser plenamente respetada en su dignidad,<sup>505<\/sup> y animada a seguir el plan de Dios con un esfuerzo especial en el ejercicio de la castidad.<sup>506<\/sup> Este respeto no significa la legitimaci\u00f3n de comportamientos contrarios a la ley moral ni, mucho menos, el reconocimiento de un derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo, con la consiguiente equiparaci\u00f3n de estas uniones con la familia: <sup>507<\/sup> \u00ab Si, desde el punto de vista legal, el casamiento entre dos personas de sexo diferente fuese s\u00f3lo considerado como uno de los matrimonios posibles, el concepto de matrimonio sufrir\u00eda un cambio radical, con grave deterioro del bien com\u00fan. Poniendo la uni\u00f3n homosexual en un plano jur\u00eddico an\u00e1logo al del matrimonio o al de la familia, el Estado act\u00faa arbitrariamente y entra en contradicci\u00f3n con sus propios deberes \u00bb.<sup>508<\/sup><\/p>\n<p><strong>229 <\/strong>La solidez del n\u00facleo familiar es un recurso determinante para la calidad de la convivencia social. Por ello la comunidad civil no puede permanecer indiferente ante las tendencias disgregadoras que minan en la base sus propios fundamentos. Si una legislaci\u00f3n puede en ocasiones tolerar comportamientos moralmente inaceptables,<sup>509<\/sup> no debe jam\u00e1s debilitar el reconocimiento del matrimonio monog\u00e1mico indisoluble, como \u00fanica forma aut\u00e9ntica de la familia. Es necesario, por tanto, que las autoridades p\u00fablicas \u00ab resistiendo a las tendencias disgregadoras de la misma sociedad y nocivas para la dignidad, seguridad y bienestar de los ciudadanos, procuren que la opini\u00f3n p\u00fablica no sea llevada a menospreciar la importancia institucional del matrimonio y de la familia \u00bb.<sup>510<\/sup><\/p>\n<p>Es tarea de la comunidad cristiana y de todos aquellos que se preocupan sinceramente por el bien de la sociedad, reafirmar que \u00ab la familia constituye, m\u00e1s que una unidad jur\u00eddica, social y econ\u00f3mica, una comunidad de amor y de solidaridad, insustituible para la ense\u00f1anza y transmisi\u00f3n de los valores culturales, \u00e9ticos, sociales, espirituales y religiosos, esenciales para el desarrollo y bienestar de los propios miembros y de la sociedad \u00bb.<sup>511<\/sup><\/p>\n<p><strong>NOTAS para esta secci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><sup>490<\/sup>Cf. Juan Pablo II, Exh. ap. Familiaris consortio, 18: AAS 74 (1982) 100-101.<\/p>\n<p><sup>491<\/sup>Juan Pablo II, Carta a las Familias Gratissimam sane, 11: AAS 86 (1994) 883.<\/p>\n<p><sup>492<\/sup>Juan Pablo II, Exh. ap. Familiaris consortio, 43: AAS 74 (1982) 134.<\/p>\n<p><sup>493<\/sup>Juan Pablo II, Exh. ap. Familiaris consortio, 43: AAS 74 (1982) 134.<\/p>\n<p><sup>494<\/sup>Juan Pablo II, Mensaje a los participantes en la II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, Madrid (3 de abril de 2002): AAS 94 (2002) 582; cf. Id., Exh. ap. Familiaris consortio, 27: AAS 74 (1982) 113-114.<\/p>\n<p><sup>495<\/sup>Cf. Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 48: AAS 58 (1966) 1067-1069; Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 1644-1651.<\/p>\n<p><sup>496<\/sup>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2333.<\/p>\n<p><sup>497<\/sup>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2385; cf. tambi\u00e9n 1650-1651. 2384.<\/p>\n<p><sup>498<\/sup>Juan Pablo II, Exh. ap. Familiaris consortio, 20: AAS 74 (1982) 104.<\/p>\n<p><sup>499<\/sup>El respeto debido, tanto al sacramento del matrimonio como a los mismos c\u00f3nyuges y a sus familiares, como tambi\u00e9n a la comunidad de los fieles, proh\u00edbe a todo sacerdote, por cualquier motivo o pretexto, aunque sea pastoral, llevar a cabo ceremonias de cualquier tipo a favor de los divorciados que vuelven a contraer matrimonio. Cf. Juan Pablo II, Exh. ap. Familiaris consortio, 20: AAS 74 (1982) 104.<\/p>\n<p><sup>500<\/sup>Cf. Juan Pablo II, Exh. ap. Familiaris consortio, 77. 84: AAS 74 (1982) 175-178. 184-186.<\/p>\n<p><sup>501<\/sup>Cf. Juan Pablo II, Carta a las Familias Gratissimam sane, 14: AAS 86 (1994) 893-896; Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2390.<\/p>\n<p><sup>502<\/sup>Cf. Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2390.<\/p>\n<p><sup>503<\/sup>Cf. Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Carta a todos los Obispos sobre La atenci\u00f3n pastoral a los homosexuales (1\u00ba de octubre de 1986), 1-2: AAS 79 (1987) 543-544.<\/p>\n<p><sup>504<\/sup>Juan Pablo II, Discurso al Tribunal de la Rota Romana (21 de enero de 1999), 5: AAS 91 (1999) 625.<\/p>\n<p><sup>505<\/sup>Cf. Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Algunas consideraciones acerca de la respuesta a ciertas propuestas de ley sobre la no discriminaci\u00f3n de las personas homosexuales (23 de julio de 1992): L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n espa\u00f1ola, 31 de julio 1992, p. 7; Id., Decl. Persona humana (29 de diciembre de 1975), 8: AAS 68 (1976) 84-85.<\/p>\n<p><sup>506<\/sup>Cf. Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2357-2359.<\/p>\n<p><sup>507<\/sup>Cf. Juan Pablo II, Discurso a los Obispos espa\u00f1oles en visita ad limina (19 de febrero de 1998), 4: AAS 90 (1998) 809-810; Pontificio Consejo para la Familia, Familia, matrimonio y \u2018\u2018uniones de hecho&#8221;, (26 de julio de 2000), 23, Librer\u00eda Editrice Vaticana, Ciudad del Vaticano 2000, pp. 42-44; Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales (3 de junio de 2003): L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n espa\u00f1ola, 8 de agosto de 2003, pp. 4-5.<\/p>\n<p><sup>508<\/sup>Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, (3 de junio de 2003): L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n espa\u00f1ola, 8 de agosto de 2003, p. 5.<\/p>\n<p><sup>509<\/sup>Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Evangelium vitae, 71: AAS 87 (1995) 483; Santo Tom\u00e1s de Aquino, Summa theologiae, I-II, q. 96, a. 2 (\u00ab Utrum ad legem humanam pertineat omnia cohibere \u00bb): Ed. Leon. 7, 181.<\/p>\n<p><sup>510<\/sup>Juan Pablo II, Exh. ap. Familiaris consortio, 81: AAS 74 (1982) 183.<\/p>\n<p><sup>511<\/sup>Santa Sede, Carta de los derechos de la familia, Pre\u00e1mbulo, E, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Ciudad del Vaticano 1983, p. 6.<\/p>\n<p><em>Este Compendio se publica \u00edntegramente, por entregas, <a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/iglesia-catolica\/biblioteca-vaticana\/compendio-de-doctrina-social\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>221 La familia se presenta como espacio de comuni\u00f3n \u2014tan necesaria en una sociedad cada vez m\u00e1s individualista\u2014, que debe desarrollarse como una aut\u00e9ntica comunidad de personas 490 gracias al incesante dinamismo del amor, dimensi\u00f3n fundamental de la experiencia humana, cuyo lugar privilegiado para manifestarse es precisamente la familia: \u00ab El amor hace que el &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2014\/08\/29\/el-amor-y-la-formacion-de-la-comunidad-de-personas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;El amor y la formaci\u00f3n de la comunidad de personas&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[405,1050,55],"tags":[],"class_list":["post-29960","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-amor","category-compendio-de-doctrina-social","category-opciones-y-principios"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29960"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29962,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29960\/revisions\/29962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}