{"id":2921,"date":"2009-02-20T11:47:06","date_gmt":"2009-02-20T11:47:06","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=2921"},"modified":"2009-02-20T11:47:06","modified_gmt":"2009-02-20T11:47:06","slug":"penitencia-interior-y-exterior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2009\/02\/20\/penitencia-interior-y-exterior\/","title":{"rendered":"Penitencia interior y exterior"},"content":{"rendered":"<p>El car\u00e1cter eminentemente interior y religioso de la penitencia, y los maravillosos aspectos que adquiere \u00aben Cristo y en la Iglesia\u00bb, no excluyen ni aten\u00faan en modo alguno la pr\u00e1ctica externa de esta virtud, m\u00e1s a\u00fan, exigen con particular urgencia su necesidad y estimulan a la Iglesia -atenta siempre a los signos de los tiempos- a buscar, adem\u00e1s de la abstinencia y el ayuno, nuevas expresiones, m\u00e1s capaces de realizar, seg\u00fan la condici\u00f3n de las diversas \u00e9pocas, el fin de la penitencia.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>[&#8230;] La verdadera penitencia no puede prescindir de una \u00abascesis\u00bb que incluya la mortificaci\u00f3n del cuerpo; todo nuestro ser, cuerpo y alma (m\u00e1s a\u00fan, la misma naturaleza irracional, como frecuentemente nos recuerda la Escritura), debe participar activamente en este acto religioso, en el que la criatura reconoce la santidad y majestad divina. La necesidad de la mortificaci\u00f3n del cuerpo se manifiesta, pues, claramente, si se considera la fragilidad de nuestra naturaleza, en la cual, despu\u00e9s del pecado de Ad\u00e1n, la carne y el esp\u00edritu tienen deseos contrarios. Este ejercicio de mortificaci\u00f3n del cuerpo -ajeno a cualquier forma de estoicismo- no implica una condena de la carne, que el Hijo de Dios se dign\u00f3 asumir; al contrario, la mortificaci\u00f3n corporal mira por la \u00abliberaci\u00f3n&#8221; del hombre, que con frecuencia se encuentra, por causa de la concupiscencia desordenada, como encadenado por la parte sensitiva de su ser; por medio del \u00abayuno corporal\u00bb el hombre adquiere vigor y, \u00abesforzado por la saludable templanza cuaresmal, resta\u00f1a la herida que en nuestra naturaleza humana hab\u00eda causado el desorden\u00bb.<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento y en la historia de la Iglesia -aunque el deber de hacer penitencia est\u00e9 motivado sobre todo por la participaci\u00f3n en los sufrimientos de Cristo-, se afirma, sin embargo, la necesidad de la ascesis que castiga el cuerpo y lo reduce a esclavitud, con particular insistencia para seguir el ejemplo de Cristo.<\/p>\n<p>Contra el real y siempre ordinario peligro del formalismo y farise\u00edsmo, en la Nueva Alianza los Ap\u00f3stoles, los Padres, los Sumos Pont\u00edfices, como lo hizo el Divino Maestro, han condenado abiertamente cualquier forma de penitencia que sea puramente externa. En los textos lit\u00fargicos y por los autores de todos los tiempos se ha afirmado y desarrollado ampliamente la relaci\u00f3n \u00edntima que existe en la penitencia, entre el acto externo, la conversi\u00f3n interior, la oraci\u00f3n y las obras de caridad.<\/p>\n<p>Por ello, la Iglesia &#8211;al paso qu\u00e9 reafirma la primac\u00eda de los valores religiosos y sobrenaturales de la penitencia (valores capaces como ninguno para devolver hoy al mundo el sentido de Dios y de su soberan\u00eda sobre el hombre, y el sentido de Cristo y de su salvaci\u00f3n)&#8211; invita a todos a acompa\u00f1ar la conversi\u00f3n interior del esp\u00edritu con el ejercicio voluntario de obras externas de penitencia:<\/p>\n<p>a) Ante todo insiste en que se ejercite la virtud de la penitencia con la fidelidad perseverante a los deberes del propio estado, con la aceptaci\u00f3n de las dificultades procedentes del trabajo propio y de la convivencia humana, con el paciente sufrimiento de las pruebas de la vida terrena y de la inseguridad que la invade, que es causa de ansiedad.<\/p>\n<p>b) Los miembros de la Iglesia afligidos por la debilidad, las enfermedades, la pobreza, la desgracia, o \u00ablos perseguidos por causa de la justicia\u00bb, son invitados a unir sus dolores al sufrimiento de Cristo, para que puedan no s\u00f3lo satisfacer m\u00e1s intensamente el precepto de la penitencia, sino tambi\u00e9n obtener para los hermanos la vida de la gracia, y para ellos la bienaventuranza que se promete en el Evangelio a quienes sufren.<\/p>\n<p>c) Los sacerdotes, m\u00e1s \u00edntimamente unidos a Cristo por el car\u00e1cter sagrado, y quienes profesan los consejos evang\u00e9licos para seguir m\u00e1s de cerca el \u00abanonadamiento\u00bb del Se\u00f1or y tender m\u00e1s f\u00e1cil y eficazmente a la perfecci\u00f3n de la caridad, han de satisfacer de forma m\u00e1s perfecta el deber de la abnegaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Iglesia, sin embargo, invita a todos los cristianos, indistintamente, a responder al precepto divino de la penitencia con alg\u00fan acto voluntario, adem\u00e1s de las renuncias impuestas por el peso de la vida diaria.<\/p>\n<p>[<i>De la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica de S.S. Pablo VI por la que se reforma la disciplina eclesi\u00e1stica de la Penitencia<\/i>].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El car\u00e1cter eminentemente interior y religioso de la penitencia, y los maravillosos aspectos que adquiere \u00aben Cristo y en la Iglesia\u00bb, no excluyen ni aten\u00faan en modo alguno la pr\u00e1ctica externa de esta virtud, m\u00e1s a\u00fan, exigen con particular urgencia su necesidad y estimulan a la Iglesia -atenta siempre a los signos de los tiempos- &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2009\/02\/20\/penitencia-interior-y-exterior\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Penitencia interior y exterior&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[305,29],"tags":[],"class_list":["post-2921","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-pontificia","category-meditaciones"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2921"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2922,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2921\/revisions\/2922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}