{"id":25881,"date":"2014-02-16T18:35:26","date_gmt":"2014-02-16T23:35:26","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=25881"},"modified":"2014-02-16T18:35:26","modified_gmt":"2014-02-16T23:35:26","slug":"antropologia-teologica-03-el-giro-antropologico-parte-2-de-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2014\/02\/16\/antropologia-teologica-03-el-giro-antropologico-parte-2-de-2\/","title":{"rendered":"Antropolog\u00eda Teol\u00f3gica, 03, El giro antropol\u00f3gico, parte 2 de 2"},"content":{"rendered":"<p>[<em>Curso presencial ofrecido en la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad Santo Tom\u00e1s, en Bogot\u00e1. 2014<\/em>.]<\/p>\n<p><strong>Las dos corrientes que nacen de Ren\u00e9 Descartes<\/strong><\/p>\n<p>El giro antropol\u00f3gico se completa a trav\u00e9s de dos movimientos paralelos que pueden identificarse en la vida y obra de Descartes: la vigorosa afirmaci\u00f3n de la subjetividad y el \u00e9nfasis en la raz\u00f3n como tribunal \u00faltimo de todo conocimiento.<\/p>\n<p>Estas dos tendencias no siempre coinciden. La l\u00ednea de exaltaci\u00f3n de la raz\u00f3n llevar\u00e1 hacia la Ilustraci\u00f3n y la Modernidad. La l\u00ednea de afirmaci\u00f3n de la subjetividad llevar\u00e1 al Naturalismo (tipo <strong>Rousseau<\/strong>, o m\u00e1s tarde, <strong>Zol\u00e1<\/strong>), y tambi\u00e9n al Romanticismo y luego al subjetivismo y relativismo propios de la llamada Postmodernidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, algo en lo que s\u00ed coinciden los \u00e9nfasis racionalistas y subjetivistas es en el rechazo y\/o desprecio a las instituciones m\u00e1s visibles de la Edad Media, es decir, la Iglesia, la realeza y la nobleza. Ese triple rechazo quedar\u00e1 como un sello, expl\u00edcito o t\u00e1cito, en los desarrollos culturales y pol\u00edticos de los siguientes siglos. La democracia liberal no es simplemente una afirmaci\u00f3n de soberan\u00eda del pueblo sino una negaci\u00f3n de la influencia que la religi\u00f3n, la verdad o el abolengo puedan tener en las decisiones de una regi\u00f3n o pa\u00eds. Estas consecuencias no van a aparecer de inmediato pero su avance ser\u00e1 inexorable.<br \/>\n<!--more--><br \/>\n<strong>David Hume<\/strong> es un buen ejemplo de ese esfuerzo por desmontar racionalmente la capacidad de influencia del pensamiento cristiano y de la academia cl\u00e1sica. Cuando Hume critica la relaci\u00f3n entre causa y efecto, o la misma existencia (metaf\u00edsica) del yo pensante, no pretende establecer la realidad del conocimiento, sino nivelar la condici\u00f3n de la sociedad, de manera que el individuo defina su vida y su verdad por las solas reglas de lo inmediato de los sentidos, por las decisiones aut\u00f3nomas de sus deseos y proyectos, y por la norma variable y laxa de la costumbre.<\/p>\n<p>Cuando <strong>Diderot <\/strong>y <strong>D&#8217;Alambert<\/strong> echan a andar el proyecto de recopilar de manera ordenada y accesible el conocimiento que puede alcanzarse con la raz\u00f3n, sobre todo desde los resultados de la ciencia moderna, no est\u00e1n solamente haciendo avanzar un proyecto intelectual. Se trata de mostrar que el conocimiento es posible y bueno; que es algo que mejora la vida y abre futuro. El optimismo propio de la Modernidad es el criterio no escrito que preside los art\u00edculos de aquella obra que cambi\u00f3 para siempre el panorama de la sociedad y la manera de entenderse a s\u00ed misma.<\/p>\n<p><strong>Los Pilares de la Modernidad<\/strong><\/p>\n<p>Podemos condensar en cinco puntos el ideario de la Modernidad<\/p>\n<p>(1) <em>Rechazo a todo conocimiento &#8220;revelado.&#8221;<\/em> Esto lleva, primero, a afirmar un &#8220;dios&#8221; conocible, pero s\u00f3lo como presupuesto racional de un universo explicable; este es el de\u00edsmo. Pronto ese &#8220;dios&#8221; in\u00fatil ser\u00e1 desechado para dar paso al ate\u00edsmo te\u00f3rico y pr\u00e1ctico.<\/p>\n<p>(2) <em>Optimismo casi ingenuo<\/em>: el conocimiento pertenece a todos y trae bien a todos. La Humanidad, si se deja guiar por la &#8220;diosa&#8221; Raz\u00f3n ser\u00e1 cada vez m\u00e1s pr\u00f3spera, unidad, pac\u00edfica y feliz.<\/p>\n<p>(3) <em>Rechazo a la Edad Media<\/em>, que recibe un veredicto definitivo: superstici\u00f3n. Por contraste, hay gran gusto por la terminolog\u00eda pagana del mundo grecorromano. T\u00e9rminos detestables para ellos ser\u00e1n: iglesia, clero, sacramentos, c\u00e1nones, liturgia, que se supone que pertenecen al oscurantismo. \u00bfEs racional tomar mil a\u00f1os de la historia de la Humanidad y descartarlos s\u00f3lo porque la fe ten\u00eda un lugar central? Por supuesto que no; pero aquellos pensantes as\u00ed lo pensaron.<\/p>\n<p>(4) <em>Actitud anti-metaf\u00edsica, que presagia el positivismo cientificista<\/em>. La metaf\u00edsica ha sido la gran aliada en las grandes construcciones de la teolog\u00eda de todos los tiempos, sobre todo por la conjunci\u00f3n entre el an\u00e1lisis causal y la afirmaci\u00f3n de la estructura del ente. A <strong>Emmanuel Kant<\/strong> le exaspera que la metaf\u00edsica est\u00e9 siempre recomenzando, por contraste con el avance ya imparable de la ciencia moderna, al modo de Newton. Por eso Kan se embarca en la reconstrucci\u00f3n de la filosof\u00eda con un giro copernicano que quiere asegurar la posibilidad del conocimiento no desde lo verdadero sino desde lo cierto; para luego asegurar como supremo criterio moral no lo bueno sino lo que el sujeto debe hacer si toma en serio que est\u00e1 rodeado de otros sujetos, a los que por consiguiente no puede tomar como &#8220;medios&#8221; sino s\u00f3lo como &#8220;fines.&#8221; Por supuesto, tal criterio moral no impide que aquel que considere como bueno para s\u00ed algo aberrante lo pretenda como ley civil o social. Kant viene as\u00ed a servir de fundamento de la idea nefasta del Derecho como pura convenci\u00f3n.<\/p>\n<p>(5) <em>Consumaci\u00f3n progresiva del desplazamiento de la verdad hacia la certeza<\/em>. Lo cual lleva a un callej\u00f3n sin salida; en efecto, la pregunta: &#8220;\u00bfC\u00f3mo puedo estar seguro de que no hay una pregunta m\u00e1s fundamental que la pregunta que abre mi exploraci\u00f3n del conocimiento?&#8221; es insoluble. No hay certeza sobre la fuente de mi certeza, y por consiguiente, todo sistema de pensamiento basado puramente en la certeza queda marcado por la irracionalidad de una elecci\u00f3n injustificada, probablemente dependiente de mi historia, las circunstancias de mi vida, los accidentes de la moda y las noticias de mi tiempo.<\/p>\n<p><strong>Postmodernidad<\/strong><\/p>\n<p>La Modernidad revela sus l\u00edmites por una raz\u00f3n que hoy nos parece evidente: el conocimiento no se gobierna a s\u00ed mismo. La exaltaci\u00f3n de la ciencia no garantiza el buen uso de la ciencia. Los horrores de las Guerras Mundiales y los m\u00faltiples desastres ecol\u00f3gicas y econ\u00f3micas de las grandes potencias mostraron que el mundo hermosamente explicado no es necesariamente un mundo agradable para vivir, ni un mundo justo, ni un mundo viable.<\/p>\n<p>Es explicable que ruja el rechazo a los llamados &#8220;grandes relatos&#8221; o grandes explicaciones (te\u00f3ricas) sobre qu\u00e9 es y como funciona el mundo. La otra rama del \u00e1rbol cartesiano se deja ver, y es el sujeto el que ahora trata de asegurar los bienes de la Modernidad, reducida a un frenes\u00ed de mejoramiento tecnol\u00f3gico, con las elecciones aut\u00f3nomas de la subjetividad inexplicada e impenetrable. Bien afirma <strong>J\u00fcrgen Habermas<\/strong> que no se trata de una ruptura con la Modernidad sino m\u00e1s bien de un desarrollo m\u00e1s de la agenda de Descartes, ahora en su fase de capricho, sentimiento y obsesi\u00f3n con el presente, el aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n<p>Tal es el contexto en que nos encontramos: una extra\u00f1a combinaci\u00f3n de razones para todo menos para las decisiones importantes de la vida; una mezcla de temor de da\u00f1ar el mundo, sin claridad sobre qu\u00e9 hace valioso un mundo en el que la vida misma no tiene m\u00e1s valor que lo que cada cual imagine; una tensi\u00f3n imposible de resolver entre las pretensiones del yo, que no quiere ser explicado, y las exigencias de la raz\u00f3n, que quiere explicarlo todo.<\/p>\n<div class=\"powerpress_player\" id=\"powerpress_player_7263\"><audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-25881-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"http:\/\/fraynelson.com\/conferencias\/teologia\/antropologia_teologica_03_giro_antropologico_2_de_2.mp3?_=1\" \/><a href=\"http:\/\/fraynelson.com\/conferencias\/teologia\/antropologia_teologica_03_giro_antropologico_2_de_2.mp3\">http:\/\/fraynelson.com\/conferencias\/teologia\/antropologia_teologica_03_giro_antropologico_2_de_2.mp3<\/a><\/audio><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Curso presencial ofrecido en la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad Santo Tom\u00e1s, en Bogot\u00e1. 2014.] Las dos corrientes que nacen de Ren\u00e9 Descartes El giro antropol\u00f3gico se completa a trav\u00e9s de dos movimientos paralelos que pueden identificarse en la vida y obra de Descartes: la vigorosa afirmaci\u00f3n de la subjetividad y el \u00e9nfasis en &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2014\/02\/16\/antropologia-teologica-03-el-giro-antropologico-parte-2-de-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Antropolog\u00eda Teol\u00f3gica, 03, El giro antropol\u00f3gico, parte 2 de 2&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[437,1145,291,1146,576,575],"tags":[],"class_list":["post-25881","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-antropologia","category-antropologia-teologica","category-audio","category-ilustracion","category-modernidad","category-postmodernidad"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25881","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25881"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25881\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25902,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25881\/revisions\/25902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25881"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25881"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25881"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}