{"id":2586,"date":"2008-08-27T01:48:05","date_gmt":"2008-08-27T07:48:05","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=2586"},"modified":"2008-08-24T17:52:39","modified_gmt":"2008-08-24T23:52:39","slug":"130-analogias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2008\/08\/27\/130-analogias\/","title":{"rendered":"130. Analog\u00edas"},"content":{"rendered":"<p>130.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>130.2. Ning\u00fan tiempo es igual a otro tiempo, y sin embargo s\u00ed hay semejanzas entre los tiempos. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo aludi\u00f3 a este hecho que no deja de ser sorprendente cuando habl\u00f3 as\u00ed: \u00abComo sucedi\u00f3 en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 tambi\u00e9n en los d\u00edas del Hijo del hombre&#8230; Lo mismo, como sucedi\u00f3 en los d\u00edas de Lot&#8230;\u00bb (Lc 17,26.28; Mt 24,37).<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>130.3. Esa part\u00edcula, &#8220;como,&#8221; te introduce en el camino de las analog\u00edas. Mira por ejemplo estos casos: \u00aby baj\u00f3 sobre \u00e9l el Esp\u00edritu Santo en forma corporal, como una paloma\u00bb (Lc 3,22); \u00abVosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial\u00bb (Mt 5,48); \u00abSed compasivos, como vuestro Padre es compasivo\u00bb (Lc 6,36); \u00abvenga tu Reino; h\u00e1gase tu Voluntad as\u00ed en la tierra como en el Cielo\u00bb (Mt 6,10); \u00aby perd\u00f3nanos nuestras deudas, as\u00ed como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores\u00bb (Mt 6,12); \u00abY dijo Jes\u00fas al centuri\u00f3n: &#8220;Anda; que te suceda como has cre\u00eddo.&#8221; Y en aquella hora san\u00f3 el criado\u00bb (Mt 8,13); \u00abEntonces Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abMujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.\u00bb Y desde aquel momento qued\u00f3 curada su hija\u00bb (Mt 15,28); \u00aby dijo: &#8220;Yo os aseguro: si no cambi\u00e1is y os hac\u00e9is como los ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos.&#8221; \u00bb (Mt 18,3; Mc 10,15; Lc 18,16.17); \u00abY el que reciba a un ni\u00f1o como \u00e9ste en mi nombre, a m\u00ed me recibe\u00bb (Mt 18,5; Mc 9,37; 10,14); \u00abamar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Mt 19,19; 22,39; Mc 12,31; Lc 10,27); \u00aben la resurrecci\u00f3n, ni ellos tomar\u00e1n mujer ni ellas marido, sino que ser\u00e1n como \u00c1ngeles en el Cielo\u00bb (Mt 22,30; Mc 12,25; Lc 20,36); \u00abPorque como el rel\u00e1mpago sale por oriente y brilla hasta occidente, as\u00ed ser\u00e1 la venida del Hijo del hombre\u00bb (Mt 24,27; Lc 17,24; cf. 21,35); \u00abPorque, as\u00ed como Jon\u00e1s fue se\u00f1al para los ninivitas, as\u00ed lo ser\u00e1 el Hijo del hombre para esta generaci\u00f3n\u00bb (Lc 11,30); \u00abPadre m\u00edo, si es posible, que pase de m\u00ed esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras t\u00fa\u00bb (Mt 26,39); \u00abEl aspecto del \u00c1ngel era como el rel\u00e1mpago y su vestido blanco como la nieve\u00bb (Mt 28,3); \u00abha resucitado, como lo hab\u00eda dicho\u00bb (Mt 28,6); \u00abid a decir a sus disc\u00edpulos y a Pedro que ir\u00e1 delante de vosotros a Galilea; all\u00ed le ver\u00e9is, como os dijo\u00bb (Mc 16,7); \u00abcomo hab\u00eda anunciado a nuestros padres\u00bb (Lc 1,55); \u00abcomo hab\u00eda prometido desde tiempos antiguos, por boca de sus santos profetas\u00bb (Lc 1,70); \u00abcomo est\u00e1 escrito en la Ley del Se\u00f1or\u00bb (Lc 2,23; cf. Lc 5,14); \u00ab\u00c9l les dijo: &#8220;Yo ve\u00eda a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo.&#8221; \u00bb (Lc 10,18); \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, como ense\u00f1\u00f3 Juan a sus disc\u00edpulos\u00bb (Lc 11,1); \u00abel mayor entre vosotros sea como el m\u00e1s joven y el que gobierna como el que sirve\u00bb (Lc 22,26.27); \u00abYo, por mi parte, dispongo un Reino para vosotros, como mi Padre lo dispuso para m\u00ed\u00bb (Lc 22,29).<\/p>\n<p>130.4. He tomado todos estos ejemplos de los Evangelios, sin incluir por ahora el de Juan. La constancia del modo comparativo y anal\u00f3gico de hablar te indica tres cosas, cuando menos: primera, que hay una especie de inadecuaci\u00f3n entre la capacidad significativa del lenguaje humano y la realidad trascendente significada. Este es el caso no s\u00f3lo de la part\u00edcula &#8220;como,&#8221; sino de todo el estilo parab\u00f3lico de Nuestro Se\u00f1or: \u00abY les anunciaba la Palabra con muchas par\u00e1bolas como \u00e9stas, seg\u00fan pod\u00edan entenderle\u00bb (Mc 4,33).<\/p>\n<p>130.5. Segunda, que hay una analog\u00eda profunda entre los hechos mismos por los que Dios se revela, de modo que la mente humana, si atiende al sentido de los hechos y se educa en el &#8220;sentido de Dios&#8221; puede, cada vez mejor, reconocer su paso. Por eso exclamaba Isa\u00edas, en nombre del Dios Alt\u00edsimo: \u00abcomo hice con Samar\u00eda y sus \u00eddolos, \u00bfno har\u00e9 asimismo con Jerusal\u00e9n y sus simulacros?\u00bb (Is 10,11). A una comprensi\u00f3n parecida invitaba Am\u00f3s, abrasado en el Fuego Divino: \u00ab\u00bfNo sois vosotros para m\u00ed como hijos de kusitas, oh hijos de Israel? \u2014or\u00e1culo de Yahveh\u2014 \u00bfNo hice yo subir a Israel del pa\u00eds de Egipto, como a los filisteos de Kaftor y a los arameos de Quir?\u00bb (Am 9,7). Este punto es muy importante, porque es el que puede alentarte a buscar las se\u00f1ales de Dios con la santa audacia de Gede\u00f3n: \u00abPerd\u00f3n, se\u00f1or m\u00edo. Si Yahveh est\u00e1 con nosotros \u00bfpor qu\u00e9 nos ocurre todo esto? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n todos esos prodigios que nos cuentan nuestros padres cuando dicen: &#8220;\u00bfNo nos hizo subir Yahveh de Egipto?&#8221; Pero ahora Yahveh nos ha abandonado, nos ha entregado en manos de Madi\u00e1n&#8230;\u00bb (Jue 6,13), o como or\u00f3 Salom\u00f3n: \u00abQue Yahveh, nuestro Dios, est\u00e9 con nosotros como estuvo con nuestros padres, que no nos abandone ni nos rechace\u00bb (1 Re 8,57). En efecto, los mejores argumentos ante Dios son las obras que el mismo Dios ya ha realizado. Bien sab\u00eda esto el que dijo: \u00abOh Dios, con nuestros propios o\u00eddos lo o\u00edmos, nos lo contaron nuestros padres, la obra que t\u00fa hiciste en sus d\u00edas en los d\u00edas antiguos\u00bb (Sal 44,3).<\/p>\n<p>130.6. Tercera, que en estas analog\u00edas descubres la profunda unidad de la profesi\u00f3n de fe, pues teniendo lo esencial de la fe se tiene potencialmente todo cuanto puede decirse o ense\u00f1arse sobre la fe. Por esto el Nuevo Testamento llega a f\u00f3rmulas tan pasmosamente simples en las que afirma estar todo el tesoro de la salvaci\u00f3n. Dos ejemplos notables son la respuesta de Pedro el d\u00eda de Pentecost\u00e9s: \u00abConvert\u00edos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisi\u00f3n de vuestros pecados; y recibir\u00e9is el don del Esp\u00edritu Santo\u00bb (Hch 2,38), y la expresi\u00f3n de Pablo en su Carta a los Romanos: \u00abPorque, si confiesas con tu boca que Jes\u00fas es Se\u00f1or y crees en tu coraz\u00f3n que Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos, ser\u00e1s salvo\u00bb (Rom 10,19). Estas expresiones no hay que entenderlas como absolutas, esto es, desmembradas de la vida entera de la Iglesia, ni tampoco como recetas m\u00e1gicas, sino, seg\u00fan te he dicho, como condensaciones bell\u00edsimas, fruto de la analog\u00eda que hallas en la Palabra.<\/p>\n<p>130.7. Deleita tu coraz\u00f3n en los ejemplos que te he dado, que tienen poder para elevar tu mente y la de quienes los reverencien con amor. Deja que te invite a la alegr\u00eda. Dios te ama; su amor es eterno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>130.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo. 130.2. Ning\u00fan tiempo es igual a otro tiempo, y sin embargo s\u00ed hay semejanzas entre los tiempos. 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