{"id":2447,"date":"2008-07-06T01:07:44","date_gmt":"2008-07-06T07:07:44","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=2447"},"modified":"2008-09-19T10:53:44","modified_gmt":"2008-09-19T16:53:44","slug":"ejercicios-sobre-el-perdon-33","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2008\/07\/06\/ejercicios-sobre-el-perdon-33\/","title":{"rendered":"Ejercicios sobre el perd\u00f3n, 35"},"content":{"rendered":"<p><b>Fundamentos B\u00edblicos del Perd\u00f3n: <\/b><br \/>\n(Jer 31,31-34; Is 55,6-9; Ex 34,6-7; Mt 6, 27-38; Lc 15,1-32)<\/p>\n<p>Les invito a que veamos qu\u00e9 nos dice la Biblia sobre este tema fundamental del perd\u00f3n. La Escritura, dijimos, es la c\u00e1tedra desde la que el Se\u00f1or nos ense\u00f1a la ciencia del amor, de la misericordia y del perd\u00f3n. El aprendizaje de esta ciencia dura toda la vida, pues en cualquier momento nos acecha la garra del odio, de la desesperaci\u00f3n. En la tradici\u00f3n b\u00edblica el perd\u00f3n es una de las manifestaciones del amor de Dios, que se revela como misericordioso. Porque \u00c9l es amor es perd\u00f3n y misericordia. De todos modos el pueblo elegido conoci\u00f3 el perd\u00f3n porque lo recibi\u00f3 a manos llenas de su Dios y Se\u00f1or, que le amaba hasta morir.<\/p>\n<p>Para el pueblo de la alianza, el perd\u00f3n de Dios es misericordia y esta es fruto de una experiencia amplia y riqu\u00edsima. El pueblo sabe lo que es la misericordia porque la ha recibido del Se\u00f1or. Siempre que fueron infieles pidieron la misericordia de Dios y siempre el Se\u00f1or se apiad\u00f3 de ellos. A medida que el pueblo fue haciendo su camino hacia Dios fue tomando conciencia de que El es un ser vivo, y su amor es misericordioso, gratuito y grande sobre manera. Al tratar de entender el perd\u00f3n se llega hasta la misericordia, que tiene en la Biblia un contenido riqu\u00edsimo, que Juan Pablo II expone en su carta enc\u00edclica \u201cDives in misericordia\u201d, n. 4.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><b>Antiguo Testamento: <\/b>La Biblia presenta al hombre o al pueblo pecador como un deudor insolvente, al que Dios borra gratuitamente su deuda: \u201c<i>perdona el pecado de tu pueblo seg\u00fan tu gran misericordia<\/i>\u201d (Num 14,19). Y cada vez ese perd\u00f3n es tan aut\u00e9ntico y eficaz que Dios no vuelve a recordarse de ese pecado, que queda destruido: \u201c<i>cuando perdone su culpa, y de su pecado no vuelva a recordarme<\/i>\u201d (Jer 31,33-34; Is 38,17; Hebr 10,17).<\/p>\n<p>Los profetas piensan que Dios tendr\u00eda derecho a dejar \u201cestallar su c\u00f3lera\u201d ante la monstruosidad de los pecados de los hombres; pero, terminan reconociendo que el coraz\u00f3n de Dios no es como el del hombre (Is 55,6-9), que \u00c9l no quiere destruir: \u201c<i>mi pueblo se inclina a la apostas\u00eda; gritan pero nadie los levanta. \u00bfC\u00f3mo voy a abandonarte, Efra\u00edn, c\u00f3mo voy a traicionarte, Israel? Mi coraz\u00f3n se revuelve dentro de m\u00ed, y todas mis entra\u00f1as se estremecen. No actuar\u00e9 seg\u00fan el ardor de m ira, no destruir\u00e9 a Efra\u00edn, porque soy Dios, no un hombre; en medio de ti soy el Santo y no me gusta destruir<\/i>\u201d (Os 11,7-9).<\/p>\n<p>El lenguaje corriente del AT identifica la misericordia con la compasi\u00f3n o el perd\u00f3n. Pero el t\u00e9rmino misericordia es mucho m\u00e1s rico, pues se halla en la confluencia de dos corrientes: la compasi\u00f3n (<i>rahanim) <\/i>y la fidelidad (<i>hesed<\/i>). <i>Rahanim <\/i>expresa el apego instintivo de un ser a otro. Seg\u00fan los semitas, este sentimiento tiene su asiento en el seno materno (1Ry 3,26), en las entra\u00f1as, o como decimos nosotros, en el coraz\u00f3n (Jer 31,20. Es la ternura de la madre. Este t\u00e9rmino introduce una connotaci\u00f3n femenina, m\u00e1s maternal, pues viene de la ra\u00edz <i>rehem<\/i>, que significa seno materno. La revelaci\u00f3n b\u00edblica quiere hacernos comprender que entre Dios y el hombre existe el mismo lazo que une a una madre con su hijo. Este amor no se parece a ning\u00fan otro. Es exigencia del coraz\u00f3n mismo de Dios, una ternura gratuita llena de paciencia y comprensi\u00f3n maternales, siempre pronta a perdonar. Y Cristo es la encarnaci\u00f3n, la epifan\u00eda visible de la misericordia del Padre.<\/p>\n<p>El segundo t\u00e9rmino hebreo <i>hesed<\/i> significa tambi\u00e9n, misericordia. Designa piedad, relaci\u00f3n que une a dos seres e implica fidelidad, que no es una bondad instintiva, sino consciente, voluntaria, incluso, es respuesta a un deber interior, fidelidad con uno mismo.<\/p>\n<p>Las dos palabras tienen significados amplios y ricos que las biblias las traducen por misericordia, amor, ternura, fidelidad, piedad, compasi\u00f3n, clemencia, bondad y, hasta gracia. Esos significados expresan la riqueza y profundidad de la fidelidad de Dios para con su criatura, el hombre. Seg\u00fan esto la misericordia supera ampliamente el perd\u00f3n y Dios, desde el principio hasta el fin manifiesta su ternura con ocasi\u00f3n de la miseria humana.<\/p>\n<p>En el Sina\u00ed Dios revela a Mois\u00e9s el fondo de su ser, que es perd\u00f3n hasta la misericordia. Su pueblo acaba de apostatar. Entonces, Dios proclama que sin hacer mella a su santidad, la misericordia divina triunfa siempre sobre el pecado: \u201c<i>Yahveh es un Dios de ternura y gracia, lento a la ira y rico en misericordia y fidelidad, que mantiene su misericordia hasta la mil\u00e9sima generaci\u00f3n, perdona las faltas, la rebeld\u00eda y los pecados, sin dejarlos impunes<\/i>\u201d (Ex 34,6-7). Su misericordia le hace aguardar con paciencia infinita. Tal es el ritmo que marcar\u00e1 las relaciones de Dios con su pueblo hasta la venida de su Hijo. El perd\u00f3n es expresi\u00f3n de su mismo ser. El es fiel, pues no puede renegar de s\u00ed mismo. Y la misericordia es expresi\u00f3n de la fidelidad de Dios. Los frutos del amor maternal de Dios son el perd\u00f3n, el deseo de restablecer al pecador en la alianza que su pecado ha roto, infundi\u00e9ndole esperanza en su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Nuevo Testamento: <\/b>En el Nuevo Testamento Jes\u00fas, con su vida y su palabra, nos revel\u00f3 el rostro de Dios. En la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo (Lc 15,11-32), nos revela el ser del Padre, rico en perd\u00f3n y misericordia. Nos pinta al Padre, vigilando el regreso del hijo pecador, y cuando lo descubre de lejos le tiembla el coraz\u00f3n y corre amorosamente a su encuentro.<\/p>\n<p>Con esta par\u00e1bola quiso Jes\u00fas revelarnos la verdadera imagen de Dios, infinito en misericordia para con el pecador. Por eso esta par\u00e1bola es \u201cla carta de identidad de Dios\u201d, que el mismo Hijo de Dios nos entreg\u00f3. En la lectura de la par\u00e1bola va surgiendo poco a poco el rostro misericordioso y fascinante de un Dios incomprensible para el solo razonamiento humano. Jes\u00fas, al revelarnos al Padre, quer\u00eda que nos encontr\u00e1ramos en cualquier momento con unos brazos que nos ci\u00f1en tiernamente, con el coraz\u00f3n misericordioso de nuestro Padre-Dios que nos cubre con su infinita ternura como lo har\u00eda la mejor de las madres.<\/p>\n<p><b>Dos clases de pecadores: <\/b>Al ver el comportamiento de los hijos de la par\u00e1bola con su padre, vemos tambi\u00e9n el comportamiento del padre. La conducta de los hijos sirve \u00fanicamente para revelarnos el coraz\u00f3n del Padre. El hijo menor, despilfarrador, destructor de su herencia, se ha convertido en esclavo de cosas y placeres, ha encenegado su filiaci\u00f3n; el mayor, cumplidor, fiel, pero carente de amor, duro con su hermano e indiferente con el Padre, no ha querido convertirse. Los pecados de uno y del otro hacen resplandecer m\u00e1s el amor y la misericordia del Padre.<\/p>\n<p>Es tal el amor y la misericordia del Padre que, a\u00fan antes de que el pecador le pida el perd\u00f3n ya se lo ha otorgado. El comportamiento del Padre expresa su perd\u00f3n abundante. La ternura y misericordia del Padre para con su hijo pecador nos muestra a un Padre conmovido, que a\u00fan estando su hijo lejos, le contin\u00faa amando m\u00e1s fuertemente. Si el hijo dej\u00f3 a su padre, se alej\u00f3 de \u00e9l, el amor misericordia del Padre no conoce lejan\u00edas. Sus sentimientos le hacen conmoverse tan hondamente y nos muestran el afecto materno de Dios, nos muestran a la madre que hay en el coraz\u00f3n de Dios. Su amor de madre lo hace totalmente vulnerable y siempre disponible a perdonar, a recibir al hijo perdido y al hijo indiferente y duro con \u00c9l. No podemos callarnos ante Dios que corre hacia nosotros para entregarnos su amor, su perd\u00f3n, su misericordia. Tambi\u00e9n el Padre, celestial, como el padre de la par\u00e1bola se lanza con los brazos extendidos hacia nosotros, aunque no lo merezcamos. El Dios de Jesucristo es un Padre lleno de amor y misericordia con nosotros, especialmente con los pecadores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fundamentos B\u00edblicos del Perd\u00f3n: (Jer 31,31-34; Is 55,6-9; Ex 34,6-7; Mt 6, 27-38; Lc 15,1-32) Les invito a que veamos qu\u00e9 nos dice la Biblia sobre este tema fundamental del perd\u00f3n. La Escritura, dijimos, es la c\u00e1tedra desde la que el Se\u00f1or nos ense\u00f1a la ciencia del amor, de la misericordia y del perd\u00f3n. El &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2008\/07\/06\/ejercicios-sobre-el-perdon-33\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Ejercicios sobre el perd\u00f3n, 35&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[297,276,47],"tags":[],"class_list":["post-2447","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblia","category-consejos-espirituales","category-filosofia-y-psicologia"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2447"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2633,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2447\/revisions\/2633"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}