{"id":2285,"date":"2007-12-09T01:01:04","date_gmt":"2007-12-09T07:01:04","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=2285"},"modified":"2007-12-09T01:01:47","modified_gmt":"2007-12-09T07:01:47","slug":"ejercicios-sobre-el-perdon-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2007\/12\/09\/ejercicios-sobre-el-perdon-12\/","title":{"rendered":"Ejercicios sobre el perd\u00f3n, 12"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/fraynelson.com\/banco_imagenes\/rosario_martes.jpg\" alt=\"Tablas de la Ley\" width=200 align=right hspace=10 \/><b>Sentimientos Negativos<\/b><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber reflexionado sobre algunos sentimientos positivos, sobre la afectividad que se nos da para amar, vamos a reflexionar sobre otros sentimientos o actitudes negativas que nos impiden vivir una vida de amor, de equilibrio; que nos impiden amar a los dem\u00e1s y entregarles, en cambio, desamor, rechazo, resistencia. El hombre fue creado para el amor, palabra que designa cosas diferentes, carnales o espirituales, pasionales o pensadas, graves o ligeras, que construyen o que destruyen. Amamos a los padres, a los hijos, al esposo\/a, a un amigo, a un compa\u00f1ero, a un animal, a una cosa agradable. La Biblia es testigo de de sentimientos de toda clase. Se mezclan en ellos la rectitud, el pecado. Por eso los LXX escogieron, entre tantas palabras que designan el amor, el verbo \u201c<i>ahab<\/i>\u201d; en griego \u201c<i>agap\u00e1n\u201d;<\/i> que en el Nuevo Testamento vendr\u00e1 a ser una palabra exclusivamente religiosa. El hombre b\u00edblico sabe del valor de la afectividad, palabra cargada de una experiencia humana densa y concreta, aunque no ignora sus riesgos.<\/p>\n<p>Dios, que es amor, ha tomado la iniciativa para entablar con el hombre un di\u00e1logo de amor y para ense\u00f1ar a amar unos a otros. Dios inicia el di\u00e1logo amoroso ofreci\u00e9ndole una libre adhesi\u00f3n a su voluntad, a trav\u00e9s de un precepto. Ad\u00e1n desobedeci\u00f3, pec\u00f3. Despu\u00e9s de pecar, se escondi\u00f3. Dios, como un padre lleno de amor y no sin ansiedad, lo busca: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s? El hombre contest\u00f3: Te o\u00ed andar por el jard\u00edn y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escond\u00ed\u201d (Gn 3,9s). Es desconcertante y es com\u00fan el miedo. En el miedo se condensan una cantidad de sentimientos negativos. Este es el primer sentimiento negativo que aparece en la Biblia.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><b>El miedo: <\/b>El miedo nos infunde la idea err\u00f3nea de un Creador severo y justiciero y nos hace creer que estamos condenados sin remedio. Muchos tienen miedo a Dios: temen su ira, su castigo, porque desde su ni\u00f1ez han recibido una imagen falsa de Dios, como un ser justiciero y vengativo. \u201cYo nunca me atrev\u00eda a hablar de Dios directamente; sol\u00eda rezar a la Virgen, para que ella se lo comunicase a Dios\u201d, dec\u00eda una se\u00f1ora de edad media, y a\u00f1adi\u00f3: \u201cdesde que recib\u00ed la sanaci\u00f3n de recuerdos no me canso de decir: \u201cAbba, Padre. Es tan maravilloso sentirme hija de Dios!\u201d. Su antiguo terror a Dios era una proyecci\u00f3n de miedo que su propio padre le inspiraba. \u201cPor treinta a\u00f1os he vivido condenado vivo al infierno, antes de conocer la misericordia y perd\u00f3n de Dios\u201d, confesaba un hombre. Su condenaci\u00f3n comenz\u00f3 en la adolescencia, obra de un confesor poco comprensivo.<\/p>\n<p>Padres muy severos o maestros poco comprensivos pueden dejar una secuela de miedos: miedo a la autoridad, miedo a tomar iniciativas, miedo de degradar a otros. Un ni\u00f1o impresionable puede perder su apetito y hasta la ilusi\u00f3n por la vida y enfermar, cuando le ri\u00f1en de mal modo. Los sicarios, por ejemplo, centran su religi\u00f3n en Mar\u00eda como madre porque no tienen ninguna imagen paterna. Para ellos es imposible ver a Dios como padre, puesto que ese ser siempre ha estado ausente en sus vidas o no ha significado nada para ellos.<\/p>\n<p>El miedo paraliza. Sustos, accidentes, pel\u00edculas o historias de temor, en la ni\u00f1ez, pueden crear miedo a la oscuridad, a viajar solo, a la enfermedad, a insectos. Un joven era incapaz de entrar solo en un ascensor, o estar solo en una habitaci\u00f3n cerrada. Resulta que cuando su madre estaba embarazada qued\u00f3 atrapada en un ascensor. Para llegar a la escuela, una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os ten\u00eda que cruza la jungla; esto le causaba terror. En un retiro acept\u00f3 la amistad con Jes\u00fas y le ofreci\u00f3 su miedo. Al d\u00eda siguiente dijo a sus compa\u00f1eras: a no tengo miedo, porque Jes\u00fas est\u00e1 conmigo. Una de ellas le repuso: Aunque Jes\u00fas est\u00e9 contigo, t\u00fa no lo puedes ver\u201d. No importa, a\u00f1adi\u00f3 la ni\u00f1a, \u201cen mi casa yo no tengo miedo por la noche; aunque no veo a mis padres, s\u00e9 que est\u00e1n conmigo\u201d. Su fe en el Amigo invisible la libr\u00f3 del miedo. Lo mismo a ti.<\/p>\n<p>Escucha al Se\u00f1or que te dice: \u201c<i>No temas, yo estoy contigo. Te he rescatado, te llamo por tu nombre. T\u00fa eres m\u00edo. Si pasas por ca\u00f1adas oscuras, yo estoy contigo. Soy tu Dios, tu Salvador, y eres precioso a mis ojos. Yo te amo<\/i>\u201d (Is 43,1-5).<\/p>\n<p><b>El autorrechazo: <\/b>El autorrechazo condena a muchos a vivir en soledad, cerrados a s\u00ed mismos; o los obliga a salir mendigando a otros seguridad afectiva. El autorrechazo hace que algunos sientan rebeli\u00f3n contra una sociedad, que les ha defraudado. En le fondo de muchos casos de alcoholismo, drogadicci\u00f3n, prostituci\u00f3n y tentativas de suicidio est\u00e1 el autorrechazo, a veces agravado por autocompasi\u00f3n y culpabilidad.<\/p>\n<p>Ra\u00edces de autorrechazo pueden ser: un embarazo no deseado; mirar al reci\u00e9n nacido m\u00e1s como una carga que como un don; decir: \u00a1ojal\u00e1 no hubieras nacido!; expresiones de desprecio o rid\u00edculo, como \u201c\u00a1Tonto, no vales nada!\u201d; fracasos, combinados con falta de aprecio, hacen que uno se desvalorice ante sus propios ojos, forme una imagen pobre de s\u00ed mismo y no aprecie su valor como persona. S\u00f3lo Dios sabe cu\u00e1nto sufrimiento oculto hay en el mundo a causa de ello.<\/p>\n<p>Solo el amor de Dios aceptado en fe en toda su gratuidad, puede redimirnos de las fuerzas del autorrechazo: \u201c<i>\u00bfAcaso olvida una mujer a su ni\u00f1o de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entra\u00f1as? Pues, aunque ella llegase a olvidarse, yo no me olvido. M\u00edralo, en las palmas de mis manos, te tengo grabada<\/i>\u201d (Is 49,15s).<\/p>\n<p>Una persona hab\u00eda sufrido lo indecible de autorrechazo. Meses despu\u00e9s de su encuentro con el Se\u00f1or en un retiro dice que comenz\u00f3 a saltar de alegr\u00eda y dijo: \u201cSoy hija de Dios. El me cre\u00f3 a imagen suya y para su gloria. Jes\u00fas sacrific\u00f3 su vida por m\u00ed. Desde que le conoc\u00ed de veras, vivo arropada en su amor; y no paro de darle gracias.<\/p>\n<p><b>Inseguridad, ansiedad, dudas.: <\/b>La autoestima \u201ces la fuerza m\u00e1s poderosa al servicio de la vida y consiste en la predisposici\u00f3n a experimentarnos como competentes para afrontar los desaf\u00edos de la vida y como merecedores de la felicidad\u201d. La autoestima implica una apreciaci\u00f3n realista. Nos hace contar con el fracaso, los errores, los conflictos, como normales en el proceso de la vida. Nuestra poca autoestima nos rebaja y nosimpide sentirnos merecedores de aprecio, reconocimiento y perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Al elevar nuestra autoestima vamos despejando el camino del perd\u00f3n y le vamos quitamos todo su poder mort\u00edfero a la culpa, el odio y el resentimiento. En efecto, una buena autoestima es el mejor sistema inmunol\u00f3gico emocional. Condenarnos a nosotros mismos se puede convertir en una estrategia para no afrontar nuestra responsabilidad. Conden\u00e1ndonos encontramos el modo de echar sobre otos nuestro problema. Esta era la explicaci\u00f3n de dos hermanos sobre su propio comportamiento. El primero era alcoh\u00f3lico y daba este motivo: \u201cmi padre beb\u00eda y yo aprend\u00ed a beber en sus rodillas\u201d. El segundo era abstemio y dijo: \u201cmi padre beb\u00eda y aprend\u00ed muy temprano que el alcohol puede llegar a ser un veneno. Por eso no bebo\u201d. Fantaseamos al culpar a otros y aterrizamos cuando tomamos con seriedad las riendas de nuestra vida, cuando aceptamos nuestra responsabilidad en todo sentido: en nuestra relaci\u00f3n con Dios y con el universo, con nuestra propia alma y con los dem\u00e1s, con la calidad de nuestro tiempo y la productividad de nuestro trabajo. Cuando somos responsables iniciamos una vida nueva.<\/p>\n<p><b>El sentimiento de culpa: <\/b>Uno puede arrepentirse de sus pecados, confesarse y recibir el perd\u00f3n pero, al mismo tiempo, quedar con un sentido de culpa enfermiza, agobiante. Por la culpa sana aceptamos nuestra responsabilidad en lugar de evadirla. El sentimiento anormal de culpa lleva a la persona a encerrarse en s\u00ed misma, angustiarse, resignarse. Se puede exagerar la culpa por escr\u00fapulos y hasta por querer afianzar nuestra personalidad religiosa. La culpa anormal engendra sentimientos de miedo, complejos, desesperaci\u00f3n, depresi\u00f3n, autodestrucci\u00f3n. Hace que nos condenemos sin cesar y nos neguemos a recibir el perd\u00f3n, pues nos hace sentir indignos.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la necesidad que tenemos de ahondar conscientemente en estos sentimientos, conocerlos, adoptar las resoluciones pr\u00e1cticas para corregir lo que me est\u00e9 afectando, y liberarnos de ellos abri\u00e9ndonos a la misericordia infinita de nuestro Padre celestial.<\/p>\n<p><b>Tristeza, soledad, depresi\u00f3n: <\/b>Jes\u00fas lleg\u00f3 a sentir pavor, angustia y una tristeza infinita que le hizo exclamar: \u201c<i>mi alma est\u00e1 triste hasta el punto de morir<\/i>\u201d (Mc 14,34). Hay personas invadidas por la tristeza y abiertas a la depresi\u00f3n desde muy peque\u00f1os. Las causas m\u00e1s comunes para que surjan esos sentimientos son falta de amor, de concordia en la familia, p\u00e9rdida de un ser querido, del padre o de la madre, que no entendieron. El descubrir a Dios como Padre y a Mar\u00eda como su madre les ayud\u00f3 a superar esos sentimientos y a normalizar sus vidas.<\/p>\n<p><b>Sentimiento de inferioridad: <\/b>El ni\u00f1o est\u00e1 lleno de curiosidad, de preguntas. Si en vez de explicaciones encuentra un silencio despectivo, o el rid\u00edculo, o se le compara desfavorablemente con otros, comienza a acomplejarse, a decaer en su autoestima. Un seminarista se esforzaba por conseguir las notas m\u00e1s altas y lo lograba. Pero no consegu\u00eda liberarse de un complejo de inferioridad, que hab\u00eda adquirido en su ni\u00f1ez, cuando siempre viv\u00eda en competencia con su hermano mayor, perdiendo casi siempre y vi\u00e9ndose inferior a \u00e9l. Al perdonar a su hermano de coraz\u00f3n se acept\u00f3 a s\u00ed mismo y encontr\u00f3 la paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sentimientos Negativos Despu\u00e9s de haber reflexionado sobre algunos sentimientos positivos, sobre la afectividad que se nos da para amar, vamos a reflexionar sobre otros sentimientos o actitudes negativas que nos impiden vivir una vida de amor, de equilibrio; que nos impiden amar a los dem\u00e1s y entregarles, en cambio, desamor, rechazo, resistencia. 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