{"id":2248,"date":"2007-10-07T01:01:45","date_gmt":"2007-10-07T07:01:45","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=2248"},"modified":"2007-10-07T01:02:21","modified_gmt":"2007-10-07T07:02:21","slug":"ejercicios-sobre-el-perdon-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2007\/10\/07\/ejercicios-sobre-el-perdon-5\/","title":{"rendered":"Ejercicios sobre el perd\u00f3n, 5"},"content":{"rendered":"<p><b>G\u00e9nesis  de  nuestros  sentimientos y emociones<\/b><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/fraynelson.com\/banco_imagenes\/dolor_guatemala.jpg\" alt=\"Dolor en Guatemala\" width=200 align=right hspace=10 \/>Les invito a continuar nuestra reflexi\u00f3n sobre los sentimientos. Cualquier acontecimiento puede ser ocasi\u00f3n de emociones, por ejemplo, la vista de un rel\u00e1mpago, de un paisaje maravilloso, una fiera suelta, o\u00edr el rugido de una tempestad, de un le\u00f3n, los insultos de un adversario; experimentar la muerte de un ser querido, una enfermedad, un fracaso, el recuerdo vivo de una humillaci\u00f3n. Todo lo anterior puede dar pie al temor, a la ira, a la tristeza, al dolor, al gozo. Del mismo modo, la presencia de una persona querida, sus palabras de aliento, sus regalos ser\u00e1n ocasi\u00f3n de amor, de alegr\u00eda, de seguridad.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes o ideas especulativas interesan solo al entendimiento; las decisiones, a la voluntad. Pero hay experiencias, ideas y recuerdos con carga afectiva de temor o esperanza, de alegr\u00eda o de tristeza, de odio, ira, amor, etc., que afectan a todo el ser; y parecen incrustarse en nuestro cuerpo y tienden a continuar en nuestra alma, influenciando nuestra personalidad. Son los sentimientos y emociones en los que vibran nuestros nervios y todo nuestro ser ante la felicidad o su ausencia: emociones positivas ante la dicha real o imaginaria; emociones negativas ante la desdicha.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><b>Dios cre\u00f3 a la persona con sus sentimientos<\/b><\/p>\n<p>La Escritura nos muestra a Dios como un alfarero que modela la arcilla de la naturaleza humana: \u201c<i>como el barro en manos del alfarero, as\u00ed son ustedes en mi mano, casa de Israel<\/i>\u201d (Jer 18,5-6). El Padre es un alfarero que da forma al hombre con sus sentimientos, que da forma al entusiasmo, al miedo, a la atracci\u00f3n, a la envidia, a la nostalgia, al despertar de la excitaci\u00f3n sexual, a la soledad, la felicidad, la tristeza, a todas esas experiencias que identificamos como emociones y sentimientos. Y si Dios nos cre\u00f3 con los sentimientos es para que los us\u00e1ramos en nuestras relaciones personales y fu\u00e9ramos perfectos con ellos. <\/p>\n<p>Nuestro Dios es el Dios de la ternura, de la misericordia; el Dios de las sorpresas; el Dios que sufre el desaire de las malas acciones y de los m\u00e9todos ego\u00edstas; el Dios que cre\u00f3 al hombre y a la mujer con  poderosos deseos mutuos de atracci\u00f3n sexual y afectiva; un Dios de proyectos entusiastas, de jornadas agotadoras, de reuniones agitadas y de muertes llenas de l\u00e1grimas; un Dios de amor, que envi\u00f3 a Jes\u00fas para mostrarnos su amor entregando su vida por nosotros.<\/p>\n<p><b>Desarrollo normal<\/b><\/p>\n<p>Sin el suficiente amor, seguridad y alegr\u00eda, el ni\u00f1o crece defectuoso y anormal. As\u00ed como una infancia desnutrida produce un candidato a tuberculosis, de la misma manera, cuando en la infancia ha faltado el alimento emocional, afectivo aparecer\u00e1 m\u00e1s tarde una joven o un joven inadaptado social, con frialdad e insatisfacci\u00f3n afectiva, con exagerada tendencia al odio o a la tristeza, a la amargura o bien t\u00edmido, apocado o indeciso, pesimista y frustrado. <\/p>\n<p>Por otro lado, el exceso en intensidad y en duraci\u00f3n de emociones negativas, tales como ira, temor, tristeza, puede dejar el psiquismo muy condicionado o inclinado al disgusto, a la inseguridad, o a la frustraci\u00f3n, m\u00e1xime cuando esas emociones se han tenido que sufrir en la infancia con un cuerpo y un alma mal preparados para sobrellevar esa lucha. Es importante conocer su influjo en el cansancio mental, en las perturbaciones ps\u00edquicas, en los disturbios psicosom\u00e1ticos que constituyen el 65% de las enfermedades de la humanidad. \u00a1Cu\u00e1ntas personas se quitan la vida ante su incapacidad de superar una depresi\u00f3n!<\/p>\n<p><b>El sentimiento, nuestro camino hacia Dios<\/b><\/p>\n<p>Hoy encontramos individuos  que intentan, como \u201cbuenos cristianos\u201d, superar sus sentimientos y emociones. Cuando experimentan un impulso de ira o de tristeza inmediatamente intentan moderar su  intensidad. A veces lo consiguen con la oraci\u00f3n. El intento de espiritualizar en demas\u00eda la vida emocional conduce, a la larga, a una pena profunda, resentimientos, iras, deseos sexuales, miedo y toda una serie de sentimientos bloqueados. A veces, ofrecer a Dios un sentimiento, que nos inquieta, no es oraci\u00f3n sino una represi\u00f3n psicol\u00f3gica. En efecto, no podemos ofrecer a Dios lo que a\u00fan no hemos reivindicado como nuestro.  No podemos dar a Dios lo que no hemos recibido plenamente. <\/p>\n<p>Como Jes\u00fas junto al sepulcro de L\u00e1zaro, no podemos conmovernos profundamente hasta que no nos hayamos dejado impactar por la realidad. No podemos elevarnos a lo trascendente saltando por encima de lo humano, sino m\u00e1s bien, conoci\u00e9ndolo en plenitud. No conoceremos la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n si no hemos gemido por la muerte.<\/p>\n<p>Como cristianos debemos dejarnos mover por la compasi\u00f3n, llenarnos de ternura. Debemos agitarnos de ira, batallar con la impaciencia y cultivar la alegr\u00eda. Debemos anhelar y desear, sentir dolor y llorar. Debemos saber lo que es amar. <\/p>\n<p>No debemos convertir al Dios-hombre, que conoci\u00f3 el sentimiento humano, en un Salvador estoico. No debemos minimizar los relatos de sus expresiones emocionales buscando excusas para nuestra evasi\u00f3n emocional.<\/p>\n<p><b>Expresi\u00f3n de sentimientos y salud mental<\/b><\/p>\n<p>La facultad de conocer y expresar nuestros sentimientos correctamente es indicio de salud mental. No siempre hemos sabido ense\u00f1ar a la gente a expresar sus sentimientos. A los hombres se les ha animado a controlarlos, perdiendo as\u00ed una de sus m\u00e1s ricas fuentes de intimidad. En el pasado, se les permit\u00eda a las mujeres ser emotivas, pero se les disuad\u00eda de expresar verbalmente sus emociones. Podemos ser emotivos llorando, enfurru\u00f1\u00e1ndose, gritando, golpeando las puertas de los armarios, pero eso no significa que hayan sido encaminados adecuada y eficazmente los sentimientos.<\/p>\n<p>Para expresar los sentimientos, de modo que promuevan las buenas relaciones y profundicen la intimidad, deben ser pose\u00eddos, reconocidos como propios y clarificados verbalmente ante los dem\u00e1s. Este proceso elimina la oscuridad y confusi\u00f3n en las relaciones.<\/p>\n<p>Cuando no somos conscientes de nuestros sentimientos m\u00e1s profundos, podemos comportarnos, sin darnos cuenta, de modo destructivo. El sarcasmo puede proceder de la c\u00f3lera reprimida; la murmuraci\u00f3n, de unos celos disfrazados; cuando estamos inseguros, podemos inconscientemente manipular. Estos comportamientos tienen lugar generalmente, porque no hemos sido conscientes de nuestros sentimientos y hemos actuado por instinto.  Pocas personas se sientan a pensar sobre sus reacciones \u00edntimas, a identificar, por ejemplo, la presencia de la envidia en vez de decir que solo es murmuraci\u00f3n. Podemos elegir nuestra conducta en la medida en que seamos conscientes de nuestros sentimientos. Si somos inconscientes, nuestra conducta puede ser un juguete de nuestros sentimientos inconscientes.  <\/p>\n<p><b>Respuesta del cuerpo<\/b><\/p>\n<p>La <b>energ\u00eda<\/b> de un sentimiento oculto, represado, puede ser muy fuerte y permanecer atrapada en el est\u00f3mago, en el pecho, en el cuello. Podemos intentar calmar el malestar con aspirinas o tranquilizantes; pero la energ\u00eda y los compuestos qu\u00edmicos de las reacciones emocionales  ahogadas permanecen vivas y claman por su liberaci\u00f3n. Tarde o temprano los sentimientos desagradables se convierten en s\u00edntomas desagradables, en enfermedades f\u00edsicas relacionadas emocionalmente con los sentimientos guardados.<\/p>\n<p>Hay una cantidad de historias penosas: un marido que piensa que no es necesario decir a su esposa cu\u00e1nto la quiere y la necesita; una esposa que no sabe c\u00f3mo decirle a su marido su sentimiento de rabia; una joven que no sabe si su marido, despu\u00e9s de cinco a\u00f1os de matrimonio, la sigue queriendo; un hombre que no sabe c\u00f3mo interpretar los frecuentes per\u00edodos de hostil silencio de su esposa; un religioso\/a que no puede entender porqu\u00e9 su m\u00e1s \u00edntimo amigo\/a lo\/la abandon\u00f3 sin decir porqu\u00e9 ni adi\u00f3s; un sacerdote que ha pasado a\u00f1os distanci\u00e1ndose de todo y de todos, sin darse cuenta de ello; unos padres que nunca supieron los nombres de sus sentimientos; una mujer disgustada; un hombre asustado que no quiere hablar de su malestar con nadie. <\/p>\n<p>Ayudar a clarificar este proceso hoy es una necesidad para la salud de la persona. Sentimientos y emociones, ira y exaltaci\u00f3n, no son simplemente una realidad psicol\u00f3gica, sin significado en el reino del esp\u00edritu, con que deben contar los cristianos. Pon\u00e9rsele a uno los pelos de punta o tener las manos h\u00famedas no son solo reacciones inevitables del cuerpo; el despertar de la excitaci\u00f3n sexual y el placer en la regi\u00f3n p\u00e9lvica no son signos vergonzosos de d\u00e9bil autocontrol, legalizados por el sacramento del matrimonio. Todos los sentimientos, su variedad de manifestaciones f\u00edsicas y su poder darnos placer o pena han sido creados por Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis de nuestros sentimientos y emociones Les invito a continuar nuestra reflexi\u00f3n sobre los sentimientos. 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