{"id":22032,"date":"2013-08-16T01:20:56","date_gmt":"2013-08-16T06:20:56","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=22032"},"modified":"2013-08-23T13:56:26","modified_gmt":"2013-08-23T18:56:26","slug":"de-la-rerum-novarum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2013\/08\/16\/de-la-rerum-novarum\/","title":{"rendered":"De la \u00ab Rerum novarum \u00bb hasta la \u00ab Centesimus Annus \u00bb"},"content":{"rendered":"<p>89 Como respuesta a la primera gran cuesti\u00f3n social, Le\u00f3n XIII promulga la primera enc\u00edclica social, la \u00ab Rerum novarum \u00bb.[Cf. Le\u00f3n XIII, Carta enc. Rerum novarum: Acta Leonis XIII, 11 (1892) 97-144] Esta examina la condici\u00f3n de los trabajadores asalariados, especialmente penosa para los obreros de la industria, afligidos por una indigna miseria. La cuesti\u00f3n obrera es tratada de acuerdo con su amplitud real: es estudiada en todas sus articulaciones sociales y pol\u00edticas, para ser evaluada adecuadamente a la luz de los principios doctrinales fundados en la Revelaci\u00f3n, en la ley y en la moral naturales.<\/p>\n<\/p>\n<p>La \u00ab Rerum novarum \u00bb enumera los errores que provocan el mal social, excluye el socialismo como remedio y expone, precis\u00e1ndola y actualiz\u00e1ndola, \u00ab la doctrina social sobre el trabajo, sobre el derecho de propiedad, sobre el principio de colaboraci\u00f3n contrapuesto a la lucha de clases como medio fundamental para el cambio social, sobre el derecho de los d\u00e9biles, sobre la dignidad de los pobres y sobre las obligaciones de los ricos, sobre el perfeccionamiento de la justicia por la caridad, sobre el derecho a tener asociaciones profesionales \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 20, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 24]<\/p>\n<p>La \u00ab Rerum novarum \u00bb se ha convertido en el documento inspirador y de referencia de la actividad cristiana en el campo social.[Cf. P\u00edo XI, Carta enc. Quadragesimo anno: AAS (1931) 189; P\u00edo XII, Radiomensaje en el 50 Aniversario de la \u00ab Rerum novarum \u00bb: AAS 33 (1941) 198] El tema central de la enc\u00edclica es la instauraci\u00f3n de un orden social justo, en vista del cual se deben identificar los criterios de juicio que ayuden a valorar los ordenamientos socio-pol\u00edticos existentes y a proyectar l\u00edneas de acci\u00f3n para su oportuna transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>90 La \u00ab Rerum novarum \u00bb afront\u00f3 la cuesti\u00f3n obrera con un m\u00e9todo que se convertir\u00e1 en un \u00ab paradigma permanente \u00bb [Juan Pablo II, Carta enc. Centessimus annus, 5: AAS 83 (1991) 799] para el desarrollo sucesivo de la doctrina social. Los principios afirmados por Le\u00f3n XIII ser\u00e1n retomados y profundizados por las enc\u00edclicas sociales sucesivas. Toda la doctrina social se podr\u00eda entender como una actualizaci\u00f3n, una profundizaci\u00f3n y una expansi\u00f3n del n\u00facleo originario de los principios expuestos en la \u00ab Rerum novarum \u00bb. Con este texto, valiente y clarividente, el Papa Le\u00f3n XIII confiri\u00f3 \u00ab a la Iglesia una especie de \u201ccarta de ciudadan\u00eda\u201d respecto a las realidades cambiantes de la vida p\u00fablica \u00bb [Juan Pablo II, Carta enc. Centessimus annus, 5: AAS 83 (1991) 799] y \u00ab escribi\u00f3 unas palabras decisivas \u00bb,[Juan Pablo II, Carta enc. Centessimus annus, 5: AAS 83 (1991) 862] que se convirtieron en \u00ab un elemento permanente de la doctrina social de la Iglesia \u00bb,[Juan Pablo II, Carta enc. Centessimus annus, 5: AAS 83 (1991) 865] afirmando que los graves problemas sociales \u00ab pod\u00edan ser resueltos solamente mediante la colaboraci\u00f3n entre todas las fuerzas \u00bb [Juan Pablo II, Carta enc. Centessimus annus, 5: AAS 83 (1991) 865] y a\u00f1adiendo tambi\u00e9n que \u00ab por lo que se refiere a la Iglesia, nunca ni bajo ning\u00fan aspecto ella regatear\u00e1 su esfuerzo \u00bb.[Le\u00f3n XIII, Carta enc. Rerum novarum: Acta Leonis XIII, 11 (1892) 143. cf. Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 56: AAS 83 (1991) 862]<\/p>\n<p>91 A comienzos de los a\u00f1os Treinta, a breve distancia de la grave crisis econ\u00f3mica de 1929, P\u00edo XI publica la enc\u00edclica \u00ab Quadragesimo anno \u00bb,[Cf. P\u00edo XI, Carta enc. Quadragesimo anno: AAS 23 (1931) 177-228] para conmemorar los cuarenta a\u00f1os de la \u00ab Rerum novarum \u00bb. El Papa relee el pasado a la luz de una situaci\u00f3n econ\u00f3mico-social en la que a la industrializaci\u00f3n se hab\u00eda unido la expansi\u00f3n del poder de los grupos financieros, en \u00e1mbito nacional e internacional. Era el per\u00edodo posb\u00e9lico, en el que estaban afirm\u00e1ndose en Europa los reg\u00edmenes totalitarios, mientras se exasperaba la lucha de clases. La Enc\u00edclica advierte la falta de respeto a la libertad de asociaci\u00f3n y confirma los principios de solidaridad y de colaboraci\u00f3n para superar las antinomias sociales. Las relaciones entre capital y trabajo deben estar bajo el signo de la cooperaci\u00f3n.[Cf. P\u00edo XI, Carta enc. Quadragesimo anno: AAS 23 (1931) 186-189]<\/p>\n<p>La \u00ab Quadragesimo anno \u00bb confirma el principio que el salario debe ser proporcionado no s\u00f3lo a las necesidades del trabajador, sino tambi\u00e9n a las de su familia. El Estado, en las relaciones con el sector privado, debe aplicar el principio de subsidiaridad, principio que se convertir\u00e1 en un elemento permanente de la doctrina social. La Enc\u00edclica rechaza el liberalismo entendido como ilimitada competencia entre las fuerzas econ\u00f3micas, a la vez que reafirma el valor de la propiedad privada, insistiendo en su funci\u00f3n social. En una sociedad que deb\u00eda reconstruirse desde su base econ\u00f3mica, convertida toda ella en la \u00ab cuesti\u00f3n \u00bb que se deb\u00eda afrontar, \u00ab P\u00edo XI sinti\u00f3 el deber y la responsabilidad de promover un mayor conocimiento, una m\u00e1s exacta interpretaci\u00f3n y una urgente aplicaci\u00f3n de la ley moral reguladora de las relaciones humanas&#8230;, con el fin de superar el conflicto de clases y llegar a un nuevo orden social basado en la justicia y en la caridad \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 21, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 24]<\/p>\n<p>92 P\u00edo XI no dej\u00f3 de hacer o\u00edr su voz contra los reg\u00edmenes totalitarios que se afianzaron en Europa durante su Pontificado. Ya el 29 de junio de 1931 hab\u00eda protestado contra los atropellos del r\u00e9gimen fascista en Italia con la enc\u00edclica \u00ab Non abbiamo bisogno \u00bb.[Cf. P\u00edo XI, Carta enc. Non abbiamo bisogno: AAS 23 (1931) 285-312] En 1937 public\u00f3 la enc\u00edclica \u00ab Mit brennender Sorge \u00bb,[Texto oficial (alem\u00e1n): AAS 29 (1937) 145-167. Texto espa\u00f1ol: El Magisterio Pontificio Contempor\u00e1neo II. Colecci\u00f3n de Enc\u00edclicas y Documentos desde Le\u00f3n XIII a Juan Pablo II, BAC, Madrid 1992, 559-574] sobre la situaci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica en el Reich alem\u00e1n. El texto de la \u00ab Mit brennender Sorge \u00bb fue le\u00eddo desde el p\u00falpito de todas las iglesias cat\u00f3licas en Alemania, tras haber sido difundido con la m\u00e1xima reserva. La enc\u00edclica llegaba despu\u00e9s de a\u00f1os de abusos y violencias y hab\u00eda sido expresamente solicitada a P\u00edo XI por los Obispos alemanes, a causa de las medidas cada vez m\u00e1s coercitivas y represivas adoptadas por el Reich en 1936, en particular con respecto a los j\u00f3venes, obligados a inscribirse en la \u00ab Juventud hitleriana \u00bb. El Papa se dirige a los sacerdotes, a los religiosos y a los fieles laicos, para animarlos y llamarlos a la resistencia, mientras no se restablezca una verdadera paz entre la Iglesia y el Estado. En 1938, ante la difusi\u00f3n del antisemitismo, P\u00edo XI afirm\u00f3: \u00ab Somos espiritualmente semitas \u00bb.[P\u00edo XI, Discurso a los periodistas belgas de la radio (6 de septiembre de 1938), en Juan Pablo II, Discurso a dirigentes de la Liga Antidifamaci\u00f3n \u00ab B&#8217;nai B&#8217;rith \u00bb (22 de marzo de 1984): L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n espa\u00f1ola, 6 de mayo de 1984, p. 14]<\/p>\n<p>Con la enc\u00edclica \u00ab Divini Redemptoris \u00bb,[Texto oficial (en lat\u00edn): AAS 29 (1937) 65-106. Texto espa\u00f1ol: El Magisterio Pontificio Contempor\u00e1neo II. Colecci\u00f3n de Enc\u00edclicas y Documentos desde Le\u00f3n XIII a Juan Pablo II, BAC, Madrid 1992, 579-601] sobre el comunismo ateo y sobre la doctrina social cristiana, P\u00edo XI critic\u00f3 de modo sistem\u00e1tico el comunismo, definido \u00ab intr\u00ednsecamente malo \u00bb,[P\u00edo XI, Carta enc. Divini Redemptoris: AAS 29 (1937) 130] e indic\u00f3 como medios principales para poner remedio a los males producidos por \u00e9ste, la renovaci\u00f3n de la vida cristiana, el ejercicio de la caridad evang\u00e9lica, el cumplimiento de los deberes de justicia a nivel interpersonal y social en orden al bien com\u00fan, la institucionalizaci\u00f3n de cuerpos profesionales e interprofesionales.<\/p>\n<p>93 Los Radiomensajes navide\u00f1os de P\u00edo XII,[Cf. P\u00edo XII, Radiomensajes navide\u00f1os: sobre la paz y el orden internacional, de los a\u00f1os: 1939: AAS 32 (1940) 5-13; 1940: AAS 33 (1941) 5-14; 1941: AAS 34 (1942) 10-21; 1945: AAS 38 (1946) 15-25; 1946: AAS 39 (1947) 7-17; 1948: AAS 41 (1949) 8- 16; 1950: AAS 43 (1951) 49-59; 1951: AAS 44 (1952) 5-15; 1954: AAS 47 (1955) 15-28; 1955: AAS 48 (1956) 26-41; sobre el orden interno de las Naciones, de 1942: AAS 35 (1943) 9-24; sobre la democracia, de 1944: AAS 37 (1945) 10-23; sobre la funci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n cristiana, del 1\u00ba de septiembre de 1944: AAS 36 (1944) 249-258; sobre el regreso a Dios en la generosidad y la fraternidad, de 1947: AAS 40 (1948) 8-16; sobre el a\u00f1o del gran retorno y del gran perd\u00f3n, de 1949: AAS 42 (1950) 121-133; sobre la despersonalizaci\u00f3n del hombre, de 1952: AAS 45 (1953) 33-46; sobre la funci\u00f3n del progreso t\u00e9cnico y la paz de los pueblos, de 1953: AAS 46 (1954) 5-16] junto a otras de sus importantes intervenciones en materia social, profundizan la reflexi\u00f3n magisterial sobre un nuevo orden social, gobernado por la moral y el derecho, y centrado en la justicia y en la paz. Durante su Pontificado, P\u00edo XII atraves\u00f3 los a\u00f1os terribles de la Segunda Guerra Mundial y los dif\u00edciles de la reconstrucci\u00f3n. No public\u00f3 enc\u00edclicas sociales, sin embargo manifest\u00f3 constantemente, en numerosos contextos, su preocupaci\u00f3n por el orden internacional trastornado: \u00ab En los a\u00f1os de la guerra y de la posguerra el Magisterio social de P\u00edo XII represent\u00f3 para muchos pueblos de todos los continentes y para millones de creyentes y no creyentes la voz de la conciencia universal, interpretada y proclamada en \u00edntima conexi\u00f3n con la Palabra de Dios. Con su autoridad moral y su prestigio, P\u00edo XII llev\u00f3 la luz de la sabidur\u00eda cristiana a un n\u00famero incontable de hombres de toda categor\u00eda y nivel social \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 22, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 25]<\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas de las intervenciones de P\u00edo XII es el relieve dado a la relaci\u00f3n entre moral y derecho. El Papa insiste en la noci\u00f3n de derecho natural, como alma del ordenamiento que debe instaurarse en el plano nacional e internacional. Otro aspecto importante de la ense\u00f1anza de P\u00edo XII es su atenci\u00f3n a las agrupaciones profesionales y empresariales, llamadas a participar de modo especial en la consecuci\u00f3n del bien com\u00fan: \u00ab Por su sensibilidad e inteligencia para captar \u201clos signos de los tiempos\u201d, P\u00edo XII puede ser considerado como el precursor inmediato del Concilio Vaticano II y de la ense\u00f1anza social de los Papas que le han sucedido \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 22, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 25]<\/p>\n<p>94 Los a\u00f1os Sesenta abren horizontes prometedores: la recuperaci\u00f3n despu\u00e9s de las devastaciones de la guerra, el inicio de la descolonizaci\u00f3n, las primeras t\u00edmidas se\u00f1ales de un deshielo en las relaciones entre los dos bloques, americano y sovi\u00e9tico. En este clima, el beato Juan XXIII lee con profundidad los \u00ab signos de los tiempos \u00bb.[Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris: AAS 55 (1963) 267-269. 278-279. 291. 295-296] La cuesti\u00f3n social se est\u00e1 universalizando y afecta a todos los pa\u00edses: junto a la cuesti\u00f3n obrera y la revoluci\u00f3n industrial, se delinean los problemas de la agricultura, de las \u00e1reas en v\u00edas de desarrollo, del incremento demogr\u00e1fico y los relacionados con la necesidad de una cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica mundial. Las desigualdades, advertidas precedentemente al interno de las Naciones, aparecen ahora en el plano internacional y manifiestan cada vez con mayor claridad la situaci\u00f3n dram\u00e1tica en que se encuentra el Tercer Mundo.<\/p>\n<p>Juan XXIII, en la enc\u00edclica \u00ab Mater et magistra \u00bb,[Cf. Juan XXIII, Carta enc. Mater et magistra: AAS 53 (1961) 401-464] \u00ab trata de actualizar los documentos ya conocidos y dar un nuevo paso adelante en el proceso de compromiso de toda la comunidad cristiana \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 23, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 26] Las palabras clave de la enc\u00edclica son comunidad y socializaci\u00f3n: [Cf. Juan XXIII, Carta enc. Mater et magistra: AAS 53 (1961) 415-418] la Iglesia est\u00e1 llamada a colaborar con todos los hombres en la verdad, en la justicia y en el amor, para construir una aut\u00e9ntica comuni\u00f3n. Por esta v\u00eda, el crecimiento econ\u00f3mico no se limitar\u00e1 a satisfacer las necesidades de los hombres, sino que podr\u00e1 promover tambi\u00e9n su dignidad.<\/p>\n<p>95 Con la enc\u00edclica \u00ab Pacem in terris \u00bb,[Cf. Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris: AAS 55 (1963) 257-304] Juan XXIII pone de relieve el tema de la paz, en una \u00e9poca marcada por la proliferaci\u00f3n nuclear. La \u00ab Pacem in terris \u00bb contiene, adem\u00e1s, la primera reflexi\u00f3n a fondo de la Iglesia sobre los derechos humanos; es la enc\u00edclica de la paz y de la dignidad de las personas. Contin\u00faa y completa el discurso de la \u00ab Mater et magistra \u00bb y, en la direcci\u00f3n indicada por Le\u00f3n XIII, subraya la importancia de la colaboraci\u00f3n entre todos: es la primera vez que un documento de la Iglesia se dirige tambi\u00e9n \u00ab a todos los hombres de buena voluntad \u00bb,[Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris: AAS 55 (1963) 257] llamados a una tarea inmensa: \u00ab la de establecer un nuevo sistema de relaciones en la sociedad humana, bajo el magisterio y la \u00e9gida de la verdad, la justicia, la caridad y la libertad \u00bb.[Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris: AAS 55 (1963) 301] La \u00ab Pacem in terris \u00bb se detiene sobre los poderes p\u00fablicos de la comunidad mundial, llamados a \u00ab examinar y resolver los problemas relacionados con el bien com\u00fan universal en el orden econ\u00f3mico, social, pol\u00edtico o cultural \u00bb.[Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris: AAS 55 (1963) 294] En el d\u00e9cimo aniversario de la \u00ab Pacem in terris \u00bb, el Cardenal Maurice Roy, Presidente de la Pontificia Comisi\u00f3n \u00ab Iustitia et Pax \u00bb, envi\u00f3 a Pablo VI una carta, acompa\u00f1ada de un documento con un serie de reflexiones sobre el valor de la ense\u00f1anza de la enc\u00edclica del Papa Juan para iluminar los nuevos problemas vinculados con la promoci\u00f3n de la paz.[Cf. Roy, Card. Maurice, Carta a Pablo VI y Documento con ocasi\u00f3n del X Aniversario de la \u00ab Pacem in terris \u00bb: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n espa\u00f1ola, 22 de abril de 1973, pp. 3-10]<\/p>\n<p>96 La Constituci\u00f3n pastoral \u00ab Gaudium et spes \u00bb[Cf. Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes: AAS 58 (1966) 1025- 1120] del Concilio Vaticano II, constituye una significativa respuesta de la Iglesia a las expectativas del mundo contempor\u00e1neo. En esta Constituci\u00f3n, \u00ab en sinton\u00eda con la renovaci\u00f3n eclesiol\u00f3gica, se refleja una nueva concepci\u00f3n de ser comunidad de creyentes y pueblo de Dios. Y suscit\u00f3 entonces nuevo inter\u00e9s por la doctrina contenida en los documentos anteriores respecto del testimonio y la vida de los cristianos, como medios aut\u00e9nticos para hacer visible la presencia de Dios en el mundo \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 24, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 27] La \u00ab Gaudium et spes \u00bb delinea el rostro de una Iglesia \u00ab \u00edntima y realmente solidaria del g\u00e9nero humano y de su historia \u00bb,[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 1: AAS 58 (1966) 1026] que camina con toda la humanidad y est\u00e1 sujeta, juntamente con el mundo, a la misma suerte terrena, pero que al mismo tiempo es \u00ab como fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 1: AAS 58 (1966) 1058]<\/p>\n<p>La \u00ab Gaudium et spes \u00bb estudia org\u00e1nicamente los temas de la cultura, de la vida econ\u00f3mico-social, del matrimonio y de la familia, de la comunidad pol\u00edtica, de la paz y de la comunidad de los pueblos, a la luz de la visi\u00f3n antropol\u00f3gica cristiana y de la misi\u00f3n de la Iglesia. Todo ello lo hace a partir de la persona y en direcci\u00f3n a la persona, \u00ab \u00fanica criatura terrestre a la que Dios ha amado por s\u00ed mismo \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 1: AAS 58 (1966) 1045] La sociedad, sus estructuras y su desarrollo deben estar finalizados a \u00ab consolidar y desarrollar las cualidades de la persona humana \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 1: AAS 58 (1966) 1045] Por primera vez el Magisterio de la Iglesia, al m\u00e1s alto nivel, se expresa en modo tan amplio sobre los diversos aspectos temporales de la vida cristiana. \u00ab Se debe reconocer que la atenci\u00f3n prestada en la Constituci\u00f3n a los cambios sociales, psicol\u00f3gicos, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, morales y religiosos ha despertado cada vez m\u00e1s&#8230; la preocupaci\u00f3n pastoral de la Iglesia por los problemas de los hombres y el di\u00e1logo con el mundo \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 24, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 28]<\/p>\n<p>97 Otro documento del Concilio Vaticano II de gran relevancia en el \u00ab corpus \u00bb de la doctrina social de la Iglesia es la declaraci\u00f3n \u00ab Dignitatis humanae \u00bb,[Cf. Concilio Vaticano II, Decl. Dignitatis humanae: AAS 58 (1966) 929-946] en el que se proclama el derecho a la libertad religiosa. El documento trata el tema en dos cap\u00edtulos. El primero, de car\u00e1cter general, afirma que el derecho a la libertad religiosa se fundamenta en la dignidad de la persona humana y que debe ser reconocido como derecho civil en el ordenamiento jur\u00eddico de la sociedad. El segundo cap\u00edtulo estudia el tema a la luz de la Revelaci\u00f3n y clarifica sus implicaciones pastorales, recordando que se trata de un derecho que no se refiere s\u00f3lo a las personas individuales, sino tambi\u00e9n a las diversas comunidades.<\/p>\n<p>98 \u00ab El desarrollo es el nuevo nombre de la paz \u00bb,[Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 76-80: AAS 59 (1967) 294-296] afirma Pablo VI en la enc\u00edclica \u00ab Populorum Progressio \u00bb,[Cf. Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio: AAS 59 (1967) 257-299] que puede ser considerada una ampliaci\u00f3n del cap\u00edtulo sobre la vida econ\u00f3mico-social de la \u00ab Gaudium et spes \u00bb, no obstante introduzca algunas novedades significativas. En particular, el documento indica las coordenadas de un desarrollo integral del hombre y de un desarrollo solidario de la humanidad: \u00ab dos temas estos que han de considerarse como los ejes en torno a los cuales se estructura todo el entramado de la enc\u00edclica. Queriendo convencer a los destinatarios de la urgencia de una acci\u00f3n solidaria, el Papa presenta el desarrollo como \u201cel paso de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida m\u00e1s humanas\u201d, y se\u00f1ala sus caracter\u00edsticas \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 25, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 29] Este paso no est\u00e1 circunscrito a las dimensiones meramente econ\u00f3micas y t\u00e9cnicas, sino que implica, para toda persona, la adquisici\u00f3n de la cultura, el respeto de la dignidad de los dem\u00e1s, el reconocimiento \u00ab de los valores supremos, y de Dios, que de ellos es la fuente y el fin \u00bb.[Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 21: AAS 59 (1967) 267] Procurar el desarrollo de todos los hombres responde a una exigencia de justicia a escala mundial, que pueda garantizar la paz planetaria y hacer posible la realizaci\u00f3n de \u00ab un humanismo pleno \u00bb,[Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 21: AAS 59 (1967) 278] gobernado por los valores espirituales.<\/p>\n<p>99 En esta l\u00ednea, Pablo VI instituye en 1967 la Pontificia Comisi\u00f3n \u00ab Iustitia et Pax \u00bb, cumpliendo un deseo de los Padres Conciliares, que consideraban \u00ab muy oportuno que se cree un organismo universal de la Iglesia que tenga como funci\u00f3n estimular a la comunidad cat\u00f3lica para promover el desarrollo de los pa\u00edses pobres y la justicia social internacional \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 90: AAS 58 (1966) 1112] Por iniciativa de Pablo VI, a partir de 1968, la Iglesia celebra el primer d\u00eda del a\u00f1o la Jornada Mundial de la Paz. El mismo Pont\u00edfice dio inicio a la tradici\u00f3n de los Mensajes que abordan el tema elegido para cada Jornada Mundial de la Paz, acrecentando as\u00ed el \u00ab corpus \u00bb de la doctrina social.<\/p>\n<p>100 A comienzos de los a\u00f1os Setenta, en un clima turbulento de contestaci\u00f3n fuertemente ideol\u00f3gica, Pablo VI retoma la ense\u00f1anza social de Le\u00f3n XIII y la actualiza, con ocasi\u00f3n del octog\u00e9simo aniversario de la \u00ab Rerum novarum \u00bb, en la Carta apost\u00f3lica \u00ab Octogesima adveniens \u00bb.[Cf. Pablo VI, Carta ap. Octogesima adveniens: AAS 63 (1971) 401-441] El Papa reflexiona sobre la sociedad post-industrial con todos sus complejos problemas, poniendo de relieve la insuficiencia de las ideolog\u00edas para responder a estos desaf\u00edos: la urbanizaci\u00f3n, la condici\u00f3n juvenil, la situaci\u00f3n de la mujer, la desocupaci\u00f3n, las discriminaciones, la emigraci\u00f3n, el incremento demogr\u00e1fico, el influjo de los medios de comunicaci\u00f3n social, el medio ambiente.<\/p>\n<p>101 Al cumplirse los noventa a\u00f1os de la \u00ab Rerum novarum \u00bb, Juan Pablo II dedica la enc\u00edclica \u00ab Laborem exercens \u00bb [Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Laborem exercens: AAS 73 (1981) 577-647] al trabajo, como bien fundamental para la persona, factor primario de la actividad econ\u00f3mica y clave de toda la cuesti\u00f3n social. La \u00ab Laborem exercens \u00bb delinea una espiritualidad y una \u00e9tica del trabajo, en el contexto de una profunda reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y filos\u00f3fica. El trabajo debe ser entendido no s\u00f3lo en sentido objetivo y material; es necesario tambi\u00e9n tener en cuenta su dimensi\u00f3n subjetiva, en cuanto actividad que es siempre expresi\u00f3n de la persona. Adem\u00e1s de ser un paradigma decisivo de la vida social, el trabajo tiene la dignidad propia de un \u00e1mbito en el que debe realizarse la vocaci\u00f3n natural y sobrenatural de la persona.<\/p>\n<p>102 Con la enc\u00edclica \u00ab Sollicitudo rei socialis \u00bb,[Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Sollicitudo rei socialis: AAS 80 (1988) 513-586] Juan Pablo II conmemora el vig\u00e9simo aniversario de la \u00ab Populorum progressio \u00bb y trata nuevamente el tema del desarrollo bajo un doble aspecto: \u00ab el primero, la situaci\u00f3n dram\u00e1tica del mundo contempor\u00e1neo, bajo el perfil del desarrollo fallido del Tercer Mundo, y el segundo, el sentido, las condiciones y las exigencias de un desarrollo digno del hombre \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 26, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, p. 31] La enc\u00edclica introduce la distinci\u00f3n entre progreso y desarrollo, y afirma que \u00ab el verdadero desarrollo no puede limitarse a la multiplicaci\u00f3n de los bienes y servicios, esto es, a lo que se posee, sino que debe contribuir a la plenitud del \u201cser\u201d del hombre. De este modo, pretende se\u00f1alar con claridad el car\u00e1cter moral del verdadero desarrollo \u00bb.[Congregaci\u00f3n para la Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, Orientaciones para el estudio y ense\u00f1anza de la doctrina social de la Iglesia en la formaci\u00f3n de los sacerdotes, 26, Tipograf\u00eda Pol\u00edglota Vaticana, Roma 1988, pp. 31-32] Juan Pablo II, evocando el lema del pontificado de P\u00edo XII, \u00ab Opus iustitiae pax \u00bb, la paz como fruto de la justicia, comenta: \u00ab Hoy se podr\u00eda decir, con la misma exactitud y an\u00e1loga fuerza de inspiraci\u00f3n b\u00edblica (cf. Is 32,17; St 3,18), Opus solidaritatis pax, la paz como fruto de la solidaridad \u00bb.[Juan Pablo II, Carta enc. Sollicitudo rei socialis, 39: AAS 80 (1988) 568]<\/p>\n<p>103 En el centenario de la \u00ab Rerum novarum \u00bb, Juan Pablo II promulga su tercera enc\u00edclica social, la \u00ab Centesimus annus \u00bb,[Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus: AAS 83 (1991) 793-867] que muestra la continuidad doctrinal de cien a\u00f1os de Magisterio social de la Iglesia. Retomando uno de los principios b\u00e1sicos de la concepci\u00f3n cristiana de la organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica, que hab\u00eda sido el tema central de la enc\u00edclica precedente, el Papa escribe: \u00ab el principio que hoy llamamos de solidaridad &#8230; Le\u00f3n XIII lo enuncia varias veces con el nombre de \u201camistad\u201d&#8230;; por P\u00edo XI es designado con la expresi\u00f3n no menos significativa de \u201ccaridad social\u201d, mientras que Pablo VI, ampliando el concepto, en conformidad con las actuales y m\u00faltiples dimensiones de la cuesti\u00f3n social, hablaba de \u201ccivilizaci\u00f3n del amor\u201d \u00bb.[Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 10: AAS 83 (1991) 805] Juan Pablo II pone en evidencia c\u00f3mo la ense\u00f1anza social de la Iglesia avanza sobre el eje de la reciprocidad entre Dios y el hombre: reconocer a Dios en cada hombre y cada hombre en Dios es la condici\u00f3n de un aut\u00e9ntico desarrollo humano. El articulado y profundo an\u00e1lisis de las \u00ab res novae \u00bb, y especialmente del gran cambio de 1989, con la ca\u00edda del sistema sovi\u00e9tico, manifiesta un aprecio por la democracia y por la econom\u00eda libre, en el marco de una indispensable solidaridad.<\/p>\n<p><i>Este Compendio se publica \u00edntegramente, por entregas, <a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/iglesia-catolica\/biblioteca-vaticana\/compendio-de-doctrina-social\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>89 Como respuesta a la primera gran cuesti\u00f3n social, Le\u00f3n XIII promulga la primera enc\u00edclica social, la \u00ab Rerum novarum \u00bb.[Cf. Le\u00f3n XIII, Carta enc. Rerum novarum: Acta Leonis XIII, 11 (1892) 97-144] Esta examina la condici\u00f3n de los trabajadores asalariados, especialmente penosa para los obreros de la industria, afligidos por una indigna miseria. 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