{"id":2193,"date":"2007-06-20T01:19:12","date_gmt":"2007-06-20T07:19:12","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=2193"},"modified":"2007-06-20T01:19:27","modified_gmt":"2007-06-20T07:19:27","slug":"68-puedes-decir-que-soy-una-mirada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2007\/06\/20\/68-puedes-decir-que-soy-una-mirada\/","title":{"rendered":"68. Puedes decir que soy Una Mirada"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/fraynelson.com\/banco_imagenes\/boy_sight.jpg\" alt=\"Mirada de ni\u00f1o\" width=200 align=right hspace=10 \/>68.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>68.2. Hilos sutiles, y un tejido tenue y fino, van uniendo entre s\u00ed las m\u00e1s diversas creaturas. Una mirada distra\u00edda y ap\u00e1tica distingue s\u00f3lo masa y multitud; una mirada atenta y amorosa descubre orden y belleza.<\/p>\n<p>68.3. En cierto modo, este es uno de los grandes oficios de los \u00c1ngeles: mirar, y mirando, admirar y alabar. Cada \u00c1ngel tiene, por as\u00ed decirlo, como un punto de vista sobre el conjunto de la obra creadora y redentora de Dios, y ninguno la agota, pues desde que Dios mismo quiso participar de su naturaleza a sus creaturas racionales, las hizo inagotables en sus posibilidades.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>68.4. Si fuera posible hacer un curso o plan de preparaci\u00f3n y formaci\u00f3n para los \u00c1ngeles, sin duda que esta mirada discreta, mansa, pura, continua y enamorada ser\u00eda la asignatura principal. Precisamente, quiso Dios hacernos invisibles no en el sentido de sustraernos al rango de ondas electromagn\u00e9ticas de la luz visible, sino en un sentido m\u00e1s profundo y bello. La idea no es que somos invisibles en cuanto que escapamos a vuestros ojos, pero que estamos patentes a otro g\u00e9nero de luz o instrumento. Ser invisible es algo que tiene que ver con ser s\u00f3lo una mirada, y no cualquier mirada, sino aquella llena de discreci\u00f3n, mansedumbre, pureza, fidelidad y amor. \u00bfQui\u00e9n soy yo? Puedes decir que soy una mirada.<\/p>\n<p>68.5. Ahora bien, esta invisibilidad exaspera a los que quieren aceptar como existente s\u00f3lo aquello que ven con sus ojos y comprueban con sus sentidos. Pero la exasperaci\u00f3n enceguece. Sucede en esto como cuando dos amigos van a orillas de un arroyo cristalino. Uno de ellos ve en el lecho del r\u00edo una hermosa piedrecilla y llama a su compa\u00f1ero; \u00e9ste, brusco y altanero entra con sus enormes botas al agua y la enturbia en gran medida. Cuando nada puede ver, pregunta a gritos y con amenazas que d\u00f3nde est\u00e1 esa piedrecilla. As\u00ed hacen muchos hombres con nosotros. Las huellas de nuestro paso son como esa piedra brillante. El agua turbia no deja reconocernos, pero no significa que no estemos.<\/p>\n<p>68.6. La mejor manera de entender la invisibilidad es como inteligibilidad. Ser invisible no significa ser oculto ni secreto, sino ser percibible de otro modo, a saber, con la gu\u00eda de la inteligencia y el amor. Nosotros no tenemos por qu\u00e9 escondernos ni tenemos nada que encubrir. Lo que sucede es que Dios quiso hacernos discretos, por la misma raz\u00f3n por la que un cient\u00edfico no quiere perturbar el objeto que observa cuando lo observa. Un estudioso de las aves, un ornit\u00f3logo, no llega a la pradera donde hay un gran n\u00famero de ellas, a gritar y agitar los brazos. Es moderado y silencioso: quiere ser invisible o indiferente para sus aves, porque s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 conocerlas mejor. As\u00ed somos nosotros.<\/p>\n<p>68.7. Te preguntar\u00e1s que para qu\u00e9 estamos ah\u00ed estudiando o conociendo el universo. Tal vez incluso te adelantes a las objeciones que sin duda tendr\u00e1n algunos de tus hermanos si te oyen hablar as\u00ed de los \u00c1ngeles, y dir\u00e1s: \u00bfqu\u00e9 clase de esp\u00edas se supone que ha puesto Dios en esta Tierra?<\/p>\n<p>68.8. Nosotros no somos esp\u00edas. Dios lo sabe todo, sobre vosotros y sobre nosotros. Un esp\u00eda es discreto y sigiloso, pero no desinteresado. Le mueve el inter\u00e9s de lograr informaci\u00f3n que estima importante para s\u00ed mismo o para aquellos que lo han enviado como esp\u00eda. La informaci\u00f3n le importa porque representa poder o dinero. Nuestra mirada es distinta. Es penetrante, mucho m\u00e1s que la de cualquier esp\u00eda, pero no tiene tras de s\u00ed inter\u00e9s de poder ni mucho menos de bienes materiales que no necesitamos. El conjunto de las vidas que contemplamos no produce en nosotros codicia ni concupiscencia alguna, sino misericordia, amor, oraci\u00f3n y adoraci\u00f3n a la justicia y la piedad del Creador.<\/p>\n<p>68.9. No estamos, pues, al acecho de vuestros errores, sino en la b\u00fasqueda serena pero intensa de la sabidur\u00eda de Dios, que es su Verbo y que est\u00e1 presente y glorioso en todo lo que acontece en la Creaci\u00f3n y en la Historia. Nuestra atenci\u00f3n s\u00f3lo en \u00c9l se detiene, y precisamente para eso, para que nuestro ser pueda gozarse s\u00f3lo en \u00c9l, Dios quiso que fu\u00e9ramos discretos e invisibles, de modo que se desplegara completamente ante nuestra mirada enamorada la par\u00e1bola admirable del Verbo Divino.<\/p>\n<p>68.10. As\u00ed pues, amigo, no son tus pasos, ni las peque\u00f1eces de tu vida \u2014por ejemplo, tus pecados\u2014 lo que a nosotros nos interesa. Dicho de otro modo: no es tu vuelo de pajarillo, sino el vuelo de la Palabra, el \u00c1guila Grande (Ap 12,14), lo que hemos venido a contemplar, para amar m\u00e1s a Aquel que nos ha creado y para entregarle el tributo de nuestra m\u00e1s plena adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>68.11. \u00bfNo es bello? \u00bfNo es bueno Dios? Deja que te invite a la alegr\u00eda. Dios te ama; su amor es eterno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>68.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo. 68.2. Hilos sutiles, y un tejido tenue y fino, van uniendo entre s\u00ed las m\u00e1s diversas creaturas. Una mirada distra\u00edda y ap\u00e1tica distingue s\u00f3lo masa y multitud; una mirada atenta y amorosa descubre orden y belleza. 68.3. En cierto modo, este es &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2007\/06\/20\/68-puedes-decir-que-soy-una-mirada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;68. 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