{"id":2125,"date":"2007-02-21T01:27:49","date_gmt":"2007-02-21T07:27:49","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=2125"},"modified":"2007-02-21T01:35:26","modified_gmt":"2007-02-21T07:35:26","slug":"53-de-donde-viene-mi-voz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2007\/02\/21\/53-de-donde-viene-mi-voz\/","title":{"rendered":"53. De D\u00f3nde Viene Mi Voz"},"content":{"rendered":"<p>53.1. \u00bfDe d\u00f3nde viene mi voz? Cuando el hombre busca el Cielo de Dios, lo busca arriba de s\u00ed mismo, tal vez por esa asociaci\u00f3n que se afianza en la infancia entre &#8220;m\u00e1s alto&#8221; y &#8220;m\u00e1s grande, fuerte y sabio.&#8221; Por eso es com\u00fan y natural que se asocie el lugar de Dios con lo m\u00e1s alto de los aires, o con los espacios siderales que se abren como inmensos abismos m\u00e1s all\u00e1 de la Tierra. Por eso tambi\u00e9n es natural que pienses en m\u00ed, es decir, que me imagines, como un ser m\u00e1s alto que t\u00fa, o como un ser que viene desde lo alto hacia ti. En la medida en que estas representaciones imaginativas no se tomen demasiado formalmente, os ayudan, porque permiten m\u00e1s f\u00e1cilmente que vuestro coraz\u00f3n se una a vuestros pensamientos y palabras. Pero mi voz no viene de lo alto, en sentido estricto de palabra, ni tampoco de lo bajo, desde luego.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>53.2. Otros imaginan la voz del \u00c1ngel como una palabra de consejo que se susurra al o\u00eddo, algo as\u00ed como lo que podr\u00eda decir un escolta a su escoltado. Estos imaginar\u00e1n nuestra voz como venida de &#8220;atr\u00e1s,&#8221; es decir, de esa regi\u00f3n constante del mundo que nunca veis, porque est\u00e1 a la espalda. Por contraste con vuestra capacidad de ver siempre s\u00f3lo la mitad del mundo, Ezequiel entendi\u00f3 en una visi\u00f3n que nuestra mirada era diferente, como si lo vi\u00e9ramos todo a la vez (Ez 1,9.12.17; 10,11.16). En vosotros, en cambio, hay siempre una ignorancia compa\u00f1era, una zona de la que puede venir un peligro avieso, y que merece ser cuidada por un &#8220;guardaespaldas.&#8221; Nada de extra\u00f1o que se nos asigne una labor as\u00ed, que, de nuevo, si no se extrema como imagen, algo describe de nuestra labor.<\/p>\n<p>53.3. Con todo, hay otras im\u00e1genes que son preferibles, de acuerdo con lo que te ense\u00f1a la Biblia. En G\u00e9n 24,7, Abraham predice a su siervo de confianza que el \u00c1ngel del Se\u00f1or ir\u00e1 <em>delante<\/em> de \u00e9l. Una promesa semejante escucha el pueblo de Israel: \u00abHe aqu\u00ed que yo voy a enviar un \u00c1ngel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado\u00bb (\u00c9x 23,20.30). Esta promesa se repite en \u00c9x 32,34 y en \u00c9x 33,2. En el libro de Tob\u00edas, el \u00c1ngel va <em>al lado<\/em> de Tob\u00edas (Tob 6,2).<\/p>\n<p>53.4. La expresi\u00f3n m\u00e1s respetuosa de esta visita de los \u00c1ngeles de Dios la tienes en el Evangelio de Lucas: \u00abY <em>entrando<\/em> donde Ella, le dijo: &#8220;Al\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo&#8221;\u00bb (Lc 1,28). \u00bfAd\u00f3nde <em>entraba<\/em> ese \u00c1ngel de Dios? Mira que el mismo Evangelista, en el mismo cap\u00edtulo, cuenta otra visita del mismo \u00c1ngel a otra persona, a Zacar\u00edas. \u00bfY qu\u00e9 lees all\u00ed? \u00ab<em>Se le apareci\u00f3<\/em> el \u00c1ngel del Se\u00f1or, de pie, a la derecha del altar del incienso\u00bb (Lc 1,11). En esto hay una ense\u00f1anza bell\u00edsima que no puedo dejar de contarte.<\/p>\n<p>53.5. T\u00fa puedes observar, por lo pronto, que s\u00f3lo en este acontecimiento particular, cuando Gabriel fue enviado a la Santa Virgen, se describe la presencia &#8220;real&#8221; de un \u00c1ngel con un verbo tan extra\u00f1o: &#8220;entrando&#8221; (Lc 1,28). Alguien te va a decir que en esto no hay particularidad alguna, pues el texto anterior dice: \u00abAl sexto mes fue enviado por Dios el \u00c1ngel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado Jos\u00e9, de la casa de David; el nombre de la virgen era Mar\u00eda\u00bb (Lc 1,26-27). De aqu\u00ed deducir\u00e1n que &#8220;entrando&#8221; significa &#8220;entrando en la casa&#8221; o incluso &#8220;entrando en la ciudad de Nazaret,&#8221; pero la ciudad es demasiado grande, y la \u00fanica casa que all\u00ed se menciona es la casa de David.<\/p>\n<p>53.6. Yo te dir\u00e9 qu\u00e9 significa ese t\u00e9rmino distintivo de esta visita singular. La palabra del \u00c1ngel no acontece aqu\u00ed como en el resto de la Escritura &#8220;afuera&#8221; de Mar\u00eda, sino &#8220;adentro&#8221; de Ella, en su \u00e1mbito y espacio. Mira con qu\u00e9 &#8220;distancia&#8221; le habla el \u00c1ngel y trata a Agar (G\u00e9n 16,7-8), a Abraham (G\u00e9n 22,11), a Mois\u00e9s (\u00c9x 3,2), a Balaam (N\u00fam 22,31), a Gede\u00f3n (Jue 6,12.20-21), a la madre de Sans\u00f3n (Jue 13,3.9-11), a David (2 Sam 24,17; 1 Cr\u00f3 21,16), incluso a El\u00edas (1 Re 19,5.7), a Tob\u00edas (5,17.22; 12,21), a Israel entero (Sal 34,8; Bar 6,6), a los j\u00f3venes en el horno (Dan 3,49), a Daniel (Dan 6,23), a Zacar\u00edas profeta (Zac 1,9; 2,2.7; 4,1.4.5; 5,2.5.10), al mismo Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda (Mt 1,20; 2,13.19), a Zacar\u00edas, padre de Juan Bautista (Lc 1,11.19), a los pastores (Lc 2,9), a las piadosas mujeres que buscan el cuerpo de Jes\u00fas (Mt 28,5), a los disc\u00edpulos liberados de la prisi\u00f3n (Hch 5,19), a Felipe el di\u00e1cono (Hch 8,26), tambi\u00e9n a Cornelio (Hch 10,3-4), y al ap\u00f3stol Pedro (Hch 12,7). Otro tanto te cuenta en muchos lugares el Apocalipsis.<\/p>\n<p>53.7. Aquel \u00c1ngel, Gabriel, tan amado del Dios Alt\u00edsimo, &#8220;entr\u00f3&#8221; <em>donde Ella<\/em>. El \u00fanico texto inspirado que se aproxima a este lenguaje es el de la visita a Cornelio, el cual \u00abvio claramente en visi\u00f3n, hacia la hora nona del d\u00eda, que el \u00c1ngel de Dios entraba <em>donde \u00e9l<\/em> y le dec\u00eda: &#8220;Cornelio;&#8221; \u00e9l le mir\u00f3 fijamente y lleno de espanto dijo: &#8220;\u00bfQu\u00e9 pasa, se\u00f1or?&#8221; Le respondi\u00f3: &#8220;Tus oraciones y tus limosnas han subido como memorial ante la presencia de Dios&#8221;\u00bb (Hch 10,3-4). La construcci\u00f3n es semejante; pero observa la diferencia: el mismo Lucas anota el car\u00e1cter de &#8220;visi\u00f3n&#8221; de lo que percibi\u00f3 Cornelio, mientras que en el caso de Mar\u00eda simplemente cuenta que el \u00c1ngel <em>fue enviado<\/em> y <em>entr\u00f3 donde Ella<\/em>. Por dec\u00edrtelo de otro modo: no hay en el pasaje de Gabriel la especificaci\u00f3n de una diferencia de espacio entre el \u00e1mbito del \u00c1ngel y el de tu Amable Reina. Esto no dej\u00f3 de notarlo Tom\u00e1s de Aquino, cuando medit\u00f3 largamente sobre el g\u00e9nero de visita que hab\u00eda recibido la Virgen.<\/p>\n<p>53.8. De todo esto puedes comprender con qu\u00e9 cercan\u00eda quiere Dios que vosotros y nosotros nos tratemos, en el amor y la luz que vienen de \u00c9l. Yo no he podido hablarte como yo quisiera, ni t\u00fa me hablas como te gustar\u00eda. Destruidas todas las barreras, ser\u00eda precioso que pudiera yo hablarte como Gabriel a Mar\u00eda, &#8220;entrando&#8221; en todo tu ambiente y regal\u00e1ndote toda la fragancia de adoraci\u00f3n en que vivo. Dime que t\u00fa tambi\u00e9n lo deseas, y as\u00ed apresuramos ese d\u00eda. Dios te ama; su amor es eterno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>53.1. \u00bfDe d\u00f3nde viene mi voz? Cuando el hombre busca el Cielo de Dios, lo busca arriba de s\u00ed mismo, tal vez por esa asociaci\u00f3n que se afianza en la infancia entre &#8220;m\u00e1s alto&#8221; y &#8220;m\u00e1s grande, fuerte y sabio.&#8221; Por eso es com\u00fan y natural que se asocie el lugar de Dios con lo &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2007\/02\/21\/53-de-donde-viene-mi-voz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;53. De D\u00f3nde Viene Mi Voz&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-2125","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-las-palabras-del-angel"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2125\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}