{"id":20455,"date":"2013-04-26T08:21:17","date_gmt":"2013-04-26T13:21:17","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=20455"},"modified":"2013-04-26T08:21:17","modified_gmt":"2013-04-26T13:21:17","slug":"la-iglesia-signo-y-salvaguardia-de-la-trascendencia-de-la-persona-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2013\/04\/26\/la-iglesia-signo-y-salvaguardia-de-la-trascendencia-de-la-persona-humana\/","title":{"rendered":"La Iglesia, signo y salvaguardia de la trascendencia de la persona humana"},"content":{"rendered":"<p>49 La Iglesia, comunidad de los que son convocados por Jesucristo Resucitado y lo siguen, es \u00ab signo y salvaguardia del car\u00e1cter trascendente de la persona humana \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 76: AAS 58 (1966) 1099] La Iglesia \u00ab es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. dogm. Lumen gentium, 1: AAS 57 (1965) 5] Su misi\u00f3n es anunciar y comunicar la salvaci\u00f3n realizada en Jesucristo, que \u00c9l llama \u00ab Reino de Dios \u00bb (Mc 1,15), es decir la comuni\u00f3n con Dios y entre los hombres. El fin de la salvaci\u00f3n, el Reino de Dios, incluye a todos los hombres y se realizar\u00e1 plenamente m\u00e1s all\u00e1 de la historia, en Dios. La Iglesia ha recibido \u00ab la misi\u00f3n de anunciar el reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los pueblos, y constituye en la tierra el germen y el principio de ese reino \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. dogm. Lumen gentium, 5: AAS 57 (1965) 8]<\/p>\n<p>50 La Iglesia se pone concretamente al servicio del Reino de Dios, ante todo anunciando y comunicando el Evangelio de la salvaci\u00f3n y constituyendo nuevas comunidades cristianas. Adem\u00e1s, \u00ab sirve al Reino difundiendo en el mundo los \u201cvalores evang\u00e9licos\u201d, que son expresi\u00f3n de ese Reino y ayudan a los hombres a escoger el designio de Dios. Es verdad, pues, que la realidad incipiente del Reino puede hallarse tambi\u00e9n fuera de los confines de la Iglesia, en la humanidad entera, siempre que \u00e9sta viva los \u201cvalores evang\u00e9licos\u201d y est\u00e9 abierta a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, que sopla donde y como quiere (cf. Jn 3,8); pero adem\u00e1s hay que decir que esta dimensi\u00f3n temporal del Reino es incompleta si no est\u00e1 en coordinaci\u00f3n con el Reino de Cristo, presente en la Iglesia y en tensi\u00f3n hacia la plenitud escatol\u00f3gica \u00bb.[Juan Pablo II, Carta enc. Redemptoris missio, 20: AAS 83 (1991) 267] De ah\u00ed deriva, en concreto, que la Iglesia no se confunda con la comunidad pol\u00edtica y no est\u00e9 ligada a ning\u00fan sistema pol\u00edtico.[Cf. Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 76: AAS 58 (1966)1099; Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2245] Efectivamente, la comunidad pol\u00edtica y la Iglesia, en su propio campo, son independientes y aut\u00f3nomas, aunque ambas est\u00e9n, a t\u00edtulo diverso, \u00ab al servicio de la vocaci\u00f3n personal y social del hombre \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 76: AAS 58 (1966)1099] M\u00e1s a\u00fan, se puede afirmar que la distinci\u00f3n entre religi\u00f3n y pol\u00edtica y el principio de la libertad religiosa \u2014que gozan de una gran importancia en el plano hist\u00f3rico y cultural\u2014 constituyen una conquista espec\u00edfica del cristianismo.<\/p>\n<p>51 A la identidad y misi\u00f3n de la Iglesia en el mundo, seg\u00fan el proyecto de Dios realizado en Cristo, corresponde \u00ab una finalidad escatol\u00f3gica y de salvaci\u00f3n, que s\u00f3lo en el siglo futuro podr\u00e1 alcanzar plenamente \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 40: AAS 58 (1966) 1058] Precisamente por esto, la Iglesia ofrece una contribuci\u00f3n original e insustituible con la solicitud que la impulsa a hacer m\u00e1s humana la familia de los hombres y su historia y a ponerse como baluarte contra toda tentaci\u00f3n totalitaria, mostrando al hombre su vocaci\u00f3n integral y definitiva.[Cf. Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2244]<\/p>\n<p>Con la predicaci\u00f3n del Evangelio, la gracia de los sacramentos y la experiencia de la comuni\u00f3n fraterna, la Iglesia \u00ab cura y eleva la dignidad de la persona, consolida la firmeza de la sociedad y concede a la actividad diaria de la humanidad un sentido y una significaci\u00f3n mucho m\u00e1s profundos \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 40: AAS 58 (1966) 1058] En el plano de las din\u00e1micas hist\u00f3ricas concretas, la llegada del Reino de Dios no se puede captar desde la perspectiva de una organizaci\u00f3n social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica definida y definitiva. El Reino se manifiesta, m\u00e1s bien, en el desarrollo de una sociabilidad humana que sea para los hombres levadura de realizaci\u00f3n integral, de justicia y de solidaridad, abierta al Trascendente como t\u00e9rmino de referencia para el propio y definitivo cumplimiento personal.<\/p>\n<p><i>Este Compendio se publica \u00edntegramente, por entregas, <a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/iglesia-catolica\/biblioteca-vaticana\/compendio-de-doctrina-social\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>49 La Iglesia, comunidad de los que son convocados por Jesucristo Resucitado y lo siguen, es \u00ab signo y salvaguardia del car\u00e1cter trascendente de la persona humana \u00bb.[Concilio Vaticano II, Const. past. 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