{"id":2041,"date":"2006-10-05T01:13:32","date_gmt":"2006-10-05T07:13:32","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/index.php\/?p=2041"},"modified":"2006-10-04T01:27:30","modified_gmt":"2006-10-04T07:27:30","slug":"33-dolores-que-no-puedo-evitarte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/10\/05\/33-dolores-que-no-puedo-evitarte\/","title":{"rendered":"33. Dolores Que No Puedo Evitarte"},"content":{"rendered":"<p>33.1. Hay dolores que no puedo evitarte. He escuchado que te quejas ante ti mismo \u2014temes hacerlo ante m\u00ed\u2014 y te preguntas c\u00f3mo es que se ha dicho que los \u00c1ngeles Custodios somos &#8220;dulce compa\u00f1\u00eda,&#8221; si tantas veces te sientes simple y llanamente solo. Yo quiero responder a esa inquietud que te perturba.<\/p>\n<p>33.2. Has de saber ante todo, te repito, que hay dolores que no puedo ni debo evitarte, precisamente porque son para tu bien. Si Dios quiere asemejarte a su Hijo, \u00bfqui\u00e9n soy yo para impedirlo? Nada de lo que te sucede, ni bueno ni malo, es ajeno al querer de Dios. Nuestro Se\u00f1or lo dijo claramente: \u00abHasta los cabellos de vuestra cabeza est\u00e1n todos contados\u00bb (Mt 10,30). A ti no te va suceder nada, absolutamente nada, ni externo ni interno, ni grande ni peque\u00f1o, que no sea expresamente querido por Dios en vista de tu bienaventuranza eterna.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>33.3. Un problema diferente es si t\u00fa est\u00e1s dispuesto a recibir as\u00ed cada cosa como querida por \u00c9l. Y otro problema, bien distinto, es si esta &#8220;aceptaci\u00f3n&#8221; implica, como algunos piensan, hacer inactiva al alma, y por eso mismo c\u00f3mplice con el orden o desorden de los hechos con que el mundo parece disponer de ella. Hoy no te quiero hablar de estos dos problemas, sino de la realidad del designio divino sobre ti y de la obediencia que debes a ese designio.<\/p>\n<p>33.4. Y adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo piensas t\u00fa compartir la <em>herencia<\/em> de Cristo sin compartir la <em>suerte<\/em> de Cristo? Dios te permite gustar \u2014aunque siempre en una proporci\u00f3n que es muy reducida y que tiene m\u00e1s bien car\u00e1cter de s\u00edmbolo y memorial\u2014 algo del conjunto sorprendente de realidades que acontecieron por una vez y para siempre en la vida terrena de su propio Hijo.<\/p>\n<p>33.5. Desde luego, no es que Dios, que es el Dios de las misericordias y Dios de toda gracia, te est\u00e9 &#8220;vendiendo&#8221; tu salvaci\u00f3n, ni que t\u00fa la est\u00e9s &#8220;comprando&#8221; con tus dolores, contradicciones o sentimientos desagradables. El solo suponer esto es her\u00e9tico y blasfemo. M\u00e1s bien lo que acontece es algo hermoso, que quiero que conozcas para que te enamores de la Cruz y puedas predicarla con mayor ardor.<\/p>\n<p>33.6. Cuando Dios aplica a tu coraz\u00f3n los m\u00e9ritos infinitos de la muerte de su amad\u00edsimo Hijo, lo cual sucede \u00abpor gracia y mediante la fe,&#8221; como bien ense\u00f1\u00f3 Pablo (cf. Ef 2,8), t\u00fa eres salvo. En esto no interviene propiamente tu voluntad, a no ser en cuanto remueve los obst\u00e1culos que ella misma hab\u00eda puesto.<\/p>\n<p>33.7. Por decirlo de alg\u00fan modo, esta obra primera de la gracia se parece al momento en que un bote salvavidas llega adonde estaba un pobre n\u00e1ufrago, ya medio muerto. Este n\u00e1ufrago no puede hacer nada por s\u00ed mismo, y por eso es subido a esa barca como si se tratara de un fardo o de un bulto de carga. Es lo m\u00e1s maravilloso que pod\u00eda pasarle, porque su \u00fanico destino era morir, pero en ese acto \u00e9l, aunque &#8220;rescatado,&#8221; no ha sido plenamente &#8220;restaurado.&#8221; S\u00f3lo cuando vuelve a la playa, arroja el agua que hab\u00eda tragado, logra respirar normalmente y toma alg\u00fan alimento empieza a comportarse ya no como un fardo, sino como una persona que pregunta, habla, llora, agradece y reza. En todos estos otros actos s\u00ed que interviene su voluntad, si bien es siempre cierto que ninguno de ellos se hubiera podido dar si no lo hubieran sacado como un fardo del agua.<\/p>\n<p>33.8. As\u00ed sucede en el orden espiritual. Dios te salva por gracia, obrando contigo como el que transporta una cosa inerte o muerta. Pero una vez salvo, quiere hablarte, quiere no s\u00f3lo <em>salvarte<\/em> sino <em>restaurarte<\/em> en la plenitud de belleza que \u00c9l y s\u00f3lo \u00c9l conoce, pues Dios no te cre\u00f3 con ayuda de nadie. El acto creador en s\u00ed mismo es absolutamente propio de la soberan\u00eda de Dios.<\/p>\n<p>33.9. Y su lenguaje contigo se llama &#8220;Cristo&#8221;: \u00c9l es la Palabra suprema y definitiva, la Palabra suficiente y perfecta. Ahora bien, Dios posee esta Palabra; no es \u00c9l quien tiene que aprenderla, sino t\u00fa. Y por eso es preciso que se den en ti situaciones an\u00e1logas a las de la vida terrena de Cristo-Palabra, situaciones en las que, si te vuelves a Dios y le clamas su Esp\u00edritu, t\u00fa ser\u00e1s configurado estrechamente con el amor interior que movi\u00f3 a Jesucristo, en mayor o menor grado, seg\u00fan el amor con que ruegues esta gracia, y el amor con que aceptes toda disposici\u00f3n divina.<\/p>\n<p>33.10. Pablo te habl\u00f3 de un conocimiento de Cristo \u00abseg\u00fan la carne\u00bb (2 Cor 5,16) sugiriendo ya con ello que hay otro conocimiento, aquel que s\u00ed es deseable, y que consiste en \u00abtener los mismos sentimientos de Cristo\u00bb (cf. Rom 15,5; Flp 2,5), para lo cual es necesario que tu carne se haga conforme a la de \u00c9l \u2014pues no fue vana ni aparente su Encarnaci\u00f3n\u2014, y que t\u00fa clames voluntariamente al Esp\u00edritu Santo que te haga semejante a tu Divino Maestro.<\/p>\n<p>33.11. Amigo y amado m\u00edo, \u00bfc\u00f3mo voy yo a interferir en el maravilloso proceso que te hace semejante al amor que colma de j\u00fabilo mi ser? Hay dolores que no debo evitarte, porque te amo.<\/p>\n<p>33.12. Deja que te invite a la alegr\u00eda. \u00a1Si supieras cu\u00e1nto te ama Dios! Y su amor es eterno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>33.1. Hay dolores que no puedo evitarte. He escuchado que te quejas ante ti mismo \u2014temes hacerlo ante m\u00ed\u2014 y te preguntas c\u00f3mo es que se ha dicho que los \u00c1ngeles Custodios somos &#8220;dulce compa\u00f1\u00eda,&#8221; si tantas veces te sientes simple y llanamente solo. Yo quiero responder a esa inquietud que te perturba. 33.2. Has &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/10\/05\/33-dolores-que-no-puedo-evitarte\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;33. Dolores Que No Puedo Evitarte&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-2041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-las-palabras-del-angel"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2041\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}