{"id":2028,"date":"2006-09-27T01:34:45","date_gmt":"2006-09-27T07:34:45","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/index.php\/?p=2028"},"modified":"2006-09-26T13:13:18","modified_gmt":"2006-09-26T19:13:18","slug":"32-el-sueno-y-la-vigilia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/09\/27\/32-el-sueno-y-la-vigilia\/","title":{"rendered":"32. El &#8220;Sue\u00f1o&#8221; Y La Vigilia"},"content":{"rendered":"<p>32.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>32.2. Una cosa que no te hace bien es pasar tan r\u00e1pidamente por encima de las palabras. No se necesitan muchas palabras para alcanzar la salvaci\u00f3n, pues s\u00f3lo hay un Nombre por el que puedes ser salvo (cf. Hch 4,12). Pero ese Nombre ha de ser invocado y pronunciado, no atropellado entre tu garganta y tus labios. Ni se necesitan muchos pensamientos para alcanzar la salvaci\u00f3n, pues no es lo que t\u00fa pienses, sino Aqu\u00e9l en quien piensas lo que puede salvarte.<\/p>\n<p>32.3. Acost\u00fambrate, pues, a la palabra madurada y meditada. Cada palabra es el resumen de una historia; cada palabra es vida condensada; cada palabra es una puerta. En los tiempos en que vives corren r\u00edos de palabras y mensajes de todo g\u00e9nero. Pasa con este alud de palabras lo mismo que pasa con la lluvia o con la nieve. Si miras en el microscopio una gota de lluvia o un copo de nieve, descubres gran belleza y como un peque\u00f1o mundo. Pero cuando ves caer las gotas por miles y miles, tu atenci\u00f3n queda paralizada y entonces la mucha abundancia te hace pobre.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>32.4. As\u00ed sucede con el mundo de hoy. Sois pobres de conocimiento en una riada incontenible de informaci\u00f3n. Detente a orillas de ese r\u00edo, y pide de Dios la sabidur\u00eda de apreciar lo grande en lo peque\u00f1o y lo peque\u00f1o en lo grande. Apreciar lo grande en lo peque\u00f1o es descubrir esa historia y ese mundo que se abren detr\u00e1s de cada palabra; descubrir lo peque\u00f1o en lo grande es no dejarse impresionar por las voces que te repiten opiniones para que las tomes por verdades.<\/p>\n<p>32.5. Conserva entonces tus o\u00eddos abiertos a las voces que no tienen fuerza para imponerse. Nota que yo no te hablo siempre con la misma potencia, porque es preciso que tambi\u00e9n te eduque en la escucha de lo que es sutil, o d\u00e9bil, o poco interesante.<\/p>\n<p>32.6. Sobre todo, esto es muy importante: la \u00faltima sordera, pero tambi\u00e9n la m\u00e1s dif\u00edcil de vencer, es la que te hace apartarte de lo que a ti te interesa. Mira a los Ap\u00f3stoles de Cristo en la noche de Getseman\u00ed (cf. Mt 26,38-46): <em>todo<\/em> lo que expres\u00f3 el Se\u00f1or en su plegaria era de m\u00e1xima importancia, pero <em>nada<\/em> de eso parec\u00eda demasiado importante a aquellos so\u00f1olientos testigos de la hora m\u00e1s grave de la Historia humana.<\/p>\n<p>32.7. Ese <em>sue\u00f1o<\/em>, mezcla de tristeza y desinter\u00e9s, es la imagen misma de la radical sordera de que te hablo. Y es tambi\u00e9n ese sue\u00f1o el que debe ser vencido por el en\u00e9rgico mandato de Cristo: \u00ab<em>\u00a1Velad&#8230;!<\/em>.&#8221; Cr\u00e9eme, no se trata s\u00f3lo de trasnochar, pues entonces el Se\u00f1or os hubiera dicho: \u00ab<em>\u00a1Trasnochad&#8230;!<\/em>.&#8221; Es algo m\u00e1s esencial, es la victoria sobre la tendencia tan profundamente humana a cerrar las puertas de la atenci\u00f3n a todo lo que no le parece interesante o \u00fatil. \u00a1Lo que se te pide, pues, no es menos que la crucifixi\u00f3n del entendimiento!<\/p>\n<p>32.8. De aqu\u00ed puedes deducir otra preciosa ense\u00f1anza, a partir del orden de lo que pide Cristo en su mandato: <em>primero<\/em> esta perpetua vigilia, que crucifica vuestra inteligencia y la hace apta para acoger a un Dios que nunca duerme (cf. Sal 121,3-4), y <em>luego s\u00ed<\/em> orar. El consejo y mandato de Nuestro Se\u00f1or no empieza a adquirir su valor cuando el sol se ha ocultado y los p\u00e1rpados se te cierran. Es un mandato perpetuo y siempre v\u00e1lido que te invita a que, cada vez que vayas a orar, empieces por crucificar tu entendimiento, de modo tal que no oigas lo que quieres o\u00edr sino lo que te hace falta y debes o\u00edr. Orar de esta manera es realmente entrar en comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>32.9. Si me has entendido, repite ahora conmigo esta oraci\u00f3n de comuni\u00f3n con el Padre y su Divino Hijo:<\/p>\n<p>32.10. <em>Padre del Hijo;<br \/>\nHijo del Padre.<br \/>\nA ti, Padre Dios, te saludo,<br \/>\ny reconozco como Padre de tu Hijo, el Se\u00f1or.<br \/>\nA ti, Dios Hijo, te saludo,<br \/>\ny reconozco como Hijo del Dios Vivo.<br \/>\nPadre, te amo por tu Hijo,<br \/>\na quien quisiste tan semejante a m\u00ed.<br \/>\nHijo, te amo por tu Padre,<br \/>\ncuya semblanza en ti descubro.<br \/>\nPadre, te doy gracias por tu Hijo,<br \/>\nque me ense\u00f1\u00f3 a llamarte Padre.<br \/>\nHijo, te doy gracias por tu Padre,<br \/>\nque te dio como Salvador y Se\u00f1or a nuestras vidas.<br \/>\nPadre, el Esp\u00edritu que engendr\u00f3 a tu Hijo<br \/>\nde Mar\u00eda Sant\u00edsima en el tiempo<br \/>\nme engendr\u00e9 a m\u00ed de Mar\u00eda para la eternidad.<br \/>\nTe lo suplico por tu Hijo,<br \/>\nque contigo vive y reina<br \/>\npor los siglos de los siglos.<\/em><\/p>\n<p><em>Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>32.1. 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