{"id":1967,"date":"2006-09-05T01:39:53","date_gmt":"2006-09-05T06:39:53","guid":{"rendered":"1676424784"},"modified":"2006-09-04T05:50:32","modified_gmt":"2006-09-04T05:50:32","slug":"los_jovenes_entrevistan_a_catalina_de_si","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/09\/05\/los_jovenes_entrevistan_a_catalina_de_si\/","title":{"rendered":"Los J\u00f3venes Entrevistan a Catalina de Siena"},"content":{"rendered":"<p>J\u00f3venes: Catalina, \u00bftus pap\u00e1s, c\u00f3mo escogieron tu nombre?<\/p>\n<p>Catalina: Mis pap\u00e1s eran personas muy devotas, y en casa se le\u00edan vidas de santos, por ejemplo, a la hora de la comida. Pues bien, hay una santa fa\u00admosa de la antig\u00fcedad que se llamaba Catalina, una santa m\u00e1rtir; pienso que fue por ella que me llamaron as\u00ed.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Pero t\u00fa no naciste el d\u00eda de esa santa m\u00e1r\u00adtir&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: No, yo nac\u00ed un 25 de marzo: el 25 de marzo de 1347.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfY qu\u00e9 santo se celebra el 25 de marzo? \u00bfPor qu\u00e9 no te pusieron m\u00e1s bien el nombre de ese santo o de esa santa?<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Catalina: \u00a1El 25 de marzo es la fiesta de la Anunciaci\u00f3n, en el que celebramos la Encarna\u00adci\u00f3n del Hijo de Dios en las entra\u00f1as de Mar\u00eda! Seg\u00fan eso yo he debido llamarme &#8220;Anunciaci\u00f3n&#8221;, o algo as\u00ed; pero, ya ven, me bautizaron con el nombre de Catalina, y estoy muy contenta con mi nombre.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Es bonito, s\u00ed. Pero, \u00a1cu\u00e9ntanos algo m\u00e1s sobre tus pap\u00e1s! \u00bfC\u00f3mo se llamaban, c\u00f3mo eran ellos? \u00bfTuviste muchos hermanos?<\/p>\n<p>Catalina: \u00a1Muchachos, son muchas preguntas! Voy por partes. Mi pap\u00e1 se llamaba Jacobo, y mi mam\u00e1, Lapa.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfLapa?<\/p>\n<p>Catalina: S\u00ed. Hoy nadie se llama as\u00ed, pero ese era el nombre de mi mam\u00e1. Ellos eran muy distintos en su forma de ser. Mi pap\u00e1 era un hombre m\u00e1s bien silencioso, gran trabajador, muy casero y cari\u00f1o\u00adso; amaba la justicia y era muy calmado, pero, cuando se pon\u00eda furioso, \u00a1hab\u00eda que verlo! \u00a1Esa casa temblaba! Y si el daba una orden, eso se cumpl\u00eda a toda costa. Mi mam\u00e1, en cambio, era muy en\u00e9rgica y fogosa; levantaba la voz con fre\u00adcuencia -\u00a1pero jam\u00e1s a mi pap\u00e1! Era una mujer poco instruida, como suced\u00eda con todas las muje\u00adres en la \u00e9poca, pero gozaba de una sensatez y un amor al hogar que la hac\u00edan la Reina de la casa. Como dije, ambos eran piadosos, pero de distinto modo. Mi pap\u00e1 gustaba m\u00e1s de la oraci\u00f3n y la lectura; mi mam\u00e1, en cambio, era lo que hoy se dice muy &#8220;rezandera&#8221;, pero no sent\u00eda&#8230; \u00bfc\u00f3mo lo dijera? No sent\u00eda fuego por Dios; creo que Dios y la eternidad no le apasionaban.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfY tus hermanos?<\/p>\n<p>Catalina: S\u00ed, mis hermanos&#8230; Fuimos muchos en la casa: yo vine a ser la hija n\u00famero 24, y a\u00fan tuve una hermanita menor.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00a125 hijos! \u00bfC\u00f3mo hac\u00edan para vivir?<\/p>\n<p>Catalina: Bueno, no se olviden de que m\u00e1s hijos son m\u00e1s bocas, pero tambi\u00e9n m\u00e1s brazos. En casa todos trabaj\u00e1bamos. Desde peque\u00f1os aprendimos a ayudarnos.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfY no peleaban? \u00bfTodos eran as\u00ed santicos, como t\u00fa?<\/p>\n<p>Catalina: Muchachos, muchachos: no me gusta que me digan &#8220;santica&#8221;: santo es Dios. Adem\u00e1s, s\u00ed hab\u00eda peleas: \u00a1por algo mi pap\u00e1 ten\u00eda que ser tan calma\u00addo: se necesitaba un \u00e1rbitro! Y si al\u00adguien les dice que los italianos hablamos duro, \u00a1cr\u00e9anle! Tan cierto ser\u00e1, que a veces la gente cree que estamos discutiendo, cuando resulta que ape\u00adnas est\u00e1 co\u00admenzando el di\u00e1logo&#8230;<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfEn qu\u00e9 parte de Italia naciste?<\/p>\n<p>Catalina: Yo nac\u00ed en Siena, un pueblo del norte de Italia, que queda m\u00e1s bien cerca de Florencia. Ah\u00ed nac\u00ed y ah\u00ed transcurri\u00f3 mi infancia y mi juven\u00adtud.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Hace rato dijiste que las mujeres eran poco instruidas en tu \u00e9poca; \u00bfentonces qu\u00e9 hac\u00edan, no se educaban?<\/p>\n<p>Catalina: Definitivamente, eran otros tiempos. Las mujeres ten\u00edan una misi\u00f3n muy clara y muy impor\u00adtante, aunque quiz\u00e1 muy limitada: el hogar. Las ni\u00f1as aprend\u00edamos desde muy temprana edad las labores de la casa; pronto \u00e9ramos h\u00e1biles para coser, lavar, cocinar, y enamorar&#8230;<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfPara enamorar?<\/p>\n<p>Catalina: S\u00ed, para enamorar. Al fin y al cabo, no se hace casa si no hay esposo, \u00bfno? \u00bfY por qu\u00e9 me abren as\u00ed los ojos? \u00bfEst\u00e1 mal que hable de amor?<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Claro que no, Catalina, s\u00f3lo que nos parece raro que una santa hable de conseguir esposo y de c\u00f3mo enamorar a un hombre&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: Bueno, yo no dije todo eso&#8230; Ya veo que les preocupan mucho los asuntos del amor. La verdad es que as\u00ed eran tambi\u00e9n los muchachos y las ni\u00f1as de mi tiempo&#8230; Hay cosas en las que me parece que la gente no cambia.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfNos podr\u00edas decir algo sobre c\u00f3mo eran las parejas de la \u00e9poca?<\/p>\n<p>Catalina: Con todo gusto: vi much\u00edsimas. Ante todo, tengan en cuenta que la gente sol\u00eda casarse a muy temprana edad: los muchachos, a veces a los diez y siete a\u00f1os, o incluso menos; y las ni\u00ad\u00f1as, a los trece o catorce. As\u00ed que todos deb\u00edan aprender muy pronto los artes del amor: ellos a ser galan\u00adtes, y ellas, a ponerse lindas y a caminar con aires de gran se\u00f1ora.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfTrece o catorce a\u00f1os? \u00bfPor qu\u00e9 tan tempra\u00adno?<\/p>\n<p>Catalina: Tal vez porque no se ve\u00eda raz\u00f3n para esperar. Adem\u00e1s, en mi tiempo la gente viv\u00eda menos a\u00f1os que ahora. Mucha gente era anciana hacia los cuarenta y, aunque hab\u00eda excepciones, el prome\u00addio de vida deb\u00eda estar por los cuarenta y tantos a\u00f1os. Por lo mismo, hab\u00eda que apresurarse.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfY t\u00fa hiciste lo mismo? \u00bfTambi\u00e9n t\u00fa te apre\u00adsuraste a tener tu novio?<\/p>\n<p>Catalina: Las costumbres eran muy distintas. Si hablo de esos matrimonios j\u00f3venes, no se imagi\u00adnen que hab\u00eda muchos noviazgos.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfEntonces?<\/p>\n<p>Catalina: Es que los matrimonios eran asuntos que arre\u00adglaban pr\u00e1cticamente las familias y no los intere\u00adsados mismos.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00a1Pero eso es injusto!<\/p>\n<p>Catalina: En cierto modo, y yo estoy de acuerdo con Uds., pero era lo que suced\u00eda.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfPero, al fin, estuviste comprometida, s\u00ed o no?<\/p>\n<p>Catalina: \u00a1Qu\u00e9 modo de preguntar! Les dir\u00e9: no estuve comprometida para casarme con ning\u00fan hombre de esta tierra, porque desde ni\u00f1a quise dedicarme a Dios. \u00c9l fue, \u00c9l es mi Esposo.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfY no te gustaban los muchachos de la \u00e9poca?<\/p>\n<p>Catalina: \u00a1Claro que s\u00ed! Pero no m\u00e1s que Cristo.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Y ah\u00ed fue cuando te resolviste a hacerte monjita&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: \u00a1Ya les dije que no me gustan mucho esos diminutivos: la &#8220;monjita&#8221;&#8230;! Da la impresi\u00f3n de que no fuera una monja de verdad&#8230;<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Pero no te disgustes&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: Todo est\u00e1 bien; no estoy enojada. Pero tam\u00adbi\u00e9n tengo mis gustos. Adem\u00e1s, yo no fui &#8220;monjita&#8221;.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfSino &#8220;monjota&#8221;?<\/p>\n<p>Catalina: \u00a1Qu\u00e9 muchachos estos! \u00a1Son incorre\u00adgibles! Pero as\u00ed los quiero. Esc\u00fachenme bien: no fui monjita, ni monjota, ni monja. As\u00ed se llaman las mujeres que viven en monasterios o en con\u00adventos, y yo no viv\u00ed ni en un monasterio ni en un conven\u00adto.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfEntonces?<\/p>\n<p>Catalina: Viv\u00eda en mi casa.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfCon tus pap\u00e1s y tus hermanos?<\/p>\n<p>Catalina: Con mis pap\u00e1s y mis hermanos.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfY el h\u00e1bito ese con que te pintan? Y si viv\u00edas en tu casa, \u00bfpor qu\u00e9 no te casaste mejor?<\/p>\n<p>Catalina: No me cas\u00e9, porque ya estaba despo\u00adsada con mi Amado, con Jesucristo. Y el h\u00e1bito lo utilizo porque es una se\u00f1al de mi consagraci\u00f3n a Cristo.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfConsagraci\u00f3n a Cristo y viviendo en la casa? No entendemos&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: En cierto modo, tienen raz\u00f3n para no entender. Es que hoy no existe propiamente ese tipo de vida que yo llev\u00e9. Fue algo propio del si\u00adglo XIII y del siglo XIV, sobre todo. La gente sol\u00eda llamarnos &#8220;mantellate&#8221;, porque utiliz\u00e1ba\u00admos una especie de &#8220;manto&#8221;. Es como si, en cas\u00adtellano, nos dijeran &#8220;mantadas&#8221;. Pero nosotras mismas nos llam\u00e1ba\u00admos &#8220;Hermanas de la Peni\u00adtencia de Santo Do\u00admingo&#8221;.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfNosotras? \u00bfEs que hab\u00eda m\u00e1s mujeres en ese cuento?<\/p>\n<p>Catalina: Claro, \u00e9ramos muchas, y cada una viv\u00eda consa\u00adgrada a Dios en su propio hogar. Claro que nos reun\u00edamos con frecuencia: por lo menos una vez a la semana, pero cada una viv\u00eda en su casa.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Sin esposo, y sin hijos&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: Desde luego: sin esposo. Aunque algu\u00adnas s\u00ed ten\u00edan hijos.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfHijos? \u00a1Eso est\u00e1 m\u00e1s grave que los matri\u00admonios a los trece a\u00f1os! \u00a1C\u00f3mo se aprende de cosas hablando contigo!<\/p>\n<p>Catalina: Gracias por decirlo. Pero no se extra\u00ad\u00f1en de lo que he dicho. No es que a la mantellata se le permitiera tener hijos, sino que algunas mu\u00adjeres viudas, que ya los hab\u00edan tenido, entraban luego de Hermanas de Penitencia.<\/p>\n<p>J\u00f3ven<\/p>\n<p>es: Bueno, eso se entiende un poco mejor&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: En efecto. Son formas de vida religiosa que van surgiendo de acuerdo con el tiempo y las circunstancias. Tambi\u00e9n hoy el Esp\u00edritu Santo va suscitando obras y estilos nuevos. \u00a1Dios es muy creativo!<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Pero no deb\u00eda ser f\u00e1cil estar consa\u00adgrada a Dios y vivir por ah\u00ed por la casa&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: &#8230;y por la calle. No, no era f\u00e1cil. Tal vez por eso nuestra forma de vida consagrada evolucion\u00f3 luego hacia estilos nuevos, como son hoy las religiosas que llaman &#8220;de vida activa&#8221;. Aunque, \u00bfqui\u00e9n sabe? Quiz\u00e1 ser\u00eda interesante que hubiera, tambi\u00e9n hoy, &#8220;Hermanas de Penitencia&#8221;. Adem\u00e1s, no se les olvide que ninguna vida cristiana es f\u00e1cil, si se la quiere vivir a fondo. Y sin embargo, no hay alter\u00adnativa. Por\u00adque si no quieres vivir a fondo, des\u00adperdicias la vida, que es peor que morir.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Hablas con tanta seguridad&#8230; \u00bfDe d\u00f3nde aprendiste tantas cosas?<\/p>\n<p>Catalina: A ver, no es que yo sepa muchas cosas, pero trato de saber bien lo que s\u00e9. \u00bfLes cuento? Yo no fui una mujer muy curiosa, o digamos: muy &#8220;novelera&#8221;. Me encantaba el silencio; me atra\u00eda la soledad. Y en la soledad hall\u00e9 a Dios y \u00c9l me hall\u00f3.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Eso se oye muy rom\u00e1ntico&#8230;<\/p>\n<p>Catalina: Y lo es. \u00bfUstedes creen que Dios no es delica\u00addo y tierno y detallista? Yo me enamor\u00e9 de \u00c9l, porque su amor es dulce, sin mezcla de amar\u00adgo. Todos sabemos que los amores de esta tierra no son as\u00ed. \u00a1Hay tanto inter\u00e9s en eso que hoy se llama &#8220;amor&#8221;! En Dios yo descubr\u00ed, ya desde ni\u00f1a, algo distinto. Algo que siento muy dentro y que no puedo decir con palabras.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfC\u00f3mo es eso del &#8220;dulce sin mezcla de amargo&#8221;?<\/p>\n<p>Catalina: Es que Dios no cambia. Nos ha dado pruebas evidentes de su amor, y sobre todo, nos ha mos\u00adtrado que ese amor es constante, firme, profun\u00addo&#8230;<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan segura?<\/p>\n<p>Catalina: Podr\u00eda decir: &#8220;porque lo he vivido&#8221;, pero tambi\u00e9n puedo decir algo mejor: porque tenemos ante los ojos la evidencia de esa firmeza. Basta que mire\u00admos a Cristo Crucificado: eso es amar. As\u00ed ama Dios.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfDesde ni\u00f1a pensabas as\u00ed?<\/p>\n<p>Catalina: Bueno, las ideas van aclar\u00e1ndose con el tiem\u00adpo, pero lo esencial lo recib\u00ed desde muy peque\u00f1a, cuando Dios mismo quiso mostrarme un poquito de todo lo que me quer\u00eda. Eso sucedi\u00f3 en una visi\u00f3n. Entonces quise buscarlo con todas las fuerzas de mi coraz\u00f3n de ni\u00f1a.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00a1Qu\u00e9 belleza!<\/p>\n<p>Catalina: Gracias. Pero debo decirles que no todo fue bello. Mi familia se opuso mucho a mi modo de buscar a Dios a trav\u00e9s de la soledad y el silencio. Tuve que recorrer un camino muy largo para llegar a consagrarme a Dios con las &#8220;Hermanas de Penitencia de Santo Domingo&#8221;.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfTe toc\u00f3 luchar mucho?<\/p>\n<p>Catalina: S\u00ed. Nada de lo que vale la pena se hace sin esfuerzo.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfTe sentiste realizada cuando te hiciste &#8220;Hermana de la Penitencia&#8221;?<\/p>\n<p>Catalina: En cierto modo, s\u00ed. Pero Dios me ten\u00eda muchas sorpresas, que fueron conduciendo mi vida en una direcci\u00f3n que yo no me esperaba.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfComo qu\u00e9 sorpresas?<\/p>\n<p>Catalina: Como viajar por buena parte de Euro\u00adpa, hablar con el Papa, predicarle a mucha gente&#8230;<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfT\u00fa? \u00bfY no te daba miedo?<\/p>\n<p>Catalina: Yo me fiaba de Dios. Hac\u00eda las cosas no por mostrarme yo, sino porque \u00c9l fuera cono\u00adcido, amado y servido. Por \u00c9l viaj\u00e9, por \u00c9l predi\u00adqu\u00e9, por \u00c9l sufr\u00ed y por \u00c9l mor\u00ed, por su Iglesia.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Catalina, \u00a1hay tantas cosas que pre\u00adguntarte! Pero por lo menos dinos algo: \u00bfle ten\u00edas miedo a la muerte?<\/p>\n<p>Catalina: La muerte&#8230; A todos nos inquieta la muerte, \u00bfno? Sin embargo, debo decirles que mi manera de ver la muerte cambi\u00f3 mucho, cuando cambi\u00f3 mi manera de ver la vida.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfC\u00f3mo as\u00ed?<\/p>\n<p>Catalina: S\u00ed: una vida bien vivida trae paz a la concien\u00adcia y es como una invitaci\u00f3n a estar siem\u00adpre con Cristo, all\u00ed donde \u00c9l est\u00e1, y donde ya no hay muerte. Por el contrario, una vida mal vivida s\u00f3lo puede traernos miedo y confusi\u00f3n, cuando pen\u00adsamos en la muerte. Les voy a decir la verdad: en m\u00ed lleg\u00f3 a nacer una especie de amor a la muerte, y de deseo de morirme, no por deseo de desaparecer, sino por deseo de ofrecerme, de quemarme, de darme. Comprend\u00ed que la Iglesia necesita de ese fuego, y vi con dolor que casi nadie quiere quemarse por Dios. Enton\u00adces me resolv\u00ed a desgastarme por \u00c9l y por lo que \u00c9l m\u00e1s ama: su Iglesia. Ese amor y ese esfuerzo me llevaron a morir.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00bfQu\u00e9 edad ten\u00edas?<\/p>\n<p>Catalina: Treinta y tres a\u00f1os. Sal\u00ed de este mundo el 29 de abril de 1380.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: \u00a1Tan jovencita! \u00bfHubieras querido vivir m\u00e1s?<\/p>\n<p>Catalina: No m\u00e1s, sino mejor.<\/p>\n<p>J\u00f3<\/p>\n<p>venes: \u00bfMejor? \u00a1Pero si eres santa!<\/p>\n<p>Catalina: Muchachos, ni\u00f1os m\u00edos: nada, absolu\u00adtamente nada es suficiente para Dios. \u00c9l y s\u00f3lo \u00c9l vale la pena; \u00c9l y lo que se hace por amor a \u00c9l. Cr\u00e9anme: los dem\u00e1s amores, incluso los de fami\u00adlia, pueden enga\u00f1ar, pero \u00c9l, \u00c9l no enga\u00f1a. Es pura luz, pura verdad, pura vida.<\/p>\n<p>J\u00f3venes: Catalina, gracias por tus palabras y por tu tiempo. \u00bfAlguna sugerencia para los j\u00f3venes de hoy?<\/p>\n<p>Catalina: Una especial para ti: con\u00f3cete a t\u00ed mismo; reconoce a Dios en ti; descubre las se\u00f1a\u00adles de Su amor en tu vida; y cuando te sientas tan amado, no te defiendas de amar. \u00a1Hasta pronto mucha\u00adchos! \u00a1Permanezcan en el amor de Cristo!<\/p>\n<p>Fr. Nelson Medina F., O.P.<br \/>\n29 de abril de 1995<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J\u00f3venes: Catalina, \u00bftus pap\u00e1s, c\u00f3mo escogieron tu nombre? Catalina: Mis pap\u00e1s eran personas muy devotas, y en casa se le\u00edan vidas de santos, por ejemplo, a la hora de la comida. Pues bien, hay una santa fa\u00admosa de la antig\u00fcedad que se llamaba Catalina, una santa m\u00e1rtir; pienso que fue por ella que me llamaron &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/09\/05\/los_jovenes_entrevistan_a_catalina_de_si\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Los J\u00f3venes Entrevistan a Catalina de Siena&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[],"class_list":["post-1967","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-carisma-dominicano"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1967"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1967\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}