{"id":1903,"date":"2006-08-22T01:12:28","date_gmt":"2006-08-22T06:12:28","guid":{"rendered":"614762591"},"modified":"2006-08-15T15:08:55","modified_gmt":"2006-08-15T15:08:55","slug":"inspiracion_vs_metodo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/08\/22\/inspiracion_vs_metodo\/","title":{"rendered":"Inspiraci\u00f3n vs. M\u00e9todo"},"content":{"rendered":"<p>Del archivo de hace a\u00f1os: Una reflexi\u00f3n al t\u00e9rmino de la Copa Mundial de F\u00fatbol 2002<\/p>\n<p>Ha sonado el pitazo final. En un memorable 30 de junio de 2002 el equipo de Brasil se ha coronado como &#8220;pentacampe\u00f3n&#8221;. El espect\u00e1culo, seg\u00fan se calcula, fue presenciado, gracias a la televisi\u00f3n, por cerca de 2.000.000.000 (dos mil millones) de personas. Los vencedores fueron recibidos como h\u00e9roes por sus compatriotas delirantes de gozo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es esto, qu\u00e9 nos dice? Para una mente estrecha, toda esa fanfarria no significa mucho: afici\u00f3n desbordada, fanatismo rampante, idolatr\u00eda moderna, locura colectiva&#8230; y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pienso que es posible un planteamiento m\u00e1s constructivo.<\/p>\n<p>Por lo pronto, el f\u00fatbol, lo mismo que casi todos los deportes, nos permite asomarnos al ser humano por una ventana privilegiada, tanto m\u00e1s aut\u00e9ntica cuanto m\u00e1s libre de los maquillajes que suelen acompa\u00f1ar tantas actividades humanas. En el fragor del partido las pasiones est\u00e1n a flor de piel: el orgullo, la presunci\u00f3n, el temor, la ira, la esperanza y el gozo desfilan abiertamente ante nuestros ojos y, si queremos verlo, all\u00ed est\u00e1 el ser humano sin tiempo para vestirse de nada distinto de s\u00ed mismo. Aunque fuera s\u00f3lo por esto, \u00a1cu\u00e1nto puede aprenderse viendo con estos ojos un cotejo deportivo!<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el f\u00fatbol tiene un amable balance de aspectos complementarios: lo personal y lo colectivo, el azar y la preparaci\u00f3n, las intenciones y los resultados, la singularidad y la representatividad, y, en fin: la inspiraci\u00f3n y el m\u00e9todo&#8230;<\/p>\n<p>Mi teor\u00eda es que esta conjunci\u00f3n de factores, todos tan universales, hacen del f\u00fatbol un icono de la humanidad; un lugar, en cualquier caso, en que nuestra especie puede reconocerse y explorar algo de sus propios l\u00edmites y sue\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Lo personal y lo colectivo<\/strong><\/p>\n<p>En el boxeo s\u00f3lo existe el individuo; en las carreras de botes s\u00f3lo existe el equipo. Hay, sin embargo, un buen n\u00famero de deportes en los que tanto el individuo como el equipo son relevantes, y uno de ellos es, sin duda, el f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Ahora bien, a veces el individuo debe desaparecer como tal para lograr un bien para su equipo, por ejemplo, cuando un jugador renuncia a intentar el disparo al arco y prefiere hacer un pase magistral. Otras veces es el equipo quien prepara todo y se convierte como el pedestal para una gran jugada en la que s\u00f3lo brilla uno de su miembros.<\/p>\n<p>Hay, pues, una especie de amable danza que nos lleva del todo a la parte y de la parte al todo: un c\u00edrculo hermen\u00e9utico que ha fascinado a la mente humana en todas las latitudes y todos los tiempos.<\/p>\n<p><strong>El azar y la preparaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El azar es acicate y burla de la mente. Es camino y muralla; destino y llamado. Abre puertas hacia un mundo en el que nuestras voluntades sienten su l\u00edmite y algo as\u00ed como el anuncio de otras voluntades. El azar nos trae nerviosismo, es decir, esa extra\u00f1a mezcla, embriagante para algunos, entre el temor y la esperanza. Una mezcla, dicho sea de paso, capaz de atrapar el coraz\u00f3n en sus placeres, como lo demuestra la adicci\u00f3n al juego.<\/p>\n<p>Pero el puro azar no hace goles. Hay que prepararse: entrenar, estudiar, dise\u00f1ar estrategias, cambiar posiciones, evaluar resultados. La preparaci\u00f3n supone la coordinaci\u00f3n de esfuerzos y la sensaci\u00f3n de un tiempo l\u00edmite: una especie de cl\u00edmax anunciado. El solo hecho de ver a un grupo humano en el esfuerzo de autoconstruirse de camino a la excelencia es ya un espect\u00e1culo!<\/p>\n<p>Mas s\u00f3lo la combinaci\u00f3n del azar y la preparaci\u00f3n confluye en una experiencia sobrecogedora. El alma se absorbe all\u00ed donde ni lo mejor de su esfuerzo ni lo mejor de su deseo pueden por s\u00ed solos garantizar algo. Esta es otra danza: es el hombre tratando de dome\u00f1ar su destino y es el fato mostrando su rigor al hombre.<\/p>\n<p><strong>Intenciones y resultados<\/strong><\/p>\n<p>Varias veces sucedi\u00f3 en el mundial de f\u00fatbol: un equipo que &#8220;domina&#8221; el campo, logra jugadas inolvidables, se gana el cari\u00f1o del p\u00fablico&#8230; y pierde.<\/p>\n<p>No se puede jugar sin pasi\u00f3n pero no se puede ganar con la sola pasi\u00f3n. No bastan las intenciones.<br \/>\nEsta es una lecci\u00f3n que la vida nos repite con cierta frecuencia: no bastan los prop\u00f3sitos, no son suficientes las buenas ideas, se necesita algo m\u00e1s que buenas intenciones. El refr\u00e1n repetido es v\u00e1lido: &#8220;en el f\u00fatbol cuentan los goles&#8221;.<\/p>\n<p>Es una cosa parad\u00f3jica: hay que apostar por las intenciones, que significa: por las ganas de triunfar, pero, a trav\u00e9s de ellas, hay que apuntar a los resultados. La intenci\u00f3n es todo para comenzar pero el resultado es todo lo que debe quedar al acabar. Y \u00bfqu\u00e9 es la vida, sino estar en comienzos y finales?<\/p>\n<p><strong>Singularidad y representatividad<\/strong><\/p>\n<p>Cada jugador y cada equipo son \u00fanicos, es decir: singulares. Pero cada equipo y cada jugador son tambi\u00e9n representantes de un conglomerado mayor: su pueblo natal, su pa\u00eds, o, como en el caso de Brasil, casi todo un continente!<\/p>\n<p>Sin jugadores geniales no habr\u00eda buen f\u00fatbol, pero si esos jugadores no representaran a alguien distinto de s\u00ed mismos, no podr\u00edan jugar como juegan.<\/p>\n<p>En su propio estilo, pues, ellos danzan con su &#8220;fanaticada&#8221;. Dedican sus triunfos a los suyos y ellos les retornan amor y un sentimiento envolvente de simpat\u00eda y ternura.<\/p>\n<p>Para quienes estamos acostumbrados al simbolismo Cristo-Iglesia, Pastor-Reba\u00f1o, y semejantes, es inevitable ver una especie de &#8220;liturgia&#8221; en cada gol. Ronaldo le sonr\u00ede a la multitud; quisiera besar a esos miles que han sufrido con \u00e9l por ese gol, y que han empujado con sus suspiros a la pelota hasta el fondo de la red!<\/p>\n<p>Esa es la otra danza, la m\u00e1s oculta, pero quiz\u00e1 la m\u00e1s real. El jugador se mueve en la cancha y su gente se mueve en el estadio, claro est\u00e1, pero tambi\u00e9n en las calles, los restaurantes, las salas de televisi\u00f3n de miles de millones de hogares. Es \u00e9l y a la vez es un pueblo; es &#8220;\u00e9l&#8221;, con su nombre y su historia irrepetible, y a la vez es &#8220;nosotros&#8221;, con nuestro espectro de anhelos, dolores, ilusiones&#8230;<\/p>\n<p><strong>Inspiraci\u00f3n y M\u00e9todo<\/strong><\/p>\n<p>Hay una \u00faltima pareja que quisiera poner a danzar esta vez. Brasil es &#8220;inspiraci\u00f3n&#8221;; Alemania es &#8220;m\u00e9todo&#8221;. Y aqu\u00ed asoman dos modos de estar en el mundo; dos modos de hacer camino hacia la victoria. Ambos son necesarios; ambos son nobles; ambos son efectivos&#8230; pero s\u00f3lo hay una copa en cada mundial.<\/p>\n<p>Alemania es concentraci\u00f3n; tes\u00f3n; abnegaci\u00f3n; plan maestro y ejecuci\u00f3n precisa; es una serie de escalones hasta el podio; es la seriedad sin ostentaci\u00f3n y la calidad sin adornos. En resumen: m\u00e9todo. Su hombre: Oliver Kahn.<\/p>\n<p>Brasil es ritmo; sorpresa; confianza; agilidad y encanto; la fantas\u00eda de un sue\u00f1o colectivo; la fascinaci\u00f3n de lo improbable y la apoteosis del gozo compartido. En resumen: inspiraci\u00f3n. Su hombre: Ronaldo.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, pues, se batieron la Inspiraci\u00f3n y el M\u00e9todo. Y esta vez triunf\u00f3 la inspiraci\u00f3n. Ronaldo meti\u00f3 dos goles en el arco de Kahn. En otra ocasi\u00f3n podr\u00eda ser distinto. Esta vez, en todo caso, a todos nos inspira un resultado as\u00ed, quiz\u00e1 por la secreta esperanza de ver que tambi\u00e9n los peque\u00f1os tienen una opci\u00f3n en un mundo de grandes y fuertes. \u00bfO ser\u00e1 por otra raz\u00f3n?<\/p>\n<p>Por: Fr. Nelson Medina, O.P.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del archivo de hace a\u00f1os: Una reflexi\u00f3n al t\u00e9rmino de la Copa Mundial de F\u00fatbol 2002 Ha sonado el pitazo final. En un memorable 30 de junio de 2002 el equipo de Brasil se ha coronado como &#8220;pentacampe\u00f3n&#8221;. 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