{"id":17241,"date":"2012-11-05T07:29:22","date_gmt":"2012-11-05T12:29:22","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=17241"},"modified":"2013-01-06T21:54:25","modified_gmt":"2013-01-07T02:54:25","slug":"maestros-en-la-fe-4-de-6-santo-tomas-de-aquino-y-la-fe-como-perfeccion-de-la-inteligencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2012\/11\/05\/maestros-en-la-fe-4-de-6-santo-tomas-de-aquino-y-la-fe-como-perfeccion-de-la-inteligencia\/","title":{"rendered":"Maestros en la Fe, 4 de 6, Santo Tomas de Aquino y la fe como perfeccion de la inteligencia"},"content":{"rendered":"<p>[<em>Curso a las Monjas Dominicas del Monasterio de Santa Ana, en Murcia, Espa\u00f1a<\/em>.]<\/p>\n<p><strong>Tema 4 de 6: Santo Tom\u00e1s de Aquino y la fe como perfecci\u00f3n de la inteligencia<\/strong><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Maestros en la Fe, 4 de 6, Santo Tom\u00e1s de Aquino\" width=\"525\" height=\"394\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ixX_8nq_R4Y?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Los pre\u00e1mbulos de la fe y el atrio de los gentiles<\/p>\n<p>* Una clara distinci\u00f3n entre raz\u00f3n y fe: se distinguen tanto por sus contenidos (aun cuando el objeto final de las dos sea Dios) por el m\u00e9todo del que se valen para acceder a los mencionados contenidos: la raz\u00f3n se vale de la abstracci\u00f3n, mientras que la fe se vale de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Frente a Averroes mantiene que no hay contradicci\u00f3n entre ambas, pero s\u00ed una zona de confluencia. Santo Tom\u00e1s niega la teor\u00eda de la doble verdad pero admite que hay dos tipos de verdades independientes entre s\u00ed: 1)    Los art\u00edculos de fe, verdades a las que s\u00f3lo se puede acceder a trav\u00e9s de la fe. 2)    Verdades que son dominio de la raz\u00f3n cuyo objeto de estudio es el mundo natural.<\/p>\n<p>* Junto a estos dos tipos de verdades que son materia exclusiva de la fe o materia exclusiva de la raz\u00f3n Santo Tom\u00e1s admite un tercer tipo de verdades a las que se puede acceder desde los dos \u00e1mbitos: ese tercer tipo de verdades las llama pre\u00e1mbulos de la Fe y son verdades tales como que Dios existe, que es uno, que es creador del mundo, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>La teolog\u00eda como ciencia<\/p>\n<p>* Tom\u00e1s se apoya en la distinci\u00f3n, com\u00fan en el periodo cl\u00e1sico griego, entre \u201copini\u00f3n\u201d (d\u00f3xa) y \u201cciencia\u201d (epist\u00e9me). S\u00f3lo le interesa lo segundo, que podemos llamar \u201cconocimiento cierto.\u201d<\/p>\n<p>* Pero la certeza, en el caso de la teolog\u00eda, no viene de la posesi\u00f3n clara de los primeros principios, como si uno lo tuviera demostrado todo. Esa posesi\u00f3n clara y plena la tiene s\u00f3lo Dios, y por eso s\u00f3lo Dios es Sujeto de la teolog\u00eda y es el verdadero te\u00f3logo.<\/p>\n<p>* Nosotros poseemos los principios a partir de los cuales razonamos en teolog\u00eda pero los poseemos no por v\u00eda de plena comprensi\u00f3n sino porque los acogemos a partir de la revelaci\u00f3n. El acto de la fe resulta as\u00ed intr\u00ednseco al quehacer del te\u00f3logo.<\/p>\n<p>La existencia de Dios<\/p>\n<p>* Es una de las verdades que pueden ser conocidas por fe o por raz\u00f3n. En cuanto razonable, es accesible como \u201cnoticia\u201d de Dios, no como pleno conocimiento, porque el verdadero conocer implica la \u201cconnaturalidad\u201d con Dios: el vivir con \u00e9l.<\/p>\n<p>* Lo que puede ofrecerse, en cuanto a la existencia de Dios, no son entonces pruebas como tales, sino \u201cv\u00edas\u201d que a su vez abren en nosotros caminos para reconocer al Dios que nos habla. Estas v\u00edas las resume as\u00ed Guillermo Villaverde:<\/p>\n<p>1) La primera v\u00eda se funda en el movimiento. Procede materialmente de Arist\u00f3teles, si bien su esp\u00edritu no es aristot\u00e9lico ni pod\u00eda serlo. Un ser en potencia adquiere en acto una perfecci\u00f3n que antes no ten\u00eda. Esta perfecci\u00f3n no se la puede dar a s\u00ed misma el ser en potencia, pues carece de ella, por lo que la ha de recibir de otro ser que ya posea esa perfecci\u00f3n. Pero \u00e9ste segundo ser tampoco se la pudo dar a s\u00ed mismo, sino que la recibi\u00f3 de otro ser, y as\u00ed sucesivamente; pero como no podemos remontar la cadena de seres hasta el infinito, hemos de llegar a un primer ser que sea la causa originaria y absoluta de toda perfecci\u00f3n y movimiento de la naturaleza. As\u00ed es como llegamos a Dios como primer motor del universo. El argumento es el siguiente: \u201cEn el mundo hay cosas que se mueven (hecho de experiencia), pero todo lo que se mueve es movido por otro. Pero, si lo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a \u00e9ste otro. Mas no se puede seguir al infinito, porque as\u00ed no habr\u00eda un primer motor y, por consiguiente, no habr\u00eda motor alguno, pues los motores intermedios no mueven m\u00e1s que en virtud del movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bast\u00f3n nada mueve si no lo impulsa la mano. Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie, y \u00e9ste es el que todos entienden por Dios.\u201d (Suma teol\u00f3gica, I, q. 2, a. 3)<\/p>\n<p>2) La segunda v\u00eda se basa en la causalidad eficiente. Encontramos en las cosas naturales un orden de causas eficientes, y seg\u00fan este orden no es posible que una cosa sea causa de s\u00ed misma (puesto que la causa tiene que ser anterior al efecto, y ello obligar\u00eda a que una cosa fuese anterior a s\u00ed misma). Y como aqu\u00ed tampoco podemos proceder hasta el infinito en el encadenamiento de las causas, hemos de admitir una causa eficiente primera, a la que llamamos Dios.<\/p>\n<p>3) La tercera v\u00eda es la v\u00eda de la contingencia. Hay cosas que aunque son (=existen), podr\u00edan no ser (=no existir), esto es, hay cosas contingentes. Ahora bien, o todo es contingente, o hay algo necesario. As\u00ed, si todo lo que en el mundo existe pudiera no existir es porque alguna vez de hecho no existi\u00f3. Y como lo que es no puede darse a s\u00ed mismo el ser, tiene que haber algo que no puede dejar de ser, que existe necesariamente y del cual todo lo dem\u00e1s ha recibido la existencia. Tal es el ser necesario, al cual llamamos Dios. Es decir, si todo es contingente, significa que alguna vez no hubo nada. Y entonces nada pudo empezar a ser. Y ahora no habr\u00eda nada. Pero es una contradicci\u00f3n. Tiene que haber por tanto algo necesario.<\/p>\n<p>4) La cuarta v\u00eda es la v\u00eda de los grados de perfecci\u00f3n. En lo sensible percibimos la existencia misma de grados de perfecci\u00f3n (cosas m\u00e1s o menos buenas, m\u00e1s o menos nobles, etc.). Como todo grado de perfecci\u00f3n existe en virtud de una causa de grado superior, debe haber algo \u2018absolutamente bueno\u2019, \u2018absolutamente verdadero\u2019. Es decir, el que de una cosa se pueda decir que es m\u00e1s o menos en un orden cualquiera s\u00f3lo se explica porque el m\u00e1s o menos incluya una relaci\u00f3n a algo que en ese orden es lo m\u00e1ximo. Debe, pues, haber un ser que sea lo m\u00e1s verdadero, bueno, justo, y que sea la causa de las perfecciones de los dem\u00e1s seres: Dios.<\/p>\n<p>5) La quinta v\u00eda se toma del orden de las cosas. En el mundo reina un orden, que no puede ser fruto del azar, de la casualidad, sino de una inteligencia superior al mundo que lo sujeta a leyes y le imprime una finalidad; esta inteligencia ordenadora del mundo es Dios. En otras palabras, vemos que cosas carentes de inteligencia se mueve a un fin, que est\u00e1n ordenadas a conseguir algo. Vemos, en definitiva, que hay un \u201corden\u201d del mundo. Puesto que no tienen conocimiento, esto s\u00f3lo puede suceder si est\u00e1n dirigidas por algo inteligente (una causa eficiente por la cual las cosas son llevadas a su fin esencial). Esa inteligencia ordenadora ordena porque tiene ella misma un fin esencial. Como este proceso no se puede repetir indefinidamente tiene que haber una inteligencia suprema que sea ella misma a la vez causa eficiente primera y fin absoluto; ahora bien, el fin es acto, y la causalidad eficiente es actualidad; luego esa inteligencia suprema es acto puro (Dios).<\/p>\n<p>* Como podemos observar, las cinco pruebas poseen una estructura similar: 1) Se constata un hecho de experiencia: movimiento, orden de las causas, seres contingentes, grados de perfecci\u00f3n, orden del mundo. 2) Se aplica el principio de causalidad al hecho constatado. 3) Se excluye por imposible una serie infinita de causas. 4) La conclusi\u00f3n es la afirmaci\u00f3n de la existencia de Dios.<\/p>\n<p>* No hay ente finito alguno, ni conjunto alguno de entes finitos, que pueda ser causa de s\u00ed o de sus propiedades; esto es, de su existencia, su movilidad, sus perfecciones, su poder de causalidad tanto eficiente como final. Pero como todas estas son realidades que precisan explicaci\u00f3n, esa causa, raz\u00f3n o explicaci\u00f3n deber\u00e1 encontrarse, so pena de nuevo absurdo, en una fuente de esas realidades que, a su vez, sea por s\u00ed misma, y no precise ya de ulterior fundamentaci\u00f3n: Dios.<\/p>\n<p>El papel de la raz\u00f3n en cuanto a la fe<\/p>\n<p>* La raz\u00f3n no demuestra la fe. El razonar por curiosidad hace da\u00f1o a la fe. Pero hay usos correctos de la raz\u00f3n: ayuda a exponer el contenido de la fe, y sobre todo ayuda a deshacer las objeciones contra la fe.<\/p>\n<p>* A su vez, la fe lleva a la inteligencia a su m\u00e1xima perfecci\u00f3n en cuanto es posible en esta tierra, porque la acerca a su objeto propio que es la verdad de Dios.<\/p>\n<div class=\"powerpress_player\" id=\"powerpress_player_7791\"><audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-17241-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"http:\/\/fraynelson.com\/conferencias\/discipulos\/maestros_en_la_fe_4_de_6_santo_tomas.mp3?_=1\" \/><a href=\"http:\/\/fraynelson.com\/conferencias\/discipulos\/maestros_en_la_fe_4_de_6_santo_tomas.mp3\">http:\/\/fraynelson.com\/conferencias\/discipulos\/maestros_en_la_fe_4_de_6_santo_tomas.mp3<\/a><\/audio><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Curso a las Monjas Dominicas del Monasterio de Santa Ana, en Murcia, Espa\u00f1a.] Tema 4 de 6: Santo Tom\u00e1s de Aquino y la fe como perfecci\u00f3n de la inteligencia Los pre\u00e1mbulos de la fe y el atrio de los gentiles * Una clara distinci\u00f3n entre raz\u00f3n y fe: se distinguen tanto por sus contenidos (aun &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2012\/11\/05\/maestros-en-la-fe-4-de-6-santo-tomas-de-aquino-y-la-fe-como-perfeccion-de-la-inteligencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Maestros en la Fe, 4 de 6, Santo Tomas de Aquino y la fe como perfeccion de la inteligencia&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1018,291,885,740,1030,686,1023,510,302],"tags":[],"class_list":["post-17241","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ano-de-la-fe","category-audio","category-cinco-vias","category-inteligencia","category-maestros-en-la-fe","category-murcia","category-nueva-evangelizacion","category-santo_tomas","category-video"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17241"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18637,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17241\/revisions\/18637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}