{"id":1709,"date":"2006-04-27T23:31:03","date_gmt":"2006-04-28T04:31:03","guid":{"rendered":"1051205205"},"modified":"2006-04-27T23:31:03","modified_gmt":"2006-04-27T23:31:03","slug":"tiempo_para_el_evangelio_el_canto_de_la_","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/04\/27\/tiempo_para_el_evangelio_el_canto_de_la_\/","title":{"rendered":"Tiempo para el Evangelio &#8211; El Canto de la Redenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Sol\u00edase preguntar un buen cristiano cu\u00e1l ser\u00eda el canto de Cristo en la Cruz. Porque hab\u00eda aprendido que aquel solemne grito al momento de partir de este mundo hacia el Padre, era en Cristo toda una proclama: era el recitativo de nuestra redenci\u00f3n. Y mientras esto cavilaba, oy\u00f3 la voz del Se\u00f1or, que de lo alto le dec\u00eda:<\/p>\n<p>Ahora eres otro. Ahora que la luz bes\u00f3 tus ojos; ahora que mi voz abri\u00f3 tus o\u00eddos; ahora que mi palabra hall\u00f3 nido en tu ser; ahora que crees y vives; ahora que esperas y amas; ahora eres otro. Eres t\u00fa y m\u00e1s que t\u00fa. Eres t\u00fa sin lo que te estorbaba; eres t\u00fa sin lo que te enfermaba; eres t\u00fa sin lo que te ensuciaba; eres t\u00fa sin lo que te ocultaba: eres m\u00e1s t\u00fa, para gloria de mi Padre del Cielo.<\/p>\n<p>Ahora eres otro. Ahora cantas conmi\u00adgo, cuando canto a mi Padre; ahora lloras conmigo, cuando lloro el pecado del mundo; ahora r\u00edes conmigo, cuando vemos re\u00edr a los ni\u00f1os; ahora vives conmigo: ahora eres otro. Eres t\u00fa y m\u00e1s que t\u00fa. Eres t\u00fa con mi vida; eres t\u00fa con mi sonrisa; eres t\u00fa con mi Sangre; eres t\u00fa con mi Esp\u00edritu: eres m\u00e1s t\u00fa, para gloria de mi Padre del Cielo.<\/p>\n<p>Ahora eres otro y yo soy el mismo. Porque mi reino no es de este mundo. Mi reino no surge del dinero, no se sostiene con las armas, no se opaca con los a\u00f1os. Soy el mismo: el que era, el que es, el que viene. \u00a1Oh! Pero t\u00fa miras mi Cuerpo Crucificado y te preguntas si he cambiado. Amado de mi alma, precio de mi Sangre, s\u00f3lo resp\u00f3ndeme una pregunta: Me revest\u00ed de tus culpas, pero te revest\u00ed de mi gracia, \u00bfqui\u00e9n cambi\u00f3? Grabaste tus llagas en mi piel, pero yo grab\u00e9 mi inocencia en tu cuerpo, \u00bfqui\u00e9n cambi\u00f3? Derribaste mi alma con tus pecados, pero yo derrib\u00e9 tu ego\u00edsmo con mi amor, \u00bfqui\u00e9n cambi\u00f3? Te dir\u00e9 la verdad: yo no he cambiado. No cambi\u00f3 mi gracia cuando te la daba, ni se perdi\u00f3 mi inocencia cuando la grababa en ti, ni ces\u00f3 mi amor cuando te amaba. Yo soy el mismo y t\u00fa eres otro. Ahora eres m\u00e1s t\u00fa, para gloria de mi Padre del cielo.<\/p>\n<p>Ahora eres otro. Tu cabeza brilla con agua del santo bautismo; el aroma de mi Sangre perfuma tu aliento; el fuego de mi Esp\u00edritu inflama tu pecho; el calor de mi madre, de la Virgen, rodea tu alma; mi Padre es tu Padre; mi Dios es tu Dios. Ahora eres otro porque yo he vencido al mundo; porque los siglos no han logrado ni lograr\u00e1n ocultar la Cruz; porque la tierra entera ser\u00e1 juzgada en mi presencia, y s\u00f3lo quedar\u00e1n en pie los que me aguardan.<\/p>\n<p>Por tu parte, al\u00e9grate. Levanta la cabeza. M\u00edrame a los ojos. Yo soy como t\u00fa; t\u00fa eres como yo.<\/p>\n<p>Y callaba el cristiano oyendo cantar a su Se\u00f1or. Y se maravillaba pensando que el Verbo se hizo hombre, y habit\u00f3 entre nosotros, y hemos contemplado su gloria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sol\u00edase preguntar un buen cristiano cu\u00e1l ser\u00eda el canto de Cristo en la Cruz. 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