{"id":1630,"date":"2006-03-26T01:07:40","date_gmt":"2006-03-26T06:07:40","guid":{"rendered":"1722170333"},"modified":"2006-03-26T01:07:40","modified_gmt":"2006-03-26T01:07:40","slug":"juan_pablo_ii_una_oracion_para_comenzar_","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/03\/26\/juan_pablo_ii_una_oracion_para_comenzar_\/","title":{"rendered":"Juan Pablo II: Una oraci\u00f3n para comenzar con serenidad la jornada"},"content":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, 30 mayo 2001 (ZENIT.org).- En la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana, el cristiano pone su d\u00eda en las manos de Dios, experimentando una tranquilidad y serenidad \u00fanicas. Una experiencia para que la que el pont\u00edfice ha recomendado en su intervenci\u00f3n durante la audiencia de este mi\u00e9rcoles el rezo del Salmo 5, tal y como propone la Liturgia de las Horas en las Laudes.<\/p>\n<p>De esta oraci\u00f3n, explic\u00f3 el Papa, &#8220;el fiel recibe la carga interior para afrontar un mundo con frecuencia hostil. El Se\u00f1or mismo le tomar\u00e1 de su mano y le guiar\u00e1 por las calles de la ciudad, es m\u00e1s, le &#8220;allanar\u00e1 el camino&#8221;&#8221;.<\/p>\n<p>Ofrecemos a continuaci\u00f3n el texto de la catequesis que Juan Pablo II pronunci\u00f3 en la audiencia general.<\/p>\n<p>1. &#8220;Por la ma\u00f1ana escuchar\u00e1s mi voz, por la ma\u00f1ana te expongo mi causa, y me quedo aguardando&#8221;. Con estas palabras, el Salmo 5 se presenta como una oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana y, por tanto, se sit\u00faa perfectamente en el contexto de las Laudes, el canto del fiel al inicio del d\u00eda. El tono de fondo de esta s\u00faplica est\u00e1 m\u00e1s bien marcado por la tensi\u00f3n y el ansia, por los peligros y las amarguras que est\u00e1n por suceder. Pero no desfallece la confianza en Dios, siempre dispuesto a sostener a su fiel para que no tropiece en el camino de la vida.<\/p>\n<p>&#8220;S\u00f3lo la Iglesia tiene una confianza as\u00ed&#8221; (Jer\u00f3nimo, Tractatus LIX in psalmos, 5,27: PL 26,829). Y san Agust\u00edn, llamado la atenci\u00f3n sobre el t\u00edtulo que se le da al Salmo y que en su versi\u00f3n latina dice: &#8220;Para aquella que recibe la herencia&#8221;, explica: Se trata, por tanto, de la Iglesia que recibe en herencia la vida eterna por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, de modo que posee al mismo Dios, adhiere a \u00c9l, y encuentra en \u00c9l su felicidad, seg\u00fan lo que est\u00e1 scrito: &#8220;Bienaventurados los mansos, porque ellos poseer\u00e1n en herencia la tierra&#8221; (Mateo 5, 4) (Enarr. in Ps.,5: CCL 38,1,2-3).<\/p>\n<p>&#8220;Tu&#8221;, Dios<br \/>\n2. Como sucede con frecuencia en los Salmos de &#8220;s\u00faplica&#8221; dirigidos al Se\u00f1or para ser liberados del mal, en este Salmo entran en escena tres personas. Ante todo aparece Dios (vers\u00edculos 2-7), el &#8220;T\u00fa&#8221;, por excelencia del Salmo, al que el orante se dirige con confianza. Ante las pesadillas de la jornada agotadora y quiz\u00e1 peligrosa, emerge una certeza: el Se\u00f1or es un Dios coherente, riguroso con la injusticia, ajeno a todo compromiso con el mal: &#8220;T\u00fa no eres un Dios que ame la maldad&#8221; (vers\u00edculo 5).<\/p>\n<p>Una larga lista de personas malvadas, el malhechor, el mentiroso, el sanguinario y traicionero, desfila ante la mirada del Se\u00f1or. \u00c9l es el Dios santo y justo que se pone de parte de quien recorre los caminos de la verdad y del amor, oponi\u00e9ndose a quien escoge &#8220;las sendas que llevan al reino de las sombras&#8221; (cf. Proverbios 2,18). El fiel, entonces, no se siente solo y abandonado cuando afronta la ciudad, penetrando en la sociedad y en la madeja de las vicisitudes cotidianas. <\/p>\n<p>&#8220;Yo&#8221;, el orante<br \/>\n3. En los vers\u00edculos 8 y 9 de nuestra oraci\u00f3n matutina el segundo personaje, el orante, se presenta a como un &#8220;Yo&#8221;, revelando que toda su persona est\u00e1 dedicada a Dios y a su &#8220;gran misericordia&#8221;. Est\u00e1 seguro de que las puertas del templo, es decir el lugar de la comuni\u00f3n y de la intimidad divina, cerradas a los imp\u00edos, se abren de par en par ante \u00e9l. Entra para experimentar la seguridad de la protecci\u00f3n divina, mientras afuera el mal se enfurece y celebra sus triunfos aparentes y ef\u00edmeros.<\/p>\n<p>De la oraci\u00f3n matutina en el templo el fiel recibe la carga interior para afrontar un mundo con frecuencia hostil. El Se\u00f1or mismo le tomar\u00e1 de su mano y le guiar\u00e1 por las calles de la ciudad, es m\u00e1s, le &#8220;allanar\u00e1 el camino&#8221;, como dice el Salmista, con una imagen sencilla pero sugerente.<\/p>\n<p>En el original hebreo esta confianza serena se funda en dos t\u00e9rminos (h\u00e9sed y sedaq\u00e1h): &#8220;misericordia o fidelidad&#8221;, por una parte, y &#8220;justicia o salvaci\u00f3n&#8221;, por otra. Son las palabras t\u00edpicas para celebrar la alianza que une al Se\u00f1or con su pueblo y con cada uno de sus fieles. <\/p>\n<p>&#8220;Ellos&#8221;, los enemigos<br \/>\n4. As\u00ed se perfila, por \u00faltimo, en el horizonte la figura oscura del tercer actor de este drama cotidiano: son los &#8220;enemigos&#8221;, los &#8220;malvados&#8221;, que ya estaban en el fondo de los vers\u00edculos precedentes. Despu\u00e9s del &#8220;T\u00fa&#8221; de Dios y del &#8220;Yo&#8221; del orante, ahora viene un &#8220;Ellos&#8221; que indica una masa hostil, s\u00edmbolo del mal en el mundo (vers\u00edculos 10-11). Su fisonom\u00eda est\u00e1 caracterizada un elemento fundamental de la comunicaci\u00f3n social, la palabra. Cuatro elementos boca, coraz\u00f3n, garganta, lengua, expresan la radicalidad de la maldad de sus decisiones. Su boca est\u00e1 llena de falsedad si coraz\u00f3n maquina constantemente perfidias, su garganta es como un sepulcro abierto, dispuesta a querer solo la muerte, su lengua es seductora, pero &#8220;llena de veneno mort\u00edfero&#8221;(Santiago 3, 8). <\/p>\n<p>5. Despu\u00e9s de este retrato \u00e1spero y realista del perverso que atenta contra el justo, el salmista invoca la condena divina en un vers\u00edculo (vers\u00edculo 11), que la liturgia cristiana omite, queriendo de este modo conformarse a la revelaci\u00f3n del Nuevo Testamento del amor misericordioso, que ofrece tambi\u00e9n al malvado la posibilidad de la conversi\u00f3n. La oraci\u00f3n del salmista experimenta al llegar a ese momento un final lleno de luz y de paz (vers\u00edculos 12-13), despu\u00e9s del oscuro perfil del pecador que acaba de dise\u00f1ar. Una oleada de serenidad y de alegr\u00eda envuelve a quien es fiel al Se\u00f1or. La jornada que ahora se abre ante el creyente, aunque est\u00e9 marcada por cansancio y ansia, tendr\u00e1 ante s\u00ed el sol de la bendici\u00f3n divina. El salmista, que conoce en profundidad el coraz\u00f3n y el estilo de Dios, no tiene dudas: &#8220;T\u00fa, Se\u00f1or, bendices al justo, y como un escudo lo rodea tu favor&#8221;(v. 13). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, 30 mayo 2001 (ZENIT.org).- En la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana, el cristiano pone su d\u00eda en las manos de Dios, experimentando una tranquilidad y serenidad \u00fanicas. Una experiencia para que la que el pont\u00edfice ha recomendado en su intervenci\u00f3n durante la audiencia de este mi\u00e9rcoles el rezo del Salmo 5, tal y &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/03\/26\/juan_pablo_ii_una_oracion_para_comenzar_\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Juan Pablo II: Una oraci\u00f3n para comenzar con serenidad la jornada&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-1630","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-apuntes-teologicos"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1630","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1630"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1630\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1630"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1630"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1630"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}