{"id":1627,"date":"2006-03-26T00:36:15","date_gmt":"2006-03-26T05:36:15","guid":{"rendered":"1981343558"},"modified":"2006-03-26T00:36:15","modified_gmt":"2006-03-26T00:36:15","slug":"la_dimension_cosmica_de_la_oracion_segun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/03\/26\/la_dimension_cosmica_de_la_oracion_segun\/","title":{"rendered":"La dimensi\u00f3n c\u00f3smica de la oraci\u00f3n, seg\u00fan Juan Pablo II"},"content":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, 2 mayo 2001 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha rele\u00eddo con los peregrinos una de las p\u00e1ginas m\u00e1s bellas de la Biblia, el c\u00e1ntico de tres j\u00f3venes israelitas salvados de la muerte por Dios, para mostrar c\u00f3mo los cristianos pueden inspirar su oraci\u00f3n en los c\u00e1nticos jud\u00edos. <\/p>\n<p>&#8220;Criaturas todas del Se\u00f1or, bendecid al Se\u00f1or, ensalzadlo con himnos por los siglos&#8221;, concluye el himno recogido por Daniel (3, 57). En este c\u00e1ntico, dice el Papa, &#8220;en cierto sentido, se refleja el alma religiosa universal, que percibe en el mundo la huella de Dios, y se alza en la contemplaci\u00f3n del Creador&#8221;.<\/p>\n<p>El cristiano, como Francisco de As\u00eds, aclar\u00f3 el Papa, al elevar esta alabanza &#8220;se siente agradecido no s\u00f3lo por el don de la creaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por el hecho de ser destinatario del cuidado paterno de Dios, que en Cristo le ha elevado a la dignidad de hijo&#8221;.<\/p>\n<p>Ofrecemos a continuaci\u00f3n la intervenci\u00f3n \u00edntegra del pont\u00edfice en la audiencia general de este mi\u00e9rcoles.<\/p>\n<p>1. &#8220;Criaturas todas del Se\u00f1or, bendecid al Se\u00f1or, ensalzadlo con himnos por los siglos&#8221; (Daniel 3, 57). Una dimensi\u00f3n c\u00f3smica impregna este C\u00e1ntico tomado del libro de Daniel, que la Liturgia de las Horas propone para las Laudes del domingo en la primera y tercera semana. De hecho, esta estupenda oraci\u00f3n se aplica muy bien al &#8220;Dies Domini&#8221;, el D\u00eda del Se\u00f1or, que en Cristo resucitado nos permite contemplar el culmen del designio de Dios sobre el cosmos y la historia. En \u00e9l, alfa y omega, principio y fin de la historia (cf. Apocalipsis 22, 13), alcanza su sentido pleno la misma creaci\u00f3n, pues, como recuerda Juan en el pr\u00f3logo del Evangelio, &#8220;todo ha sido hecho por \u00e9l&#8221; (Juan 1, 3). En la resurrecci\u00f3n de Cristo culmina la historia de la salvaci\u00f3n, abriendo la vicisitud humana al don del Esp\u00edritu y al de la adopci\u00f3n filial, en espera del regreso del Esposo divino, que entregar\u00e1 el mundo a Dios Padre (cf. 1Corintios 15, 24).<\/p>\n<p>2. En este pasaje de letan\u00edas, se repasan todas las cosas. La mirada apunta hacia el sol, la luna, las estrellas; alcanza la inmensa extensi\u00f3n de las aguas; se eleva hacia los montes, contempla las m\u00e1s diferentes situaciones atmosf\u00e9ricas, pasa del fr\u00edo al calor, de la luz a las tinieblas; considera el mundo mineral y vegetal; se detiene en las diferentes especies animales. El llamamiento se hace despu\u00e9s universal: interpela a los \u00e1ngeles de Dios, alcanza a todos los &#8220;hijos del hombre&#8221;, y en particular al pueblo de Dios, Israel, sus sacerdotes y justos. Es un inmenso coro, una sinfon\u00eda en la que las diferentes voces elevan su canto a Dios, Creador del universo y Se\u00f1or de la historia. Recitado a la luz de la revelaci\u00f3n cristiana, el C\u00e1ntico se dirige al Dios trinitario, como nos invita a hacerlo la liturgia, a\u00f1adiendo una f\u00f3rmula trinitaria: &#8220;Bendigamos al Padre, y al Hijo con el Esp\u00edritu Santo&#8221;.<\/p>\n<p>3. En el c\u00e1ntico, en cierto sentido, se refleja el alma religiosa universal, que percibe en el mundo la huella de Dios, y se alza en la contemplaci\u00f3n del Creador. Pero en el contexto del libro de Daniel, el himno se presenta como agradecimiento pronunciado por tres j\u00f3venes israelitas &#8211;Anan\u00edas, Azar\u00edas y Misael&#8211;, condenados a morir quemados en un horno por haberse negado a adorar la estatua de oro de Nabucodonosor. Milagrosamente fueron preservados de las llamas. En el tel\u00f3n de fondo de este acontecimiento se encuentra la historia especial de salvaci\u00f3n en la que Dios escoge a Israel como a su pueblo y establece con \u00e9l una alianza. Los tres j\u00f3venes israelitas quieren precisamente permanecer fieles a esta alianza, aunque esto suponga el martirio en el horno ardiente. Su fidelidad se encuentra con la fidelidad de Dios, que env\u00eda a un \u00e1ngel para alejar de ellos las llamas (cf. Daniel 3, 49).<\/p>\n<p>De este modo, el C\u00e1ntico se pone en la l\u00ednea de los cantos de alabanza por haber evitado un peligro, presentes en el Antiguo Testamento. Entre ellos es famoso el canto de victoria referido en el cap\u00edtulo 15 del \u00c9xodo, donde los antiguos jud\u00edos expresan su reconocimiento al Se\u00f1or por aquella noche en la que hubieran quedado inevitablemente arrollados por el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n si el Se\u00f1or no les hubiera abierto un camino entre las aguas, echando &#8220;al mar al caballo y al jinete&#8221;(\u00c9xodo 15, 1).<\/p>\n<p>4. No es casualidad el que en la solemne vigilia pascual, la liturgia nos haga repetir todos los a\u00f1os el himno cantado por los israelitas en el \u00c9xodo. Aquel camino abierto para ellos anunciaba prof\u00e9ticamente el nuevo camino que Cristo resucitado inaugur\u00f3 para la humanidad en la noche santa de su resurrecci\u00f3n de los muertos. Nuestro paso simb\u00f3lico a trav\u00e9s de las aguas bautismales nos permite volver a vivir una experiencia an\u00e1loga de paso de la muerte a la vida, gracias a la victoria sobre la muerte de Jes\u00fas para beneficio de todos nosotros.<\/p>\n<p>Al repetir en la liturgia dominical de las Laudes el C\u00e1ntico de los tres j\u00f3venes israelitas, nosotros, disc\u00edpulos de Cristo, queremos ponernos en la misma onda de gratitud por las grandes obras realizadas por Dios, ya sea en su creaci\u00f3n ya sea sobre todo en el misterio pascual.<\/p>\n<p>De hecho, el cristiano percibe una relaci\u00f3n entre la liberaci\u00f3n de los tres j\u00f3venes, de los que se habla en el C\u00e1ntico, y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Los Hechos de los Ap\u00f3stoles ven en \u00e9sta \u00faltima la respuesta a la oraci\u00f3n del creyente que, como el salmista, canta con confianza: &#8220;No abandonar\u00e1s mi alma en el Infierno ni permitir\u00e1s que tu santo experimente la corrupci\u00f3n&#8221; (Hechos 2, 27; Salmo 15, 10).<\/p>\n<p>El hecho de relacionar este C\u00e1ntico con la Resurrecci\u00f3n es algo muy tradicional. Hay antiqu\u00edsimos testimonios de la presencia de este himno en la oraci\u00f3n del D\u00eda del Se\u00f1or, la Pascua semanal de los cristianos. Las catacumbas romanas conservan vestigios iconogr\u00e1ficos en los que se pueden ver a tres j\u00f3venes que rezan inc\u00f3lumes entre las llamadas, testimoniando as\u00ed la eficacia de la oraci\u00f3n y la certeza en la intervenci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>5.&#8221;Bendito eres en la b\u00f3veda del cielo: a ti honor y alabanza por los siglos&#8221; (Daniel 3, 56). Al cantar este himno en la ma\u00f1ana del domingo, el cristiano se siente agradecido no s\u00f3lo por el don de la creaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por el hecho de ser destinatario del cuidado paterno de Dios, que en Cristo le ha elevado a la dignidad de hijo.<\/p>\n<p>Un cuidado paterno que permite ver con ojos nuevos a la misma creaci\u00f3n y permite gozar de su belleza, en la que se entrev\u00e9, como distintivo, el amor de Dios. Con estos sentimientos Francisco de As\u00eds contemplaba la creaci\u00f3n y elevaba su alabanza a Dios, manantial \u00faltimo de toda belleza. Espont\u00e1neamente la imaginaci\u00f3n considera que experimentar el eco de este texto b\u00edblico cuando, en San Dami\u00e1n, despu\u00e9s de haber alcanzado las cumbres del sufrimiento e el cuerpo y en el esp\u00edritu, compuso el &#8220;C\u00e1ntico al hermano sol&#8221; (cf. &#8220;Fuentes franciscanas&#8221;, 263).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, 2 mayo 2001 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha rele\u00eddo con los peregrinos una de las p\u00e1ginas m\u00e1s bellas de la Biblia, el c\u00e1ntico de tres j\u00f3venes israelitas salvados de la muerte por Dios, para mostrar c\u00f3mo los cristianos pueden inspirar su oraci\u00f3n en los c\u00e1nticos jud\u00edos. &#8220;Criaturas todas del Se\u00f1or, bendecid al &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/03\/26\/la_dimension_cosmica_de_la_oracion_segun\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;La dimensi\u00f3n c\u00f3smica de la oraci\u00f3n, seg\u00fan Juan Pablo II&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-1627","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-apuntes-teologicos"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1627"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1627\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}