{"id":1486,"date":"2006-02-14T20:58:29","date_gmt":"2006-02-15T01:58:29","guid":{"rendered":"1817438376"},"modified":"2006-03-04T21:27:38","modified_gmt":"2006-03-04T21:27:38","slug":"conocer_amar_y_servir_a_dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/02\/14\/conocer_amar_y_servir_a_dios\/","title":{"rendered":"Conocer,  Amar y Servir a Dios"},"content":{"rendered":"<p>Para llegar a gozar de la vida eterna no basta saber que Dios existe, se necesita amarlo y demostrar ese amor con obras, esforz\u00e1ndonos en cumplir la voluntad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Recordemos el ejemplo de aquel joven m\u00e9dico que al leer el peri\u00f3dico descubre la foto de una linda chica y su direcci\u00f3n, se decide a escribirle y cortejarla a distancia, enamor\u00e1ndose cada d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hubiera ocurrido si a nuestro m\u00e9dico en el pa\u00eds lejano no le hubiera llamado la atenci\u00f3n la joven de la fotograf\u00eda? \u00bfO, si luego de unas pocas cartas, hubiera perdido el inter\u00e9s por ella y cesado la correspondencia? Aquella muchacha no habr\u00eda significado nada para \u00e9l a su regreso. Aunque se toparan en la estaci\u00f3n a la llegada del tren, su coraz\u00f3n no se sobresaltar\u00eda al verla. Su rostro hubiera sido uno m\u00e1s entre la multitud.<\/p>\n<p>Algo parecido suceder\u00e1 si no empezamos a amar a Dios en esta vida: no hay modo de unirnos a \u00c9l en la eternidad. Si nuestro coraz\u00f3n llega a la eternidad sin amor de Dios, la dicha simplemente, no existir\u00e1. Como un hombre sin ojos no puede ver la belleza del firmamento estrellado, un hombre sin amor de Dios no puede ver a Dios; entra en la eternidad ciego; No es que Dios diga al pecador impenitente (el pecado no es m\u00e1s que una negativa al amor de Dios): Si no vienes preparado, no quiero que te me acerques. \u00a1Largo de aqu\u00ed para siempre!  No. El hombre que muere sin amor de Dios, o sea, sin arrepentirse de su pecado, ha hecho su propia elecci\u00f3n. Fue \u00e9l quien, consciente y l\u00facidamente, rechaz\u00f3 de un manotazo la amante invitaci\u00f3n que Dios le ofrec\u00eda.<\/p>\n<p>Lo primero ser\u00e1, pues, conocer todo lo que podamos sobre Dios, para poder amarlo, mantener vivo nuestro amor y hacerlo crecer. Volviendo a nuestro imaginario galeno: si ese joven no hubiera visto el peri\u00f3dico donde aparec\u00eda la chica, resulta evidente que nunca habr\u00eda llegado a amarla. No podr\u00eda haberse enamorado de quien ni siquiera sospechaba su existencia. E incluso, si despu\u00e9s de ver su fotograf\u00eda, el joven no le hubiera escrito y por la correspondencia conocido sus virtudes y su personalidad, la primera chispa de inter\u00e9s nunca a se habr\u00eda hecho fuego abrasador.<\/p>\n<p>\u00c9sa es la raz\u00f3n por la cual nosotros estudiamos a Dios y lo que \u00c9l nos ha dicho de S\u00ed. \u00c9sa es la raz\u00f3n por la cual recibimos clases de catecismo en la infancia y cursos de religi\u00f3n en la juventud y madurez. Por esa raz\u00f3n atendemos a las homil\u00edas los domingos y leemos libros y folletos doctrinales, asistimos a c\u00edrculos de estudio, seminarios y conferencias. Son parte de lo que podr\u00edamos llamar nuestra correspondencia con Dios. Son parte de nuestro esfuerzo por conocerlo mejor para que nuestro amor por \u00c9l pueda crecer y fructificar. <\/p>\n<p>Pero no basta conocer para amar. Existe un term\u00f3metro infalible para medir nuestro amor por alguien, y es hacer lo que agrada a la persona amada, lo que le gustar\u00eda que hici\u00e9ramos. Volviendo al ejemplo de nuestro mediquillo: si, a la vez que dice amar a su novia y querer casarse con ella, se dedicara a derrochar su tiempo y dinero en prostitutas y borracheras, ser\u00eda un hip\u00f3crita de cuerpo entero. Su amor no ser\u00eda veraz si no tratara de ser la clase de persona que ella querr\u00eda que fuese, si no pusiera en pr\u00e1ctica las recomendaciones que ella le sugiere en sus cartas. <\/p>\n<p>An\u00e1logamente, hay una sola forma de mostrar nuestro amor a Dios, y que consiste en hacer lo que \u00c9l quiere que hagamos, siendo la clase de persona que \u00c9l dispuso que fu\u00e9ramos. El amor a Dios no est\u00e1 s\u00f3lo en los sentimientos. Amar a Dios no significa que nuestro coraz\u00f3n deba dar brincos cada vez que pensamos en \u00c9l; eso no es esencial. El amor a Dios reside en la voluntad. No es por lo que sentimos sobre Dios, sino lo que estamos dispuestos a hacer por \u00c9l, como probamos nuestro amor a Dios.<\/p>\n<p>Mientras m\u00e1s amemos a Dios aqu\u00ed, tanto mayor ser\u00e1 nuestra dicha en el cielo. Aquel que ama a su prometida s\u00f3lo un poco, ser\u00e1 dichoso al casarse con ella. Pero otro que ame m\u00e1s a la suya ser\u00e1 m\u00e1s dichoso que el primero en la consumaci\u00f3n de su amor. Del mismo modo, al aumentar nuestro amor a Dios (y nuestra obediencia a su voluntad) aumenta ! nuestra capacidad de ser felices en Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, aunque es cierto que cada uno de los que est\u00e1n en el cielo es totalmente dichoso, tambi\u00e9n es verdad que unos poseen mayor capacidad de dicha que otros. Para utilizar un ejemplo antiguo: un peque\u00f1o dedal y un barril pueden estar ambos llenos, pero el barril contiene m\u00e1s agua que el dedal. O tambi\u00e9n, si cinco individuos contemplan una pintura famosa todos est\u00e1n pasmados ante el cuadro, pero cada uno en grado distinto, dependiendo de su conocimiento y sensibilidad pict\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Todo esto es lo que el catecismo ense\u00f1a al decir:  \u00bfPara qu\u00e9 te ha creado Dios? a lo que contesta diciendo: Para conocerlo, amarlo y servirlo en esta vida. Esa palabra de en medio, amar, es la palabra clave, la esencial. Pero el amor no se da sin previo conocimiento, pues hay que conocer a Dios para poder amarlo. Y no es amor verdadero el que no se traduce en obras: haciendo lo que al amado le complace.<\/p>\n<p>Antes de terminar, interesa mucho tener en cuenta que Dios no nos deja abandonados a nuestra humana debilidad en este asunto de conocerlo, amarlo y servirlo. No se ha limitado a ponernos un instructivo en las manos y dejar que nos arreglemos con su interpretaci\u00f3n lo mejor que podamos. Dios ha enviado a Alguien para que nos d\u00e9 la fuerza interior y para ilustrar lo que debemos saber en orden a nuestro destino eterno. Dios ha enviado ni m\u00e1s ni menos que a su propio Hijo, el Verbo eterno, que vino a la Tierra para darnos la Vida que hace posible nuestra felicidad sobrenatural, y para ense\u00f1arnos el Camino y la Verdad con su palabra y ejemplo.<\/p>\n<p>El Hijo de Dios hecho hombre, Jesucristo Nuestro Se\u00f1or, subi\u00f3 al cielo el jueves de la Ascensi\u00f3n, y no tenemos ya m\u00e1s entre nosotros su presencia f\u00edsica y visible. Sin embargo, ide\u00f3 el modo de permanecer aqu\u00ed hasta el final de los tiempos. Con sus doce Ap\u00f3stoles como n\u00facleo y base, Jes\u00fas se model\u00f3 un nuevo tipo de Cuerpo. Es un Cuerpo M\u00edstico m\u00e1s que f\u00edsico por el que permanece en la Tierra. Las c\u00e9lulas de su Cuerpo son personas en vez de protoplasma. Su cabeza es Jes\u00fas mismo, y el alma es el Esp\u00edritu Santo. La voz de este Cuerpo es el mismo Cristo, quien nos habla \u00edntimamente para ense\u00f1arnos y guiarnos. A este cuerpo, el Cuerpo M\u00edstico de Cristo, que continuar\u00e1 la misi\u00f3n salvadora por todos los siglos y en todas las partes, lo llamamos Iglesia. La Iglesia ense\u00f1a la Verdad y muestra el Camino. Pero la Iglesia tambi\u00e9n tiene -es el mismo Se\u00f1or que contin\u00faa en Ella- la Vida del Redentor. No s\u00f3lo nos ayuda desde fuera, como un maestro de la Tierra, sino que nos da la nueva vida, vida de Cristo, para poder unirnos con \u00c9l alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para llegar a gozar de la vida eterna no basta saber que Dios existe, se necesita amarlo y demostrar ese amor con obras, esforz\u00e1ndonos en cumplir la voluntad del Se\u00f1or. Recordemos el ejemplo de aquel joven m\u00e9dico que al leer el peri\u00f3dico descubre la foto de una linda chica y su direcci\u00f3n, se decide a &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2006\/02\/14\/conocer_amar_y_servir_a_dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Conocer,  Amar y Servir a Dios&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[276],"tags":[],"class_list":["post-1486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-consejos-espirituales"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}