{"id":13230,"date":"2012-01-13T01:49:22","date_gmt":"2012-01-13T06:49:22","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=13230"},"modified":"2013-01-10T17:10:28","modified_gmt":"2013-01-10T22:10:28","slug":"del-amor-conyugal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2012\/01\/13\/del-amor-conyugal\/","title":{"rendered":"Del amor conyugal"},"content":{"rendered":"<p>49. Muchas veces a los novios y a los casados les invita la palabra divina a que alimenten y fomenten el noviazgo con un casto afecto, y el matrimonio con un amor \u00fanico. Muchos contempor\u00e1neos nuestros exaltan tambi\u00e9n el amor aut\u00e9ntico entre marido y mujer, manifestado de varias maneras seg\u00fan las costumbres honestas de los pueblos y las \u00e9pocas. Este amor, por ser eminentemente humano, ya que va de persona a persona con el afecto de la voluntad, abarca el bien de toda la persona, y , por tanto, es capaz de enriquecer con una dignidad especial las expresiones del cuerpo y del esp\u00edritu y de ennoblecerlas como elementos y se\u00f1ales espec\u00edficas de la amistad conyugal. El Se\u00f1or se ha dignado sanar este amor, perfeccionarlo y elevarlo con el don especial de la gracia y la caridad. Un tal amor, asociando a la vez lo humano y lo divino, lleva a los esposos a un don libre y mutuo de s\u00ed mismos, comprobado por sentimientos y actos de ternura, e impregna toda su vida; m\u00e1s a\u00fan, por su misma generosa actividad crece y se perfecciona. Supera, por tanto, con mucho la inclinaci\u00f3n puramente er\u00f3tica, que, por ser cultivo del ego\u00edsmo, se desvanece r\u00e1pida y lamentablemente.<\/p>\n<p>Esta amor se expresa y perfecciona singularmente con la acci\u00f3n propia del matrimonio. Por ello los actos con los que los esposos se unen \u00edntima y castamente entre s\u00ed son honestos y dignos, y, ejecutados de manera verdaderamente humana, significan y favorecen el don rec\u00edproco, con el que se enriquecen mutuamente en un clima de gozosa gratitud. Este amor, ratificado por la mutua fidelidad y, sobre todo, por el sacramento de Cristo, es indisolublemente fiel, en cuerpo y mente, en la prosperidad y en la adversidad, y, por tanto, queda excluido de \u00e9l todo adulterio y divorcio. El reconocimiento obligatorio de la igual dignidad personal del hombre y de la mujer en el mutuo y pleno amor evidencia tambi\u00e9n claramente la unidad del matrimonio confirmada por el Se\u00f1or. Para hacer frente con constancia a las obligaciones de esta vocaci\u00f3n cristiana se requiere una insigne virtud; por eso los esposos, vigorizados por la gracia para la vida de santidad, cultivar\u00e1n la firmeza en el amor, la magnanimidad de coraz\u00f3n y el esp\u00edritu de sacrificio, pidi\u00e9ndolos asiduamente en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se apreciar\u00e1 m\u00e1s hondamente el genuino amor conyugal y se formar\u00e1 una opini\u00f3n p\u00fablica sana acerca de \u00e9l si los esposos cristianos sobresalen con el testimonio de su fidelidad y armon\u00eda en el mutuo amor y en el cuidado por la educaci\u00f3n de sus hijos y si participan en la necesaria renovaci\u00f3n cultural, psicol\u00f3gica y social en favor del matrimonio y de la familia. Hay que formar a los j\u00f3venes, a tiempo y convenientemente, sobre la dignidad, funci\u00f3n y ejercicio del amor conyugal, y esto preferentemente en el seno de la misma familia. As\u00ed, educados en el culto de la castidad, podr\u00e1n pasar, a la edad conveniente, de un honesto noviazgo al matrimonio.<\/p>\n<p>[Constituci\u00f3n <i>Gaudium et Spes<\/i>, del Concilio Vaticano II, n. 49]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>49. Muchas veces a los novios y a los casados les invita la palabra divina a que alimenten y fomenten el noviazgo con un casto afecto, y el matrimonio con un amor \u00fanico. 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