{"id":1293,"date":"2005-11-28T22:38:24","date_gmt":"2005-11-29T03:38:24","guid":{"rendered":"1631506699"},"modified":"2005-11-28T22:38:24","modified_gmt":"2005-11-28T22:38:24","slug":"gansos_perdidos_en_la_nieve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2005\/11\/28\/gansos_perdidos_en_la_nieve\/","title":{"rendered":"Gansos perdidos en la nieve"},"content":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez un hombre que no cre\u00eda en Dios. No ten\u00eda reparos en decir lo que pensaba de la religi\u00f3n y las festividades religiosas, como la Navidad. Su mujer, en cambio, era creyente a pesar de los comentarios desde\u00f1osos de su marido.<\/p>\n<p><p>Una Nochebuena en que estaba nevando, la esposa se dispon\u00eda a llevar a los hijos al oficio navide\u00f1o de la parroquia de la localidad agr\u00edcola donde viv\u00edan. Le pidi\u00f3 al marido que los acompa\u00f1ara, pero \u00e9l se neg\u00f3.<\/p>\n<p><p>&#8211; \u00a1Qu\u00e9 tonter\u00edas! -arguy\u00f3-. \u00bfPor qu\u00e9 Dios se iba a rebajar a descender a la tierra adoptando la forma de hombre? \u00a1Qu\u00e9 ridiculez!<\/p>\n<p><p>Los ni\u00f1os y la esposa se marcharon y \u00e9l se qued\u00f3 en casa. Un rato despu\u00e9s, los vientos empezaron a soplar con mayor intensidad y se desat\u00f3 una ventisca. Observando por la ventana, todo lo que aquel hombre ve\u00eda era una cegadora tormenta de nieve. Y decidi\u00f3 relajarse sentado ante la chimenea.<\/p>\n<p><p>Al cabo de un rato, oy\u00f3 un golpazo; algo hab\u00eda golpeado la ventana. Luego, oy\u00f3 un segundo golpe fuerte. Mir\u00f3 hacia afuera, pero no logr\u00f3 ver a m\u00e1s de unos pocos metros de distancia. Cuando empez\u00f3 amainar la nevada, se aventur\u00f3 a salir para averiguar qu\u00e9 hab\u00eda golpeado la ventana.<\/p>\n<p><p>Dos gansos muertos yac\u00edan al pi\u00e9 de su ventana y en su potrero descubri\u00f3 una bandada de gansos salvajes. Por lo visto iban camino al sur para pasar all\u00ed el invierno, se vieron sorprendidos por la tormenta de nieve y no pudieron seguir. Perdidos, terminaron en aquella granja sin alimento ni abrigo. Daban aletazos y volaban bajo en c\u00edrculos por el campo, cegados por la borrasca, sin seguir un rumbo fijo. El agricultor sinti\u00f3 l\u00e1stima de los gansos y quiso ayudarlos.<\/p>\n<p><p>&#8211; Ser\u00eda ideal que se quedaran en el granero -pens\u00f3-. Ah\u00ed estar\u00e1n al abrigo y a salvo durante la noche mientras pasa la tormenta.<\/p>\n<p><p>Dirigi\u00e9ndose al establo, abri\u00f3 las puertas de par en par. Luego, observ\u00f3 y aguard\u00f3, con la esperanza de que las aves advirtieran que estaba abierto y entraran. Los gansos, no obstante, se limitaron a revolotear dando vueltas. No parec\u00eda que se hubieran dado cuenta siquiera de la existencia del granero y de lo que podr\u00eda significar en sus circunstancias. El hombre intent\u00f3 llamar la atenci\u00f3n de las aves, pero s\u00f3lo consigui\u00f3 asustarlas y que se alejaran m\u00e1s.<\/p>\n<p><p>Entr\u00f3 a la casa y sali\u00f3 con algo de pan. Lo fue partiendo en pedazos y dejando un rastro hasta el establo. Sin embargo, los gansos no entendieron.<\/p>\n<p><p>El hombre empez\u00f3 a sentir frustraci\u00f3n. Corri\u00f3 tras ellos tratando de ahuyentarlos en direcci\u00f3n al granero. Lo \u00fanico que consigui\u00f3 fue asustarlos m\u00e1s y que se dispersaran en todas direcciones menos hacia el granero. Por mucho que lo intentara, no consegu\u00eda que entraran al granero, donde estar\u00edan abrigados y seguros.<\/p>\n<p><p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 no me seguir\u00e1n? -exclam\u00f3- \u00bfEs que no se dan cuenta de que ese es el \u00fanico sitio donde podr\u00e1n sobrevivir a la nevasca?<\/p>\n<p><p>Reflexionando por unos instantes, cay\u00f3 en la cuenta de que las aves no seguir\u00edan a un ser humano.<\/p>\n<p><p>&#8211; Si yo fuera uno de ellos, entonces s\u00ed que podr\u00eda salvarlos -dijo pensando en voz alta.<\/p>\n<p><p>Seguidamente, se le ocurri\u00f3 una idea. Entr\u00f3 al establo, agarr\u00f3 un ganso dom\u00e9stico de su propiedad y lo llev\u00f3 en brazos, pase\u00e1ndolo entre sus cong\u00e9neres salvajes. A continuaci\u00f3n, lo solt\u00f3. Su ganso vol\u00f3 entre los dem\u00e1s y se fue directamente al interior del establo. Una por una, las otras aves lo siguieron hasta que todas estuvieron a salvo.<\/p>\n<p><p>El campesino se qued\u00f3 en silencio por un momento, mientras las palabras que hab\u00eda pronunciado hac\u00eda unos instantes a\u00fan le resonaban en la cabeza:<\/p>\n<p><p>&#8211; Si yo fuera uno de ellos, \u00a1entonces s\u00ed que podr\u00eda salvarlos!<\/p>\n<p><p>Reflexion\u00f3 luego en lo que le hab\u00eda dicho a su mujer aquel d\u00eda:<\/p>\n<p><p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 iba Dios a querer ser como nosotros? \u00a1Qu\u00e9 ridiculez!<\/p>\n<p><p>De pronto, todo empez\u00f3 a cobrar sentido. Entendi\u00f3 que eso era precisamente lo que hab\u00eda hecho Dios. Dir\u00edase que nosotros \u00e9ramos como aquellos gansos: est\u00e1bamos ciegos, perdidos y a punto de perecer. Dios se volvi\u00f3 como nosotros a fin de indicarnos el camino y, por consiguiente, salvarnos. El agricultor lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que ese hab\u00eda sido ni m\u00e1s ni menos el objeto de la Natividad.<\/p>\n<p><p>Cuando amainaron los vientos y ces\u00f3 la cegadora nevasca, su alma qued\u00f3 en quietud y medit\u00f3 en tan maravillosa idea. De pronto comprendi\u00f3 el sentido de la Navidad y por qu\u00e9 hab\u00eda venido Jes\u00fas a la Tierra. Junto con aquella tormenta pasajera, se disiparon a\u00f1os de incredulidad.<\/p>\n<p><p>Hinc\u00e1ndose de rodillas en la nieve, elev\u00f3 su primera plegaria:<\/p>\n<p><p>&#8220;\u00a1Gracias, Se\u00f1or, por venir en forma humana a sacarme de la tormenta!&#8221;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez un hombre que no cre\u00eda en Dios. No ten\u00eda reparos en decir lo que pensaba de la religi\u00f3n y las festividades religiosas, como la Navidad. Su mujer, en cambio, era creyente a pesar de los comentarios desde\u00f1osos de su marido. 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