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De Wiki de FrayNelson
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Las lecturas del día de hoy están tomadas del profeta Isaías, la primera; y del Evangelio de Lucas, la segunda. No es extraño escuchar a Isaías en Adviento, es uno de nuestros maestros, es un verdadero guía para este tiempo litúrgico, y ya hemos comentado varias veces en otras predicaciones que en general en Adviento quien lleva la voz cantante es la primera lectura, con mucha frecuencia es tomada del profeta Isaías, y con mucha frecuencia es un mensaje que habla de lo que Dios va hacer, tiene la estructura de una promesa: “Dios va a hacer esto”, no es una excepción el texto de hoy, tomado del capítulo 35. Nos encontramos ahí con una serie de maravillas: “se abrirán los ojos de los ciegos, los sordos escucharán, el paralítico caminará” (cf. Is 35, 5-6); son los prodigios y las maravillas de Dios. Pero si uno examina con mayor atención, se da cuenta que todas esas sanaciones, todos esos milagros que describe Isaías en el fondo nos dan un mensaje: el Dios creador es el mismo Dios que puede devolverle su salud y que puede devolverle su belleza, su fuerza, su función a la creación.

Pensemos en el caso de un gran artista, los artistas nos ayudan a pensar en una dimensión muy especial de Dios, este artista está pintando un cuadro maravilloso, pero resulta que algún estudiante de pintura, algún improvisado llega temprano al taller de ese artista y cree que le va a hacer un favor añadiendo algunos cuantos trazos, la verdad es que echo a perder el cuadro, pero cuando el verdadero artista llega y se da cuenta del daño, precisamente porque es tan grande su calidad y porque sabe qué es lo que quería hacer puede devolverle, seguramente, a esa obra el esplendor, el sentido, la belleza original. Lo que nos cuenta Isaías es algo como esto, es decir Dios no quiere que su creación se malogre, se deforme; el estado deformado de la creación es anti natural, pero el Dios creador volverá, nos dice Isaías, y restablecerá, levantará lo que estaba caído.

Una experiencia muy bella de mi juventud en los grupos de oración, le debo mucho a la Renovación Carismática Católica, y en aquellos grupos, hace ya bastantes años varias veces acompañe oraciones que se hacían por los enfermos, recuerdo mucho una señora, muy buena líder de ese grupo de oración que cuando oraba por los enfermitos decía: “Señor, tú creaste sanas estas células, estos tejidos, te pedimos que los restablezcas como tú los creaste”; ese es el sentido de lo que nos presenta hoy Isaías, Dios devolviendo a su creación el esplendor, la hermosura, la belleza, porque Dios, como dice un refrán “Dios no hace basura”; las obras que salen de las manos de Dios son preciosas. El pecado y otros males pueden deformar esa creación de Dios, pero nada escapa de su mano, y lo que está anunciando Isaías que el mismo Dios creador, puede restablecer su creación. Queda abierta una pregunta: ¿cómo, cuándo va a suceder eso?, ahí es donde aparece el Evangelio, en este caso tomado del capítulo quinto de Lucas, ¿cómo lo va a hacer?, a través de Cristo su Hijo; ¿cuándo lo va hacer?, cuando nosotros abramos nuestro corazón, cuando nosotros abramos toda nuestra vida a Él, porque en Cristo fueron hechas todas las cosas y en Cristo pueden restaurarse todas las cosas. Esa es la esperanza fuerte, ese es el gozo grande de este tiempo de Adviento, verdadera preparación para recibir a Nuestro Señor y salvador ¡Jesús!.