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Hoy tenemos muchas cosas muy hermosas que decir de Nuestro Señor Jesucristo.  
 
Hoy tenemos muchas cosas muy hermosas que decir de Nuestro Señor Jesucristo.  
  
Esta lectura que acabamos de escuchar nos va a servir para mirar a Cristo, para admirar a Cristo, para adorar a Cristo. Vamos a ir tomando de a poquitos algunos elementos de estas lecturas, con el deseo de admirar a Cristo, para mirar a Cristo, y de adorar a Cristo, porque Él es nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida.
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Esta lectura que acabamos de escuchar nos va a servir para mirar a Cristo, para admirar a Cristo, para adorar a Cristo. Vamos a ir tomando, de a poquitos, algunos elementos de estas lecturas, con el deseo de admirar a Cristo, para mirar a Cristo y de adorar a Cristo, porque Él es nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida.
  
 
Lo primero que quiero contarles es la ternura del Señor Jesús, en esto me ayuda un gran santo de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, él era una gran inteligencia pero era también un gran corazón, un corazón sensible que sabía descubrir mejor que nadie las delicadezas del amor de Dios.
 
Lo primero que quiero contarles es la ternura del Señor Jesús, en esto me ayuda un gran santo de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, él era una gran inteligencia pero era también un gran corazón, un corazón sensible que sabía descubrir mejor que nadie las delicadezas del amor de Dios.
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Jesús, llegando a este momento culminante de su vida, no está metido en sí mismo, sino que está haciendo lo único que Él sabe hacer: amar con fuerza, con ternura, con cercanía.  
 
Jesús, llegando a este momento culminante de su vida, no está metido en sí mismo, sino que está haciendo lo único que Él sabe hacer: amar con fuerza, con ternura, con cercanía.  
  
Jesús, enseña Santo Tomás de Aquino, en ese momento en que se iba, veía la tristeza de los discípulos, por ejemplo, en uno de estos pasajes del evangelio de Juan nos dice que Jesús habló de esta manera: “Por el sólo hecho de decirles que me voy, el corazón se les ha llenado de tristeza” [[:Category:juan 016_006|San Juan 16,6]], y por eso Jesús quiso buscar de alguna manera de irse y de quedarse, ¡qué figura de amor!   
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Jesús, enseña Santo Tomás de Aquino, en ese momento en que se iba, veía la tristeza de los discípulos.
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Por ejemplo, en uno de estos pasajes del evangelio de Juan nos dice que Jesús habló de esta manera: “Por el sólo hecho de decirles que me voy, el corazón se les ha llenado de tristeza” [[:Category:juan 016_006|San Juan 16,6]], y por eso Jesús quiso buscar de alguna manera de irse y de quedarse, ¡qué figura de amor!   
  
 
Y Santo Tomás de Aquino, que tiene ese corazón tan sensible, dice que Jesús se inventó, creó e hizo posible el milagro de la Eucaristía, como una manera de irse y quedarse en ese Pan Eucarístico. Jesús es al mismo tiempo la vida que necesitamos, la verdad que anhelamos y el camino que nos hacía falta para encontrar esa verdad y esa vida.   
 
Y Santo Tomás de Aquino, que tiene ese corazón tan sensible, dice que Jesús se inventó, creó e hizo posible el milagro de la Eucaristía, como una manera de irse y quedarse en ese Pan Eucarístico. Jesús es al mismo tiempo la vida que necesitamos, la verdad que anhelamos y el camino que nos hacía falta para encontrar esa verdad y esa vida.   
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De manera que si da tristeza ver que Cristo se aleja, da mucha alegría saber que Cristo responde a nuestras necesidades. Cristo, mientras estuvo en esta tierra, podía ser tocado, abrazado; como aquella mujer pecadora, todos nosotros queremos besar los pies de Jesús, pero se fue, ya no podemos así ahora besar a Jesús, pero hay otro lugar donde Jesús se va a hacer presente.   
 
De manera que si da tristeza ver que Cristo se aleja, da mucha alegría saber que Cristo responde a nuestras necesidades. Cristo, mientras estuvo en esta tierra, podía ser tocado, abrazado; como aquella mujer pecadora, todos nosotros queremos besar los pies de Jesús, pero se fue, ya no podemos así ahora besar a Jesús, pero hay otro lugar donde Jesús se va a hacer presente.   
  
Dice Jesús: “Me voy para responder a las necesidades de ustedes”; dice Jesús: "El lugar donde vas a sentir que yo te toco, que te abrazo, que te acaricio es tu necesidad, el lugar de la caricia de Cristo es la necesidad; donde vas a sentir cercano a Cristo es en la necesidad.   
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Dice Jesús: “Me voy para responder a las necesidades de ustedes”; dice Jesús: "El lugar donde vas a sentir que yo te toco, que te abrazo, que te acaricio es tu necesidad"; el lugar de la caricia de Cristo es la necesidad; donde vas a sentir cercano a Cristo es en la necesidad.   
  
''La necesidad, la pobreza que te hace rogar, es también el lugar donde puedes tocar a Jesús, o mejor, el lugar donde puedes sentir que Jesús te toca.''
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''La necesidad, la pobreza que te hace rogar, es también el lugar donde puedes tocar a Jesús, o, mejor, el lugar donde puedes sentir que Jesús te toca.''
  
 
Por eso cuando dice Cristo: “Pobres tendréis siempre con vosotros” [[:Category:Mateo 026_011|San Mateo 26,11]], no está simplemente diciendo que todos los sistemas económicos van a fracasar y todos van a engendrar pobres, está diciendo que su Carne, que su presencia, su cercanía está siempre ahí en la necesidad.   
 
Por eso cuando dice Cristo: “Pobres tendréis siempre con vosotros” [[:Category:Mateo 026_011|San Mateo 26,11]], no está simplemente diciendo que todos los sistemas económicos van a fracasar y todos van a engendrar pobres, está diciendo que su Carne, que su presencia, su cercanía está siempre ahí en la necesidad.   
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Felipe, el Apóstol que estamos recordando el día de hoy le dice a Jesús “Señor, muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]].
 
Felipe, el Apóstol que estamos recordando el día de hoy le dice a Jesús “Señor, muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]].
  
Esa palabra de Felipe es como un deseo tan profundo del corazón humano que es como si este Apóstol, Felipe, nos hubiera representado a todos nosotros, “Muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]], se puede decir en español con sólo tres palabras, cuánto dicen esas tres palabras: “Muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]].  
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Esa palabra de Felipe es como un deseo tan profundo del corazón humano que es como si este Apóstol, Felipe, nos hubiera representado a todos nosotros, “Muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]], se puede decir en español con sólo tres palabras, cuánto dicen esas tres palabras: “Muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]].  
  
 
Por favor, amigos, calibremos, catemos lo que decía Felipe con esa súplica y descubramos lo que es esa oración en el corazón humano.  
 
Por favor, amigos, calibremos, catemos lo que decía Felipe con esa súplica y descubramos lo que es esa oración en el corazón humano.  
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Claro que alguien podrá decir: "Bueno, ¿y usted por qué está tan seguro de eso? ¿No será que de pronto las largas investigaciones del señor Benitez tengan algo de lógica? Lo que pasa es que esas largas investigaciones contradicen lo que nos cuenta la Biblia misma.  
 
Claro que alguien podrá decir: "Bueno, ¿y usted por qué está tan seguro de eso? ¿No será que de pronto las largas investigaciones del señor Benitez tengan algo de lógica? Lo que pasa es que esas largas investigaciones contradicen lo que nos cuenta la Biblia misma.  
  
Les daré un sólo ejemplo, porque una homilía no es para discutir esas cosas. Un ejemplo: cuando Jesús fue a predicar al pueblo de Él, donde se había criado, es decir, Nazaret, la Biblia nos cuenta que Jesús se puso allá a predicar y la gente del pueblo le decía: “¿Y este de dónde saca todo esto? Mira ahora por lo que le dio, que dizque profeta, que dizque sabio y todos esos milagros, si este es el hijo de José y tenemos a sus hermanos y sus hermanas dentro de nosotros” [[:Category:Mateo 013_055|San Mateo 13,55]].  
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Un ejemplo: cuando Jesús fue a predicar al pueblo de Él, donde se había criado, es decir, Nazaret, la Biblia nos cuenta que Jesús se puso allá a predicar y la gente del pueblo le decía: “¿Y este de dónde saca todo esto? Mira ahora por lo que le dio, que dizque profeta, que dizque sabio y todos esos milagros, si este es el hijo de José y tenemos a sus hermanos y sus hermanas dentro de nosotros” [[:Category:Mateo 013_055|San Mateo 13,55]].  
  
 
-Ese es el otro tema, ya lo hemos explicado, lo de sus hermanos y hermanas-.   
 
-Ese es el otro tema, ya lo hemos explicado, lo de sus hermanos y hermanas-.   
  
Pregunta: cuando éstos nazarenos, cuando estos paisanos de Jesús decían eso, ¿por qué lo decían? Porque lo conocían, porque había vivido y estaba con ellos, porque era Él que ayudaba en las reparaciones locativas de las casitas de Nazaret, por eso les extrañaba, si Jesús hubiera ido a hacer todos los viajes esotéricos y raros que cuentan estos señores como Benitez, entonces no hubiera sido un personaje conocido para ellos y no se hubieran extrañado de eso.  
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Pregunta: cuando estos nazarenos, cuando estos paisanos de Jesús decían eso, ¿por qué lo decían? Porque lo conocían, porque había vivido y estaba con ellos, porque era Él que ayudaba en las reparaciones locativas de las casitas de Nazaret, por eso les extrañaba.
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Si Jesús hubiera ido a hacer todos los viajes esotéricos y raros que cuentan estos señores como Benitez, entonces no hubiera sido un personaje conocido para ellos y no se hubieran extrañado de eso.
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Pero ellos se  extrañaban porque precisamente Jesús había crecido junto a ellos, porque había estado con ellos, porque era uno como ellos.  
  
Pero ellos se  extrañaban porque precisamente Jesús había crecido junto a ellos, porque había estado con ellos, porque era uno como ellos; esto es sólo para mostrarte que todas esas teorías de un Cristo energético, mental orientalista, en primer lugar, son mentiras; y en segundo lugar, es una desgracia para la humanidad, porque cuando una persona se pone a jugar con esas ideas, deja de conocer a Jesucristo, deja de saber quién es Jesucristo. Terminemos ahí la polémica.   
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Esto es sólo para mostrarte que todas esas teorías de un Cristo energético, mental orientalista, en primer lugar, son mentiras; y en segundo lugar, es una desgracia para la humanidad, porque cuando una persona se pone a jugar con esas ideas, deja de conocer a Jesucristo, deja de saber quién es Jesucristo. Terminemos ahí la polémica.   
  
 
Ahora preguntémonos qué es esa maravilla que está pidiendo Felipe. Dice Felipe: “Muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]].  
 
Ahora preguntémonos qué es esa maravilla que está pidiendo Felipe. Dice Felipe: “Muéstranos al Padre” [[:Category:Juan 014_008|San Juan 14,8]].  
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¿Y qué dice la Escritura? ¿La Escritura dice que Jesucristo, cuando llegaban las once de la noche, se ponía en flor de loto y concentraba sus energías para el día siguiente? ¿Eso dice la Escritura? No. Hay más: si hubiera que sentarse en flor de loto para ser cristiano, los gordos no podríamos ser cristianos, estaríamos condenados a tener las piernas dormidas.  
 
¿Y qué dice la Escritura? ¿La Escritura dice que Jesucristo, cuando llegaban las once de la noche, se ponía en flor de loto y concentraba sus energías para el día siguiente? ¿Eso dice la Escritura? No. Hay más: si hubiera que sentarse en flor de loto para ser cristiano, los gordos no podríamos ser cristianos, estaríamos condenados a tener las piernas dormidas.  
  
La Escritura lo que dice es que Cristo después de sanar a muchos enfermos, después de expulsar a muchos demonios, Cristo oraba, se unía en oración a papá Dios, y cuando le dijeron “Enséñanos a orar” [[:Category: Lucas 011_001|San Lucas 11,1]], Cristo, ¿qué dijo? "No se pierdan el próximo mantra”, Cristo no dijo eso, Cristo enseñó que lo básico para la oración era unirse en unión de sincero corazón con Papá Dios.  
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La Escritura lo que dice es que Cristo después de sanar a muchos enfermos, después de expulsar a muchos demonios, Cristo oraba, se unía en oración a Papá Dios, y cuando le dijeron “Enséñanos a orar” [[:Category: Lucas 011_001|San Lucas 11,1]], Cristo, ¿qué dijo? "No se pierdan el próximo mantra”, Cristo no dijo eso, Cristo enseñó que lo básico para la oración era unirse en unión de sincero corazón con Papá Dios.  
  
 
Por eso lo que le dijo Felipe: “Muéstranos al Padre” [[:Category:juan 014_008|San Juan 14,8]], se parece tanto a lo que dijo una vez Moisés; Moisés es tan bello, Moisés se subía a la montaña a hacer los retiro espirituales, se subía allá a hacer ayuno y a pasar de un retiro a otro, así era Moisés.  
 
Por eso lo que le dijo Felipe: “Muéstranos al Padre” [[:Category:juan 014_008|San Juan 14,8]], se parece tanto a lo que dijo una vez Moisés; Moisés es tan bello, Moisés se subía a la montaña a hacer los retiro espirituales, se subía allá a hacer ayuno y a pasar de un retiro a otro, así era Moisés.  

Revisión del 09:50 1 may 2010

Fecha: 20010504

Título: “Senor, muestranos al Padre”

Original en audio: 37 min. 38 seg.


Hoy tenemos muchas cosas muy hermosas que decir de Nuestro Señor Jesucristo.

Esta lectura que acabamos de escuchar nos va a servir para mirar a Cristo, para admirar a Cristo, para adorar a Cristo. Vamos a ir tomando, de a poquitos, algunos elementos de estas lecturas, con el deseo de admirar a Cristo, para mirar a Cristo y de adorar a Cristo, porque Él es nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida.

Lo primero que quiero contarles es la ternura del Señor Jesús, en esto me ayuda un gran santo de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, él era una gran inteligencia pero era también un gran corazón, un corazón sensible que sabía descubrir mejor que nadie las delicadezas del amor de Dios.

Dice Santo Tomás, que en esa Cena de despedida, cuando fueron pronunciadas estas palabras que oímos hoy y muchas otras, en la Cena de despedida, Jesús, más que sufrir por lo que le iba pasar a Él, sufría pensando que dejaba desprotegidos, que dejaba solos, que dejaba indefensos a sus discípulos.

Y esta es una señal del amor tan grande que Jesús nos tiene, porque si hay algo grande en el amor, es la capacidad de olvidarse de sí mismo y de pensar en el otro.

Todos recordamos cómo en la hora de la Cruz, aunque Jesús estaba padeciendo más que nadie, porque esa tortura era una injusticia, en esa hora Jesús tuvo ojo y corazón para preocuparse de otro condenado y para darle esperanza a ese otro hombre y decirle: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” San Lucas 23,43.

Jesús, llegando a este momento culminante de su vida, no está metido en sí mismo, sino que está haciendo lo único que Él sabe hacer: amar con fuerza, con ternura, con cercanía.

Jesús, enseña Santo Tomás de Aquino, en ese momento en que se iba, veía la tristeza de los discípulos.

Por ejemplo, en uno de estos pasajes del evangelio de Juan nos dice que Jesús habló de esta manera: “Por el sólo hecho de decirles que me voy, el corazón se les ha llenado de tristeza” San Juan 16,6, y por eso Jesús quiso buscar de alguna manera de irse y de quedarse, ¡qué figura de amor!

Y Santo Tomás de Aquino, que tiene ese corazón tan sensible, dice que Jesús se inventó, creó e hizo posible el milagro de la Eucaristía, como una manera de irse y quedarse en ese Pan Eucarístico. Jesús es al mismo tiempo la vida que necesitamos, la verdad que anhelamos y el camino que nos hacía falta para encontrar esa verdad y esa vida.

La Eucaristía fue la creación del amor infinito del corazón de Cristo para poder irse y quedarse, porque si se iba no era para abandonarnos.

La lectura de hoy nos ayuda a encontrar esa ternura de Cristo, dice Jesús: “Yo me voy al Padre, y lo que pidáis en mi nombre yo lo haré” San Juan 14,13. Vamos a tomar esa frase, una frase de ese corazón amoroso de Cristo, mira lo que dice: “Yo me voy al Padre, y lo que pidáis en mi nombre yo lo haré” San Juan 14,13.

Es lo mismo que nos ha dicho Santo Tomás. Cristo dice: “Me voy" San Juan 14,13, eso causa tristeza”, pero Cristo dice: “Me voy a hacerle los mandados a todos ustedes”, “me voy a responder a todas las llamadas de todos ustedes”, “me voy como embajador de todos”.

De manera que si da tristeza ver que Cristo se aleja, da mucha alegría saber que Cristo responde a nuestras necesidades. Cristo, mientras estuvo en esta tierra, podía ser tocado, abrazado; como aquella mujer pecadora, todos nosotros queremos besar los pies de Jesús, pero se fue, ya no podemos así ahora besar a Jesús, pero hay otro lugar donde Jesús se va a hacer presente.

Dice Jesús: “Me voy para responder a las necesidades de ustedes”; dice Jesús: "El lugar donde vas a sentir que yo te toco, que te abrazo, que te acaricio es tu necesidad"; el lugar de la caricia de Cristo es la necesidad; donde vas a sentir cercano a Cristo es en la necesidad.

La necesidad, la pobreza que te hace rogar, es también el lugar donde puedes tocar a Jesús, o, mejor, el lugar donde puedes sentir que Jesús te toca.

Por eso cuando dice Cristo: “Pobres tendréis siempre con vosotros” San Mateo 26,11, no está simplemente diciendo que todos los sistemas económicos van a fracasar y todos van a engendrar pobres, está diciendo que su Carne, que su presencia, su cercanía está siempre ahí en la necesidad.

O sea que el corazón tierno de Cristo, por una parte se quedó con nosotros en la Eucaristía, se fue y se quedó; y por otra parte, se fue y se quedó porque se fue como embajador, como intercesor nuestro.

De modo que ahora, en cada una de nuestras miserias y necesidades, también podemos palpar a Jesús. No sólo la Eucaristía es la presencia de Jesús, desde luego que es la presencia más perfecta en esta tierra, pero no es la única, en la necesidad, en la súplica, en el despojo, que me hace semejante a su Cruz, ahí pudo tocar a Cristo.

Hay un himno muy bonito que está en la Liturgia de las Horas y que se reza en la Semana Santa, un himno de alabanza a la Cruz de Cristo y dice que ese leño de la Cruz, pudo tocar la Carne desnuda de Cristo.

El leño de la Cruz pudo tocar a Cristo, Cristo abrazó el misterio, Cristo abrazó el leño de la Cruz. La Cruz si pudo tocarlo, la Cruz sí pudo abrazarlo a Él.

Pues bien, cuando yo participo de la cruz, estoy en contacto con la desnudez de Cristo, la cruz me junta a Jesús; así como la Eucaristía es un regalo que me une a Él, si yo participo de la Cruz de Él, puedo tocar, puedo sentir su Carne, su presencia, su misterio.

El cristiano recién convertido no quiere saber mucho de la cruz, el cristiano que ha caminado un poco le tiene miedo a la cruz; el cristiano que ha caminado más, se enamora de la cruz, porque sabe que sólo la cruz tocó a Cristo, sólo la cruz abrazó a Cristo; ¡bendita la Cruz del Señor Jesús!

De modo que Cristo dijo: “Me voy, pero lo que pidáis en mi nombre yo lo haré” San Juan 14,13; se va, pero a través de la necesidad, a través de la indigencia, a través de la pobreza experimentamos todos, de una o de otra forma, que se queda con nosotros. Es la ternura de Cristo, es la delicadeza del amor de Cristo.

Otra manera de encontrar a Jesús en esta lectura, porque mi propósito es que miremos a Cristo, admiremos a Cristo y que adoremos a Cristo, otra manera es fascinarnos con eso que dice el Señor.

Felipe, el Apóstol que estamos recordando el día de hoy le dice a Jesús “Señor, muéstranos al Padre” San Juan 14,8.

Esa palabra de Felipe es como un deseo tan profundo del corazón humano que es como si este Apóstol, Felipe, nos hubiera representado a todos nosotros, “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8, se puede decir en español con sólo tres palabras, cuánto dicen esas tres palabras: “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8.

Por favor, amigos, calibremos, catemos lo que decía Felipe con esa súplica y descubramos lo que es esa oración en el corazón humano.

¿Qué había hecho Jesús durante su vida? Dos cosas: predicar el Reino de Dios y predicar que nosotros estamos llamados a ser hijos de Dios; Dios viene a reinar, Dios es nuestro Padre. Estas son las dos enseñanzas grandes de Jesús en el Evangelio: Dios viene a reinar, Dios es nuestro Padre.

La unión con el Padre, es todo el secreto de Cristo, y Felipe lo dice: “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8. ¿Sabe qué quiere decir eso? Danos tu secreto, abre la puerta más íntima de tu alma".

El Padre es el secreto más profundo de Jesús, la unión de Jesús con su Padre es el misterio mismo de la vida de Cristo, por eso dice en este pasaje: “Creedme, yo estoy en el Padre y el Padre en mí” San Juan 14,10.

Felipe le dice a Jesús: “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8. ¿Cómo se traduce esto hoy? Vamos a traducirlo de varias maneras: “Jesús, usted cómo le hace, hermano”, eso es lo que le está diciendo Felipe: "¿Cuál es su secreto? ¿Usted cómo lo logra? ¿Qué tiene usted que nadie mas tiene? ¿Dónde aprendió eso?"

Hay una gente que se porta como enemiga de Cristo, porque quieren presentar como secreto de Cristo otras cosas, por ejemplo: hay un autor que ha hecho un daño terrible a la humanidad, oramos y oraremos por él, se llama J.J. Benitez, ha ganado mucho dinero, ha vendido muchos libros, y ha hecho un daño terrible, no sé si sabiéndolo o sin saber, seguramente muchos le han hablado.

Ha hecho mucho daño porque ha presentado el misterio de Cristo como si se pudiera explicar en términos de las cosas de la época, por ejemplo, diciendo que Cristo, sabiendo lo que sabia y pudiendo lo que podía, porque había estado con la secta de los Esenios, unos señores que habían nacido del judaísmo, una secta que tenía unas cosas medio buenas y otras medio malas.

Porque las personas que se meten en esos libros esotéricos sobre Cristo, empiezan a pensar que el misterio de Cristo se puede explicar en términos de fuerzas mentales, en términos de doctrinas orientales, en términos de prácticas raras.

Y por eso, la gente que se mete en ese juego mental, deja de mirar a Cristo y se pierde la revelación que trae Cristo, ¡y ese es un daño salvaje! Es terrible el daño que hace eso, porque eso es que la gente no conozca a Cristo sino se queden mirando una maraña de ideas.

El misterio de Cristo no está en las sectas orientales, el misterio de Cristo no está en las instrucciones recibidas en ningún grupo raro. El misterio de Cristo, el secreto de Cristo está en el Padre.

Claro que alguien podrá decir: "Bueno, ¿y usted por qué está tan seguro de eso? ¿No será que de pronto las largas investigaciones del señor Benitez tengan algo de lógica? Lo que pasa es que esas largas investigaciones contradicen lo que nos cuenta la Biblia misma.

Les daré un sólo ejemplo, porque una homilía no es para discutir esas cosas.

Un ejemplo: cuando Jesús fue a predicar al pueblo de Él, donde se había criado, es decir, Nazaret, la Biblia nos cuenta que Jesús se puso allá a predicar y la gente del pueblo le decía: “¿Y este de dónde saca todo esto? Mira ahora por lo que le dio, que dizque profeta, que dizque sabio y todos esos milagros, si este es el hijo de José y tenemos a sus hermanos y sus hermanas dentro de nosotros” San Mateo 13,55.

-Ese es el otro tema, ya lo hemos explicado, lo de sus hermanos y hermanas-.

Pregunta: cuando estos nazarenos, cuando estos paisanos de Jesús decían eso, ¿por qué lo decían? Porque lo conocían, porque había vivido y estaba con ellos, porque era Él que ayudaba en las reparaciones locativas de las casitas de Nazaret, por eso les extrañaba.

Si Jesús hubiera ido a hacer todos los viajes esotéricos y raros que cuentan estos señores como Benitez, entonces no hubiera sido un personaje conocido para ellos y no se hubieran extrañado de eso.

Pero ellos se extrañaban porque precisamente Jesús había crecido junto a ellos, porque había estado con ellos, porque era uno como ellos.

Esto es sólo para mostrarte que todas esas teorías de un Cristo energético, mental orientalista, en primer lugar, son mentiras; y en segundo lugar, es una desgracia para la humanidad, porque cuando una persona se pone a jugar con esas ideas, deja de conocer a Jesucristo, deja de saber quién es Jesucristo. Terminemos ahí la polémica.

Ahora preguntémonos qué es esa maravilla que está pidiendo Felipe. Dice Felipe: “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8.

Si Felipe hubiera leído los libros de Benitez, hubiera dicho: “Llévanos a tu secta”; si Felipe hubiera estudiado en los libros de J:J. Benitez, hubiera dicho: “Llévame a la India, o la China, o a la Mongolesa, o la que sea”. Pero Benitez en eso nos ha engañado, qué pesar que se venda tanto eso y que se pierda tanto la fe.

Pero Felipe le dice a Cristo “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8, “dinos Tu secreto”, “¿tú cómo lo haces?” ¿Quién eres? ¿Cómo es posible que tú vivas?" Es que lo había conocido, habían vivido con Él.

¿Y qué dice la Escritura? ¿La Escritura dice que Jesucristo, cuando llegaban las once de la noche, se ponía en flor de loto y concentraba sus energías para el día siguiente? ¿Eso dice la Escritura? No. Hay más: si hubiera que sentarse en flor de loto para ser cristiano, los gordos no podríamos ser cristianos, estaríamos condenados a tener las piernas dormidas.

La Escritura lo que dice es que Cristo después de sanar a muchos enfermos, después de expulsar a muchos demonios, Cristo oraba, se unía en oración a Papá Dios, y cuando le dijeron “Enséñanos a orar” San Lucas 11,1, Cristo, ¿qué dijo? "No se pierdan el próximo mantra”, Cristo no dijo eso, Cristo enseñó que lo básico para la oración era unirse en unión de sincero corazón con Papá Dios.

Por eso lo que le dijo Felipe: “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8, se parece tanto a lo que dijo una vez Moisés; Moisés es tan bello, Moisés se subía a la montaña a hacer los retiro espirituales, se subía allá a hacer ayuno y a pasar de un retiro a otro, así era Moisés.

Y Dios, en esos retiros espirituales, le decía cosas a Moisés y Moisés sentía la luz de Dios, hasta que un día Moisés así, pequeñito, le dijo: “Yo quiero verte, quiero mirarte” Exodo 33,18, algo parecido es lo que le dijo Felipe a Jesús: "Tantas cosas que tú dices del Padre, Muéstranos al Padre" San Juan 14,8.

“Muéstranos al Padre” San Juan 14,8. Este es el anhelo más profundo del alma humana, porque en el secreto de Jesús está el Rostro de Dios, y Jesús respondió y le dijo: “Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? San Juan 14,9; ¡qué respuesta! Yo creo que esa pregunta también nos la puede hacer Jesús a nosotros.

¿Cuántos años de vida, cuántos años de Bautismo tienes? ¿Conoces a Jesús? ¿Conoces al Padre? No te estoy pidiendo que me digas el catecismo, te pido que tomes lo que significa “conocer” en la Biblia, que incluso se utiliza para ese conocimiento único que solo la esposa y el esposo tienen en la intimidad, conocer es así total, ¿conoces a Jesús?

Conocer a Jesús es conocer todo lo que Jesús puede, y yo pregunto, si conocemos a Jesús, ¿por qué vivimos tan asustados de tantas cosas?

Una Santa monja llamada Teresa de Jesús fue un instrumento de Dios para renovar la Orden del Carmelo, comenzando por España y luego para todo el mundo.

En una época entre las monjas del Carmelo, las llamadas Carmelitas Descalzas, empezaron los miedos: que el demonio por aquí, que el demonio por allá, había una especie de infierno.

Pero Teresa de Jesús, predicando a las monjas, les dijo: “Sabed, hermanas, que el demonio no es sino un pobre diablo”, y luego les dijo: “Tened cuidado, no sea que de tanto pensar en lo que puede el demonio, se les olvide pensar de lo que puede Jesucristo”.

¡Eso es sabio! De tanto pensar y temer en el demonio, en la tentación, en lo difícil que es ser cristiano, se nos olvide todo lo que puede Cristo. Cristo puede muchísimo, ¿conoces a Cristo? ¿Conoces lo que Cristo fue? ¿Entonces qué es esa manera tan asustada de vivir?

Felipe le dice: “Muéstranos al Padre” San Juan 14,8, y Jesús le responde: “¿Hace tanto que estoy con vosotros, y no me conoces?” San Juan 14,9; en Jesús se muestra Dios Padre.

Terminemos con este razonamiento antes de que este razonamiento termine con nosotros. Mire, si todo lo que anhela el corazón humano es Papá Dios y si en Jesús se manifiesta Papá Dios, ¿será que hay alegría más grande que conocer a Jesús? ¿Será que hay descanso más grande que conocer a Jesús? ¿Hay dulzura más grande que encontrarse con Jesús?

Por eso esa devoción tan bonita al Nombre de Jesús, de donde proviene aquello de los mil Jesús, y luego se hace de una manera como rutinaria. En Jesús se muestra, en Jesús aparece todo lo que mi corazón anhela; Jesús, Jesús, Jesús; ¡es tan dulce el Nombre de Jesús!

Cantaban los monjes de la Edad Media: Jesús, un Nombre dulce de recordar; Jesús, Jesús.

Por eso, mis hermanos, no olvidemos las enseñanzas de hoy. Primero: la ternura. Jesús que se fue, pero que se fue como embajador nuestro, para darnos vida, para hacerse presente en nuestra necesidad: y segundo: Jesús, Aquél que manifiesta el Rostro de Dios Padre, y que así responde al anhelo más profundo del corazón humano.