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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20110429

Título: El Nombre del Senor debe ser pronunciado en todas las areas de nuestra vida

Original en audio: 4 min. 20 seg.


La historia de aquel hombre que fue curado a través del Apóstol San Pedro, sigue, es una historia que continúa, porque lo que estaba enfermo no eran únicamente las piernas de ese paralítico; quiero decir, cuando Dios viene a restaurar nuestra vida no solamente tiene que curar nuestro cuerpo, muchas veces tiene que curar nuestra inteligencia que está atontada o embrutecida porque únicamente se ha dedicado a pensar en las cosas inmediatas y los placeres más evidentes.

Entonces nuestra inteligencia tiene que ser curada, sanada, iluminada; nuestra voluntad también tiene que ser curada, porque muchas veces nos damos cuenta de lo que estamos haciendo mal, pero nos faltan como fuerzas, nos falta constancia para alejarnos de aquellos vicios que nos destruyen, entonces también la voluntad está herida o está paralizada y hay que sanarla.

Nuestra memoria también está herida, nuestra memoria está muy mal no solamente porque se nos olvidan números de teléfono o porque se nos olvida el nombre de una persona cuya cara reconocemos; nuestra memoria está herida porque tenemos gran capacidad para recordarlos males que nos hacen y en cambio nos demoramos en recordar los bienes que la vida nos ha dado.

A la vez, nos olvidamos muchas veces de nuestra responsabilidad y del daño que hemos causado a otras personas, y en cambio sí que tenemos muy buena cuenta de todo lo que nos hemos esforzado por los otros. Es decir, tenemos como dañada, trastocada nuestra memoria y necesita ser sanada, y por eso necesitamos de la Pascua de Cristo en todo nuestro ser.

La sociedad también está enferma, y también por eso necesita ser sanada por el Resucitado. Así aparece por ejemplo en el capítulo cuarto de los Hechos de los Apóstoles, que es la continuación de esta historia del hombre que fue curado. Pedro, después de curar a este hombre,pasa de los hechos a las palabras.

Fíjate qué interesante: el capítulo segundo de los Hechos de los Apóstoles era predicación, y de la predicación se pasó a una obra, a un milagro maravilloso. Pero luego Pedro, podemos decir que le hace homilía a este milagro y se pone a predicarle a la gente, eso fue lo que escuchamos en el evangelio de ayer.

Y en el evangelio de hoy nos encontramos con que la predicación de Pedro es interrumpida, porque resulta que los sumos sacerdotes judíos están iracundos de que se predique la resurrección, y entonces Pedro no detiene su predicación sino que más bien, en ese nuevo auditorio, es decir, frente a estos jueces, que fueron de los mismos que condenaron a Cristo, Pedro da el sublime testimonio: "No hay otro nombre por el que podamos salvarnos" Hechos de los Apóstoles 4,12.

Es decir, también el mundo está enfermo, porque hay personas a las que nos les conviene el mensaje de Cristo; hay personas que obtiene demasiada ventajas del pecado, y para esas personas Cristo no es una buena noticia. Es decir, están enfermos y aferrados a su cuota de poder, aferrados a sus privilegios, rechazan al que podría darles muchísimo más.

Por eso hoy tenemos que pedirle al Señor que su Nombre sea pronunciado en todas las áreas de la vida privada, de la vida familiar, de la vida íntima, de la vida social, de la vida intelectual.

Cristo: te necesitamos en todo nuestro ser.