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Fecha: 19970404

Título: Si Cristo resucitó significa que hasta esas cadenas pueden ser vencidas por el poder del Espíritu Santo

Original en audio: 29 min. 54 seg.


Queridos amigos, estamos celebrando la Pascua de Nuestro Señor Jesucristo y si hubo pascua para Cristo creemos hoy que habrá pascua también para los que siguen a Cristo es decir, para nosotros, si hubo pascua para Él tenemos confianza en que nosotros unidos a Él tendremos también Pascua.

¿Y qué significó la pascua de Cristo? desde lo hondo del sepulcro, desde el frio y la muerte y la noche, Cristo se convierte en fuego, en luz, en día, El es el día glorioso, el es el día que hizo el Señor, como canta el salmista, “Cristo el Señor, levantado de la muerte por la gloria del Padre, como nos dice San Pablo, lleva consigo a todos aquellos que creen en El. La fe es como el piquete para subirse a ese tren, a ese bus.

Cristo resucitado es un caudal, es un manantial, es un torrente de gracia, de vida y de gozo, es como ese tranvía, como ese tren, como ese bus, que se levanta, que avanza imparable, indetenible, avanza hacia la gloria del Padre. El vino solo, pero no quiere irse solo y por eso Cristo el Señor quiere que nosotros nos unamos a ese caudal a ese torrente de gracia y de gloria y ese piquete para subirse ahí se llama fe, el que tiene fe se monta en ese tren y experimenta ya desde esta tierra, el poder, el mismo poder que resucitó a Cristo de entre los muertos.

Cuando nosotros fuimos bautizados se nos comunicó el Espíritu Santo, es el mismo Espíritu que resucitó a Cristo de entre los muertos, el mismo Espíritu que tuvo el poder para sacar a Cristo del sepulcro, es el mismo Espíritu que se nos ha comunicado a nosotros y ahí radica la fuerza de la conversión cristiana y ahí radica la fuerza que hace que nosotros podamos lo que no podía la ley de Moisés, la ley de Moisés denunciaba el pecado, mostraba claramente lo que es pecado y como hay que luchar contra el pecado, cuan detestable es el pecado, nos decía, “no matarás” nos decía “no mentirás”, nos decía “no fornicarás” en el fondo esa ley de Moisés lo que hacía era como explicitar, como concretar lo mismo que descubre la razón humana cuando se pone a pensar cual es el sentido de vivir en esta tierra.

Una persona que medite sosegadamente sobre lo que es necesario para vivir en esta tierra llegará a la conclusión que la sociedad humana tiene que proscribir la muerte lenta y tiene que proscribir la mentira y el robo, pues bien, eso que dice nuestra conciencia, eso que descubre nuestra razón, eso que está en la ley de Moisés y está muy bien ahí y uno sabe que esas cosas no hay que hacerlas, uno sabe que no tendría que ser orgulloso, uno sabe que no tendría que ser mentiroso, uno sabe que sería maravilloso poder perdonar, esas cosas uno las sabe; pero no solo me refiero a ese tipo de pecados.

Uno sabe también por ejemplo que había que estar gozosos, que había que estar alegres, hay vidas que parece que como en los dibujos animados cargaran como una nubecita negra, bien dicen los personajes que llevaran como una pequeña tormenta, donde va la persona va la tormenta.

Hay gente que parece que andara así, se suben al carro con su pequeña tormenta, se bajan del carro con su pequeña tormenta, se sientan a trabajar con su tormenta y cuando se duermen lo ultimo que ven es una tormenta ahí encima de ellos, se despiertan y lo primero que ven es una tormenta, hay gente que carga su pequeña tormenta para todas partes y uno sabe que uno debería tener paz, que debería tener gratitud, alegría, uno debería tener demasiadas cosas y el problema es que uno debería, el problema es ¿que hago para que eso sea realidad en mi vida?

Eso es lo que resuelve la resurrección del Señor El no vino para decirnos que es pecado y que no es pecado, Cristo no vino para eso, El no vino para determinar que uno es culpable, es que ya lo dice la propia conciencia es culpable eso ya lo dice la propia conciencia y muchas personas, de pronto las que estamos aquí, hemos tenido la experiencia de lo que es vivir uno como un infierno, llegar al punto de que uno no se soporta ni así mismo es que no se aguanta ni la ropa, le provoca como acabar con todo, ahorcar a un poste lo que sea y uno no se aguanta no se soporta ni a si mismo, uno llega a ese punto de darse cuenta, bueno si el problema soy yo, ni siquiera me aguanto a mi ya me di cuenta ¿y ahora que hago? Ese es el problema.

Ahí es donde comienza la obra del Espíritu Santo, precisamente ahí empieza la obra del Espíritu Santo precisamente ahí;¿ pero por que uno le llega a coger fastidio a Dios a la religión a la Iglesia a los curas a los mandamientos incluso también a las oraciones, a los rosarios a todas esas cosas? ¿por qué? Porque uno empieza a notar que cada vez que cuando uno participa de esas cosas el compromiso se hace mas tenaz y mas tenaz hasta que dice uno “vamos a dejar la cosa quieta” voy a vivir tranquilo, voy a procurar no matar a nadie, pero vamos a llevar la cosa tranquila, yo soy una persona buena, yo no voy a hacer barbaridades, yo no voy a dirigir ningún grupo de terroristas, dejemos así.

¿Sabe como se llama eso? Eso se llama incredulidad, tengo miedo de que a Dios se le ocurra pedirme mas, porque está ya recalentado el motor y ya siento que voy a mil y luego va a venir ese padrecito con que además y hace falta y otra cosa que hay que hacer y a ese ritmo ya no, comprensible y real, uno le empieza a coger miedo a Dios, yo creo que nosotros vemos a Dios y vamos caminando por las calles de Jerusalén y uno empieza a cogerle así como de ladito porque alla viene el de las bienaventuranzas y de pronto se le ocurra por allá no se que no, por aquí por aquí y uno empieza a sacarle el tuerto a Dios.

Entonces yo no solamente estoy hablando de los grandes pecados, estoy hablando de que esto tiene su limite, esto hasta donde va, ahí es donde empieza Dios ahí es donde empieza la obra maravillosa de Dios.

Las personas que sienten que se les está recalentado el motor las personas que empiezan a sentirse sobresaturadas de Dios o de religión ¿sabe cual es el único problemita que tienen el único y pequeño problemita? Que les falta ser cristianos, en el fondo son judíos, ser judíos es ser una gran cosa, quien ha dicho que no, lo que pasa es que la propaganda antisemita habla barbaridades del judaísmo, pero ser un verdadero judío es una gran cosa; pero no son cristianos, en el fondo en el fondo siguen luchando con sus propias fuerzas ¿y que le puede pasar a un cristiano que lucha con sus propias fuerzas? Y se recalienta.

Decía San Agustín y creo que una vez lo hemos comentado aquí, la letra mata, eso lo dijo San Pablo y San Agustín decía, “sin el Espíritu Santo, también la letra del evangelio mata” y ahora dice fray Nelson, o sea no? casi nada, sin el Espíritu Santo también la letra del evangelio mata y mas rápido ¿sabe por qué? Porque la ley de Moisés era estricta, pero siempre dejaba sus rendijas.

Entonces por ejemplo decía “No cometerás adulterio” yo me imagino que muchos de ustedes han visto la película de “Los Diez Mandamientos” y uno en el fondo se imagina la cosa así ¿no? Dios que truena “no cometerás adulterio” y uno lo oye así muy terrible, así era la ley de Moisés.

La ley de Moisés siempre dejaba una rendijita, sin embargo, si de pronto resulta que no le gusto la esposa, pero no dice si a la esposa no le gustaba el esposo o sea que eso era algo muy grave, pero ahí decía, “si de pronto encuentra a la esposa que no le conviene o no sé que, que le firma el acta de repudio” y con eso a molestado el protestantismo, porque aquí me atrevo a decir en público, pero así no mas aquí entre nosotros, me atrevo a decir en público, el protestantismo es un retorno al judaísmo, esta tesis habría que desarrollarlo muy largo, no lo vamos a hacer aquí, pero en el fondo el protestantismo es un retorno al judaísmo y por eso en los países protestantes pues ustedes ven que el matrimonio funciona como en el judaísmo con su acta de repudio y no sé que.

Entonces, fíjate como el judaísmo era estricto, tenía truenos y centellas pero dejaba sus rendijitas abiertas y en cambio llega Cristo y parece que aquejara las vidas y de pronto uno dice como así, decía el judaísmo “no cometerás adulterio” pero no había dicho nada de los pensamientos, entonces por había mucha gente que siempre aprovechaba por ahí como mirar a una parte y mirar a otra y por allá en sus adentros por allá se imaginaba, tratando de no codiciar a la mujer de su prójimo, pero sin codiciarla todavía hay bastante que se puede pensar, entonces ahí llega Cristo y dice “que el que la desea en su corazón ya comete adulterio” ¿ves? Que no dejan la vida en paz, no dejan la vida tranquila.

La ley de Cristo como aparece por ejemplo en san Mateo es muchísimo mas estricta y ahí es donde uno se recalienta y ahí es donde uno dice “y esto a donde va a parar”, dice Cristo: “habéis oído que se os dijo amaras a tu prójimo” (San Marcos 12, 31) sin tener que amar, dicen por ahí algunos, sin tener que amar a tu enemigo.

El judaísmo daba oportunidad de que uno tuviera fastidio a los enemigos y Cristo dice: “amad a vuestros enemigos, rezad por los que os persiguen” (San Mateo 5, 43-44) y uno dice “no, esto si está muy complicado”. Yo creo que el ejemplo está muy claro.

Lo que queremos decir es que si uno toma la letra del evangelio de hecho es mucho mas difícil de vivir que la ley de Moisés, debe de haber alguna solución, es que lo nuevo que trae el Nuevo Testamento no está en la letra sino está en el poder del espíritu, el que se sube al poder del espíritu al poder la gracia de la resurrección experimenta lo que le parecía imposible a su mente, lo que era imposible en la ley de Moisés es posible en el poder de Dios, esta es la novedad que trae Jesucristo y eso es lo que estamos diciendo como contenido central de la resurrección.

El contenido fundamental del Nuevo Testamento es cuando Dios resucitó a Cristo de entre los muertos, dio una señal eficaz de cómo podía donar su espíritu para que todos nosotros, por ese espíritu fuéramos sacados de nuestras esclavitudes. Por eso Cristo aparece sometido a todas las cosas, las opresiones a todas las cadenas, mas encadenados no podía estar con sus brazos sujetos al madero, mas encadenado no podía estar, rodeado de soldados y de insultos, mas encadenado no podía estar metido en el sepulcro y sellado el sepulcro con la roca.

Si Cristo resucitó significa que hasta esas cadenas pueden ser vencidas por el poder del Espíritu Santo y quiere decir que si yo ejerzo fe en ese espíritu si creo vivamente en esa gracia y en el poder de ese espíritu, si acepto el mensaje que me ha sido predicado, entonces esa misma gracia del espíritu toma mi ser y me lleva en el bus, me lleva con la gracia de El, me lleva con la fuerza de El.

Esa es la vida cristiana, lo nuevo de la vida cristiana no es que le añadan a uno mas preceptos y mas cosas y ahora tiene que hacer esto otro, lo nuevo de la vida cristiana es “acepta la gracia salvadora del Espíritu Santo, acepta que ese espíritu obra en ti y verás maravillas y verás prodigios y verás como lo que era imposible para el hombre es posible para Dios”.

A mi me parece a veces que Cristo decía sus discursos con un nivel tan alto de exigencia precisamente para que el ser humano se convenciera de que no es por el poder del hombre sino por el poder de Dios, acuérdate cuando el capitulo 19 de san Mateo está hablando El de la gracia de la virginidad y empieza hablar Cristo, de lo que significa esa gracia y habla Cristo de lo que significa la pobreza por el reino de los cielos y va subiendo y va subiendo hasta que los discípulos estallaron y le dijeron “pero Señor si es así quien puede salvarse”.

Eso era lo que Cristo quería, Cristo necesita llevar a la persona hasta su propio límite para eso, El no es ningún torturador, el no necesita amargarle la vida a nadie; pero resulta que el ser humano es terco ¿que hacemos? y cuanto mas terco mas toca dejarlo hasta que comprenda, el ser humano es terco, que hacemos.

Si uno no fuera terco la cosa sería mucho mas sencilla, pregúntaselo a la virgen María, quita la terquedad, quita la batalla, quita la terquedad y vuelve la paz, quita la terquedad y amanece la luz, quita la terquedad y llega la gracia de Dios; pero quítala, por eso había una canción que desde mi punto de vista con poca música; pero con tanto contenido “ríndete a Cristo, ríndete a El y salvo serás”. El gran mensaje es “ríndete a Cristo” pero ríndete, la demora es esa que te rindas.

Hubo un terco por excelencia, patrono de los tercos que en esta tierra haya, no hombre Pablo, natural de Tarso más conocido como san Pablo, terco hasta que ya, cuanto más coherente es una persona y cuanto más fuerte es su temperamento y san Pablo era terco por excelencia y San Pablo era de los que creía que todo estaba en proponérselo, uno se puede proponer las cosas.

Y yo puedo estudiar y yo puedo cumplir la ley y esos desgraciados que andan predicando por ahí que resurrecciones y no sé cuantas cosas y que no se que esos están tirando el judaísmo, hay que perseguirlos, patrono de todos los tercos.

¿Que hizo Dios? Lo dejó bueno, tu quieres caminar sin mí, bueno, avanza, sí sigue, no si yo voy a caminar, sigue, haber y siguió y siguió hasta que Dios lo rindió, caído por tierra le pregunta a Dios “ay Señor dime qué debo hacer” y le dice Dios, mira, es muy duro darle patadas a un aguijón, esa es la terquedad de uno, uno sigue queriendo su camino y mi manera, entonces dice uno está bien, me ha convencido, supongamos que yo pueda convencer a alguien, es posible porque el poder del espíritu, de pronto el espíritu obra en este momento, supongamos que usted sale de aquí y dice “sí es cierto” pero no es cierto, es cierto que todo tiene que ser por la gracia, pero tengo que encontrar la gracia a mi manera, está bien usted me convenció, el asunto es con la gracia de Dios, pero yo buscaré la gracia a mi manera.

Un mes después, nos volvemos a encontrar quizás aquí la persona lleva tres tormentas aquí en la cabeza, dos cadenas en el corazón, cansado agotado pero terco, ¡hombre que es con la fuerza del Espíritu! ¡que se rinda a Cristo! “está muy bien me rendiré pasado mañana, yo diré cuando me rindo” bueno pues, siga entonces, haber quien se cansa primero.

Desde luego que si uno entrevistara a esa persona, esa persona dirá “bueno, pero Dios ¿por qué es así conmigo? Mira, Dios no es así contigo, eso se compara con esta imagen, aquí tenemos luz, supongamos que yo empiezo a caminar y me voy y me voy y empiezo a decir ¿por qué no pondrán luz aquí? hombre no es no veo en la oscuridad ¿por que harán Iglesias tan oscuras? uno ni puede ver aquí ni leer, pues pronto alguien le dice usted dese la vuelta, ¿usted ve eso? Eso se llama foco en la costa, se llama bombillo en Bogotá, camine, de un pasito, acérquese y usted verá que hay luz por que la luz tiene que encontrarse donde usted diga; ¿porque Dios tiene que obrar cuando usted quiera y por que las cosas tienen que ser a su manera?

¿Usted sabe cuales es la demora en la vida cristiana? Las condiciones que le pone uno a Dios, las condiciones, hay gente que le pone tantas condiciones que si Dios Padre les hubiera consultado, hasta el vestido le hubieran diseñado al resucitado, no, no puede resucitar así tiene que ser de esta otra manera, tiene que ser la túnica azulita, ¡hombre! ¿que es la resurrección para tu salvación? pero con túnica azulita.

Esas condiciones que uno le pone a Dios, esas son las que retratan la obra de Dios y ahí pasa lo mismo que pasa en el colegio, supóngase que una persona que llega hasta segundo de primaria, es decir, vive mas o menos bien; pero tiene muchas dificultades en su lectura, supongamos que esa persona dice abomino del colegio, se acabó el colegio para mi, no mas estudios mire no se haga ese daño, estudie si? No se haga ese daño esa persona dejó el colegio supongamos a los ocho años, veinte años después todo creció en el, menos sin nivel de estudios, ha sido convertido en un monstruo.

Esa comparación ya la habíamos visto alguna vez y acuérdese de la persona que le crece todo menos una mano, eso se le llama un monstruo o una manita de bebé y todo el cuerpo grande, eso es un monstruo.

Después de veinte años se le acabó la terquedad, esta bien, sigo el plan de Dios como Dios quiera, está bien, que le toca hacer? Empezar a estudiar tercero de primaria eso le pasa a muchos cristianos mira, Dios tiene un plan, Dios va rapidito Dios ama Dios es generoso, Dios tiene prisa y Dios no niega sus bienes, no los niega, pero el ritmo lo pones tu y por eso ese señor terco que se retiró del colegio aunque tuviera veintiocho o treinta años de edad escolarmente tiene siete o tiene ocho y así le pasa a muchos cristianos, aunque sean grandes y tengan hijos o tarjeta de débito, computador y celular sieguen teniendo gente de tres y cinco años en la fe.

Animo, es mi invitación, vamos a creerle a Dios, creerle a Dios es seguir tres pasitos muy sencillos primero, reconoce tus limites ¡que límites ni que ocho cuartos! está bien, quiere decir que no te hizo la predicación cuando era y de aquí a dos años, nos vemos de aquí a dos años, nos encontraremos aquí y te estaré diciendo “reconoce tus limites” y de aquí a veinte años me encontrarás aquí o encontrarás a quien Dios te mande y estarás diciendo “reconoce tus limites”.

Hasta que al fin la persona se está muriendo y el padre que lo va a confesar, que es un padre viejito le dice, “empecemos porque usted reconozca sus límites”.

Ríndete a Cristo, ese es el primer paso, mejor dicho ese es el segundo paso, porque el primer paso es escuchar la palabra, primer paso escuchar la palabra, escuchar la noticia de la salvación y la noticia de la salvación hay que oírla, escucha la palabra que se te predica.

Segundo, reconoce tus limites, tercero, abre el corazón y dile a Dios “Señor tu ganas, tuyo es el triunfo, tuya es la gloria, tu ganas” pero con una ventaja, que cuando usted y yo estamos peleando por ejemplo yo peleo porque usted se está durmiendo. Supongamos ese caso y usted y yo estamos peleando ¿que pasa? Que si usted pierde, yo gano y si usted gana yo pierdo, así es con los seres humanos y así lo quiere uno aplicar Dios.

Entonces uno siente que si yo pierdo entonces ganó Dios; pero entonces perdí yo no, si yo pierdo gana Dios y entonces gano yo, esa es la ecuación, si pierdo ante Dios, si yo me rindo ante Dios no es ante ninguna otra criatura por mas bueno que le pueda parecer, si yo pierdo ante Dios y me rindo ante El, El gana y entonces gano yo, esa es la maravilla de la redención, si El gana entonces gano yo, entonces el triunfo es para mi.

Cuando uno se rinde ante Cristo como San Pablo que dice uno “ganó Dios” y bueno San Pablo ¿que perdió? Pareció que perdía, pero en realidad ganó. Ríndete a Cristo, ríndete ante el misterio de la Pascua, ríndete ante El.

Primero, oye la palabra, segundo ríndete ante El. Tercero, ábrete el corazón para que El obre con poder, para que El haga la obra, y esto significa mira, de caridad no le pongas condiciones, porque es ahí donde está la diferencia, la diferencia en el ritmo.

El que pone muchas condiciones va cojeando, va rezongando, va criticando, todo se le vuelve problema, nada le funciona, entonces parece una actitud de gruñón, ese que va despacio, va en cámara lenta. El que dice “Señor, me rindo a ti cero condiciones” ese el que obra así experimenta mas prontamente el poder de Cristo, vamos a rendir ante el poder de Jesús.