Pasion de Cristo 14

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Fecha: 20080229

Titulo: Jesus es llevado ante Pilato

Original en audio: 19 min. 16 seg.

San Lucas 23, 1-7


CONTINUARÁ LA REVISIÓN...

En la contemplación de los misterios de la Pasión de Cristo, tenemos como una especie de mapa, el mapa de la misericordia de Dios.

Lo mismo que en los mapas encontramos dónde están las cordilleras más altas, cuáles son los océanos, cuáles son los ríos más importantes y caudalosos, cuáles las regiones más apropiadas para el cultivo o para el turismo, también así, en la Pasión de Cristo, encontramos el océano de su amor, encontramos la altura de su sabiduría, encontramos el río caudaloso de su ternura, un rió que es capaz de lavarnos, un rió que es capaz de renovarnos.

Es tanto lo que podemos aprender de la Pasión de Cristo, que en esta serie de meditaciones nos hemos propuesto examinar casi cada detalle, y no alcanzamos a descender a todos los detalles.

Dijo una vez el Evangelista San Juan, "que si se escribiera todo lo que Jesús dijo e hizo, los libros no cabrían en el mundo" San Juan 21,25, es una expresión supremamente fuerte, ¿verdad?

“Los libros no cabrían en todo el mundo” San Juan 21,25. Pues yo empiezo a convencerme de la verdad que dijo el Apóstol.

Porque en este ejercicio de meditar sobre la Pasión de Cristo, lo que uno ve es lo mismo que dijo San Juan de la Cruz, esto es como el que entra a una mina, sea de oro o de diamantes, y en cada corredor y en cada socavón, ve que hay otro camino y otro camino, y eso abre un espacio a otro camino, y otro socavón, y otro camino, y es como infinito.

Por eso utilizamos como mapa estos textos preciosos del Evangelio. Hoy, por ejemplo, vamos a meditar el texto que está en el capitulo 23 del evangelio de Lucas, cuando Nuestro Señor Jesucristo es llevado ante Pilato por primera vez.

Hay que tener en cuenta que para este Evangelista, Lucas, Cristo fue llevado dos veces ante Pilato y hoy vamos a tomar de se capitulo 23, los siete primeros versículos que nos cuentan cómo fue ese encuentro.

Leamos en primera instancia esa palabra, que la inspiró el Espíritu Santo, para que sirviera de alimento a todos nosotros, dice así: “Levantándose todos ellos, le llevaron ante Pilato, comenzaron a acusarle diciendo: “Hemos encontrado a éste alborortando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es el Masías, el Rey” San Lucas 23,1-2.

"Pilato le pregunto: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Él le respondió: “Sí, tú lo dices”. Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: “Ningun delito encuentro en este hombre” .Pero ellos insitian diciendo: “Subleva al pueblo enseñando por toda Judea, desde Galilea, donde comenzó hasta aquí” San Lucas 23,3-5.

"Al oír esto Pilato, preguntó si aquel hombre era galileo, y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que por aquellos días estaba también en Jerusalén” San Lucas 23,6-7.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Mis hermanos, ante todo una pregunta: ¿por qué las autoridades judías de aquel tiempo tienen que llevar a Jesús ante Pilato? La razón es la siguiente: el Imperio Romano ocupaba desde hacía una décadas esa región, era el Imperio por lo tanto el que controlaba el sistema imperial.

De modo que algo como aplicar la pena capital, la pena de muerte estaba vedada para las autoridades judias si no era con la anuencia, con la aprobación del Imperio.

Y los romanos habian puesto lo que ellos llamaban un Procurador; era una especie de gobernador de menor rango que tenia no solamente poder civil sino tambien judicial, como vemos aquí, y poder tambien militar; podía, dentro de ciertos limites, disponer de la fuerza del famoso Ejército Romano.

Los judíos de aquel tiempo, -hago esta observación porque no podemos trasladar lo que decimos de ese tiempo a todos los tiempos-, hablamos siempre de los judíos de aquel tiempo y particularmente de las autoridades judías de aquel tiempo, porque tampoco fueron todos los judíos.

En fin, los judios de aquel tiempo o las autoridades tenian entonces que llevar a Jesús ante Pilato, y el trabajo de ellos en ese momento es convencer a Pilato de que Jesús es un elemento peligroso, por consiguiente, tienen que presentarlo como una amenaza para el Imperio.

Como se sabe, los romanos castigaban tan duramente la rebelión contra el Emperador, entonces lo que ante todo ellos intentan es que Jesús aparezca como un líder rebelde, como un líder guerrillero que merece ser castigado para impedir una rebelión contra el Emperador.

Ese lenguaje tenía que sonar muy familiar a los oídos de Pilato, porque resulta que Pilato conocía, por supuesto que no era el primer caso de rebelión, estaba todavía fresco, podríamos decirlo así, en la memoria estaba fresco el recuerdo de la rebelión de los famosos macabeos, los macabeos vivieron en el siglo tercero antes de Cristo, y esto que estamos contando, pues, sucedió obviamente en el siglo I.

Es decir, habían transcurrido unos doscientos cincuenta, tal vez trescientos años desde la rebelión de los macabeos, y esa rebelión había quedado como un paradigma de lo que se puede lograr a través de una guerra de guerrillas.

En aquella época los macabeos y sus seguidores se habían opuesto, no al Imperio Romano, que era el imperio que tenia el poder sobre esa región del mundo, sobre lo que es hoy Palestina, Israel.

Lo que en esa época el imperio que estaba dominando es lo que se llama el Imperio Helenístico, un derivado de la influencia y de la fuerza que tuvieron los griegos en el Mediterráneo, ese era el Imperio Helenístico.

Y los macabeos se rebelaron contra ese imperio y lograron victorias y lograron hostigar de tal modo a los representantes del Imperio Helenístico que por lo menos por un tiempo tuvieron que darle una cierta autonomía a esa parte, a lo que nosotros llamamos La Tierra Santa.

Pero esa autonomía nunca fue perfecta, nunca fue completa; y luego vinieron los romanos, entonces los romanos tenían ese precedente, sabían con qué clase de gente estaban tratando; además, los romanos en todas partes reservaban los perores castigos para los rebeldes.

Precisamente, como cuenta la obra literiaria y la película “Espartaco”, precisamente los romanos utilizaban la cruz como medio ordinario de castigo contra los esclavos rebeldes; por eso Espartaco, –que fue un personaje real-, muere crucificado, hay que matarlo en la cruz.

La cruz era el castigo espantoso, ejemplar que se infligía sobre los rebeldes, sobre los que quyerian repetir la historia de los macabeos.

Entonces este contexto nos ayuda entender por qué las acusaciones específicas que se hacen contra Cristo, lo quieren presentar como un jefe, como un revolucionario social y lo quieren presentar como una amenaza contra el poder del Emperador Romano.

Pilato entonces aborda directamente a Cristo y le pregunta: “¿Eres tú el rey de los judíos?” San Lucas 23,3, Y Él responde que sí. Es interesante que de la respuesta que da Cristo en este evangelio según San Lucas, Pilato saca una conclusión: “Este hombre es inocente”.

Probablemente, lo que pensó Pilato era que estaba frente a un loco, frente a un tonto; es evidente que sus seguidores, –si los tenía-, pues lo han traicionado, lo han abandonado, sus amigos son débiles, cobardes y lejanos, sus enemigos feroces y cercanos; y este Señor viene diciendo que es el rey de los judios.

Pilato mira a Jesús, podríamos decir, más con desprecio, –creo que no alcanza a ser lástima-, que otra cosa, pero dice: "Si se trata de culpas, entonces este no tiene culpa".

Pero dice, los acusadores de Cristo se dan cuenta que su estrategia está fallando y quieren presentar la obra de Cristo como una especie de marcha hacia la conquista del poder que viene desde Galilea, pero tampoco les funciona esta estrategia, porque más bien sirve para que Pilato, por lo menos en este primer intento, se quite o intente quitarse el problema de encima.

Entonces por eso dice: “Galilea, eso es más jurisdicción del rey Herodes”, que como hemos comentado en otras oportunidades, era un rey de mentiras. Los romanos no tenía ningún respeto real por Herodes, era una especie de payaso cruel que representaba una figura útil para los intereses del Imperio, y por eso lo dejaban ahí en su sitio.

Entonces Pilato, más como un acto de desprecio y también de comodidad de quitarse un problema de encima, reenvía a Jesús hacia Herodes, como quien dice: “Pues un loco que vaya donde otro loco y allá que ellos se entiendan lo que van ha hacer”. Asi Pilato intenta desentenderse del problema.

Observemos que esto es muy coherente con lo que luego aparecerá en ese otro encuentro entre Jesús y Pilato, cuando Pilato se lava las manos, pues Pilato comenzó a lavarse las manos no cuando hizo ese gesto allá en público, sino cuando ya en el primer encuentro dice: “Pues entonces mándenlo donde Herodes”.

Y aquí hay una enseñanza muy interesante, porque resulta que si los romanos se gloriaban de algo era de su sistema jurídico, de sus leyes, las leyes de la Republica; para ellos su sistema legal era como su joya y su orgullo.

Pero aquí vemos la realidad, vemos un administrador cómodo, corrupto, negligente, cobarde que mira únicamente por lo suyo y que en vez de salvar al inocente, termina siendo cómplice de la tortura que habrá de padecer.

Hay varias cosas que podemos aprender de aquí, entonces, porque observemos que no salvar al inocente es condenarlo y esto lo podemos aplicar a muchas cosas en nuestra vida.

Aunque parezca una alusión lejana, yo relaciono esto con el aborto, el niño que no ha nacido es inocente y no salvar al inocente, a ese inocente es condenarlo a una muerte espantosa, a una muerte atroz; no salvar al inocente es desentendernos de todos aquellos que padecen injusticia, todos aquellos que no son debidamente protegidos por la ley.

Pero también podemos aprender de este pasaje, cómo es la mentira, cómo es el poder de la mentira. El que quiere arropar las intenciones del odio, es decir, el odio para hacer daño se llena de mentira, y por eso en todo odio siempre hay una mentira, y en toda mentira siempre hay odio.

Esto importante porque lamentable nos pasa algunas veces que somos víctimas del odio, nos pasa algunas veces que el resentimiento, el deseo de venganza, el fastidio hacia otra persona se adueña de nuestro corazón y qué bueno darse cuenta que, cuando uno lamentablemente le da espacio a ese odio, también le está dando paso a la mentira, y eso es totalmente cierto.

Les comento un ejemplo: he hablado con muchas personas que padecen esta clase de sentimiento, o peor, de resentimiento, y lo que yo he visto es que cuando una persona esta resentida contra otra, entonces no le ve nada de bueno.

Es decir, la mirada se nubla, la mirada se oscurece y a la persona a la que no queremos no le encontramos nada bueno; por supuesto, es el poder del engaño sobre nuestros ojos, por eso digo, el odio se vale de la mentira, como en el caso de la Pasión de Cristo.

Esas acusaciones de que Cristo decía que no se pagaran impuestos, por supuesto eso es calumnia, y Pilato se da cuenta. El odio se viste de mentira, la mentira hace uso del odio, y por consiguiente, salir de la mentira es empezar a sanar el problema del odio.

En las divisiones que se producen en nuestras familias, en las divisiones muchas veces dolorosas, violentas que se producen en nuestro país, en nuestros países, esas divisiones no las vamos a corregir si no tomamos en serio este problema, si no lo abordamos, si no lo resolvemos.

Cuando nosotros decimos: “Es que toda la maldad esta acumulada en tal grupo social, es que toda la maldad está en los ricos, o está en el gobierno, o es que toda la maldad está en los guerrilleros, o toda la maldad está en los paramilitares, es que toda la maldad la tiene el Banco Mundial, o toda la maldad la tienene los sindicatos”.

Esas expresiones en donde uno no reconoce nada bueno, ni en las intenciones, ni en los racionamientos del otro, simplemente porque es mi enemigo, eso, eso, mis hermanos, es lo mismo que sucedió en la Pasión de Cristo.

El odio vistiéndose de mentira, el odio enceguecido nuestros ojos y enseñándonos diabólicamente a mirar sólo lo oscuro, hasta el punto de negar la verdad; por eso, para llegar a la paz, para llegar a la reconciliación, ya se trate de una pareja, ya se trate de un país hay que tomar un camino distinto.

Por ejemplo, hay una pelea, hay una discusión, hay una tensión entre el esposo y la esposa ¿cuál es la tentación que cada uno de ellos tiene? Mirar siempre la culpa del otro y mirar siempre lo negativo del uno al otro.

¿Cómo se empieza a curar eso? Cuando el esposo dice: "También mi esposa tiene razón en algo, también ella tiene la razón, lo que ella dice no es tontería, no es mentira, ella tiene razón en algunas cosas”. Y cuando ella, por supuesto, da el mismo paso.

Es ahí, es en el encuentro de la verdad , es en la luz común de la verdad como podemos sanar estas heridas, estos resentimientos.

La Pasión de Cristo es enseñanza de vida para todos nosotros, y yo me gozo en el Señor, que tengamos esta oportunidad de recibir las enseñanzas que nos dejó el Cordero sin mancha, nuestro Salvador Jesucristo.