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De Wiki de FrayNelson
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El Evangelio del día de hoy está tomado del capítulo 17 de San Juan. Hay que destacar que este evangelista nos presenta una verdadera aproximación al corazón sapiente, amoroso y santísimo de Jesucristo, especialmente a las conversaciones que siguen a la última cena.

Lo que encontramos en este capítulo por ejemplo, es a Cristo en oración, Cristo que habla al Padre delante de los discípulos, por favor tomar en cuenta los dos factores; Cristo no está aquí hablando a los discípulos, hace una invocación al Padre: “Padre glorifica a tu Hijo” (cf. Jn 17,5); “Padre que todos sean uno, como tú y yo somos uno” (cf. Jn 17,21). Cristo le está hablando al Padre, pero está con los discípulos y frente a los discípulos. ¿Qué nos enseña esto? para que se entienda porque hay algo singular aquí recordemos que en otros pasajes, incluso del mismo Evangelio de San Juan, Cristo aparece en oración, pero va Él solo a la oración, Cristo ora en soledad, por ejemplo después de la multiplicación de los panes, nos dice el evangelista que Cristo despidió a la gente y a los discípulos y solo, en la soledad de la noche y de la montaña (cf. Jn 6,1-15), como quien ha escogido bien el lugar y el tiempo, se entrega a la oración y habla, seguramente con infinito amor a Dios su Padre. ¿Qué tiene de especial esta cena? ¿Qué tiene de particular este ambiente? para que Cristo quiera orar de esa manera frente a los discípulos, la única explicación que quizás podemos ofrecer, es que Cristo quiere que los discípulos, así como han comulgado con su cuerpo y con su sangre, comulguen también con su oración.

Los Evangelios sinópticos, en particular Mateo y Lucas, no cuentan el momento en que Cristo enseñó a sus discípulos el Padre Nuestro, la oración del cristiano; también en ese momento Cristo ora delante de ellos y por eso hay algunos autores que dicen que este capítulo 17 de San Juan, que estamos empezando a leer hoy; es algo así como la presencia de la oración del Padre Nuestro en el cuarto Evangelio, porque ciertamente San Juan no trae el texto del Padre Nuestro, pero lo más cercano es esta oración del capítulo 17; de hecho una oración que tiene numerosos paralelos con el texto del Padre Nuestro que todos conocemos.

Cristo ora delante de sus discípulos porque quiere que comulguen con su oración. Comulgar con la oración de Jesucristo es hacer uno nuestro corazón junto al suyo, comulgar con la oración de Jesucristo es fundirnos en su mismo amor, es también desear para nosotros esos mismos ojos suyos que saben descubrir las señales de la gloria del Padre en tantas partes, saben también descubrir en dónde están los principales combates y saben descubrir detrás de los pecados, las necesidades, las miserias de nuestro prójimo.

Así pues, acerquémonos con esta misma actitud de reverencia, de gratitud, de fe profunda, de amor intenso a las palabras de Cristo y hagámoslas nuestras, porque Él quiso que oraramos no solamente junto a Él, sino como decimos en la Misa: “por Él, con Él y en Él”.