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Fecha: 20110604

Título: Jesucristo es la respuesta a la promesa que Dios habia hecho a su pueblo elegido

Original en audio: 4 min. 27 seg.


Sabemos que San Lucas escribió dos obras: la primera es el evangelio que lleva su nombre, o lo conocemos por su nombre: evangelio según San Lucas, y luego la otra obra es los Hechos de los Apóstoles. Entre estas dos obras hay una profunda continuidad, sobre todo cuando pensamos en la acción del Espíritu Santo.

Está tan presente el Espíritu en la obra de Jesús como se relata en el evangelio, que casi podría decirse que el evangelio de Lucas tiene como otro título: "Los Hechos, la Obra del Espíritu Santo en Jesús de Nazaret". Y según eso, la otra obra suya debería titularse: "Los Hechos, la Obra del Espíritu Santo en los Discípulos de Jesús".

Esta es una línea de continuidad, pero hay otras líneas, por ejemplo, a Lucas le interesa insistir en que la Escritura, es decir, lo que en ese momento era el Antiguo Testamento, apunta y camina hacia Jesucristo. Así encontramos que Jesús, en el evangelio según San Lucas, capítulo veinticuatro, dice a los discípulos que se retiraban frustrados, tristes hacia Emaús, les dice: "¡Qué necios y torpes sois para comprender lo que dijeron los profetas, para comprender lo que dice la Escritura!" San Lucas 24,25.

Esto demuestra que Jesús les está introduciendo en ese camino que lleva desde el Antiguo Testamento hasta el Mesías. Luego, ya en el libro de los Hechos de los Apòstoles, encontramos varios pasajes sonde hay argumentos semejantes.

Así por ejemplo, Esteban, el primer mártir, cuando tiene que comparecer ante el sanedrín, hace un recuento, breve recuento, pero resumen al fin y al cabo, de cómo ha sido el actuar del pueblo de Dios, y se da cuenta que hay una permanente resistencia a la acción del Espíritu, y saca una conclusión: los mismos que antes rechazaban la voz del Espíritu en los profetas, rechazan la voz del Espíritu en el Ungido, en el Mesías, en Jesús.

También San Pablo, argumentado en la sinagoga de Antioquía de Pisidia, hace otro resumen de la historia del pueblo de Dios, y saca una conclusión semejante. Esta vez, en la primera lectura de la Misa de hoy, encontramos que un hombre, o mejor, una pareja, Aquila y Priscila, un matrimonio, sirven como de catequistas para mostrarle a un judío muy ilustrado de nombre Apolo, cómo las Escrituras conducen hacia Jesucristo.

Y este tema todavía aparecerá en otros capítulos; se ve que es algo muy importante para Lucas, y es algo que tiene que ser también muy importante para nosotros. Porque es fundamental saber que Cristo no es simplemente un hombre extraordinario, que hacía milagros espectaculares, o que tenías palabras muy sabias.

Cristo es la respuesta a los anhelos más profundos de la Humanidad, es la respuesta a las promesas que Dios había hecho a su pueblo elegido, y sólo por eso Cristo es el Mesías: porque es el que el Padre ha ungido para realizar esa misión única. Cristo es el desenlace de toda esa historia, es la cumbre; Él ha llegado en la plenitud de los tiempos.