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Fecha: 20020413

título: Trabajar por Jesus con Jesus

Original en audio: 4 min. 6 seg.


A veces, el mensaje que Dios quiere darnos con la Palabra, se encuentra como pasa con los regalos, discretamente envueltos; casi siempre los regalos se entregan envueltos. Así también la Palabra de Dios tiene regalos para nosotros y a veces están un poquito envueltos.

No creo que sea porque Dios quiera ocultarlos, sino más bien porque quiere darnos la alegría de encontrarlos; y por eso es una tarea muy bonita, muy santa desempacar los regalos, además, ¿a quién no le gusta desempacar regalos? Eso es lo que hacemos cuando meditamos en la Palabra del Señor y tomamos un texto como este y buscamos cuáles son los regalos que además son infinitos.

Por ejemplo este detalle: "Soplaba un viento fuerte" San Juan 6,18; les costaba trabajo remar, estaban remando, pero había un viento fuerte.

Y hay un contraste muy grande: ellos se encuentran con Jesús, Jesús aplaca el temor de ellos, y dice el Evangelista: "Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra enseguida en el sitio a donde iban" San Juan 6,21.

Me parece que entre las muchas enseñanzas que Jesús quiso darles con esta manera de obrar fue esta: la diferencia entre trabajo cuando no está Jesús, y la victoria cuando llega Jesús.

Todo este tiempo ellos trabajando y remando: "Al oscurecer los discípulos bajaron al lago, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaúm" San Juan 6,16-17. ¿A qué hora oscurecía? Supongamos, tiempo de hoy, seis y media, siete de la noche, puede ser más, puede ser menos.

Pero dice: "Era ya noche cerrada cuando Jesús todavía no los había alcanzado" San Juan 6,17. Entre el oscurecer y la noche cerrada puede pasar una hora, hora y media, dos horas; es una hora, hora y media de batallar contra el viento y de estar remando, llevaban apenas cinco o seis kilómetros, llega Jesús, y el viaje ha terminado.

Es el contraste entre el esfuerzo humano, duro, tedioso, que desemboca en el miedo, y la visita de Jesús amable, pacificadora, que desemboca en la victoria.

Un mensaje también para nosotros: en cuántas cosas de nuestra vida estamos también nosotros como los discípulos: trabajando por Jesús sin Jesús, y eso sí es muy difícil.

Uno puede trabajar por otras cosas sin Jesús y no se nota tanto, porque hay una recompensa. Aquel que se dedica a hacer dinero, tal vez no tiene a Jesús en el corazón, pero el dinero que le va llegando se constituye en su propia alegría, y por eso, para desgracia suya, no echa de menos a Jesús.

Pero trabajar por Jesús sin Jesús es muy difícil y es muy agotador. Y Cristo quiso dar esta enseñanza: "Si quieren trabajar por mí, trabajen conmigo, por favor, que cuando yo estoy, el camino es un instante; cuando yo estoy, la victoria es segura; cuando yo estoy, la alegría es completa".

Amén.