O314002a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20021107

Título: No cambiemos a Cristo por nada y por nadie.

Original en audio: 4 min. 47 seg.


San Pablo nos ha dicho en la primera lectura, que “todo lo estima como basura con tal de ganar a Cristo” Carta a los Filipenses 3,8, y con esa sola frase tenemos una gran enseñanza para nosotros, ante todo para valorar a Cristo, para apreciar a Cristo, cuanto vale Jesucristo.

Judas y los Sumos Sacerdotes decidieron que valía treinta monedas de plata. ¿Cuánto vale Cristo? Se puede averiguar el precio de Cristo muy fácil, si usted tiene un automóvil y le dicen: "-Le cambio ese automóvil por una guitarra", usted dice: "-No, por una guitarra, no".

Pero si a usted le dicen: "-Le cambio ese automóvil por una finca", de pronto sí; y si le dicen: "-Le cambio ese automóvil por un edificio en el centro", usted dice: "-¡Ya, listo!"

Cuando nos ofrecen una cosa que vale más, la cambiamos, así determinamos el precio de las cosas y así podemos saber el precio que tiene Cristo. Yo veo la cara de disgusto que ustedes hacen cuando digo "el precio que tiene Cristo", me miran con cara de: “No predique eso”, no diga eso, Padre, ¿cómo le va a poner precio a Cristo?”

Pero, lamentablemente, a Cristo sí le hemos puesto precio, cuando nosotros conociendo a Cristo lo cambiamos por una cosa, por un pecado, por un placer, por un negocio, ¿ahí que estamos haciendo? estamos diciendo que Cristo vale menos que eso otro.

Le proponen a un hombre: "–Oiga, usted por qué no nos ayuda a llevar un cargamento de coca, y usted dice: "-No, yo tengo unos principios, yo tengo una moral, yo no voy a llevar ese cargamento".

"-¿Y si le ofrecemos unos diez millones de pesos?" "-No, señor, yo tengo unos principios, yo soy cristiano católico, yo no voy a hacer eso, va en contra de mis principios".

"-Bueno, ¿y si le ofrecemos quinientos millones de pesos?" "-Hombre, que yo tengo mis principios". "-¿y si le ofrecemos tres mil millones de pesos?" Entonces usted ya dice: "-Venga, a ver, ¿cómo es que se lleva ese cargamento?"

¿Qué está diciendo esa persona? Está diciendo que sus principios cristianos valían tres mil millones de pesos, cuando ya le ofrecieron ese dinero, ahí si dijo que se vendía, ese es el precio que tiene su conciencia, ese precio.

San Pablo nos pone hoy un reto, que Cristo siempre valga más, que no haya ningún precio, que nunca cambiemos a Cristo, que no lo vendamos por nada y que no lo cambiemos por nadie.

En esa frase nosotros estamos todos de acuerdo con las palabras; pero necesitamos llegar a la vida, necesitamos que nuestra vida sea una vida que nunca le quite a Cristo el primer lugar, para nosotros decir con San Pablo: “Todo lo estimo pérdida, todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo” Carta a los Filipenses 3,8.