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Fecha: 20120114

Título: Se tiene que notar que Jesus esta en nosotros si triunfamos sobre el pecado y practicamos la caridad con el hermano

Original en audio: 4 min. 10 seg.


Hay una canción carismática muy hermosa que repite un estribillo: "Que se te note, que se te note. Si tú dices que crees en Jesús, que se te note". Así podríamos resumir el mensaje que el Apóstol San Juan nos da en el texto de hoy. La primera lectura está tomada de la Primera Carta de Juan en el capítulo tercero. Y lo que está diciendo San Juan es que la vida de Jesús en nosotros se tiene que notar: "¡Que se te note, hermano, que se te note!"

¿Y cómo se nota que Jesús está en nosotros? Pues la clave fundamental está en dos cosas, según aprendemos en el texto de hoy. Primera, es indispensable la victoria sobre el pecado. Resulta que el pecado tiene mucho poder, y vencer a un enemigo poderoso es señal que dentro de ti está el Señor de Señores, está el Rey de reyes. Si algo tan poderoso como el pecado, que a todos nos tienta y que muchas veces tiene victoria sobre nosotros, si algo tan poderoso tú lo logras vencer, seguramente no es porque tus fuerzas exiguas lo han conseguido; es porque se te nota, se te nota que tienes a Jesús adentro.

Pero en cambio si tú hablas mucho sobre Jesús, y si tú cuentas que conoces a Jesús, y si tú hablas de profundo conocimiento de la Biblia, y si tú vienes de una familia que a sido muy católica, pero el pecado sigue reclamando terreno en ti, no se te nota, no se te nota Jesús. Entonces la primera señal que nos da el Apóstol es: "Se te tiene que notar que Cristo vive porque tienes victoria sobre el pecado".

"El que ha nacido de Dios no peca" 1 Juan 3,9. Esto se aplica en primer lugar al Unigénito, a Jesucristo, Él ha nacido de Dios desde toda la eternidad; y por supuesto, en Él no hay pecado alguno. Pues bien, nosotros hemos tenido un nuevo nacimiento, ese nuevo nacimiento a través de la fe, ese nuevo nacimiento que nos llega únicamente por gracia y mediante la fe nos une al misterio de Cristo; entonces también en nosotros tiene que cumplirse que no hay pecado. Esta es la primera señal.

Pero San Juan nos da otra pista, nos dice: "Tiene que darse el misterio del amor: el amor al prójimo, el amor al hermano". Porque a veces uno podría obsesionarse únicamente con volverse inmaculado, perfecto y santo: "¡Oh, qué perfecto soy yo! ¡Cómo he logrado una pureza sin tacha, una honradez sin mancha, una sinceridad plena!" Y uno puede llenarse de arrogancia y de mentira, y uno cree que está muy bien.

Se te tiene que notar, se tiene que notar que Jesús está en ti porque no vives para ti, sino porque tienes amor a Cristo, por supuesto, y porque en razón de Cristo amas a tu hermano, sirves a tu hermano, buscas el bien de tu hermano.

Victoria sobre el pecado, triunfo del amor: señales claras para que se te note, se te note que Jesús está en ti.