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Fecha: 20010329

Título: Las Cartas de Recomendacion de Cristo.

Tiempo en audio: 24 min. 6 seg.


Los judíos tenían serias dudas sobre el proceder de Cristo, le veían una autoridad demasiado grande, además, trataba con demasiada familiaridad a Dios, decía: “Dios es mi Padre, mi Padre actúa, yo actúo”.

Jesús estaba peligrosamente cerca de Dios, Jesús era peligrosamente libre y eso tenía preocupadas a las autoridades judías, y por eso está la pregunta: “¿Quién da testimonio de ti? ¿Quién puede decir algo a favor tuyo? ¿Qué recomendación tienes?" San Juan 8,25.

Jesús nos habla en el evangelio de hoy sobre cuáles son sus cartas de recomendación. Cuando llega una persona extraña a un trabajo siempre se le pide que traiga cartas de recomendación.

Lo que noostros llamaríamos hoy "cartas de recomendación", es lo que Jesús nos enseña hoy con esa expresión: “Hay otro que da testimonio de mí” San Juan 5,32. Quién da testimonio de ti, es lo mismo que quién te recomienda.

Hoy vamos a aprender un poco sobre esto, cuáles son las cartas de recomendación de Jesucristo, es decir, qué razones tenemos para entregarle toda nuestra confianza. Jesús trae un mensaje revolucionario, Jesús pide cosas que parecen imposibles, que tal aquello: “Perdonad a vuestros enemigos, rezad por los que os persiguen” San Mateo 5,44, eso es duro.

"El que trate mal a su hermano, merece condenación" San Mateo 5,22; "el que mire a una mujer casada deseándola, ya cometió adulterio" San Mateo 5,28; ese es un lenguaje exigente, difícil.

“El que no tome su cruz y me siga, no es digno de mí” San Mateo 10,38, ese es un lenguaje arduo, difícil, no es fácil la propuesta de Cristo.

“Si alguno ama a su padre o a su madre, o a su hijo, o a su hija, más que a mí, no es digno de mí” San Mateo 10,38, ese es un lenguaje de un loco o del Santo de los santos, ¡es un lenguaje difícil!

“El que pone su mano en el arado, y vuelve la mirada atrás, no sirve para el Reino de los Cielos” San Lucas 9,62, ese es un lenguaje imposible; Cristo trae una cantidad de propuestas, Cristo trae un evangelio duro, es buena noticia, pero es una noticia dura, difícil, que nos abruma, que nos sobrepasa

¿Qué cartas de recomendación trae Cristo? Cristo, ¿con qué autoridad y por qué razón hace esas exigencias? ¿Quién te autoriza a pedir tanto, Jesús? ¿Quién eres tú, para pensar que puedes adueñarte del corazón?

"El que no está conmigo, está contra mí" San Lucas 11,23; "el que no junta conmigo, desparrama" San Lucas 11,23, dice Jesucristo.

¿Por qué hablas así Jesús? ¿Cuáles son tus recomendaciones? ¿Qué hacemos para creerte? Jesús hoy nos presenta tres recomendaciones, tres cartas de recomendación; y hay que conocer estas cartas, y hay que valorarlas, y hay que amar las cartas de recomendación de Cristo, ¿para qué? Para darle nuestra confianza a Cristo.

Porque, si Cristo es eso lo que dicen esas cartas, si Cristo es eso que dicen esas recomendaciones, esos testimonios, si Cristo es eso, entonces podemos, a ojo tapado, –como se dice-, con plena confianza, con total seguridad, entregarle los tesoros a Jesucristo, y Él cuidara de nosotros mejor que nosotros mismos.

Un joven necesita conocer “Las cartas de recomendación de Cristo”, porque Cristo propone una juventud sin pecado; el mundo propone una juventud de diversión, de disfrute, rumba corrida placer, superficialidad, dejar pasar, disfrutar el momento, no preocuparse por nadie.

Cristo tiene una propuesta distinta, la voz de Cristo resuena en la Primera Carta del Apóstol Juan: “Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno” 1 Juan 2,13.

¿Cuál es la vocación de la juventud? ¿Es el licor? ¿Cuál es la vocación de la juventud? ¿La sensualidad? ¿Cuál es la vocación de la juventud? ¿Esperar a ver quién te ofrece primero una ametralladora? ¿A ver quién te paga más, y aver para dónde te vas? ¿Esa es la vocación de la juventud?

Cristo tiene una propuesta distinta: “Te escribo, muchacho, porque has vencido al maligno” La vocación de la juventud es la victoria sobre Satanás, la victoria sobre el maligno, la victoria sobre el pecado; un joven debe conocer, debe preocuparse de conocer las cartas de recomendación de Jesucristo, debe saber por qué Cristo es la propuesta, la gran propuesta.

Una jovencita, una muchacha, debe conocer las cartas de recomendación de Jesucristo, porque a una jovencita le van a llegar muchas propuestas, y si no conoce la propuesta de Cristo, se dejará llevar de la primera, o de la segunda, o de la tercera que le llegue.

¿Y cuáles son las propuestas? "Embarázate rápido", "aborta rápido", "vive con uno y con otro", "vive para tu cuerpo", "disfruta", "fúgate y cásate", "acuéstate con uno y con otro", "has lo que te pida el cuerpo".

Cristo tiene una propuesta distinta, Cristo presenta, especialmente a las jóvenes, a una jovencita, María, Ella es la bendecida entre las mujeres, María es la bendecida.

Cristo te presenta hoy a su Santísima Madre y te dice: ”¡Mírala! Jovencita, antes de tomar cualquier decisión, antes de acostarte con el primero, el segundo o el tercero, antes de salirte de tu casa, antes de llenarte de hijos, mira a Cristo primero.

¿Qué es lo que quiere Cristo? No esperes a que sean las circunstancias las que decidan por ti: “ No, pero yo ya con este embarazo, ¿ya yo qué hago?" "¿Usted se embarazó sola?" "-No, su reverencia". Antes de que suceda, antes de que pase, antes del primer dolor por el primer aborto, o por el parto fuera de tiempo, antes, oye la propuesta de Cristo, conoce lo que Cristo tiene para ti".

¿Sabe qué estaba pensando yo hoy? Yo estaba pensando que la verdadera transformación de un pueblo, de una región, no está en las mesas de negociación por la paz, aunque está muy bien que se hagan esos trabajos, y busquemos la convivencia. A mí me parece que la transformación de una región empieza en la pureza del corazón y en la pureza del cuerpo, ahí empieza.

En la pureza del corazón, un corazón puro es un corazón dueño de sí mismo, eso es un corazón puro; un muchacho que viva la pureza, es un muchacho que no tiene un hogar formado a las carreras. Campo dos, oígame: nunca cambiará con hogares hechos a las carreras, "porque ya tocó, ¿ya qué?"

Una muchacha que viva la pureza del corazón y del cuerpo, una muchacha que se haga respetar y que entienda qué es hacer un hogar, y que primero se pregunte si Dios quiere que ella haga un hogar, porque no todas están llamadas a hacer un hogar, no todas ni todos tampoco.

Una muchacha que se haga esa pregunta: "¿Qué quiere Dios de mí?" Una muchacha que ponga a Cristo en primer lugar en su vida y diga: “Yo voy a buscar la voluntad de mi Dios, y voy a ser obediente a Dios, yo quiero guardar los mandamientos de mi Dios.

Y si voy a hacer un hogar, lo va a hacer según la mente de Dios, no según los caprichos, los problemas, las carreras, los atafagos, los hechos cumplidos, "ya qué? No ya no hay nada que hacer, ¿ya qué? ¿Ya qué? será a irme a vivir con él

Mire, un hogar hecho a las carreras, un hogar hecho porque toca, porque ya hay un embarazo en curso, es un hogar sin amor, es un hogar sin Dios, es un hogar sin diálogo, es un hogar que nace muerto. ¿Y qué pasa con los hogares muertos? Cuando los hogares nacen muertos, los hijos no tienen atención, no tienen amor.

La muchachita va a la Misa, como algunas de de ustedes, y de pronto hasta trae al bebé, "-y el esposo?" ¿-Ese dice que no viene". "-Su esposo nunca viene a Misa?" "-Por ahícuando le matan a un amigo", con hombres así, que no tienen amor, que no tiene diálogo, que no saben de Dios ni les importa, ¿cómo crecen los hijos?

–¿Si ve usted cómo se repite el círculo? Entonces los hijos son otros desocupados. esperen qué propuesta les hacen.

Un día alguien les dice: ¿Oiga usted por qué no define su vida, no se gana un sueldo bueno? Coja su fusil, sea macho”. "Ah, bueno, sí, voy a ser macho”. No tuvo un papá, hemano, no tuvo un papá que le enseñara qué es lo que vale la vida, el está papá muy ocupada emborrachándose, ganando plata, el papá no sentía ganas de vivir en esa casa, porque no amaba a esa mujer, la deseó una vez, pero no la amó nunca.

Ese no es un hogar, y como no es hogar, ese hombre no habla con esa mujer, ese hombre no educa a esos hijos, y como él no educa a los hijos, entonces a los hijos tienen que irlos a educar los otros: los violentos, o si no, los narcotraficantes, o los que sean.

Mis hermanos, esta es la realidad de la vida, por eso los jóvenes tienen que preguntarse: "¿Cuál es la propuesta de Cristo?" Cristo tiene un plan para tu vida.

Aquí cerca hay un niño, yo quiero decirte a ti: Cristo tiene un plan para ti; y acá hoy nos acompañan varios jóvenes, yo quiero decirles, con todo respeto, caballeros: Cristo tiene punplan para ustedes; y a estas seóritas, niñas, jovencitas que nos acompañan: Cristo tiene un plan par ustedes.

Cristo tiene un plan: hagan hogares distintos. Empiecen bien sus hogares, conozcan la propuesta de Jesucristo, conozcan por qué se puede confiar en Cristo, conozcan eso, para luego, entregarle su corazón a Cristo, y ya no formar hogares porque tocó.

¡No más hogares porque tocó! Que los hogares se hagan con amor, por amor, en Dios, desde Dios. En una generación hemos cambiado toda esta zona, en una generación, en Dios, desde Dios. "¿ay, padre si ustede me hubiera dicho eso antes, pero ya me llenaron de hijos, ya qué!"

Nooo, también para usted hay un mensaje: eduque a sus hijos en ese lenguaje,eduque a sus hijos en eso, edúquelos, dígales a sus hijos qué es lo que vale la pena, hable mucho con sus hijos, cuénteles sus sueños, no tenga miedo de hablar de sus errores, ore con ellos; ahí está la clave.

¿Y por qué debo confiar en Cristo? Porque hay tres cartas de recomendación, miuy coras, las voy a decir, ya nos hemos extendido en estas palabras.

Primera carta de recomendación: dice Cristo: “Vosotros estudiáis las Escrituras, ellas hablan de mí” San Juan 5,39. Las palabras de la Biblia, conocer la Biblia es conocer a Jesucristo, conocer bien la Biblia es conocer bien a Jesucristo. primera carta, primer motivo de recomendaión: conocer la Palabra de Dios.

Tendremos que hacer curso, jornadas, retiros, grupos, congresos, conciertos, lo que haya que hacer, pero hay que conocer la Palabra de Dios, hay que empaparse de la Palabra de Dios, toda la Palabra de Dios es como una señal que apunta hacia Jesucristo.

Segunda carta: "Las obras, dice Cristo, las obras que yo hago dan testimonio de mí" San Juan 5,36. Yo te invito a que vivas la experiencia de Jesús, a que tengas la experiencia de Jesús.

¿Cómo? Mira haz esto: entra a tu casa, en tu aposento, en tu cuarto, a solas un momento, y haz una oración sincera una vez en la vida y dile a Jesús: “Jesús, yo quiero que tú obres en mi, los curas, los padres dicen muchas cosas, yo quiero tener una experiencia de ti, yo quiero abrirte mi corazón, Jesús, y quiero sentir el poder de tu amor en mi vida”.

Haga una oración así una vez en la vida: “Yo quiero arrepentirme de mis pecados, quiero ser consecuente con mi fe, no tengo necesidad de irme a otra iglesia, no tengo necesidad de irme a un culto protestante para conocerte, Cristo, haz tu obra en mí, déjame sentirte”. Es un experimento que usted puede hacer, haga ese experimento, pídale a Jesús.

Otra manera: se va a confesar usted seguramente en esta Cuaresma; vaya a la confesión, pero no vaya de cualquier manera, haga una oración antes, dígale a Jesús: “Jesús, yo quiero que en esta confesión tú verdaderamente toques mi alma, yo quiero que en esta confesión verdaderamente tú transformes mi existencia, quiero de veras dejar el pecado, quiero conocer qué es la amistad contigo”. Experimente usted la obra de Cristo. Segunda carta.

Y la tercera, que está como escondida en el texto de hoy: El padre Celestial. Decía en otra parte nuestro Señor Jesucristo: Nadie puede venir a mí si el Padre no lo atrae” San Juan 6,44.

Hay una seducción, hay un dulce de amor que Papá Dios pone en el corazón, algo que nos lleva como hacia Jesús, que lo lleva a tomar en serio a Jesús, es una obra interior que Papá Dios hace en nosotros con el Espíritu Santo, es una obra interior.

Déjese llevar por esa recomendación interior, déjese conducir hacia Jesús y dígale a Jesús: "Aquí estoy, algo movió mi corazón hacia ti, quiero creer en ti, quiero volverme hacia ti, quiero convertirme a ti".

Tenga usted esa experiencia, reciba las recomendaciones de Cristo y transforme su vida.