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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19970227

Título: ¿Cual es el "Lazaro" que esta de pronto a mi puerta?

Original en audio: 21 min. 33 seg.


Bienes y males. Abrahán le dice a este rico, a este exrico: “Recuerda que recibiste tus bienes en vida y Lázaro a su vez males; por eso encuentra aquí consuelo mientras que tú padeces" San Lucas 16,25.

Esa frase es un poco peligrosa, porque con esa frase uno puede unirse al club de los que dicen: “Porque te quiero te aporreo”; y puede dedicarse a maltratar a las personas.

Por ejemplo, un superior puede dedicarse a maltratar a sus súbditos; o de pronto la Iglesia puede empezar a predicar que qué bueno que los pobres sean así pobres si son resignados, para que en la otra vida tengan consuelo, esperanza, luz y gloria.

Esa frase reclama nuestra atención. ¿Qué será lo que le quiere decir Abrahán a éste rico? Sobre todo porque era un hombre rico que se vestía bien y comía bien, ahí no dice, por ejemplo, que fuera narcotraficante, no dice: Era u rico de plata mal habida", ese no era el problema de él.

Por lo visto, el dinero de él no es el tema de esta parábola. ¿Qué era este hombre? Era rico, se vestía bien y comía bien, no era más lo que hacía; ahí no dice "robaba", "adulteraba a limentos", "trataba blancas, o morenitas, o negritas", no; dice simplemente que era rico, que comía bien y que se vestía bien.

y he aquí que se muere y entonces, va los últimos infiernos. ¿Por qué va a los infiernos? ¿por rico? ¿O por vestirse bien? ¿O por comer bien? No es por eso.

Es porque a su puerta estuvo echado un mendigo, que se llamaba Lázaro; y si el rico estaba cubierto de púrpura y de lino, Lázaro estaba cubierto de llagas; y sí el rico se alimentaba espléndidamente, Lázaro no recibía ni las sobras; y si este rico es tan rico, no tuvo ojos para ver al pobre que estaba a su puerta. El problema está ahí.

Sobre la carrera séptima, hay una pared en la que han escrito con tinta un letrero, esos letreros suelen llmarlos "graffitis", por una expresión italiana; un graffiti, un letrero, y el letrero dice, en letras grandotas, mayúsculas:"Todo enriquecimiento es ilícito", y la palabra "todo" la subrayaron dos veces.

Porque hay un delito que se llama enriquecimiento ilícito, pues el que escribió el graffiti dice que todo enriquecimiento es ilícito.

Yo creo que sí uno mira este evangelio, parece que eso tiene algo de razón; el problema no es si fue lícita la manera de enriquecerse, sino si es lícito conservar las riquezas, tantas riquezas, tantísimas riquezas, con tantos Lázaros.

Lo que hace ilícita esa riqueza, lo que hace ilícita la riqueza de este rico, no es la manera de conseguirla, sino la manera de gastarla, ese pensar sólo en sí mismo.

Pero qué distinta es la mirada de Dios. Mientras que este rico no tiene ni tiempo, ni ojos ni corazón para ver al pobre; la mirada de Dios, que está en los ojos de Cristo, y la Palabra de Dios, que está en su voz, tiene un parecer muy diferente.

Para este rico Lázaro no existe, para Dios el que existe es Lázaro, y el rico no tiene ni siquiera nombre, ¿se da cuenta de ese detalle?

Jesús predica, y en la predicación de Cristo este pobre tiene nombre, se llama Lázaro, el otro es un hombre rico; de manera que si el rico no quería mirar al pobre y no quería nombrarlo, Jesús no quiere mirar al rico y tampoco lo nombra.

De manera que yo, que no sé el griego que debería saber, me atrevo a proponer una traducción, para que ustedes le consulten a sus amigos sacerdotes exégetas.

Miren lo que dice Abrahán: ”Recuerda que recibiste tus bienes en vida y Lázaro a su vez males” San Lucas 16,25. Propongo un pequeño cambio: ”Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida y Lázaro recibía tus males”.

Yo en lo poquito que sé de griego, yo no sé que mucho griego, pero en lo poquito que sé, yo sé que hay veces que el griego y el latín suprimen artículos o pronombres; el uso de los pronombres y los artículos no es igual en todas las lenguas, y a mí me parece que no se hace injuria al texto si de pronto repetimos ese pronombre o ese adjetivo posesivo.

El problema de la condenación del rico no es: “Puesto que tú te la pasaste ya bueno, ahora "a la paila". No. Como tampoco hay una ley automática que diga: “Puesto que tú sufriste, ahora a gozar”.

Cristo no está diciendo eso, Cristo no esta diciendo que en el cielo las cosas serán distintas de como son en esta tierra, o mejor dicho, no serán el negativo de lo que son en esta tierra. Esa no es la enseñanza.

Más bien parece que la enseñanza es: “Acuérdate, tú, rico, que no tienes nombre, tú que no tienes rostro ante Dios, así como el pobre no tenia rostro ante ti, acuérdate tú que tus bienes eran para ti y que tus males eran para Lázaro"; "hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas" San Lucas 16,21.

No tenía alimento que recibir, pero si tenía perros que le lamieran las llagas, los perros de la casa del rico.

De modo, pues, que el sentido parece ser: “Puesto que viviste sólo para ti mismo, y no te dabas cuenta ni del mal que te rodeaba, ni del mal que tú producías, mira cómo ahora cae sobre tu cabeza lo que tú has hecho, mira cómo pesa sobre ti el mal que nunca quisiste mirar”.

La condenación no era por ser rico, sino por ser indolente, por ser indiferente, por tener corazón de piedra, por no tener una mirada para con su hermano, y por no caer en la cuenta de que cuando yo quiero acaparar todos los bienes para mi, le estoy dejando todos los males a mis hermanos.

El que no quiere sufrir nada en esta tierra, el que en todo quiere gozar, de alguna manera le deja a sus hermanos, a sus prójimos, los males. Pues bien, todo ese mal del que tú has pretendido huir, esa es tu herencia para la eternidad, eso es lo que parece decirle Abrahán a este rico.

Abrahán llama hijo al rico, hijo, ustedes saben por qué, ¿no? Porque dice al principio la lectura: “Dijo Jesús a los fariseos” San Lucas 16,19. Y el gran orgullo del fariseo era ser hijo de Abrahán, pues sí, que tal diciendo Cristo aquí: "Pues siendo hijos de Abrahán, igual se sancochan en el infierno; no será la filiación abrahanitica la que los salve a ustedes del infierno".

"Si están ustedes ávidos de bienes, si en el fondo ustedes no tienen un corazón compasivo, llámense si quieren hijos de Abrahán, pero sepan que en el infierno igual se tuestan a fuego lento los hijos de Abrahán".

Porque Abrahán le habla a este rico y le dice: “Hijo” San Lucas 16,25. Pero todavía nos formulamos otra pregunta: "Un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico.

Murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno, al regazo de Abrahán"” San Lucas 16,20-22.

Bueno, ¿qué hizo este Lázaro? Porque ya hemos explicado que aquello de que el rico recibió bienes y Lázaro recibió males, mejor se entiende si decimos que Lázaro recibió los males que el rico no quería recibir. Porque si quiere acaparar bienes, deja todos los males para los demás

Pero todos nos formulamos la pregunta de:bueno, ¿y por qué a Lázaro sí se lo llevan allá a que goce de la amistad, de la ternura, de la cercanía de Abrahán? ¿Porqué se habla de la salvación de Lázaro? ¿Qué hizo Lázaro para salvarse? ¿Fue un gran resignado en dejarlo todo en suspiros?

¿Será que la enseñanza del evangelio es: "Resígnese, resígnese; siempre habrá ricos, hijos míos, y siempre estarán vosotros los pobres; pero un día vosotros los pobres iréis al seno de Abrahán". Y de pronto levanta la mano un pobre y dirá:" Bueno, ¿y allá me darán todos los sancochos que nunca me pudieron dar en esta tierra?"

Hay que responder de dos maneras: lo primero es que en esta parábola, el mensaje es fundamentalmente para los fariseos.

Cristo en esta parábola es una especie de pintor, yo no sé cómo se llana esos pintores, pero es como un pintor que hace, por ejemplo, un fresco, y ciertas figuras las deja bien, bien delimitadas, bien dibujaditas; y hay otras que están alrededor de esas, y son como accesorias a esa, y que las deja apenas sugeridas.

Cristo no es una especie de perfeccionista que quisiera dejar todas las figuras de su relato perfectamente delineados, caracterizados.

Ha habido literatos en la historia de la humanidad que brillan por esa capacidad para retratar personajes, y todos sus personajes quedan tan bien caracterizados, tal vez el dramaturgo de quien más se hace este elogio es William Shakespeare, cada uno de sus personajes queda tan bien acabado, que cada uno de ellos es como un modelo de humanidad posible.

Bueno, Cristo es Cristo y Shakespeare es Shakespeare, y a Cristo no le interesa hacer lo de William Shakespeare; Él no deja todos sus personajes perfectamente delimitados, no nos dice aquí si el perro era alto, si era gordo, fornido, un poco pardo, y sacaba la lengua; no, basta con decir: "Era un perro que lamía llagas", punto.

Entonces Cristo no dibuja por completo los personajes, al que Él le interesaba que quedara claro, lo deja perfectamente claro; y lo que le interesa que quede así como en penumbra, así como apenas alumbradito, lo deja apenas alumbradito.

Entonces, el centro de esta parábola es el mensaje que va para los fariseos. Y Por eso, el diálogo se sostiene es entre el rico, que no tiene ni nombre ni cara, y Abrahán, que habla en nombre de Dios.

Fíjate que Lázaro no interviene, Lázaro esta ahí como una especie de niño consentido; Lázaro está echado en el portal y callado. Se lollevan los Ángeles, y callado. Llegó al seno de Abrahán, callado. Luego Abrahán se pone a dicutr con el Cuando el rico ese, Lázaro callado.

Cuando el rico dice: “Dile a Lázaro que moje la punta del dedo" San Lucas 16,24, Lázaro hubiera podido decir: "¡Qué voy a mojar yo ninguna punta de ningún dedo!" Pero no, Lázaro callado. Lázaro no se pone a dar explicaciones de nada, él deja que todas las explicaciones las dé Dios.

Entonces nosotros estamos con nuestra pregunta de por qué Lázaro. La primera parte de la respuesta es que, aunque aparezca el nombre de Lázaro, Lázaro es un personaje secundario en esta historia.

Aquí no se nos dice sí Lazaro por dentro maldecia la mamá del rico, si Lázaro en en esas noches de frío, con sus llagas infectadas, maldecía al rico, no, no se nos dice ni qué pensaba ni qué no pensaba, no se nos dice si tenia grandes o poquitos méritos, es un personaje secundario.

Lo que interesa y lo que es central en esta parábola es que veamos a este rico, gordiflón y grasiento, cómo va a caer, a tostarse en su propia grasa, eso es lo que quiere Cristo que veamos: cómo se tuesta por un lado y por otro.

Pero no se trata de que nosotros tomemos venganza de ese rico, sino que miremos, si nosotros mismos no tendremos algo de esa dureza de alma, en realidad lo que Cristo quiere es que nosotros nos preguntemos, si no habrá algún Lázaro a la puerta de mi vida, eso es lo que Él quiere.

Y por eso, el interés no es que uno se identifique con Lázaro, sino qué tanto tiene uno de ése rico, que no tenñia ni siquiera nombre; la preocupación de Cristo es que uno descubra que uno qué tanto tiene de la indolencia, de las aspiraciones, de las codicias, de los egoísmos, de este rico gordiflón que un día se sancocha en las llamas del infierno. Ese es el interés de Él.

O sea que Cristo tampoco está diciendo que el que no alegue, que el que se quede callado ése es el que se salva, no, porque hay gente que ha alegado bastante y se ha salvado, osea que si aquí hay gente alegona, de pronto es posible que se salve; es posible que los alegones se salven.

No necesariamente por callado uno se salva, no, no necesariamente. Es posible que aún alegando, uno llegue a salvarse. San Esteban, por ejemplo, el primer mártir, era una persona que alegaba, y alegaba, y no se dejaba, y volvía y decía cosas, y lo lo estaban azotando y tirándole piedras, no se quedaba callado; alegaba que parecía un abogado.

La enseñanza de la parábola no es: el que se calla, ese es el que se salva, no; porque la parábola no nos está contando cómo se salva uno, sino cuál es el riesgo de condenarse que uno tiene.

Dice eaquí: “Un mendigo llamado Lázaro, estaba echado en su portal cubierto de llagas. Se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán” San Lucas 16,20-22.

Lo único que sabemos sobre este Lázaro es que él quería saciarse, mientras que el rico sabemos que estaba satisfecho, porque es que como dice que banqueteaba espléndidamente, un banquete no es espléndido si la persona queda mal comida. Se trata que la persona quede satisfecha.

Entonces, lo único que sabemos sobre Lázaro es que no estaba satisfecho, no sabemos si tenía muchos o pocos méritos, solo sabemos que no estaba satisfecho, no sabemos si tenía muchos méritos o poquitos méritos.

¿Este Lázaro rezaba el Rosario? No sabemos, seguramente no. No sabemos de los méritos de este Lázaro. Sabemos sí una sola cosa, y es que no estaba satisfecho, eso sí lo sabemos, deseaba saciarse. eso lo sabemos.

Entonces, lo único que sabemos es: tiene más posibilidades de salvarse, -utilizando ese lenguaje-, tiene más probabilidades de salvarse aquel que está insatisfecho, o por decirlo en el lenguaje llano de la parábolaa, el que se siente satisfecho, esta en peligro de estar produciendo y consumiendo solo para esta tierra; y ese poco o nada, seguramente, tendrá de amistad con Dios.

Esta breve explicación no debe apartarnos del mensaje central de la parábola: ¿cuál es el Lázaro que está de pronto a mi puerta? ¿Quién es el que me ha pedido ayuda y al que yo no he atendido? ¿Cuáles son esas actividades o lecturas, o amistades, o afectos o alimentos, en los que de tal manera me gozo, que me vuelven ciego a las necesidades de mis hermanos?