I345001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20031128

Título: Es importante descubrir que de la monstruosidad de la Pasion surge la belleza de la Resurreccion

Original en audio: [10 min. 31 seg.]


Hermanos:

¿Nos hemos dado cuenta del lugar que tienen las cosas feas, deformes, repugnantes o monstruosas en nuestra vida? Esta puede ser una reflexión un poco inesperada para algunos de ustedes. Pero, mis queridos hermanos, es un fenómeno de nuestro tiempo.

Yo me acuerdo, que cuando era niño y mirábamos en la televisión los dibujos animados, estos Cartoons que llaman, los héroes se caracterizaban por reunir la verdad, la justicia, la fuerza y hasta la belleza. "La Mujer Maravilla", o "Superman", o "El Capitán Centella", eran gente buena, justa, fuerte y bella.

Mas, las cosas han cambiado mucho. Y nosotros encontramos que la mayor parte de las tiras de televisión, las películas de dibujos animados o el nombre que tengan, son cada vez más monstruosas.

Cada vez se parecen más a eso que nos ha presentado la primera lectura en el día de hoy: son figuras monstruosas, realmente. A veces, porque tienen el aspecto de máquinas sin alma; otras veces, porque tienen el aspecto de animales de increíble crueldad; otras veces, porque tienen propiedades extrañas, impredecibles, que amenazan con sus fuerzas sobrenaturales a gente indefensa.

Y los combates formidables entre esas fuerzas del bien y del mal, llenan de color y de ruido las pantallas de la televisión en los hogares donde hay muchos niños viendo.

Hay varias maneras de analizar este fenómeno: ¿Por qué ha llegado tanto lo monstruoso? Y no es solamente para los niños y no son solamente estas caricaturas o dibujos.

Fíjate que el "piercing", por ejemplo, el mundo de los tatuajes, lo que aparece dibujado o representado en la ropa de muchísimos jóvenes, también tiene un tono muy fuerte de agresividad, y también nos hace recordar lo de la primera lectura de hoy: monstruos feroces, garras implacables, ojos sin alma.

Esto aparece por todas partes. Y repito, se puede analizar de distintas maneras. Uno podría pensar en todo el miedo que hay detrás de esa agresividad. Es un comentario que he tenido que hacer muchas veces: casi siempre, adentro de una camiseta agresiva, hay un muchacho o hay una muchacha asustado o asustada.

Nos vestimos de agresividad como una manera de defendernos, porque nos sentimos en realidad débiles. Esta es una explicación, llamémosla, psicológica o sociológica. Frente a una sociedad que nos parece sin alma, nos presentamos como desalmados y así damos la batalla.

O se puede mirar también desde el punto de vista de la economía, del mundo de la publicidad o del comercio. La belleza tiene rasgos que son más o menos estandarizados. Fíjate que si nos ponemos a pensar en cómo es un rostro hermoso, pues, no podemos jugar con muchos lugares para ponerle los ojos; no podemos agrandarle demasiado la nariz.

Es decir, como la belleza está relacionada con la proporción, entonces una vida hermosa, un rostro bello, un cuerpo agradable y bello, no se pueden hacer sino con pocos márgenes de cambio.

Por el contrario, cuando entramos en el terreno de lo monstruoso, hay una jungla inmensa. Porque, tú puedes pensar en un monstruo que tiene tres cabezas, o puedes pensar en un monstruo que tiene unos puños descomunales, o que tiene unos dientes desproporcionados.

Precisamente, como lo monstruoso es lo desproporcionado, el mundo de las desproporciones es casi infinito; y eso permite que una o dos veces al año nos estén ofreciendo una nueva cosecha de monstruos.

Y esa nueva cosecha significa una nueva serie de televisión, nuevos juguetes, nuevo álbum para coleccionar, nuevo, nuevo, y todo lo que es nuevo, nuevo, nuevo, significa más ventas y más papás comprándoles a los hijos.

De manera que también hay razones comerciales para esto. Hay otras razones que podríamos llamar existenciales, que son existenciales: la repugnancia a la vida, la repugnancia de vivir, el asco de vivir que mucha gente siente, porque no encuentra una dirección, porque no encuentra un sentido, porque simplemente no se han sentido amados.

Tantos que no se han sentido amados, y pues, seguramente ven en la belleza y en la felicidad una especie de burla a lo que ellos nunca han tenido.

Para esta clase de personas, y entre ellos también encontramos muchos jóvenes, el mundo del tatuaje, el mundo de las calaveras, el mundo del asco, la repugnancia, el mundo de lo satánico incluso, se presenta como más auténtico, porque es la expresión, por así decirlo, de una verdad más cruda, una verdad que está ahí patente en la vida.

Y así podríamos dar otras explicaciones. Pero, yo quisiera también comentar algo con respecto a esta pregunta: ¿Habrá como una manera de utilizar, para la gloria de Dios, para nuestra evangelización, toda esa monstruosidad, todo ese asco?

Y la persona que viene a mi mente, es una persona muy hermosa, hermosa de alma y cuerpo: Santa Rosa de Lima. Santa Rosa, lo mismo que muchos otros santos, y especialmente, lo mismo que muchas otras santas, tuvo una devoción intensa, ardiente por la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, que es monstruosa, porque Jesucristo fue deformado.

Recordemos lo que dijo Isaías: "Vimos su Rostro y no parecía humano" Isaías 52,14. ¡Cristo fue monstruosamente deformado!

De modo que yo tambien pienso que esa cultura de los monstruos, de los antihéroes y de todos esos personajes que no tienen compasión ni misericordia, sino que destrozan a lado y lado, esa cultura en el fondo, es una rebelión, es también una rebelión contra la cultura de los niños bonitos y las niñas "Barbies".

Parece que el ser humano necesita además algo que le revuelva las entrañas, y lo va a buscar en las tiras cómicas, lo va a buscar en páginas de Internet de sadismo y de masoquismo, lo va a buscar en los periódicos sensacionalistas: "A ver cómo fue que le abrieron el vientre a una pobre señora, cómo fue que patearon la cabeza de no sé quién, y cómo quemaron vivo al otro". Hay una sed, hay como una necesidad de revolver las entrañas.

Y por eso yo digo, o nosotros presentamos a Cristo Crucificado y a los crucificados con Cristo que son los mártires, ó nosotros renovamos la predicación sobre Cristo Crucificado y sobre los mártires, o entregaremos cada vez más nuestra juventud y nuestra niñez en las garras inmisericordes de este comercio sin alma, que poco le importa lo que cada quien haga con su destino y con su suerte eterna.

¡Es tan importante descubrir que de la monstruosidad de la Pasión, surge la belleza incomparable de la Resurrección!

Y esa predicación tendremos que hacerla de muchas maneras. Tendremos que contarle de muchas maneras al mundo que eso existe, que esa maravilla existe, y que si nuestras entrañas necesitan conmocionarse viendo algo, que vean entonces el poder del amor venciendo al odio.

Amén.