I343005a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Me parece que podemos sintetizar el mensaje del Evangelio de hoy tomado del capítulo 21 de San Lucas con tres palabras, a veces intento este tipo de síntesis por una razón, porque el lenguaje del Evangelio tiene tanta riqueza que fácilmente uno puede quedarse como atrapado simplemente en la forma y quizás pierde el fondo, entonces para hacer visible ese fondo, creo que es útil mencionar palabras que nos sirvan como de ancla, como de referencia, por ejemplo el día de hoy, escogería tres palabras, una es realismo, otra es perseverancia, y otra es confianza.

Tengamos presente que estos capítulos finales de San Lucas, Cristo está utilizando un tipo de lenguaje que se llama apocalíptico. La palabra apocalipsis, o en griego Apokalypsis, que quiere decir una revelación, es algo así como una mirada al final de la historia, al desenlace de la historia humana, y esa mirada hace uso de una gran cantidad de símbolos, no se trata de un tráiler, es decir una pequeña película, que a veces presentan para que uno se anime a ver la película completa. La literatura apocalíptica no es un tráiler, no es un adelanto de cómo van a ser las cosas en una descripción detallada, más bien el propósito de la apocalíptica es mostrar a través de símbolos muy poderosos, muy tradicionales, muy propios de la cultura del pueblo de Dios, a través de esos símbolos mostrar las verdades fundamentales. Verdades fundamentales por ejemplo, como el nivel de conmoción de la sociedad humana, verdades fundamentales como entender que el mundo no es eterno, que finalmente hay una culminación, hay un tope, hay un límite para lo que pueda hacer cada ser humano, y para lo que podamos hacer nosotros como raza humana, pero sobre todo hay otra verdad que está muy destacada en la literatura apocalíptica y es la realidad del conflicto, ahí es donde entra esta otra palabra de realismo, es decir mientras vamos de camino por la historia, parece que el bien y el mal, van creciendo juntos, según la imagen de la parábola de Cristo, del trigo y la cizaña, pero en esa misma parábola, Cristo nos indica que llega un momento del desenlace, en el que ya se ve con claridad, que el trigo es trigo y que la cizaña es cizaña, y cuando ya se ve eso con claridad, entonces también se ve con claridad, que no puede haber compatibilidad, entre una cosa y otra, entonces viene un conflicto y ese conflicto, que indudablemente involucra el desenlace de toda la historia humana, pues tiene un único vencedor y esa victoria única es la victoria de Dios, entonces ahí aparece la palabra confianza.

Por ejemplo el libro del Apocalipsis es un libro que tiene sobre todo el propósito de conducirnos hacia la confianza, llevarnos a una genuina confianza, confianza en qué sentido, no en el sentido de que, no va a pasar nada, no en el sentido tampoco de decir: bueno el daño no a va a ser tan grande, tampoco es la simple palmadita en la espalda diciendo todo va a estar bien, como quien dice al final todo quedará en orden, ¡no! la confianza, es la confianza que en esa victoria, el único que queda en pie, y el único que merece la gloria es Dios, y que si tú ya tienes un si resuelto en tu corazón para dárselo a Dios, si tú ya has entregado tu vida al Señor, con un si resuelto, lleno de amor, pase lo que pase y venga lo que venga, la victoria es de Dios, la victoria es de su Hijo Jesucristo, la victoria es tuya si estas unido a Cristo, ahí es donde aparece la confianza, no es la confianza de: el mundo resistirá, los malos se cansaran, todo quedara bien, no esas palabras leves y casi superficiales, no son las propias de nuestra fe. Llo que viene es grave, lo que viene es trágico en muchos sentidos porque es conflicto porque es enfrentamiento, pero si estamos con el Señor, sabemos que vendrá la victoria, pero si hay una condición, “si estamos con el Señor” vendrá nuestra victoria y ese permanecer con el Señor en medio del conflicto es la otra palabra: la perseverancia, entonces hay un realismo de saber que viene el conflicto, hay una confianza porque sabemos de quién es la victoria, y puesto que queremos permanecer unidos al único que merece la victoria, por eso perseveramos, que así nos lo conceda Dios el único que merece honor, poder y gloria por los siglos de los siglos. Amen.