I324005a

De Wiki de FrayNelson
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Considero que el pasaje del día de hoy tomado del capítulo 17 de San Lucas, no es de fácil interpretación, Jesús ha predicado muchas veces sobre el Reino de Dios, ha utilizado sobre todo comparaciones y parábolas, tratando de llevar a sus discípulos a una comprensión aunque sea inicial de lo que es el Reino de Dios y sin embargo parece que lo que ellos están esperando no corresponde con lo que Cristo les está anunciando, tal es el contexto que lleva a las advertencias y clarificaciones del pasaje de hoy. Parece que el problema fundamental es que aquella gente, miraba la expresión reino de Dios, y miraba la posibilidad de un Dios reinando desde el ángulo de lo que habían recordado del tiempo de David, la referencia para ellos era el rey David porque ese fue el tiempo en el que sucedieron tres cosas maravillosas: primera, los enemigos fueron puestos a raya en la época de David esos enemigos fueron los filisteos y fueron puestos a raya; segundo en aquel tiempo de David, hubo una cierta abundancia, una paz y seguridad, éstas dos realidades: enemigos a raya y abundancia y seguridad, están bien expresados en un salmo: “El Señor pone paz en tus fronteras y te sacia con flor de harina” (Sal 147,14).


Pero luego había un tercer bien y es que todo el pueblo de Dios estaba unido desde siempre, hubo tensiones desde los del norte y los del sur, también en el pueblo de Dios esta clase de tensiones existieron, pero David guiado por Dios, logró unificar el Reino, de modo que había un solo Reino, había paz en las fronteras y había abundancia de bienes, esto quedó para siempre grabado en el alma del pueblo de Dios. Es verdad que luego con el hijo de David, con Salomón las cosas parecieron llegar a un esplendor mayor, eso es cierto, pero hay que tener en cuenta que el final del reinado de Salomón fue escandaloso por decir lo menos, porque el final del reino de Salomón estuvo marcado por la llegada de todo tipo de brujos, brujas, hechiceros y cultos paganos a Jerusalén, guiado por una estrategia demasiado mundana, Salomón hizo pacto con numerosos pueblos, pactos que se celebraban fundamentalmente a través de matrimonios, entonces Salomón tenía una gran cantidad de esposas en buena parte por esos pactos políticos, pero estas mujeres venían de otros pueblos, tenían otros cultos, practicaban otras religiones y el efecto fue absolutamente desastroso, es decir que ya en el caso de Salomón tenemos que hablar aunque hubiera tanto esplendor exterior y material tenemos que hablar de un declive, así que la gente en el tiempo de Jesús no tenía más referencia que David, porque luego el hijo de Salomón que se llamó Roboam fue un arrogante, un presuntuoso muchacho que llevó finalmente a que se dividieran el reino del norte y el reino del sur y nunca se recuperó esa unidad. Siendo así las cosas, cuando los contemporáneos de Cristo escuchaban la expresión reino de Dios, lo que ellos pensaban era, lo que habían visto en el caso de David, una nación independiente unificada, una nación en la que abunda la bendición de Dios, y que pone a los enemigos en su sitio, por supuesto los enemigos en el tiempo de Cristo, eran los romanos, entonces lo que ellos esperaban era un despliegue espectacular de poderío que iba a arrojar a los romanos y que iba traer esa clase de prosperidad, y es ahí donde Cristo les tiene que decir que así no son las cosas.


Todo empieza desde adentro es ahí en la fidelidad, en la humildad, en el agradecimiento, en la alabanza, es en la transformación interior, donde tiene su verdadero lugar el reino de Dios, que luego eso va a tener repercusiones afuera también lo dice Cristo en otros pasajes, pero que hay que empezar por esa realidad interior. No le entendieron mucho a Cristo, pero ahí están esas palabras como un recordatorio permanente, también para nosotros, para que no busquemos la acción y la obra de Dios, en primer lugar, en que todo nos salga bien y que yo no tenga ningún problema, si no sobre todo en que mi corazón aprenda a ser morada de su gloria y yo aprenda a ser humilde y agradecido frente a tantas misericordias suyas.