I013005a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 2011012

Título: Empezar a se cristianos de verdad

Original en audio: [4 min. 06 seg.]


Durante los días entre semana, es decir, lo que litúrgicamente llamamos "las ferias", de lunes a sábado corresponde, nosotros vamos a ir escuchando el evangelio según San Marcos. Este es el orden que se lleva durante el tiempo Ordinario.

En los días entre semana vamos a oír primero el evangelio de Marcos, y después de un cierto número de semanas, cuando hayamos acabado Marcos, vamos a empezar con el evangelio según San Mateo, y luego iremos con el evangelio de Lucas.

Es decir que si uno es juicioso con las lecturas de la Misa durante los días entre semana, uno tiene la ocasión de recorrer, muy paso a paso, cada escena de la vida de Jesucristo.

Y de eso es de lo que se trata precisamente. De lo que se trata es de aprender a mirar a Jesucristo, y mirándolo, aprender de Él: quién es, qué valores tiene, qué amor le mueve, cómo es su relación con el Padre.

Porque esos son precisamente las actitudes, los valores, los pensamientos que han de darle forma a nuestra propia vida.

De lo que se trata es de dejar de ser cristianos únicamente de nombre, para empezar a ser cristianos de verdad. Necesitamos que Cristo tome posesión de nuestra manera de pensar y de sentir; que Él tome nuestras manos, nuestro corazón, nuestros pies, de manera que nuestros pies recorran sus caminos y nuestras manos hagan lo que a Él le agrada. Esa es la vida cristiana, para eso va uno a la Misa, para eso escucha uno la Palabra de Dios.

Así que, durante estos días, vamos con el evangelio de Marcos, y estamos en el capítulo primero porque acaba de empezar el tiempo Ordinario, el texto de hoy es supremamente breve, nos presenta a Jesús curando, Jesús sanando.

Esto es muy propio del evangelio según San Marcos, que tiene un énfasis muy particular en las obras de Cristo. A mí me gusta decir que San Marcos es el Evangelista que nos presenta a Jesucristo en acción.

La Carta a los Hebreos, que nos va acompañando durante este año impar, también le da otra faceta a esa bondad de Cristo y a esa sanación de Cristo. El texto de hoy está tomado del capítulo segundo de esa Carta a los Hebreos.

Y ahí se nos presenta cómo Cristo es de nuestra propia familia, de nuestra carne y de nuestra sangre; y también, cómo este Cristo, que ha participado de nuestra naturaleza, no ha rehuido los aspectos más duros, las aristas más dolorosas de la vida humana.

Ël conoce el sufrimiento, Ël conoce la tentación, Él conoce el dolor, Él conoce la pobreza, la carencia, y por eso es capaz de compadecerse de nosotros y por eso es capaz de guiarnos en los momentos de dificultad, en los momentos en que parece que todo nos desborda.

De modo que si unimos las dos lecturas, lo que encontramos es un Cristo que, desde la solidaridad con nosotros, se manifiesta grande en amor, grande en compasión, capaz de levantarnos.