Bo27001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19971005

Título: El divorcio, tema que los protestantes no tocan

Original en audio: 12 min. 35 seg.


Querido y respetado Padre Provincial, queridos hermanos en la vocación Dominicana, queridos hermanos, todos, en el bautismo de fe, esperanza y amor, con el que Dios Nuestro Padre nos ha hecho una sola familia:

Acabamos de escuchar un evangelio, llamémoslo, difícil: "lo que Dios unió, que no lo separe el hombre "Marcos 10, 9, dice Jesús.

Y fíjate lo que nos ha dicho la Sagrada Escritura: le preguntaron para ponerlo en aprietos, o sea, que ya desde esa época el tema era complicado, y no sólo eso. Después de que Jesús responde, los discípulos se acercan y le vuelven a preguntar lo mismo. O sea, que ya desde la época el tema era difícil, el tema era complicado, ¿cuál tema? el tema de que "lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre" Marcos 10,9. Este era el tema.

Y resulta que en el judaísmo existía el divorcio. Y le preguntaron los fariseos si ese divorcio era correcto, si se podía hacer, y Jesús responde lo que hemos escuchado.

Pregunta: ¿por qué esa pregunta ponía o debía poner en aprietos a Jesús? porque mira: es una de esas preguntitas que le hacían a Jesús para que, dijera lo que dijera, tenían algo de qué acusarlo.

Vamos a analizar: Si Jesús decía. "sí, que se divorcien, da lo mismo", eso era lo que afirmaba una escuela judía de la época, la escuela de Shamai afirmaba eso, que el divorcio se podía.

Pero, resulta, que había dos escuelas en la época: la escuela de Gilel y la escuela de Shamai. Eran como dos corrientes teológicas en la época, entonces decían: si Jesús se pone de parte de la corriente de Shamai, entonces los de Gilel, pueden acusar a Jesucristo de que está traicionando la ley, y si Jesús se ponía de parte de la escuela de Gilel, entonces los de Shamai podrían acusarlo, tan sencillo como eso.

Una pregunta tan explosiva, como decir en nuestros días: "quién tiene la razón, el ejército o la guerrilla?" cualquier cosa que digas, vas a tener problemas con alguien, cualquier cosa que digas; "¿qué partido político ha sido el más coherente, el liberal o el conservador?" cualquier cosa que digas, te vas a ganar enemigos. Y eso era lo que los fariseos querían, que Cristo se ganara enemigos, para hacer alianza con esos enemigos y destruirlo.

Una pregunta realmente muy difícil.

Cuando los discípulos le vuelven a preguntar, en la casa, no le vuelven a preguntar porque lo quieran poner en aprietos, no por eso, sino porque también ellos sabían que la vida familiar y la vida de pareja tienen sus trances duros, tienen sus épocas difíciles, y en esos momentos la solución más sencilla es el divorcio.

Una vez me decía un católico "reconvertido", es decir, que se había salido del Catolicismo para hacerse protestante, eso que hoy llaman "cristianos", y que había vuelto de los 'cristianos", que llaman, a la Iglesia Católica. Un católico "reconvertido", me decía: "¿usted sabe por qué le resulta tan fácil a un protestante reunir gente?" y me decía: porque ellos nunca se meten con este problema del matrimonio, por eso les resulta tan sencillo, porque ¿usted sabe lo que es venir a una reunión de alabanza, de adoración, y que el pastor protestante venga a decir que el divorcio no se vale? se le desocupa eso, se le desocupa su reunión".

Es que resulta más fácil no meternos con esos temas: "Que cada uno haga lo que quiera, aquí simplemente venimos a glorificar al Señor".

Pues nosotros, en este día, también hemos venido a glorificar al señor, pero hemos entendido que, glorificar al señor, es obedecerle, hacerle caso al Señor. Si el Señor dice que "lo que Dios unió, que no lo separe el hombre" Marcos 10,9, no me vengan con el cuento de que se glorifica al Señor metiéndole más batería, más guitarra, más trompeta, más flauta, más voz, y mientras tanto, la vida "regular tres cuartos".

Uno de los motivos por los que muchísimas personas se alejan de la Iglesia, comprobado por los respectivos estudios, es por este evangelio de hoy, por este. Y por eso algunas personas dicen: "pero qué carga tan pesada la que ha puesto Cristo, qué carga tan pesada ese matrimonio indisoluble que se vuelve una carga pesada". Vamos a ver si es una carga pesada.

Mi papá, mi querido papá es abogado, por cierto, se encuentra aquí presente, de manera que no me dejará decir mentiras jurídicas. Mi papá, que es abogado, me comentaba alguna vez sobre las condiciones de divorcio del matrimonio civil. Y resulta que, por ejemplo, una de las condiciones, o mejor, una de las razones para pedir divorcio es enfermedad incurable, irreversible de la pareja.

Ahora, vamos a ver si realmente lo que Dios dice está en contra de nosotros, o a favor de nosotros, y vamos a verlo en ese ejemplo concreto.

Resulta que hay una pareja: él se llama Pedro y ella se llama Juana. resulta que Juana enferma, su caso es irreversible, se empieza a morir de un cáncer. Pedro saca una conclusión: " esto ya no me sirve como esposa, conclusión, pido divorcio". Y la ley colombiana en este momento admite como causal para pedir divorcio, la enfermedad incurable, irreversible del cónyuge.

Pregunto yo una cosa si usted es Pedro, y a usted le fastidia su esposa cancerosa, ¡qué rico para usted, se libró de esa cancerosa que apestaba!, suponiendo que eso sea rico, suponiendo. ¡Me libré de esa cancerosa! Ahora, póngase en el corazón de Juana, y dígame, ¿Qué va a pensar Juana de la ley civil colombiana?

Le cae un cáncer a esta señora, se está pudriendo en una cama, y me perdonan la expresión, y un día, le llega la noticia: " el juzgado promiscuo, o como se llame el que tenga que atender eso, certifica que se ha iniciado un proceso de divorcio contra usted". Yo creo que esta señora queda para pegarse un tiro, y me perdonan la expresión.

Una vida triste, una enfermedad incurable y un divorcio. Entonces la señora dice: "yo creo que me voy a suicidar". ¿Qué le dice la ley colombiana? "Si usted se quiere suicidar, suicídese, para eso ya acabamos de aprobar la eutanasia".

¿Verdadero o falso? ¿Estoy inventando algo? entonces esa es la ley de los hombres. Si llegó la enfermedad, por ejemplo, a tu vida, y te quieres divorciar, te divorcias, y si luego el otro se quiere matar, que se mate, ¡qué importa!

¿Esa ley está verdaderamente a favor del ser humano?

Entonces, la ley de Dios, primer lugar, no está puesta para amargarnos la vida, sino para salvarla.

Uno como sacerdote, tiene la experiencia, digo yo, de ver en qué termina el pecado. por ejemplo, muchas personas sienten que son terribles los mandamientos en materia de sexualidad, muy terribles, muy difíciles, imposibles, pero resulta que uno, como sacerdote, tiene la portunidad de percibir lo que hace el pecado en las vidas de las personas, y cuando uno se encuentra con vidas destruidas, con vidas desgarradas, con vidas rotas, precisamente esas vidas regaladas que terminan padeciendo terrible soledad, espantosa y agria soledad, entonces ahí decimos: "¿la ley de Dios estaba en contra, o estaba a favor?"

Claro, cuando la muchacha es jovencita, y cuando es atractiva, y tiene la piel tersa, y tiene el cutis lindo, es maravilloso ser liberada,sí, maravilloso ser liberada ahí; ¿cuando se destiemple y se le arrugue toda la cara? ¿cuando no haya tratamiento de belleza que valga? ¿cuando se ponga fea, más fea que un camión por debajo, digo yo?, cuando se ponga tan fea, ¿qué queda de todas esas liberaciones? Una espantosa, agria, irreversible soledad; espantosa soledad.

¿Estaba Dios en contra de nosotros cuando dijo:"no fornique, no adulteres"? no, estaba a favor de nosotros. Lo que pasa es que Dios ve un poquito más lejos que uno. Dios sabe, viendo a esa muchachita linda, Dios sabe que la carita no le va a durar así toda la vida, y Dios, por eso, quiere proteger el futuro de esa vida, aunque ella en ese momento no lo entiende.

Entonces, primera anotación: Dios promulga su ley, no para amargarnos, sino para salvarnos, salvarnos, en primer lugar, de nosotros mismos, de nuestro propio capricho.

Segunda anotación: cuando Dios dice: "lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre"(véase Marcos 10, 9). Mucha gente se imagina más o menos esto, vamos a hacerlo con audiovisuales, uno se imagina esto: esta era la vida de Pedro, y esta era la vida de Juana, ¿qué es lo que la gente se imagina? Mucha gente se imagina que Dios hace esta operación: Dios une a Pedro y a Juana, forman un matrimonio, y Dios se va. "Ahora sí, arréglenselas como puedan". Eso es lo que mucha gente se imagina, como quien dice, lo que unió, y dejó tirado. ¡Ese es el error!