Bo15001a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 19970713

Título: ¿En que consiste ser cristiano?

Original en audio: 7 min. 45 seg.


Queridos Amigos:

La oración colecta, la primera oración que dice el sacerdote en compañía, en nombre y en unión con toda la asamblea al principio de la Santa Misa, la oración colecta de este domingo, tiene una súplica muy concreta que podemos relacionar también con las lecturas que hemos escuchado.

"Concede, Señor, que los cristianos se aparten de lo que es indigno de ese nombre, y cumplan lo que ese nombre significa".

Animado por esta oración, que yo mismo he pronunciado en unión con vosotros y en nombre vuestro también, quisiera compartir alguna palabra de meditación sobre qué significa este nombre de cristiano.

Decía y dice el Catecismo, que cristiano es aquel que es otro Cristo, que tiene la vida de Cristo, que cree en Cristo.

Pero, uno oye a veces: "-Figúrate que mi prima..., ¿te acuerdas de mi prima?" "-¡Sí! ¡Sí! ¿Qué fue de la vida de ella?" Pues, ella, que era católica porque todos en la casa siempre fuimos católicos, ahora se hizo cristiana."

Y a mí me queda como un rompecabezas. ¿Cómo así? ¿Era católica y se hizo cristiana? Me surgen dos preguntas. Primera: ¿Entonces, cuando era católica no era cristiana, por lo visto? Pues, si una persona dice, por ejemplo, "era musulmán pero se volvió budista", es porque no se puede ser musulmán y budista al tiempo.

"¡Era católica! Mira, ahora se volvió cristiana". ¿O sea que no era cristiana? ¡Primera pregunta!

Segunda pregunta: ¿Realmente se puede tomar el nombre de cristiano o de cristianos para esos grupos que se llaman a sí mismos cristianos? O, dicho de otra manera, ¿el nombre de cristiano es un nombre que cualquier persona puede tomar para sí y decir, "yo soy cristiano"?

Suponga, por poner el caso, que usted afirma: "Yo soy musulmán y voy a abrir una mezquita en el garaje de mi casa. Las personas que vengan al garaje de mi casa, ahora convertido en mezquita, son también musulmanes".

"¿Usted qué cree que le va a suceder? ¡Ah! Al poco tiempo, los musulmanes que hay aquí en Bogotá y en Colombia, dirán: "¡Un momento, Señor, usted no puede confundir a la gente! ¡Usted no puede andar diciendo que es musulmán y que el garaje de su casa es una mezquita!"

"Ser musulmán implica muchas cosas. ¿Usted está viviendo lo que significa ser musulmán? Por ejemplo, ¿usted cree que Alá es el único Dios y Mahoma su profeta? ¿Cumple usted con las oraciones? ¿Respeta el mes de Ramadán? ¿Adora a Alá postrándose con su cuerpo, tocando en siete partes el piso y dirigido hacia la Meca? Si no cumple con éso, no diga que es musulmán".

¡Su buena insultada le pegarían, seguramente! Y con toda probabilidad, el garaje de su casa recibiría un tratamiento fuerte, duro. "¿Cómo va a decir usted que el garaje de su casa es una mezquita?"

Por eso, vuelvo yo a mi pregunta: ¿Resulta que entonces ser cristiano es algo más sencillo y más fácil que ser musulmán? Porque, cualquiera puede decir, "soy cristiano"; agrupa a unas personas y congrega a una iglesia que se llama, por ejemplo, "Iglesia cristiana de los últimos y maravillosos tiempos".

"¡Listo! Le tengo el nombre. ¡Mija! ¡Nos tapamos! Abramos un garaje aquí; yo predico, usted...". Claro que no todo es así de sencillo.

Hay que tenerle mucho cuidado a las caricaturas. Porque, también hay caricaturas de sacerdotes, y también hay muchas cosas que pueden ser ridiculizadas en la Iglesia Católica.

Es de pronto fácil para uno, armado de un micrófono, hablar y decir cosas de otros grupos, o de otras personas. Pero, yo debo ser consciente de que nosotros, católicos, tenemos ciertamente mucho de qué acusarnos y mucho de qué corregirnos.

En todo caso, mis dos preguntas están ahí, vivas. Primera: ¿Es que cuando era católica mi prima no era cristiana? Y segunda: ¿Es que "cristiano" es una especie de etiqueta que yo le puedo poner a cualquier cosa y decir, "esto es cristiano"?

¿En qué consistirá realmente éso de ser cristianos? Este es un punto en el que muchos de nosotros no nos detenemos a pensar.

En realidad, la homilía es un momento de alimento espiritual; y en realidad, uno de sacerdote no debería tomar la homilía para plantear temas que seguramente son un poco polémicos, como lo que yo estoy abordando aquí sobre los llamados cristianos.

Sin embargo, yo me pongo a pensar: ustedes y yo nos encontramos aquí en esta iglesia, en esta hora, en Misa. ¿En dónde más nos vamos a encontrar?

¡Póngase usted en mi sitio! Suponga que usted es el sacerdote y que usted está preocupado por la fe de las personas.

Hoy no más, el periódico "El Tiempo" hace un gran despliegue sobre lo que está sucediendo en la Iglesia Católica. ¡Atención, señores, señoras! ¡Hemos ocupado primera página de "El Tiempo" !

Posiblemente, no había una foto más interesante, o lo que sea. El hecho es que estamos en primera página del periódico "El Tiempo", y la noticia esta vez es, que los católicos nos estamos quedando solos; ¡se está acabando la fe católica! Y hay una serie de declaraciones del Señor Nuncio de Su Santidad, en que habla precisamente de la inmensa deserción de católicos.

¿A mí cómo no me va a tocar éso? Yo tengo mi vida empeñada en el Evangelio de Jesucristo. Mi cuento, mi negocio, mi historia, mi alegría es Jesucristo. Mi problema es el Evangelio; ése es mi alimento, es mi esperanza, es mi anhelo, es mi todo.

¿Será que a mí no me va a tocar que se hable de una o de otra manera de Jesucristo y lo que significa ser cristiano? Póngase en mi corazón, y póngase a pensar también, ¿qué hago yo de sacerdote? ¿Yo, dónde lo voy a ver a usted? ¿Dónde me vuelvo a ver con usted?