Apocalipsis 12: Aprender a ser verdaderos

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Tema 12: Aprender a ser verdaderos

http://fraynelson.com/blog/2011/06/26/apocalipsis-12-de-12-aprender-a-ser-verdaderos/


El Apocalipsis presenta lo que ha sucedido, lo que sucede, lo que sucederá, o mejor, presenta a Jesucristo: “El que era, El que es, El que ha de venir” Apocalipsis 1,4.

La parte del presente corresponde sobre todo a los tres primeros capítulos, las Cartas a las Iglesias; del capítulo 4 al 22 se trata de visiones proféticas que contienen una preparación para la confrontación, luego la confrontación misma, y luego lo que sucede después, es decir, la victoria. Esa parte de la preparación corresponde sobre todo a los sellos, que nos muestran finalmente la indigencia que tenemos como criaturas; luego las trompetas, que nos muestras la miseria que tenemos en cuanto pecadores.

Cuando suena la séptima trompeta se anuncia el Reino de Dios, y este anuncio del Reino precipita los acontecimientos; entonces la serpiente tiene que salir de su escondite y sale la serpiente a atacar al Pueblo de Dios y a atacar la raíz de la vida humana, atacar a la mujer.

El Hijo de la mujer, el Mesías, es de Dios y no puede hacerle nada; la mujer está en el desierto por tres años y medio, es decir, la mitad de la historia humana, porque Cristo está al centro, y entonces tampoco logra hacerle nada; intenta inundarla en la confusión, pero la tierra se traga esa inundación y entonces queda claro el Evangelio y tampoco esa estrategia le sirve. Furioso el enemigo, que ha tenido que mostrarse, intenta una última estrategia.

Su última estrategia es una réplica de la Trinidad, se da una especie de caricatura de la Encarnación en la Bestia, la Bestia que representa poder, la idolatría del poder, el poder que se endiosa a sí mismo; ese poder, en el caso de aquel siglo primero, era evidentemente el Imperio Romano, cruel, pagano, sanguinario.

Y entonces está esa primera Bestia, pero hay una segunda Bestia, a la que también se le llama falso profeta, y esta segunda Bestia cumple el papel que el Espíritu Santo cumplía en la predicación, la predicación apostólica iba acompañada por signos y prodigios, entonces el falso profeta es el que realiza signos y prodigios y es el que seduce con su mentira a las naciones para que rinda culto a la primera Bestia, y así se establece la trinidad maligna.

Esa trinidad maligna se hace visible, toma por decirlo así, cuerpo y realidad en Babilonia, no la Babilonia de los caldeos, sino la gran ciudad pecadora, que en la mentalidad del siglo primero corresponde a la ciudad de las siete colinas, es decir, a Roma. Pero Babilonia cae, Babilonia cae estrepitosamente, su mentira queda al descubierto, y entonces los que sacaban provecho de la grandeza de esa Babilonia, a la que también se representa de modo alegórico como la gran prostituta, cae estrepitosamente y entonces ya no hay lugar para la estrategia de la Bestia.

Viene entonces el gran combate escatológico. Los elegidos de Dios se salvan, porque se apegan a Jesucristo, están con Cristo pase lo que pase, eso de que "están con Él a donde quiera que Él vaya" Apocalipsis 14,4, se puede traducir a nuestro lenguaje diciendo: “Están con Cristo pase lo que pase”. Se salvan también porque no creen la mentira del falso profeta, es decir, de la segunda Bestia; se mantienen en la verdad, no se dejen llevar por las mentiras del mundo; y se salvan también porque adoran al Creador y no a la criatura. Estas son las tres estrategias de los que se salvan.

Entonces viene la gran confrontación; ya para entonces han sucedido las siete plagas, -yo te estoy hablando aquí de modo muy resumido-, ya vimos los que eran las siete plagas: es como devolver la Creación, no en el sentido de destruirla, sino en el sentido de revelar su verdad, es el tiempo de la cosecha, es el tiempo de ver en qué estamos finalmente.

Esa gran confrontación, sin embargo, pues es corta, se preparan los dos grandes ejércitos, y cuando uno espera la descripción de una larga batalla, pues todo es muy rápido: capturaron a la primera Bestia y a la segunda Bestia y los lanzaron al lago del fuego y a sufrir, y se acabó, y ahí no hubo más nada.

Pero queda el que dio origen a esa falsa trinidad, que es el Dragón, el Dragón queda encadenado durante mil años, y durante esos mil años el Dragón tiene un poder limitado, hay varias teorías sobre los mil años, una de ellas, que es la que nosotros seguimos, es que los mil años son precisamente este tiempo en el que nos encontramos, en que el poder del enemigo está limitado.

Viene luego otra confrontación, la última, entre el Dragón y los ejércitos del cielo, es muy corta, muy breve, y entonces también el Dragón es lanzado al lago de fuego, así desaparece la trinidad maligna, desaparece en el sentido de que ya no tiene poder de acción sobre la criatura humana, ya no puede, de ahí, intentar nada distinto.

Y entonces ya ha caído la trinidad maligna, ya ha caído Babilonia y la gran prostituta, y lo último es que se obliga a la Muerte y al Hades que devuelvan sus muertos; entonces ellos devuelven sus muertos, viene el gran juicio según las obras y todo lo que era señal de maldad, esas siete imágenes de maldad, que son la trinidad maligna, la prostituta, la ciudad de Babilonia, la Muerte, el Hades, esos siete ya salen de la escena, y todos están en lago de fuego y de azufre, entonces ya solo queda la parte hermosa, ya solo queda la parte de la victoria.

Porque los que no han sido encontrados en el libro de la vida comparten la suerte de la Muerte, del Hades, de Babilonia, de la gran prostituta, del falso profeta, de la Bestia y del Dragón. Entonces los que quedan son los inscritos en el libro de la vida, los Ángeles Santos, los cuatro vivientes, y sobre todo, Dios Padre y el Cordero Victorioso. Ese es el Apocalipsis, esto que hemos descrito, ¿y qué sucede con ellos? Es la creación nueva.

Leemos en el Capítulo 21: “Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya" Apocalipsis 21,1. Para los que nos gusta el agua, esto le quita belleza a la ciudad, pero ahí es donde se ve que para ellos el agua es sobre todo señal de peligro, confusión, destrucción. "Vi también la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del Cielo, de junto a Dios, engalanada como novia, ataviada para su esposo" Apocalipsis 21,2.

Observa que esa es otra asociación que es permanente: una ciudad, una mujer. La Jerusalén terrestre es la ciudad, y la mujer atacada por el Dragón es la respectiva mujer; Babilonia es la ciudad, la gran prostituta es la mujer; ahora aquí la Jerusalén del Cielo es la ciudad y esa está también representada en una mujer, esa mujer es la novia del Cordero.

En más de una predicación he aprovechado esto para decir que Jesús no es un solterón. Jesús no renunció a sus bodas sino que las aplazó, y es algo muy bonito para la teología del voto de castidad, porque cuando se quiere presentar a la castidad como una especie de bien absoluto, entonces lo que se intenta es encontrar una plenitud humana sin pareja.

Con todo el respeto y amor que yo pueda tener por las Hermanas de la Presentación, esto lo he visto mucho en ellas, una presentación dentro de la presentación, una presentación de la castidad como diciendo: "Mire este ideal femenino tan perfecto y tan completo que se logra sin esposo, sin familia".

Eso es contrario a lo que presenta la Biblia. La Biblia siempre presenta al que no se ha casado como incompleto y como fuera de lo que debería ser, es decir, la castidad significa estar incompleto, y Jesús está incompleto, pero se va a completar.

Yo creo que esto es muy importante, porque cuando se mira la castidad, como veo que hacen muchas hermanas de esta Congregación y algunas otras, cuando se mira la castidad como diciendo: "Hay mujeres que son felices y realizadas plenamente siendo esposas y madres, y hay mujeres que somos felices y realizadas plenamente sin tener pareja", se quiere presentar como si fueran dos caminos equivalentes y como que en cualquiera de los dos yo puedo estar igualmente feliz y realizada, pero eso no es lo que presenta la Escritura.

La Escritura no presenta que se es igualmente feliz y realizado con pareja o sin pareja, eso no es lo que presenta. Cuando Jesús habla, por ejemplo, de los que renuncian al matrimonio, la palabra que utiliza es supremamente fuerte: los castrados, los eunucos, los inhábiles. Realmente, el sentido de eunuco en las palabras de Cristo, allá en Mateo 19, no es el sentido de castrado únicamente, porque ese es solo un tipo de eunuco, el que es eunuco porque así lo hicieron, o así lo hizo la maldad de los hombres.

Pero eunuco en la palabra de Cristo quiere decir: el inhábil, inhábil para el matrimonio, ese no es ningún título de gloria; es inhábil, pero es inhábil por una causa, es inhábil para el matrimonio, porque hay una urgencia, que es la urgencia del Reino. Cuando hay una presión, cuando hay una urgencia tan grande, pues todo aquello, así medio romántico, no alcanza a tener lugar, no cabe, no se puede.

Pensemos en el caso de una ciudad que está bajo ataque, sobre todo, las ciudades que eran atacadas y eran sitiadas, como le sucedió a Cartagena, o como le sucedió a Kiev, o como le sucedió a tantas otras ciudades de la antigüedad, de la modernidad; imaginémonos que lleguen los ejércitos enemigos, tienen sitiada la ciudad, y en ese momento se necesita recoger soldados para ver qué se hace, cómo se enfrenta el problema, esos soldados tienen que ser hombres jóvenes, dentro de esta historia que estoy presentando.

Entonces, esos hombres, que están tratando de ver qué hacen, cómo fortalecen la muralla, por dónde salen, por dónde entran, cómo logran recursos, cómo traen refuerzos, cómo atacan, esos hombres están medidos en ese problema, uno supone que un nombre metido en ese problema, pues no va a tener demasiado tiempo para hacer muchos cortejos, o para casarse, o para criar, está medito en ese problema.

Un ejemplo de un eunuco, y eunuco temporal, es Urías, el hitita, el esposo de aquella mujer que cautivó la mirada del Rey David, entonces David se enamora de esta mujer, tiene relaciones con ella, la mujer queda embarazada, le manda a decir al Rey :”Estoy embarazada”, y entonces David necesita hacer aparecer ese embarazo como fruto de la unión entre ellas y Urías.

Betsabé resultó embarazada, pero todo el mundo sabe que Betsabé tuvo relaciones con Urías, entonces David intenta que Urías se quede en su casa, David intenta que Urías vaya y se quede son su mujer, para luego crear la historia, ya tiene la historia montada de que ese niño pues es fruto de esa unión.

Pero resulta que a vista de todo el pueblo, y sobre todos esos soldados, Urías se siente incapaz de irse a la intimidad con su mujer, incluso le dice abiertamente al rey: "Pero cómo voy a regocijarme con mi mujer mientras estamos en la batalla?" 2 Samuel 11,11. Eso es un eunuco, eso es ser eunuco, “¡¿Cómo voy yo a regocijarme con mi mujer, si resulta que estamos en batalla?!” 2 Samuel 11,11, yo no puedo, yo tengo que lograr el mínimo de descanso necesario, y al combate.

Entonces a David se le ocurre la manera de matarlo, le dice al general, a Joab: "Ponlo en lo más aguerrido del combate, déjalo solo para que muera"2 Samuel 11,15, y así sucede y muere Urías, murió como eunuco temporal. Eso es lo que significa castidad, es una conciencia y es una prisa por el Reino, y es una necesidad de entregarse por el Reino, pero debajo de eso hay un ser humano normal, debajo de eso hay un ser humano capaz de amar, debajo de eso hay un ser humano seguramente necesitado. Esa es la realidad de la castidad.

Y así es como aparece también Jesús, es decir, Jesús tenía que ser célibe mientras hubiera combate. Hubo combate contra la Bestia, hubo combate contra el falso profeta, ¿quién venció al Dragón? El que es la Palabra de Dios, Jesucristo venció al Dragón, allí estaba todavía en combate. Hay que finiquitar los asuntos, hay que dejar la ciudad en paz, ya, se acabó el combate. Bueno, ahora sí vamos al matrimonio, se acabó el combate.

Entonces para nosotros que tenemos voto de castidad, pues yo creo que aquí hay una enseñanza muy importante. El modelo de castidad que conoce la Escritura es el modelo esponsal. Ese otro modelo de la mujer que es realizada y plena, solita porque ella organiza su mundo solita, y porque ella está feliz solita, y porque ella no necesita de nadie, y además la pasa muy bien con las hermanas, ese modelo de mujer, no tiene que ver con lo que aparece en la Escritura.

La virginidad consagrada en la Biblia es esponsal; siempre hacen referencia Jesucristo esposo y la Iglesia es la esposa; y la religiosa consagrada es imagen de la Iglesia esposa, y vive su castidad por una razón, porque está enamorada de ese Cristo y porque sigue los azares de la batalla de Cristo, esto es lo característico de la virginidad consagrada.

Entonces, este tipo de virginidad, supone un modo singular de acompañar a Cristo, de apegarse a Él, de estar con Él a todas horas, de buscar sus intereses, de trabajar, de llorar, de orar, de sufrir, de esperar siempre en función de Jesús, no existe otra razón para ser célibe.

“Oí una voz potente, ya apreció la novia ataviada para su esposo, oí una voz potente que decía desde el trono: Esta es la morada de Dios que compartirá con los hombres, pondrá su morada entre ellos, ellos serán su pueblo, y Él, Dios con ellos, será su Dios; enjugará las lágrimas de sus ojos, y no habrá ya muerten ni llanto, ni gritos, ni fatigas, porque el mundo viejo habrá pasado” Apocalipsis 21,3-4.

Hay una cosa interesante entre el paso del mundo antiguo al mundo nuevo, es decir, de la antigua creación, que en el lenguaje de la Biblia es cielos y tierra, y la nueva creación, los nuevos cielos y la nueva tierra.

Dice el capítulo 20 que no quedó rastro: "El cielo y la tierra desaparecieron de su presencia sin dejar rastro" Apocalipsis 20,11. Da la impresión, para quien eso lee, que fue como la aniquilación, se aniquiló el cielo y la tierra antiguos, desaparecieron sin dejar rastro. pero si uno lee con mayor atención, descubre que sí hay un rastro, y es esa multitud, es decir, estos, estos hombres y mujeres que van a ser juzgados, ellos son la semilla del nuevo cielo y de la nueva tierra.

Por decirlo de alguna manera, nosotros llevamos el cielo y la tierra adentro, somos cielo y tierra. Es tan bonito que en la antropología de Santo Tomás se describe al ser humano con la palabra “horizonte”, donde se tocan, encuentran, rozan, besan el cielo y la tierra, nuestro nombre es horizonte.

Entonces desaparece ese mundo exterior, pero es que lo llevamos por dentro. Nosotros somos el cielo y la tierra y en nosotros está la semilla del nuevo cielo y de la nueva tierra; y en ese sentido, hay una diferencia entre la nueva creación y la antigua creación o la primera; la primera creación es de la nada, la segunda creación es a partir de la humanidad redimida; la segunda creación tiene una semilla y esa semilla son los salvados, los redimidos.

El que está sentado en el trono dijo: “Voy a hacer nuevas todas las cosas”, hecho está, yo soy el Alfa y la Omega, -dijimos que se pronunciaba Ómega-, el principio y el fin. Al que tenga sed yo le daré a beber gratis agua del manantial. Esta será la herencia del vencedor, yo seré su Dios y él será mi Hijo. Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el lago, que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda" Apocalipsis 21,5-7.

Y viene la descripción de la Nueva Jerusalén, una descripción que tiene unas cifras, por supuesto simbólicas, y tiene unas piedras, esta ciudad es un cubo, desde el punto de vista arquitectónico y de diseño no me atrae demasiado porque se trata de un cubo y además sin mar, pero aquí todo es precisamente eso, símbolo, es un cubo que tiene doce mil estadios, es la medida que utilizan ahí, doce mil estadios. Entonces ese cubo tiene doce mil, por doce mil, por doce mil, la ciudad está hecha de oro, no tiene noche, no tiene santuario, su lámpara es el Cordero.

Tiene tres puertas, entonces esa es la ciudad santa, de oro, y esa ciudad santa que tiene como lámpara el Cordero, esa ciudad santa que no conoce la noche, tiene puertas. Entonces fíjate lo que aparece: por una parte, la ciudad es ya lo definitivo, pero por otra parte tiene puertas, tres puertas.

Cita-- 27:35...Mira el orden en el que dice las puertas. Dice de la siguiente manera: "La ciudad es un cuadrado, midió luego la muralla, los pilares de las murallas de la ciudad están adornadas con toda clase de piedras preciosas" Apocalipsis 21,15. Ustedes notarán que siempre se nombre primero al jaspe, tienen aquí como una especie de obsesión con el jaspe.

Según explicación que le oí a nuestro querido padre Pedro Ortiz, que ha estudiado mucho todas estas cosas, parece que hay una cierta confusión, y lo que ellos llamaban jaspe era una variedad de diamante, es decir, no es lo que nosotros entenderíamos por el jaspe, porque el jaspe es una de las piedras semipreciosas de menor interés e importancia; jaspe no es gran cosa.

Pero aquí siempre se dice que el mar de jaspe, que el brillo del jaspe, que la primera puerta con el jaspe, parece que con la palabra jaspe se quiere denotar una especie de diamante, no el diamante blanco que nosotros conocemos, sino una especie de diamante que tiene cierta tonalidad.

"Las doce puertas son doce perlas, cada puerta hecha con una sola perla" Apocalipsis 21,21. "Estaba rodeada por una muralla grande y alta, con doce puertas, sobre las que había doce ángeles y otros tantos nombres grabados; a Oriente daban tres puertas; tres al norte; tres al mediodía; y tres a occidente" Apocalipsis 21,13, ese es el modo de presentar ellos la orientación, siempre va primero el oriente, de donde viene la luz, luego el norte, luego el sur, y por último el occidente, donde todo termina.

Esta es la manera como se enumeran los signos cardinales; el número cuatro es el número de la tierra. Y entonces están las puertas abiertas para que entren las riquezas de las naciones; esa imagen está tomada de Isaías: “A tus hijas las traen en brazos, caravanas de dromedarios, los rebaños de Efá, le traerán las riquezas y los tesoros de las naciones, "nada profano entrará en ella, tampoco los que cometen abominaciones y mienten, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero” Apocalipsis 21,27.

Con esta frase que estoy leyendo, el versículo 27, del Capítulo 21, es la tercera vez que se dice que sólo lo puro, sólo lo santo entra en esta ciudad, ¿por qué esa insistencia? Porque ese es un modo de dar ánimo, es un modo de decirle a los que están tentados de pecar, están tentados de apostatar, están tentados de contemporizar con la persecución, es una manera de decirles: "¡No mientan!" Fíjate como se insiste sobre todo en los que mienten.

Miremos las tres amonestaciones. Dice aquí, en el capítulo 20,versículo 14: “La Muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuegos junto con los que no estaban inscritos en el libro de la vida" Apocalipsis 20,14. Y antes ha dicho: "Los muertos fueron juzgados según lo escrito en los libros, conforme a sus obras” Apocalipsis 20,12, o sea que cuidado porque tus obras te pueden excluir del libro de la vida.

En segundo lugar, "el que está sentado en el trono dice: "Los cobardes” Apocalipsis 21,8, ¿por qué se pone en primer lugar a los cobardes? Porque la tentación que tienen esos cristianos perseguidos es la cobardía. “Los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idolatras y todos los embusteros” Apocalipsis 21,8,

fíjate que el ser embustero viene a envolver de algún modo todos los demás males, eso lo estoy leyendo del capítulo 21, versículo 8, las palabras del que está sentado en el trono. "Todos los embusteros tendrán su parte en el lago que arde" Apocalipsis 21,8. Y ahora, al final del capitulo 21, en el versículo 27, dice: "Nada profano entrará en ella, tampoco los que cometen abominaciones y mienten".Apocalipsis 21,27

Entonces la gran denuncia y el gran peligro está en la mentira, así como las plagas lo que hacían era desmontar la creación para que se mostrara la verdad, así se le está diciendo a estos cristianos: "Sean verdaderos, no mientan", eso es lo que se les está diciendo; "tienes que ser un cristiano de verdad, tienes que ser de verdad de Jesús, Dios tienes que se de Él, no puedes mentir, no puedes tratar de aparentar, tienes que permanecer fiel, no puedes ser cobarde, no te pierdas el premio, no te excluyas de la Ciudad".

Porque fíjate que a esta altura del relato las únicas posibilidades que se describen a los cristianos son estas: o el lago del fuego y azufre, o la Ciudad Santa, "escoja, hermano, ahí no hay más"."T¿ú quieres irte a vivir con el Dragón, la Bestia, la segunda Bestia, la prostituta, la Babilonia, convivir con la Muerte y el Hades, o quieres vivir con los Ángeles, con el Cordero, con los Apóstoles y todos pos testigos? Escoge, a ver, tu vecindario, ¿qué es lo que tú quieres? ¡No seas cobarde!"

Realmente este Capítulo 21 es una invitación a la esperanza, pero también es una invitación a la coherencia, podríamos decir al coraje, a la perseverancia: "Mantente, escoge, escoge la Ciudad Santa, escoge la luz, escoge al Cordero, no intentes aparentar, no sirve, no sirve aparentar, no vale, no vale". Aparentar, ser cobarde, esconderse, eso es ser embustero, y ya vemos que por tres veces, dice la Escritura, los embusteros quedan excluidos.

Una vez que eso está claro, viene el río, capítulo 22: “Me mostró el río del agua de vida, brillante como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza a una y otra margen del río hay un árbol de vida" Apocalipsis 21,1-2.

El paraíso, el paraíso porque el ser humano había sido excluido del paraíso en el primer libro de la Biblia, el último libro viene a decirle: "Tú puedes volver al paraíso, pero puedes volver pasando por los sellos, las trompetas, las plagas, la confrontación, el juicio, puedes volver y vas a volver, pero tienes que ser perseverante, tienes que ser fiel y tienes que ser verdadero, y entonces regresas.

Hay un árbol de vida, ese árbol de vida también está calcado con la imagen del templo, acuérdate que el templo en Ezequiel tiene un río y esa agua limpia todo y esa agua da una fecundidad extraordinaria. Las plantas que crecen al lado de ese río, dan fruto doce meses al año, o sea, cada mes dan fruto.

"No habrá ya maldición alguna, el trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad, y los siervos de Dios le darán culto, verán su rostro, y llevarán su nombre en la frente" Apocalipsis 21,3-4.

"Luego me dijo: Estas palabras son ciertas y verdaderas"Apocalipsis 21,6. Aquí viene el problema, ese "me dijo" no se sabe quién es, porque a lo largo del relato a veces parece que es Cristo, por ejemplo, el que le ha mandado a escribir las cartas, pero aquí va a aparecer que es un Ángel.

"Luego me dijo: Estas palabras son ciertas y verdaderas, el Señor Dios, que inspira a los profeta ha mandado a su Ángel para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder pronto. Ten en cuenta que vendré pronto" Apocalipsis 21,6-7. pronto, se repite lo que había aparecido al principio, ese tipo de construcción es muy hebrea, ¿no? Se empieza por un punto, se hace un recorrido y se vuelve al mismo punto pero de otra forma.

"Ten en cuenta que vendré pronto. Dichoso el que guarda las palabras proféticas de este libro. Yo, Juan, fui el que vi y oí esto. Y cuando vi y oí, caí a los pies del Ángel que me había mostrado todo esto para adorarle. Pero él me dijo: No, cuidado, yo soy un siervo como tú, tus hermanos los profetas, y los que guardan las palabras de este libro; a Dios tienes que adorar”

Fíjate que esto se parece a lo que dice la Carta a los Hebreos: "Os habéis acercado al monte de Sión, a los elegidos y a los Ángeles en fiesta"Carta a los Hebreos 12,22. Nosotros recibimos por redención, entre otras cosas, la vecindad, la amistad, la compañía, la herencia de los ángeles; por eso se llama la Eucaristía "Pan de Ángeles", nos alimentamos del mismo Cristo que es alimento de ellos.

Si uno mira el final de este libro, pues ve que cumpla su objetivo, nos invita, nos llama a la esperanza, nos advierte de los peligros, y sobre todo, nos muestra cómo es verdad que hemos sido amados hasta el extremo.

No selles las palabras proféticas de este libro, porque el tiempo está cerca. Que el injusto siga cometiendo injusticias, y el manchado siga manchándose, que el justo siga practicando la justicia y el santo siga santificándose" Apocalipsis 22,10-11, ¿qué quiere decir esa frase? Es el crecimiento del trigo y de la cizaña.

Es la misma ley que describimos en otras de estas predicaciones, la ley que Cristo resume en las palabras: "Al que tiene, se le dará; al que no tiene, se le quitará" San Mateo 13,12. Y es un modo también de decir: La historia humana se irá radicalizando y se está radicalizando.

"Dichosos los que laven sus vestiduras, así podrán disponer del árbol de la vida y entrar por las puertas en la ciudad" Apocalipsis 22,14. Y viene la última cachetada: "Fuera los perros, los hechiceros, los impuros, los asesinos, los idólatras y los aficionados a la mentira" Apocalipsis 22,14, siempre se pone la mentira como lo más grave; "aprende a ser verdadero", ese es un modo de resumir el Apocalipsis: "Aprende a ser verdadero".

Porque evidentemente no se trata aquí simplemente de decir mentiritas, sino de ser una mentira. Ten cuidado, aprende a ser verdadero. Los paganos, los hechiceros son los corta caminos, no, acuérdese que la hechicería es una manera de tratar de lograr el objetivo sin pasar por el esfuerzo, entonces hechicero no significa solamente el que practicando magia y todas esas cosas, sino el que cree que existen atajos. En la vida del espíritu y de la gracia no existen atajos.

La hechicería es cortar camino, no, hay que hacer la tarea completa, hay que meterse en la fila, hacer la tarea completa, todos tenemos que aprender la humildad, así despacito, despacito va aprendiendo uno la humildad, a ver, baje más la cabeza, baje, baje, hasta que aprende la tarea, eso no tiene atajos, no tiene atajos, la vida cristiana no tiene atajos, entonces eso es importante con eso de los hechiceros.

Los impuros son los que creen que pueden revolver la fe con otra cosa; los asesinos son los cómplices de la Bestia que se alimenta de sangre; los idólatras, lo mismo; y los aficionados a la mentira son los que creen que pueden parecer y no ser, cuidado con eso.

Terminó el Apocalipsis: aprende a ser verdadero

Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para explicaros todo lo referente a las iglesias. Yo soy el retoño y el descendiente de David, el lucero radiante del alba. El Espíritu y la Novia dicen: Ven. Y el que oiga que diga: Ven" Apocalipsis 22,16-17.

Fíjate cómo se nos recuerda que el tiempo no está marcado desde fuera, somos nosotros que apresuramos o retrasamos la hora. Ven, esa es una invitación a Jesucristo, Jesús envía a su Espíritu, para que su Espíritu nos haga pedirle a Él que venga, ¡qué bonito, qué bonito juego de amor! "El Espíritu y la Novia dicen: Ven. El que oiga que diga: Ven. El que tenga sed, que se acerque, el que quiera recibir gratis agua de vida" Apocalipsis 22,17.

Lanzo una advertencia a todo el que escuche las palabras proféticas de este libro, mostrando así la integridad del mensaje: si alguno añade algo sobre esto, Dios le enviará las plagas que se describen en este libro; y si alguno quita algo a las palabras de este libro, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y en la ciudad santa, que se describen en este libro. El que da testimonio de todo esto dice: Sí, voy a venir pronto. Amén. Ven Señor Jesús, -eso es "maranatha"-. Que la gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén". Apocalipsis 22,18-21.

Amén.

Apocalipsis 21,13