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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19960922

Título: La logica del amor y de la gracia de Dios es muy distinta de la logica humana

Original en audio: 11 min. 29 seg.


Queridos Hermanos:

Como buen Maestro, Jesucristo utilizaba ciertos recursos que hoy llamaríamos pedagógicos para hacerse entender y para que su enseñanza calara en sus oyentes y fuera recordada.

Uno delos recursos que utilizaba no sólo Jesucristo sino los maestros judíos de la época, llamados rabinos, uno de los recursos, digo, era las frases con cierta sonoridad, con cierta rima o cierto retruécano. Por ejemplo esa expresión de que "los primeros serán los últimos, y los últimos los primeros" San Mateo 20,16, es una frase como sonora, como paradójica que atrapa nuestra atención y que se queda.

Hay que tener en cuenta que Jesucristo hablaba a un grupo de personas que en su inmensa mayoría no sabían ni leer ni escribir, a las que tenía muy poco tiempo consigo, que eran también poco instruidas y que sin embargo tenían una gran necesidad de la Palabra Divina.

Y por eso Jesús utiliza este recurso para que ese tipo de frases se queden ahí como en la memoria de sus oyentes y el oyente tenga que rumiar la frase. Paul Ricoeur, un filósofo de este siglo dice que símbolo es aquello que da que pensar; en ese sentido diríamos que el lenguaje de Cristo es un lenguaje simbólico, porque nos obliga a pensar.

Pero no sólo la frasecita la que se queda en nuestra memoria, otro recurso que también utiliza Jesús y que lo conocemos bien es el constante uso de parábolas; su lenguaje no es teórico, no hace tratados, no hace esquemas, no reparte fotocopias, ni siquiera folletos en sus oyentes, sino narraciones, narraciones llenas de imaginación, con personajes bien netos, definidos, pintorescos que se quedan también en la memoria nuestra.

Y a decir verdad, estos recursos le salieron bien a Cristo, porque es evidente que pasaron muchos años entre el momento de la predicación de Nuestro Señor y el momento en que se empezaron a poner por escrito sus enseñanzas. Durante todos esos años el único soporte de la palabra del Evangelio fue el soporte de la memoria de quienes creyeron en Él, de quienes lo aceptaron como su Señor.

Y si uno mira la extensión de los Evangelios, pues uno ve que realmente que este Maestro itinerante, que debía tener el aspecto un poco de mendigo o de loco, logró su propósito, logró que su enseñanza quedara plasmada en la memoria de sus discípulos, y no sólo en la de ellos, sino en la memoria de la humanidad.

Pero entonces ahí tenemos qué pensar: ¿qué vamos a hacer con una parábola como la de hoy? Es una parábola que reta nuestros conceptos de justicia, de equidad, también nosotros podemos preguntar lo que dijeron los señores que protestaban: "Bueno, ¿y por qué se le paga lo mismo a los que trabajaron sólo una hora que a los que trabajaron todo el día? Si la narración se queda en nuestra memoria en parte es porque tiene como una especie de injusticia, es paradójica.

Cuando van a empezar a pagar, el padre de familia, o el viñador, o el patrón, le dice: "Empieza a pagar por los últimos y acaba por los primeros" San Mateo 20,8, y esto crea como una cierta expectativa en esos primeros y también en nosotros, oyentes de Nuestro Señor. Y resulta que llegan los primeros y se les paga lo mismo, ahí hay que decir alguna palabra, ahí hay que dar alguna explicación, ¿por qué sucede así?

Pero la cosa no es solamente que les paga igual a todos, sino que le termina yendo mejor a los que llegaron de ultimo. Mire, si usted estuvo atento seguramente se dio cuenta de este detalle: cuando el patrón le responde a los que llegaron de primeros, les dice: "¿No habíamos convenido en que te pagaría un denario? Toma tu denario y vete. Yo quiero darle a este que llegó de último lo mismo que a ti" San Mateo 20,13-15.

Al que llegó de último no sólo le paga lo mismo sino que no lo despide; en cambio, al que llegó de primero y llegó alegando, le paga sí lo que había convenido, pero lo despide: "Vete" San Mateo 20,14.

¿Por qué a unos los acoge, los que llegan de últimos los acoge y les paga lo mismo, y de alguna manera da a entender que se quedan con él, mientras que a los otros les paga los mismo, los ha hecho trabajar todo el día y les dice: "vete"? Mateo 20,14. Porque esta parábola está dirigida a unos oyentes muy concretos, esta parábola tiene por destinatario a aquel que cree que se está ganando su salvación a pulso.

Esta parábola está dirigida a aquellos que creen que están trabajando muy duro y que se están ganando con su esfuerzo la paga, el cielo, el reino. En la traducción que hemos escuchado dice Jesús: "con la soberanía que ejerce Dios, literalmente lo que dice es: "con el Reino de Dios", pero la expresión "basileia", en griego, la expresión para "reino" significa tantas cosas que no siempre en realidad hay que traducirlo como "reino", otras veces es mejor traducirlo por "reinado de Dios", y otras veces, como en este caso, por "soberanía de Dios".

Entonces, esta parábola no es para todo el mundo; hay que tener presente, hermanos, que en cada parábola Jesús no está haciendo un tratado de teología; Jesús está dándole una enseñanza concreta a unas personas concretas, con la ventaja para nosotros de que esa clase de personas siempre aparece generación tras generación, y por eso probablemente haya hoy entre nosotros muchos destinatarios para estas palabras del Señor.

Efectivamente, para aquel que cree que tiene que ganarse su salvación a pulso, Jesús le dice: "Tú vas a recibir tu denario y te vas a a ir. Tú no estarás siempre conmigo. Si tú lo que quieres es mi plata, recibe mi plata que será tu paga y vete. Pero ten entendido que si tú lo que querías era el dinero, ahí lo tienes, y todo el dinero. Sí tú lo que querías eran mis bienes, ahí los tienes y no tendrás más que eso"

Pero aquel que recibe la salvación y no piensa que se la está ganando como un sueldo, como un salario, como resultado de su esfuerzo, ese la recibe como regalo y se queda además con su Señor, con su Salvador".

¿Quiénes eran esos destinatarios? Pues fundamentalmente un grupo religioso amplio de tiempos de Jesús: los fariseos. Los fariseos creían que con su estricto comportamiento, con su estricto respeto a todas las normas religiosas estaban ganándose a pulso el cielo, la salvación, la amistad con Dios. Pues Jesús les dice: "Ustedes podrán lograr lo que ustedes quieren, pero no van a lograr más de lo que quieren. Si no entran en la lógica del regalo, del don; si no llegan a entender que la salvación es un regalo, ustedes se van a aquedar sólo con lo que ustedes querían".

Y resulta que hay una inmensa desproporción entre lo que uno quiere de Dios y lo que Dios quiere de uno; el que se acerca a Dios a hacer negocios con Dios, en el mejor de los casos se queda con su denario y se larga; en cambio, el que entra en la lógica "no de lo que yo quiero de Dios, sino de lo que Dios quiere de mí", ese entiende que no ha ganado cualquier denario: es su amistad, es su amor, es su cercanía, es su presencia, es decir, todo aquello que supera cualquier sueldo, es ese el verdadero regalo, es ese su verdadero plan.

Si estamos entendiendo bien esta parábola, el mensaje es: si tú quieres comprar la salvación y hacer negocios con Dios, lo peor que te puede suceder es que te salga tu negocio, porque si te sale tu negocio no vas a recibir sino según tu medida, y tu vasito, tu medida es muy pequeña.

Si en cambio tú entras en la lógica del regalo y entiendes que este Patrón es también un padre de familia, como traduce el latín, "pater familias", si tú entiendes que este patrón es un padre de familia, y si miras en él no el negociante, no el patrón, no el patrono, sino al padre de familia y acudes a su amor, tú descubrirás que incluso en la tarde de tu vida puedes recibirlo todo, puedes acogerlo todo y puedes quedarte para siempre con Él.

Que Dios abra nuestros corazones a la lógica de su gracia, a la belleza de su presencia y que dejemos de estar mirando el plato del vecino; el que mira y mira el plato del vecino, mide a Dios por el tamaño de la capacidad humana, ese recibirá poco y tendrá que irse alguna vez.

Tú mira a tu Hacedor, mira a tu Redentor, entra en la lógica del amor y de la gracia y verás cómo lo que Él tenía preparado para ti era mucho más que cualquier denario.