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'''Original en audio: 8 min. 27 seg.'''
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Jesús utiliza compaaciones sencillas para decir cosas profundas. Porque, a veces lo más profundo es también lo más sencillo. Y a veces buscamos muy lejos lo que está muy cerca, para terminar encontrándolo pecisamente ahí donde siempre estuvo.
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Nos va hablando Jesús del Reino de Dios, porque ésa es la vida de Él: anunciar e instaurar el Reino de Dios; es decir, que Dios reine. Y para darnos a entender qué es el Reino de Dios, utiliza parábolas, narraciones, comparaciones.
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Hoy, por ejemplo, nos habla de un hombre que encontró un campo, un tesoro en un campo, y nos habla de un comerciante que buscaba perlas finas.
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Yo quiero empezar con ese comerciante. Porque, un ejercicio bien bonito es pensar que éso se dio después de donde termina la parábola; es un ejercicio para la imaginación.
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Pensemos en ese comerciante. Si es comerciante, compraba y vendía: ésa es la definición del comerciante. Pero, mientras compraba y vendía, buscaba. Éso significa que nada de lo que compraba terminaba de satisfacerlo, y todo lo que vendía había dejado de llenarlo.
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¡Compraba y vendía! Compraba porque seguía buscando, y vendía porque todavía no encontraba. Cuando se encontró con esta perla fina, dejó de comprar y vender. Hizo una compra definitiva: fue y vendió todo lo que tenía y la compró.

Revisión del 20:27 21 jul 2011

Fecha: 19960728

Título: Habremos encontrado el Evangelio cuando encontremos un Amor del cual no vamos a ser duenos sino que sera nuestro Dueno.

Original en audio: 8 min. 27 seg.


Jesús utiliza compaaciones sencillas para decir cosas profundas. Porque, a veces lo más profundo es también lo más sencillo. Y a veces buscamos muy lejos lo que está muy cerca, para terminar encontrándolo pecisamente ahí donde siempre estuvo.

Nos va hablando Jesús del Reino de Dios, porque ésa es la vida de Él: anunciar e instaurar el Reino de Dios; es decir, que Dios reine. Y para darnos a entender qué es el Reino de Dios, utiliza parábolas, narraciones, comparaciones.

Hoy, por ejemplo, nos habla de un hombre que encontró un campo, un tesoro en un campo, y nos habla de un comerciante que buscaba perlas finas.

Yo quiero empezar con ese comerciante. Porque, un ejercicio bien bonito es pensar que éso se dio después de donde termina la parábola; es un ejercicio para la imaginación.

Pensemos en ese comerciante. Si es comerciante, compraba y vendía: ésa es la definición del comerciante. Pero, mientras compraba y vendía, buscaba. Éso significa que nada de lo que compraba terminaba de satisfacerlo, y todo lo que vendía había dejado de llenarlo.

¡Compraba y vendía! Compraba porque seguía buscando, y vendía porque todavía no encontraba. Cuando se encontró con esta perla fina, dejó de comprar y vender. Hizo una compra definitiva: fue y vendió todo lo que tenía y la compró.