Ao13001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19960630

Título: Este es un hombre de Dios

Original en audio: 10 min. 55 seg.

Queridos hermanos: es de un hombre en su sencillez ese relato de la viuda que acoge al profeta. Con la ayuda de Dios yo quisiera decir alguna palabra sobre esa escena tan sencilla porque en realidad esa mujer, teniendo misericordia, abrió las puertas de la misericordia. Haciendo un favor, recibió un favor más grande y siendo tan buena como podía, alcanzó la bondad que necesitaba y que no podía.

En efecto, ella recibió a este profeta, a Eliseo, lo acogió en su casa como un hombre de Dios. Yo me pongo a pensar, a cuántas personas nos ha mandado el Señor!.

A mí me echaron esta historia que… me dijeron que había sucedido en España. Estaba en misión popular una secta protestante, un grupo religioso cristiano pero no católico, iban puerta a puerta predicando a la manera que suelen hacerlo, la conversión al cristianismo según la fe de ellos.

Llegaron a una casa donde estaba un cierto señor ya de edad, al parecer vivía solo, y empezaron a contarle los textos bíblicos: mira que en Mt 4,13 dice tal cosa, mira que en el primer libro de Samuel, capítulo 7 leemos tal otra y en cambio en Santiago 4 leemos tal otro y en 1ra. Pedro… y le sacaban textos y textos bíblicos y argumentos y testimonios de nuestra religión y no sé qué… No, si nosotros no tenemos religión, nosotros creemos es en Cristo.

Ese hombre todo lo oía con cierta indiferencia, como oyendo llover, el oía que decían y decían cosas. Finalmente le dijo al joven predicador protestante, mire hombre no pierda su tiempo, yo nací católico y si no creo en mi religión que es la verdadera, mucho menos voy a creer en la suya.

Hay vidas tan impermeables que ni católico, ni protestante ni nada. Tal vez Dios ha enviado a nuestras vidas también profecías y profetas. Yo creo que Dios nos ha dado bastantes oportunidades de ser bueno y de recibir el bien.

Decía un pensador: todos los días, todas las tardes, Dios pinta el cielo con sus mejores colores, casi nunca hay quien le mire su cuadro y verdad que si; en la naturaleza, en lo grande y espectacular de la naturaleza, y en lo sencillo y sabio, en lo discreto, en lo hermoso, en lo magnífico, en lo terrible y en la historia de los hombres, hay tantas palabras que Dios ha enviado a nuestras vidas para que nosotros las recibamos.

Les digo algo: si usted no se interesa por mis palabras, si usted se distrae o me desprecia a mí, Dios no va a dejar de hablarle a Ud., buscará todavía otro camino. Hay caminos, decía un predicador jesuita, hay caminos que son con la mano derecha y caminos que son con la mano izquierda.

Con la mano derecha indica Dios cuando nos atrae como por las buenas, decía este predicador, como cuando nos dice: Hombre, pero mira el cielo!, mira la palabra que se te predica, mira la belleza de la soledad de un templo, mira mis ojos, en los ojos de un niño, descubre que todo lo han hecho mis manos, dice este predicador, esa es la mano derecha.

Otras veces a Dios le toca como con la mano izquierda y yo creo que aquí le toca con muchos de nosotros y la mano izquierda son la tribulaciones, y son las enfermedades, los reveses económicos, el pariente que se me murió, la descomposición moral del país; todo aquello que nos hace decir: Señor, Misericordia! Dios nos está buscando con la mano derecha o con la mano izquierda, y si estas palabras no te convencen, yo no debo entristecerme, El encontrará otras palabras.

Un día con la mano derecha o con la mano izquierda te alcanzará y te dirá: hombre que sí! Que sí, que te amo, que eres importante para mí, ese día podría ser hoy quizás, y el lugar podría ser esta Iglesia y el tiempo: ahora, podría ser aquí o podría ser en otro sitio.

La madre Laura, colombiana, fundadora de una comunidad misionera a las que popularmente llamamos las lauritas. La madre Laura tuvo una magníficat experiencia de Dios, una profunda conciencia de su providencia mirando un hormiguero. Ud. Qué haría si encuentra un hormiguero, le va a prestar atención? Dirá: ah! Esas benditas se meten por todas partes. Bueno, quizás las hormigas no sean la mejor manera de entrársele a su corazón, pero a la Madre Laura eso le sirvió muchísimo, en una tarde soleada se quedó mirando estas hormigas y se remontó por gracia del Espíritu a las esferas de la Providencia Divina, y descubrió que Dios ama y cuida de todo.

De manera que Dios envía a Eliseo, Dios envía profetas y el que recibe a uno de esos profetas, recibe a Cristo. Ud. No se ponga a pensar al escuchar estas palabras, no se ponga a pensar en las limitaciones humanas o en el bien o mal que yo le pueda caer.

Dice el Señor: el que recibe a un profeta, recibe recompensa del profeta, tendrá recompensa del profeta. Dios envía sus mensajes y esta mujer la de la lectura del libro de los Reyes, recibió a este profeta, lo recibió con misericordia, era una mujer que no podía tener hijos.

Eliseo le pregunta a su criado, qué podremos hacer por esta mujer? Y la misericordia que ella tuvo abrió las puertas a la misericordia de Dios. De ahí quisiera yo sacar otro pensamiento de enseñanza: ¿por qué no hace Ud. El experimento de abrir las puertas a la misericordia? Abra las puertas a la misericordia! Yo digo a la misericordia, yo no digo a hacer un negocio, a la misericordia, haga Ud. la prueba de orar por su enemigo si lo tiene, de pedir por su enemigo, haga Ud. El experimento de perdonar primero! Por ahí sacó no se quien, instancia gubernamental sacó una calcomanía que tenía unos guantes y el mensaje era más o menos: quitémonos los guantes empieza tú… creo que el mensaje del Evangelio es parecido, quitémonos los guantes, pero voy a empezar yo…

Esta vez lo invito a que empiece usted ante un problema, ante una discusión. Lo invito a que Ud. Sea el que empiece, a que usted sea el primero que se desarma, a que usted sea el primero que reconoce su error, le invito a que esta vez, en esta semana, propósito para esta semana, usted haga algo por alguien, haga algo por alguien pero regalado, regale algo de usted, dé un poco de su tiempo, de su sonrisa, de su amor y de su dinero, a alguien que no se lo vaya a pagar.

Pruebe usted qué sucede si usted regala algo de sí, si usted da algo de sí, seguramente aquello que es estéril en su vida podrá recibir como aparece en esta primera lectura, la extraña, la bendita fecundidad que viene de lo alto.

Bueno, esas son las dos ideas que quería compartir con ustedes: primera vamos a estar más atentos, más atentos a los mensajes que nos envía Dios, a la gente que Dios nos envía.

Procure Ud. Mantener su celular prendido para que Dios le pueda llamar, procure usted que Dios le pueda mandar algún mensaje, tenga sus oídos atentos, quizás Dios se va a vestir de jardinero, de chofer, de pordiosero, de enemigo, de competencia, de emproblemado, de enfermo, yo no sé, el es muy recursivo, quizás se va a vestir de no sé hoy, quizás se va a vestir con no sé qué disfraz esta semana.