Amor Humano y Amor Divino, 2 de 3

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Vamos a pensar en cinco puntos, en este momento creo tenerlos claros en mi mente, pero ustedes me van a ayudar con sus apuntes.

Primer punto, vamos a hablar de la soledad; en segundo lugar, vamos a hablar de hombre y mujer, vamos a hacer un poco de psicología, vamos a comentar un poco entre las diferencias del hombre y de la mujer; en tercer lugar, vamos a mencionar el tema de los ritmos, es decir, cómo el proceso, el camino del amor dentro de la pareja no es exactamente igual en el hombre y en la mujer.

Como ustedes ven, esto lleva una concatenación, una cosa se va relacionando con la otra; primero la soledad, luego, diferencias entre hombre y mujer, en tercer lugar hablamos de los ritmos, en cuarto lugar vamos a hablar de unos cuantos abismos que son verdadero peligro para las relaciones afectivas hoy, y en quinto lugar, vamos a hacer un poco de teología mística, porque Jesús es el esposo y la Iglesia es la esposa.

Entonces empezamos con la soledad. La soledad es un estado anormal. El libro del Génesis dice: “No es bueno que el hombre esté solo” Génesis 2,18. La soledad es un estado anormal, pero más grave aun que el no tener pareja es sentirse verdaderamente aislado y solo, en el sentido más radical de la palabra, hoy muchos niños se sienten así.

Los niños que son educados por las pantallas, la pantalla del Internet, la pantalla del televisor, la pantalla del celular, los niños que son hijos de pantalla, esos niños, muchos de ellos se sienten solos, y esta soledad se acentúa por una serie de factores, por ejemplo, la soledad se acentúa cuando estamos en un ambiente inmenso, ajeno, anónimo y lleno de máquinas; cuantas más máquinas, cuanto más anónimo, cuanto más gigantes, más soledad.

El mundo entero, hace pocos meses o quizás años, cruzó una barrera y creo que ni ustedes ni yo nos dimos cuenta, ¿cuál fue esa barrera? En este momento en el planeta tierra parece que viven más seres humanos en ciudad que fuera de la ciudad, es decir, en campos o en veredas, o el nombre que les demos; es decir, el mundo se volvió un mundo de ciudades, y las ciudades crecen sin parar, y las ciudad inmensa, anónima, ajena, tecnológica hasta el extremo es el lugar ideal para una plaga que se llama la soledad.

Muchas personas sencillamente no encuentran casa en el sentido más entrañable de esa palabra; tener casa, tener hogar no es simplemente tener un papá o tener una mamá o tenerlos a los dos. Sé que muchos de ustedes tienen la bendición de una casa, no sólo material, sino una casa en sentido emocional, afectivo, pero estoy describiendo no tanto la realidad de algunos de ustedes, sino lo que está sucediendo en el mundo, y eso que está sucediendo en el mundo es: el mundo se está quedando sin casa.

Los planes de vivienda que están prosperando realmente en el mundo que llamamos desarrollado son las formas de vivienda unipersonales, en algunos lugares los llaman apartaestudios. En países como Noruega o como Suecia hace mucho tiempo se construyen enormes torres que tienen una sola habitación, un solo dormitorio, donde está una persona sola tal vez comparte su cama con alguien ocasionalmente y ese alguien va cambiando, pero ese alguien también vive solo en otro lugar o vive sola en otro lugar.

La soledad, esa soledad radical tiene una serie de consecuencias en la psicología humana, decíamos el día de ayer que el amor es la vocación primera del ser humano y recordábamos una frase que Dios le regaló a Santa Catalina de Siena: “El alma humana está hecha de amor, está hecha para amar”.

Esto quiere decir que lo mismo que un pez, si lo saco del agua, también el ser humano, si lo saco del amor, está en una condición anormal, ese pez ¿qué hace? Busca agua, convulsiona, se retuerce y puede llegar a morir, eso hace el pez porque está en una condición anormal.

Lo mismo hace el ser humano, si lo saco del océano vital, que es el océano del amor, si lo sacamos de ese océano, el ser humano busca un poquito de amor como sea, se convulsiona, se retuerce, se vuelve monstruoso; y si no prestamos atención a tiempo, muere, incluso físicamente, estamos viviendo una epidemia de suicidios en el mundo entero.

Entonces la soledad tiene consecuencias y esas consecuencias la primera de ellas es: lo mismo que el pez tratando de alcanzar el agua, el ser humano trata de alcanzar amor, y por buscar ese amor como sea, pues busca lo que se parezca al amor, aunque sólo sea un poquito.

Les voy a contar algo que es cruel, pero que es infinitamente menos cruel que la realidad. Supongamos que yo tomo un pez y ese pez lo saco del agua y cerca de ese pez pongo otro líquido, voy a imaginar cualquier liquido, por ejemplo un poco de gaseosa, es posible que en su desesperación el pez se arroje a ese liquido, que por supuesto no es su ambiente.

Eso es lo que le está sucediendo al ser humano hoy: En la infinita necesidad de amor los seres humanos se están lanzando a todo lo que se parece al amor, y por eso los seres humanos se están lanzando a experiencias de éxtasis, a experiencias de placer o a todo tipo de relaciones, y por eso muchos de ellos están rompiendo con la Iglesia Católica.

Porque si una persona ha vivido una espantosa soledad, y después de ese tiempo de soledad y de amargura y de estado anti natural, encuentra que alguien le ofrece un poco de cariño, se lanza a esa relación y se adhiere a esa relación, se pega a esa persona.

Vamos a suponer que quien sufre esa situación es una mujer y vamos a suponer que la persona que le brinda un poco de cariño es otra mujer. Entonces, como esta ha sido la única persona, el único ser humano que le ha brindado atención es esta otra mujer, entonces se adhiere a ella, muy fácilmente tenemos el comienzo de una relación lesbiana, así surge.

Esto no me lo estoy inventando yo. He cumplido, con la misericordia de Dios, veinte años en el ministerio sacerdotal, solamente el año pasado 2011 recorrí más de ciento treinta mil kilómetros misionando, ciento treinta mil kilómetros es más de tres veces la vuelta al mundo; o sea, creo que conozco un poco de lo que sucede en este planeta.

Y en ciento treinta mil kilómetros recorridos en un solo año y en todos los lugares donde el Señor me ha puesto, he visto que por falta de amor la gente hace lo que sea, y una vez que el corazón se ha aferrado a lo que sea, otro hombre, mujer, lo que sea, mis amigos, lo que sea, sexo, bueno, con con sex,o sin sexo, como sea, porque la necesidad es muy grande, es una necesidad tan impresionante, es una necesidad tan profunda, que una vez que la persona ha conectado así con alguien, llega a sentir: "Si me quitan a esta persona me matan, o me muero, me suicido, me acabo”.

Les comentaba a los servidores en el retiro que tuvimos dos días antes de venir aquí a Santa Cruz o el día anterior, recibo un correo electrónico de un muchacho que estaba profundamente enamorado de una cierta jovencita, pero la jovencita parece ser que no estaba tan enamorada de él; al principio ella era relativamente amable, simpática, dulce, pero luego el tiempo pasó y ella sintió como que no, y él seguía sintiendo como que sí, y ella cada vez sentía que no y que no, y él que sí y que sí.

Y finalmente la muchacha parece que fue bastante clara, se le abona un punto para ella, en el sentido que no quiso jugar con él; o sea la respuesta es "no". Bueno, este muchacho me escribe para decirme que que está pensando en suicidarse.

Es que el amor realmente es algo muy fuerte, muy fuerte. Entonces por falta de amor la gente se mete cen todo tipo de aventuras. Yo les digo unas cosas. Mire, primera: donde florecen familias unidas, felices y llenas de amor, no se presentan tantas historias de esas relaciones raras de hombre-hombre, mujer-mujer. Estadísticamente ese es un hecho, eso no me lo estoy inventando yo, sobre todo la presencia del papá es vital para la formación de la identidad sexual tanto en hombres como en mujeres, eso no me lo invento yo.

La receta para descuadrar, para descolocar, para fracturar, el aparato que identifica la identidad sexual dentro de un cerebro, la receta para dañar eso es la siguiente: un papá lejano, ausente, autoritario, que únicamente es un proveedor, que exige pero que en el fondo es débil; una mamá que es la que toma todas las decisiones, es la que tiene el protagonismo, es la que tiene la verdadera autoridad, esa es la receta.

Y en esa receta yo he conocido a muchísimos muchachos que tienen la brújula de su identidad sexual completamente descolocada, no es culpa de ellos, y cuidado, yo no estoy invitando a ninguna agresividad verbal o de otro género contra las personas homosexuales, cuidado, nadie me mal interprete, estoy contando simplemente las estadísticas.

La soledad es la que está produciendo muchas cosas, ahora, no todo el mundo se lanza a relaciones homosexuales, ni siquiera en un tiempo en el que se le hace tanta propaganda a esa orientación del gusto, no; lo que suele suceder en la mayor parte de las personas es que en un mundo erotizado y en un mundo de mucha soledad y en un mundo que todo es virtual, el día que alguien puede tomar la mano de otro ser humano y dice: “Uy, esto no es 3D, esto es verdad, esto no es virtual, esto es real. Esta mano de este muchacho, esta mano de esta joven es real, este abrazo es real, este perfume es real y este beso es real", en el momento en que eso sucede la gente siente que ha encontrado el mundo entero y se crean unos apegos y se crean unas alianzas muy fuertes.

Ojo, esto no ocurre únicamente en términos de pareja, para muchas personas y para muchos jóvenes es un fenómeno más bien de grupo, y por eso este es también el origen de las pandillas juveniles.

En una soledad tan grande, en una sensación de que "no valgo nada para mi papá porque mi papá está muy ocupado haciendo millones, y yo valdré algo para mi papá el día que yo pueda poner sobre la mes un cheque de dos millones, el día que yo tenga millones, ese día mi papá me va a voltear a mirar".

Cuando los hijos sienten esto necesitan encontrar otros espacios en los cuales puedan ser reconocidos, en los cuales puedan ser amados, en los cuales puedan ser valorados desde otra óptica y con otro metro.

Y uno de los lugares preferidos, además de lo que hemos dicho de relaciones de pareja, sean homosexuales o heterosexuales, uno de los lugares preferidos es la pandilla, porque en la pandilla yo encuentro mi lugar, en la pandilla está el jefe, está el subjefe, está el que recluta, está el que es un duro, el que lo conocen por tal cosa, el que lo conocen por tal otra, sabemos los mismos chistes, creamos nuestro mismo lenguaje, utilizamos la misma ropa, nos rapamos del mismo modo, nos hacemos el mismo tatuaje, y entonces sentimos que pertenecemos a lo mismo, ¿qué es eso? Falta de amor, punto.

Allí donde hay familias unidas, llenas de respeto alegría y amor no prosperan las pandillas, esto no me lo invento yo, son estadísticas, esto no es porque yo lo diga, porque soy sacerdote, porque soy religioso, porque soy Iglesia Católica, consulte en cualquier estadística sobre la sociedad: donde hay familias unidas, donde hay familias con respeto, donde hay familias con alegría, donde hay familias con amor, no prosperan las pandillas.

Pero por supuesto se necesita el empeño de todos, esto no es que sea de una o dos familias felices, se trata de un compromiso que la sociedad como tal tiene que asumir, y por eso nosotros tenemos que ser defensores de la familia, todos, no basta unos pocos, todos tenemos que defender la familia.

Bueno, ya entendemos lo grave que es el tema social, y ya entendemos lo que sucede cuando hay demasiada soledad, y ya entendemos que ese no es el plan de Dios. Pasemos al segundo punto, el segundo punto tiene que ver con la psicología del hombre y de la mujer, es uno de mis temas favoritos de reflexión, de estudio, y por qué no decirlo, de predicación.

Hombres y mujeres, somos distintos, ¿en dónde empiezan nuestras diferencias? Vemos que biológicamente, vemos que fisiológicamente somos diferentes, ¿pero en dónde empiezan las diferencias? Si tú examinas cuál es la raíz de todas las diferencias entre nosotros, encuentras finalmente que la diferencia es esta, mira: Dios encomendó a unos seres humanos llamados comúnmente mujeres, el regalo, el derecho, la responsabilidad, la oportunidad de ser origen de vida humana.

Me acuerdo de una predicación muy hermosa de un sacerdote italiano, un predicador con mucha ternura en su lenguaje, y estaba hablando en un grupo de jóvenes, había mayoría mujeres, y les decía a las mujeres: "-¿Ustedes se han puesto a pensar, jovencitas, ¿por qué su cuerpo es cómo es?" "-¿Qué quiere decir, padre?" "-Pues sí, ¿por qué su cuerpo es como es? Su cuerpo tiene un diseño especial, ¿por qué su cuerpo es así? ¿Por qué tiene cadera? ¿Por qué tiene busto? ¿Por qué tiene senos? Y es tan hermosa la manera cómo ese padre iba explicando, cómo ese lugar hacia el centro de tu cuerpo, esa cadera está anunciando la casa de la vida.

Tus cadera, mujer, la disposición de tus huesos, la disposición de tus tejidos son una casa para la vida; y tú tienes ese desarrollo en tu cuerpo, del cual te sientes seguramente feliz, te sientes tal vez orgullosa, tienes ese desarrollo de tu busto, porque ese es lugar de alimento a la vida que tú das, es decir, mujer, en tu cuerpo habrá vida, tu solo cuerpo, tu cuerpo es un canto a la vida, estás hecha, diseñada para la vida.

Yo sé que hay mucha gente que trata de negar esto, pero eso no tiene cómo explicar por qué el cuerpo de la mujer es como es. Y resulta que no es sólo el cuerpo de las mujer, el cerebro de la mujer es distinto.

¿Qué se necesita para cuidar la vida? Para cuidar la vida se necesita atender muchas cosas al tiempo, eso es lo que se necesita, ¿qué es cuidar a un bebé? Como saben las señoras que tienen un bebé, como saben las que son mamás, cuidar a un bebé es pensar en dieciocho o veinte cosas distintas y estar atentos a todas.

Entonces la mamá tiene que estar atenta a: "¿Por qué cambió esto? ¿Por qué le salió eso en la piel? ¿Por qué comió menos? ¿Por qué obra así? ¿Por qué le salió este brote? ¿Por qué la vacuna le provocó esa reacción? ¿Por qué ese llanto?"

Ser mamá es atender muchas cosas y lo propio de la mamá es exactamente eso, la mamá, cuando mira a los hijos, está atenta a todo: su salud, sus amigos, "-oye, yo por qué te noto como cojeando un poco?" "-No, no me pasó nada". "-No, espérate y miro". La mamá está atenta a todo, eso se llama pluralidad de canales de atención, y así está al cerebro de la mujer.

Físicamente, la mujer tiene capacidad de atender a muchas cosas al tiempo, esto es propio de la psicología femenina, eso se llama procesamiento en paralelo, varias cosas al tiempo. Típicamente, el varón no es así; el varón se centra en un objetivo, el varón se centra en una meta, avanza hacia esa meta.

El cerebro del hombre y el cerebro de la mujer son de hecho distintos, la conexión entre los dos hemisferios del cerebro en una mujer, es mucho más rica, mucho más densa que la conexión que tienen los dos hemisferios en el varón, son dos situaciones distintas, y eso produce una serie de resultados que son el origen de la psicología femenina.

Porque entonces la mujer tiene una atención plural, tiene una riqueza de percepción de la que vamos hablar ahorita, y tiene también una capacidad de relacionar y de conectar cosas unas con otras, eso tiene ventajas. Por ejemplo, una mujer más rápidamente mucho, más rápidamente que un hombre se da cuenta de cómo es un ambiente, de cómo funciona una relación entre varias personas, porque la mujer relaciona, conecta, procesa la información a velocidades sorprendentes, mientras tanto el hombre usualmente tiene que ir mirando cosa por cosa, cosa por cosa

Entonces el hombre resulta demasiado lento para esa labor, y por eso las empresas prefieren, en las aéreas comerciales y en las aéreas de relación de personal y en las aéreas de reclutamiento suelen privilegiar una mayoría de mujeres, porque las mujeres tienen esa capacidad de percepción.

¿Pero de dónde surge toda esa capacidad perceptiva? Surge de que así te necesita la naturaleza, pero nosotros somos creyentes y podemos decir más, así te necesita Dios, Dios te necesita con esa capacidad de percepción, porque esa multiplicidad de percepción es la que permite que tú te des cuenta, que des alarma a tiempo cuando algo anda mal con los niños.

¿Y por qué las mujeres tienen que tener una gran riqueza de percepción? Pues porque el bebé no nace hablando, el bebé no explica, entonces al bebé toca leerlo, toca deducirlo, toca percibirlo, toca deducirlo, toca acertar, porque si no aciertas se te empiezan a morir.

Entonces la mujer desarrollar unas capacidades increíbles de percepción, cosas que también están documentadas y de la que he hablado en otras oportunidades, pero con gusto lo repito aquí. Por ejemplo,- es que son cosas muy hermosas-, por ejemplo, ustedes dense cuenta que físicamente los ojos de la mujer son más grandes, no sólo eso, sino que ellas los agrandan más.

Las mujeres mueven los ojos más rápidamente, el recorrido del campo visual se llama en algunos lugares un paneo, un paneo es el recorrer todo el campo visual. Las mujeres recorren el campo visual tres o cuatro veces más rápido que nosotros los hombres. Nosotros en la retina tenemos conos y tenemos bastones, los bastones son sobre todo para la percepción de las tonalidades y profundidades, los conos son para las percepciones de los colores.

La riqueza de conos en la mujer es mayor, es decir, literalmente las mujeres ven más colores que nosotros; y el mundo de las mujeres tienen más colores que el de nosotros.

¡Somos distintos, somos distintos! La mujer percibe más colores, los ve con más frecuencia, examina más las reacciones y conecta más con los recuerdos, ¿y todo eso para qué sirve? Es decir, ¿por qué la mujer tiene esa dotación cerebral tan impresionante? ¿Por qué la naturaleza,- pero espérate, porque somos creyentes-, por qué Dios le ha dado a la mujer esa riqueza? Porque esa riqueza es la que percibe que la mujer, viendo a su cría, llamarse hijo o hija, la mujer viendo a sus hijos pueda detectar temprana, prontamente y acertadamente lo que tiene que ver.

No contento con eso, el cerebro femenino ha sido de una serie de observaciones de intensidad que nosotros los hombres muy raramente hacemos. Un hombre tiene que estar demasiado enamorado o tiene que tener demasiado deseo para concentrarse demasiado tiempo en un mismo punto. Y la experiencia es muy sencilla, ¿ustedes conocen bebés en sus hogares? Ustedes, varones, intenten hacer lo que hacen las mujeres, quédense mirando durante una hora un bebé, las mujeres duran una hora mirando a un bebé, yo digo: "¡Ya no lo miren más que lo va a desteñir!"

¿Qué es lo que le miran al bendito bebé? Y lo miran y lo miran, ¿eso sabe qué es? La mujer está aprendiendo el lenguaje del bebé, porque está viendo hasta la más mínima reacción, hasta el más mínimo pulsar del más pequeño musculo de la cara, y con esa percepción y con esas toneladas de información las mujeres tienen una ventaja impresionante.

Me decía mi hermano que es psicólogo y que conoce un poco mejor de esos temas, por supuesto, me decía: "Con mucha facilidad una niña de once años tiene una capacidad de percepción de estados emocionales humanos mayor que un hombre de veinte años", de ahí la dificultad que todos conocemos para que las niñas se enamoren de jóvenes de su misma edad.

Porque una niña de catorce años ya tiene posgrado en lectura emocional, o sea, mientras el muchacho todavía está viendo a ver si sí le creció lo que le tenía que crecer, la muchacha ya hace rato, hace mucho tiempo sabe la diferencia entre ser tímido, estar avergonzado, ser arrogante, ser orgulloso. Es que somos tan distintos, que fíjense de ahí la locura que es pensar que da lo mismo hombre que mujer. ¡Somos tan distintos!

Otro ejemplo que es muy frecuente comentar en ese contexto es el de los descansos, los recreos en los colegios, colegios que son mixtos: usted verá siempre que las niñas se hacen circulitos, y las niñas se miran unas a otras, y la niña aprende a leer si la compañera tiene un problema en la casa o es muy antipática, le caí mal, se acordó del problema de no sé qué, o está de problema con esta, o quiere que le entienda no sé qué.

Las niñitas, son niñitas, pobrecitas, tienen ocho años y ya juegan billar a cinco bandas, claro, porque esas niñita pequeñitas ya tiene esa capacidad, ya miran: "No, lo que pasa es que Laurita está brava porque Adriana no le creyó a Martha lo que la otra le había dicho". Juegan unos billares enredadísimos; y mientras tanto, ¿qué está haciendo el niño? Corriendo detrás de un balón, eso es lo que está haciendo el niño.

Entonces las niñas, desarrollando sus posgrados de observación emocional y aprendiendo a manipular y a gobernar; toda mujer tiene una capacidad de gobierno y una capacidad de manejo emocional, porque esto no es solamente absorber información, esto también es sembrar información: "¿Qué tengo yo que hacer para lograr qué?" Es que la información es poder, y las mujeres tienen un poder increíble, por eso acuérdese lo que dice la Biblia “diez mil filisteos no podían con Sansón, una filistea pudo”.

Por eso, porque es capacidad de observación, y el que mucho observa y el que mucho sabe, adquiere poder; y la mujer tiene un poder muy grande, pero grandísimo, por eso cada vez que se habla de que darle poder a la mujer, que si las mujeres se ordenan de sacerdotisas y no sé que más cosas, en todas esa discusiones, yo digo, medio en serio y medio medio en medio broma, yo digo: "Miren, antes de pensar en darles más poder, evaluemos lo que ya tienen, porque tienen una gran capacidad de poder.

Y uno ve cómo una niñita de ocho años gobierna al papá, y lo maneja y sabe cómo hacer, ¿y cómo aprenden? ¿cuál es el ABC? Les voy a contar a mis hermanos hombres cómo aprenden las niñas, para que ustedes empiecen a practicar. Miren, las niñas empiezan por mirar y las niñas, -si ustedes observan, observen a sus hijas-, al contrario de lo que hacen los varoncitos, los varoncitos tienden a mirar cosas, las niñas tienden a mirar seres humanos, hombres o mujeres, otros niños, otras niñas, el papá, la mamá, y aprenden muy pronto cuáles son los signos reveladores.

La niña no pierde tiempo, sino que mira las manos y la cara, los ojos, el gesto de la boca, y, a medida que va desarrollando la percepción visual, va desarrollando también el discernimiento auditivo. Entonces la niña aprende cuando el papá le dice: "Ahora no", pero "ahora no" significa: “Si insisto otro poco, lo logro”; mientras que hay otro “ahora no” que significa: “Verdad, ahora no”. ¡Eso es un ejercicio de oído impresionante!

Entonces la niña está observando y empieza a hacer lo que hacen todas las niñas, se asoma un poquito y ve si despierta interés, -si hay una cosa que tienen claro las mujeres es que la única manera de existir socialmente es despertar interés-. Entonces la niñita mayor se asoma y ve que alguien detecta: “Ojos atentos, me están mirando, despierta interés”, ella recopila esa información, pero necesita verificar si es cierto, entonces se esconde, entonces la niñita sale, y cuando ve que la están mirando, se esconde, entonces uno dice: “La niña es tímida”, no es tímida, es inteligentísima.

La razón por la que se esconde es por un proceso de verificación, ella necesita saber si realmente la otra persona estaba interesada o no estaba interesada. "-Ay, no, mi amor, ven, ven para acá". “Ahh, hay que codificar la siguiente información: sí tenía verdadero interés, okay. Quiere decir que mi tío Alberto sí me quiere; guardar eso en mi disco duro, por favor”, esa es la niña.

Hombres y mujeres somos distintos, son distintos nuestros cerebros, yo sé que el asunto es simpático, ustedes se ríen, pero cada vez veo a los hombres como diciendo: "Bueno, ¿y para nosotros que quedó entonces?" Pues para los hombres quedaron las mujeres, bueno, no, es que eso tiene su parte de verdad, todo el mundo lo dice, depende más el hombre de la mujer que la mujer del hombre, estadísticamente eso también es cierto, eso es así.

Entonces, ¿qué queda para el hombre? ¿Qué es lo que le queda al hombre? Mira, una mujer recoge tantísima información y puede conectar tantísima información que el estado natural de la mujer es infinito, literalmente, las posibilidades de explicación de un fenómeno, cuando tú tienes fuentes de información prácticamente inagotables y cuando tú tienes conexiones en tu cerebro prácticamente inagotables, las posibilidades de explicación de un fenómeno son enormes.

Cuando se trata de una caricatura no se puede comparar ver la caricatura que contar la caricatura, pero yo les voy a contar una caricatura muy simpática, un dibujo, un cartoon, una viñeta muy simpática que vi. Resulta que esta es una pareja y la pareja nos cuenta o el dibujo ese nos cuenta lo que está pensando el hombre y lo que está pensando la mujer.

Pero les describo primero la escena. La escena es que el hombre está acostado en la cama y está mirando fijamente al techo, la mujer está sentada en una silla y está mirando a su esposo que está acostado, y entonces con esas bolitas que ponen de lo que está pensando cada uno, van indicando que piensa la mujer y qué piensa el hombre.

He aquí lo que piensa la mujer: "Lo veo decaer en un estado de introversión que me preocupa, ya habíamos mejorado muchísimo nuestra comunicación, es la tercera vez en este año que se encierra en sí mismo y que ni siquiera presta atención al hecho de que estoy en la misma habitación.

No me dirige la palabra, puede deberse a que he sido demasiado dura con él en esta última semana, pero él sabe que yo tenía que ser dura, porque él no puede tratarme de esa manera, o puede deberse a la visita que hizo su mamá y tal vez él esperaba que yo fuera más atenta con ella, o se puede deber a que cuando me regaló esos chocolates anteayer, yo le dije: "Están perfectos para cuando termine la dieta", con lo cual él pudo sentir que yo le estaba rechazando su regalo. Bueno, por lo menos tengo esas tres posibles respuestas".

Todo ese discurso lo que está pensando la mujer, ahora, ¿qué está pensando el hombre?: "¿Por qué será que ese bombillo no enciende?"

La mujer tiene una gran capacidad para eso, para explicaciones complejas, y algunas de esas explicaciones y teorías la implican a ella misma, por eso suele costar mucho más trabajo a la mujer que al hombre definir qué va a hacer en la vida; porque si una mujer tiene buena salud física, emocional y mental, fácilmente descubre que hay veinte o treinta cosas que le gustan, y todas le parecen apasionantes, y todas le parecen que son dignas de esfuerzo.

"Yo podría dedicarme a la oceanografía, o yo podría, no sé, ser una cantante, o tal vez no, pero ¿cómo me voy a olvidar de los niños? Me acuerdo cuando fuimos a trabajar con esos niños, o yo podría ser misionera, podría ser religiosa también, o podría ser ingeniera y entonces me hago una especialización, y ahí se dirigen proyectos, o yo podría ser también abogada porque mi papá siempre dijo que podría ser abogada".

Esto que estoy describiendo no es que suceda en la cabeza de toda mujer; estoy, por supuesto, hablando en general. Pero la mujer tiene una multiplicidad de mundos posibles, y esa multiplicidad llega a ser a veces agobiante. Cuando se trata de encontrar la verdadera explicación de algo, cuando se trata de hacer un diagnóstico puede ser increíblemente agobiante.

Y entonces la mujer, cuando encuentra un hombre que tenga las siguientes tres características, siente una gran alegría. En primer lugar, un hombre que le despierte admiración; en segundo lugar, un hombre que tenga respeto; y en tercer lugar, esto es lo máximo que le puede suceder, un hombre que se fije en ella y que la quiera. Cuando aparece ese ser humano, esa es una gran ventaja, una gran bendición para la mujer, porque entonces la mujer siente que como el hombre tiene esa otra tendencia que dijimos, que es enfocarse en el objetivo, entonces el hombre le simplifica, le despeja el panorama a la mujer.

Si ella encuentra un hombre que tenga una línea de trabajo, que tenga un proyecto que vale la pena, un hombre que le despierta admiración, un hombre que además la respeta y que la ama, ese hombre produce dentro de ella algo fantástico, y esa sensación es la que corresponde al comienzo del amor en ella. Bueno, estamos terminando nuestro segundo punto.

El tercer punto eran los distintos ritmos, que es a lo que ya estamos llegando. ¿Por donde empieza, por qué lugar existencial se enamora la mujer? La mujer se enamora en primer lugar de esa manera de sobresalir, de liderar. Esa avanzada, esa audacia que presenta el varón, en algunos casos, que no son los principales ni deben de considerarse como el prototipo, eso incluye incluso una figura ruda o agresiva, pero ese no es el elemento principal, el elemento principal es: "Ese tipo tiene audacia, tiene claridad, sabe lo que quiere y lo está logrando"; si eso que está logrando ese hombre merece la pena.

Cuando eso sucede, entonces la mujer dice: “A este hay que mantenerlo en observación”. Por supuesto, sin que se dé cuenta, porque ya la mujer inició su posgrado, ya que su pregrado fue a los dos años de edad, y no va a ser tan tonta de que el tipo se dé cuenta inmediatamente; no, él no debe darse cuenta, está en observación", ¿ese tipo qué característica tiene? "Ese tipo lleva una línea, es interesante lo que está haciendo, es audaz, lo está logrando, me gusta".

En cambio, los hombres que no tienen dirección en la vida, los hombres que simplemente están por ahí como vegetando, esos hombres no producen ese atractivo en la mujer. Eso, entre otras cosas, significa que ese hombre que no tiene una ruta puede ser un hombre físicamente muy apuesto, pero eso no va a ser lo primero en la mujer, eso no va a ser lo primero en la mujer, es decir, físicamente una voz agradable, físicamente una estampa de hombre puede despertar esos milisegundos de atención, pero apenas la mujer detecte: “Este hombre no va a ninguna parte”, hasta ahí termina el interés.

Bueno, yo digo esto con temor porque no soy mujer, y porque aquí hay una gran cantidad de mujeres, y porque además estoy arrinconado; pero, lo que yo he visto y lo que he comentado y lo que he encontrado en las mujeres, al hablar con ellas sobre estos temas, cada vez me reafirma más que es así.

Una mujer necesita encontrar algo admirable en su hombre, necesita saber que el tiene una dirección, necesita saber que él es capaz de tomar un tema complejo y ponerlo en términos sencillos y claros que permiten la mejor decisión, porque eso es lo que ella no tiene, o mejor dicho, lo que le cuesta más trabajo y lo que la puede dejar más insegura, en cierto momento.

Una vez hice esa comparación, que por ahí está precisamente en algunos de los videos que estarán a la salida. Esta comparación: mira, la mujer es abundancia pero esa abundancia la podemos comparar con una inundación; para no inundarse, la mujer necesita encontrar un cauce, y cuando encuentra a un hombre al que realmente admira y de la que se siente amada y respetada, es como encontrar ese cauce: "Ahora sé a dónde voy a entregar mi todo".

Llevamos dos elementos sobre el ritmo de la mujer. La mujer, en primer lugar, está buscando alguien digno de su atención, de su admiración; y en segundo lugar, la mujer está buscando alguien quien entregar su todo, desde el principio, la inmensa mayoría de las mujeres, toda regla tiene excepciones, yo sé que alguien podría decir: "No, yo tengo una prima, que no se qué", pues, su prima puede ser una excepción, pero estamos hablando de la gran mayoría de las mujeres.

¿Qué es lo que abre la relación para la mujer? Que el hombre es admirable, que tiene claridad, que tiene metas, que está avanzando, que está logrando lo suyo y que además es respetuoso, respetuoso significa "no es una amenaza para mí"-, y además parece que muestra interés en mí". Ese es el punto primero.

Y el punto segundo es: "Este hombre que tiene todas esas características, ese hombre que me respeta, ese hombre que me quiere, -ese hombre que tiene todo eso que hemos dicho-, es un hombre que no solamente me quiere a mí, pero es un hombre por el cual yo apostaría". Desde el principio la mujer se plantea la relación de afecto en términos de donación total.

Ahora miremos un poco el cuadro de los hombres, también eso me preocupa porque siempre aquí hay un buen número de hombres y yo tengo que salir solo a la calle-. Mire, ¿cómo es la situación con el hombre? El hombre tiene múltiples necesidades, eso es verdad, pero como dijimos que el hombre es práctico, el hombre lee su vida y lee las cosas de la vida, muchas veces en términos de problema-solución: "Tengo hambre, ¿qué hago? Mato, ¿cierto? Y luego como del muerto, arreglado el problema; se murió el marrano, quién mandó hacer marrano, muere el chancho y vivo yo, arreglado el problema".

Entonces, la psicología del hombre, precisamente porque tiene esa capacidad de enfocarse, la psicología del hombre es la psicología del problema- solución. Fíjate: mientras la mujer está pensando en alguien que sea admirable para darle mi todo, el hombre está pensando: "Rengo un problema, aquí hay una solución".

¿Cuál es la clave de la situación? Que entonces esa vida masculina de problema y solución es una vida que en realidad es muy incompleta, porque resulta que hay una serie de problemas que no se pueden establecer en términos de objetivo, camino y meta. Por ejemplo, examina este problema: compañía: "Me gustaría que alguien acompañara mi camino", eso no es tan fácil de resolver, eso no es lo mismo que apuntarle al chancho y ¡pum!, no, no es así, construir un ambiente, es decir, reconstruir lo que hizo mi mamá en mí, ajá, apareció la mamá, claro, la Biblia lo dice: Isaac, para poder enamorarse, tuvo que pasar por el hecho de que su mamá murió; no tengo nada contra las suegras, pero esto es un hecho.

Es decir, el hombre, el varón, tiene una cantidad de temas resueltos por un ser maravilloso, una sombra dulce y protectora que era su mamá, pero él no sabe cómo reconstruir eso, él sabe resolver problemas: problema-solución, problema.solución. Entonces ¿el hombre qué hace? El hombre está mirando cómo solucionar el problema, ¿el problema de qué? El problema de la gratuidad, el problema del deleite, el problema de la copañía, el problema del placer, y todos esos problemas están conectados con un ser que se llama mujer.

Entonces el hombre, perdón la comparación que voy a hacer, fácilmente está en cacería, el hombre está en cacería: "Allá, la chiquitica esa puede ser; allá la otra, gordita y todo, pero tiene sus argumentos, puede ser; no se le olvide la morenita, y ojo con las rubias de...", así funciona, entonces el hombre está mirando sus objetivos, los declara objetivo militar y se pone en marcha, lo que él no sabe es que desde que él decide ponerse en marcha hace tres meses la otra sabía eso, la otra ya sabía hacía tiempo.

Y entonces él cree que está luciéndose. Por eso ser mujer, yo digo que las mujeres son muy nobles porque las mujeres se callan muchas cosas, si la mujer dijera todo lo que sabe, es cuento que saldríamos todos los varones así, mirando el piso. Si un día los que son casados, así, tómense unos vinos con la esposa y conversen y pregúntenle a la esposa: "-Amor, ¿cuándo te diste cuenta que tú me gustabas?" Y ella te puede decir: "–Me di cuenta en tal lugar". "- ¿Y por qué te diste cuenta?" "-Pues por varias razones, por ejemplo, porque ese día no comiste casi nada en esa fiesta…"

Cuando un hombre encuentra algo más importante que su comida..., sí, eso es así, la mujer se da cuenta inmediatamente, que un hombre descuide la comida, que un hombre empiece a gastar plata en algo, que un hombre fije sus ojos en algo, que un hombre separe de su tiempo para alguien, esas son señales: "El tipo está gastándole dinero a esto, el tipo le está gastando ojos a esto".

Entonces la mujer se había dado cuenta hacía rato que era importante para ese hombre, y llega el hombre a ser todo su display, toda su exhibición: "¿Y que más, nena?" Y ella lo mira y sabe desde hace rato lo que está pasando, pero ahí es donde la mujer ejerce su ternura, entonces ella se hace la que no se da cuenta, entonces esos ritmos distintos, y ella se hace la que no se da cuenta y por dentro está diciendo :“Bueno, ¡qué demora este tipo para acercarse!”.

Fíjate: ¿Cual es el ritmo de la mujer? Admiración, respeto, le gusto y me ama, tiene un proyecto claro, puede ser candidato serio para que yo le entregue mi vida, ese es el ritmo de la mujer.

Ritmo del hombre: "Tengo una serie de problemas, me tiento y no me hallo, no sé, me hace falta como algo, creo que lo que me falta es mujer, creo que hay varias opciones, parece que esta puede ser", ese es el ritmo del hombre. Por eso el hombre suele empezar mucho más por lo físico.

Las mujeres, en lo más intimo de la poesía de su corazón, quisieran que no fuera así; en lo más recóndito, en las sinuosidades, en las oquedades lúgubres de su alma, la mujer quisiera que no fuera así, pero muy pronto se da cuenta que las oquedades lúgubres no van a sirvir para nada, ¿entonces qué hace? Se pone unos zapatos, se pone unos pantalones, que se le vea que sí hay argumentos.

La mujer lleva una existencia contradictoria, ser mujer es muy difícil, no les digo que por experiencia; ser mujer es muy difícil, ¿por qué? Porque la mujer sabe que al mismo tiempo le toca mostrar pero no tanto, sugerir pero no demasiado, que sí le guste, ser visible pero no demasiado visible, y está todo el tiempo pensando; mientras que el hombre funciona en metros,: "Ya me acerqué cinco metros, ya me alejé diez metros", la muer funciona en milímetros: "Se me corrió el escote, tengo que subir más esto pero que no se dé cuenta".

El hombre se mueve en metros, la mujer se mueve en milímetros, llevan ritmos distintos, el hombre empieza por lo físico, el hombre tarda muchísimo tiempo en darse cuenta que cuando está en una relación hay otro ser humano. Oiga sólo un chiste: La mujer desde el principio piensa en un "nosotros": "Porque nosotros vamos a tener nuestro nido de amor", mientras que el hombre piensa: "Sí, yo voy a ser feliz", diálogo típico.

"Cuando tengamos nuestros , y ella le destaca, cuando tengamos nuestros hijos”, “-Sí, mi hijo será un varón”. "No, nuestros, nuestras, oiga, existo". El varón tarda mucho tiempo. Pero cuando el varón descubre a la mujer, -que es distinto de descubrir el cuerpo de la mujer-, cuando el varón descubre a la mujer, si es inteligente y, sobre todo, si es creyente, entonces va dando una serie de pasos muy bellos, y esos son los pasos que a nosotros nos interesan, y ahí es donde se da la sincronización de los ritmos. Por eso, tienen que vivir cada uno su propio proceso.

Pero aquí vamos a pasar al cuarto punto que creo entran las patologías, los problemas, los abismos. Ahora podemos entender los abismos. Primer abismo: la mujer, esa de la ropita templada, sí, la mujer puede cometer un error salvaje, salvaje. Es un error y es un abismo hacia el cual la está empujando el mundo y ese error ¿cuál es? Creer que la intimidad dura para afianzar la relación, ese es un abismo.

Mujeres que en el mundo han existido y especialmente jovencitas que me escuchan, niñas preciosas, óiganme con atención, miren les digo: no caigan en esa trampa. ¿Cómo cae la mujer en esa trampa? La trampa, las llamadas relaciones pre-matrimoniales, primera aclaración: las relaciones prematrimoniales no no existen, porque muchas veces no llega el matrimonio.

Como a mí me enseñaron la lengua castellana, pre-matrimonial quiere decir ¿qué? Antes del matrimonio, pero si nunca llega el matrimonio entonces no eran pre-matrimoniales, sino que simplemente usted es una vieja fornicadora, claro, dele el nombre de las cosas, pero ella no quiere sentirse: "No, no padre, yo no soy eso, lo que pasa es que nosotros estábamos cultivando una relación muy especial..."

En el pasado no hablaban así, pero el presente cuando están teniendo ese acuerdo tácito, ¿no? En algunas partes lo pueden llamar “noviazgo con derechos”, ponle el nombre que quieras, ¿sabes cuál es el problema, querida jovencita? Que tú estás pensando una cosa y él está pensando otra.

Tú estás pensando: "Pero es que él es el hombre de mi vida, es que yo realmente lo amo, yo siento que él también me ama, somos el uno para el otro. Mire, incluso yo me acuerdo que hubo una vez que estábamos juntos y había un poste de esos de la luz y ambos queríamos como darnos un abrazo, como darnos un beso y no sé, llámelo coincidencia, se me llenan los ojos de lágrimas y en esos momentos se fundió los bombillos, y yo creo que las estrellas quieren que nos amemos". "-O sea, ¿usted me está diciendo que porque se fundió un bombillo se dio un beso? Entonces ¿ustedes son pareja por eso?"

Y las mujeres viven de eso y entonces: “No, es que todas las señales, es que él me quería y yo lo quería”. ¡Es el peor error! jovencitas, niñas, señoritas y demás especímenes de la raza femenina, óiganme lo que les estoy diciendo: el peor negocio en la vida es tener intimidad sin matrimonio.

Porque lo que tú crees que estás logrando, lo estas destruyendo; porque tener intimidad sin matrimonio es enviarle a ese cerebro masculino, además, bastante hormonal, bastante acelerado y con unas dosis, -y perdón lo que voy a decir, pero esto es estadísticamente cierto, con unas dosis usualmente de pornografía espantosas.

Porque ese es otro factor que influye, en hombres y mujeres, pero mucho más en los hombres-, en ese cerebro repleto de hormonas, de impulsos eléctricos, de conversaciones sucias y de pornografía, tú le metes este ingrediente y tú no te das cuenta, querida jovencita, que ese muchacho lo que está sintiendo, si pudiera hablar con sinceridad, lo que ese muchacho está sintiendo es: “Aquí estoy teniendo sexo limpio, seguro y gratis”, eso es lo que él está sintiendo.

Y por eso ese hombre se cuida tanto en su lenguaje, y por eso cada vez que tú le quieres hablar del futuro él tose, mira para otro lado, se acomoda en la silla, dice: “Mira, ahí lo lo vamos viendo, ¿si? No me acoses, dame tiempo, dame tiempo, dame tiempo.... Mira, realmente no me diste tiempo, lo lamento mucho y, además, ya tengo que seguir con la otra. De manera que quédate tú, yo nunca te prometí nada. Esto es muy doloros, pero no lo hagamos más trágico. Tu, quédate con lo tuyo, yo me quedo con lo mío, entonces permiso”.

Mira, los abismos, si ustedes quieren la receta perfecta para ser infelices o por lo menos para propiciar la infelicidad es muy sencillo: intimidad sin matrimonio.

Los males de la intimidad sin matrimonio son muchísimos, está el tema del aborto, está el tema de los embarazos en los adolescentes, está el tema de las enfermedades de transmisión sexual, está el tema de la inestabilidad emocional, está el tema de los anticonceptivos, ¿por qué los anticonceptivos artificiales también son un tema en esto? Por una razón muy sencilla: porque entonces dice la jovencita, que es la jovencita que también tiene los jeans apretados y la jovencita que no sé que, entonces ella dice: “-No, pero es que nosotros nos cuidamos”.

"-Okay, tú te cuidas, él se cuida, los dos se cuidan. ¿Tú sabes lo que significa una mentalidad anticonceptiva? Voy a tratar de resumirlo en un minuto y medio. Mentalidad anticonceptiva quiere decir que tú le estás haciendo el curso de infidelidad a tu esposo, mentalidad anticonceptiva quiere decir que tú le estás diciendo, al que tú supones que va a ser tu esposo o al que tú quisieras que fuera tu esposo, tú le estás diciendo a ese hombre el siguiente mensaje: “Fíjate cómo el sexo es un juguete delicioso”, eso es lo que tú le estás diciendo a ese hombre.

"Y es un juguete que no tiene ninguna consecuencia, y como jugar con el sexo no tiene ninguna consecuencia, el día que te cases conmigo sigues con la que tú quieras", eso es lo que tú le estás diciendo a ese hombre.

Si al contrario, mujeres, la gran tarea en ustedes en la educación de sus hombres, la gran tarea es que el sexo no es un entretenimiento, la gran tarea es que el sexo es un vehículo de comunión, es un vehículo, si lo quieren mirar desde el punto de vista humano, no entremos en las implicaciones que son bellísimas, algo voy a mencionar en la ultima parte, no entremos en las implicaciones místicas, hablemos sólo desde el punto de vista humano: Mira, tú tienes que enseñarle a tu hombre lo que significa tener sexo, y una de las cosas que tienes que enseñarle es que el sexo es un vehículo, es una expresión de comunión y esa comunión sucede en el diálogo, en la comunicación.

Entonces, cuanto más animal se vuelva el sexo, menos comunicación; cuando más instantáneo se vuelva el sexo, más insatisfecha vas a quedar tú y mucho peor va a ser la intimidad de ustedes; cuando más instantáneo, cuanto más artificial sea la relación sexual de ustedes, más le estás diciendo: "Cuando yo me envejezca, ya sabes lo que tienes que hacer si quieres seguir teniendo sexo", y eso es problema de anticonceptivos.

Sepan mujeres que están utilizando anticonceptivos: primero, la gran mayoría de los anticonceptivos son abortivos, óiganme bien, mujeres, son abortivos, todos esos aparatos que tú has permitido que entren a profanar tu matriz que es la casa de la vida, llámense "T", o como se llamen, esos anticonceptivos que tú has permitido que te metan en tu cuerpo y es una profanación del templo de Dios, esos aparatos no impiden la unión entre el ovulo y el espermatozoide, esos aparatos impiden la anidación; y tu sabes muy bien que cuando se une un ovulo y un espermatozoide surge un ADN que no existía en esta tierra.

Té sabes muy bien que cuando se une el óvulo y el espermatozoide hay una vida que no es vida de perro, ni es vida de árbol, ni es vida de lagarto, es vida de humano, eso es vida humana. Si tú tienes un aparato de esos puesto en tu cuerpo, en el nombre de Jesús te digo, a la mayor brevedad te sacas esa porquería de tu cuerpo. “Pero es que mi esposo, es que cómo le explico, padre, es que es inquieto, es que mi esposo es inquieto”, pues eduque a su esposo inquieto, es que la sexualidad es una escuela y hay que educarse.

Por supuesto, el ideal no es la abstinencia total, porque no es ese el propósito del matrimonio; por supuesto que es indispensable que aprendan a darse el uno al otro con ternura y a entenderse y cada uno tiene que aprender a ser comprensivo de la necesidad del otro y del deseo del otro, eso tiene que ser en comunión y en comunicación; cuantos más anticonceptivos utiliza la gente, más y más se vuelve cerrada al don de la vida, cerrada al don de la fidelidad y cerrado al don de la comunicación.

Por eso, jovencitas, si ustedes quieren un matrimonio feliz, un matrimonio realizado, un matrimonio santo, no pierdan tiempo con el hombre que las va a utilizar y que luego las va a soltar. ¡Ay, como sacerdote uno como sufre, yo creo que más que uno, quizás las mamás, y eso! Miren, me llegan a uno unas muchachitas, -porque antes se supone que eran los hombres los que querían ese tipo de relaciones todo el tiempo, no, ahora son las niñas, muchas niñas las quieren eso y las que creen y las que lo defienden y las creen que eso es ser liberadas.

"No es que nos queremos, es que nosotros somos fieles". Una vez le decía una de esas niñas. le decía: "Mira, hagamos este ejercicio mental, tu relación se puede acabar, ¿sí o no? "-No, yo no quisiera eso, porque somos..." "-No te estoy preguntado lo que tú quisieras, pero te puede pasar, ¿no?" "-Sí, puede pasar, se puede acabar". "-Bien, y el día que se acabe la relación que tú tienes con ese muchacho al que te estás entregando, y el día que tú lo veas andando con otra mujer y sepas que está haciendo con esa mujer lo mismo que hacía contigo, dime, ¿qué vas a sentir tú?"

Repito, porque estoy hablando demasiado rápido: "El día que tú veas a ese hombre que ahora te promete el cielo y la tierra, que te acaricia por todas partes, que tiene intimidad contigo, el día que tú veas a ese hombre caminando con otra mujer por la calle, y tú sepas a qué van, y tú sepas qué le está haciendo y tú sepas qué le hace a esa mujer, ¿tú vas a sentir paz? ¿O en ese momento vas a sentir ira por todo lo que entregaste y lo poco que conseguiste? Esa es la pregunta.

Entonces necesitamos que las mujeres valoren ese tesoro que Dios les dio y que dijimos desde el principio de esta predicación: necesito que tú valores que eres ministra de la vida y que tú llevas un santuario en tu vientre y que tu hermoso cuerpo y que tu precioso cuerpo, es eso, es templo; necesito que tú lo valores, porque de la valoración que la mujer tenga de sí misma, dependerá la altura moral que tenga una sociedad; y a medida que tú vas valorando lo tuyo, y a medida que vas valorando lo que es su cuerpo, entonces hombres de mejor y mejor calidad se acercarán a ti.

No pierdas el tiempo con los hombres que no te traen nada; la mejor manera de que llegue tu hombre, si Dios tiene dispuesto que llegue tu hombre, la mejor manera de que llegue ese hombre, que es el hombre es con el que vas a formar el hogar, que vale la pena, la mejor manera de que llegue ese hombre es que no pierdas tiempo con los que no.

Muchachas hermosas, jóvenes doncellas, y las que escuchan esto, no pierdan el tiempo con el que no; el tiempo que tú te dejas manosear del que no significa que no das tiempo para que te encuientre el que sí. Y mientras tú estés con esa esa historia de andar con un noviecito, y otro noviecito, o enamorado,o como le quieras llamar, ese tiempo que tú pierdes ahí, ese el tiempo que luego sirve para que llegue el que sí.

Te lo voy a decir de otra manera. Supongamos que ese hombre, como dicen en inglés, "right", supongamos que Mr. Right, tu príncipe azul, está a punto de llegar, pero cuando llega te ve enredada con un tipo que realmente no vale cinco centavos; ese hombre, que estaba destinado a ser tu príncipe azul, te ve tan ocupada en una relación estúpida, que dice: "¿Yo qué hago perdiendo el tiempo con esa mujer que ni se sabe lo que estará haciendo?"

Mujeres, dejen ese miedo patológico a que "no tengo a nadie", y entonces les entra el síndrome de que "no tengo a nadie", y se las encuentra uno caminando por la calle y: "No tengo a nadie, qué va a ser de mí, no tengo a nadie" vida". Vivan la libertad de no tener a nadie, vivan la libertad de tener amigos y de tener amigas, porque esa es la palabra que el mundo moderno quiere destruir, la palabra amigo y la palabra amiga, sepan tener amigos, sepan tener amigas, se nos olvidó lo que significa eso.

Muchachos, queridas niñas, qué alegría que vinieron todas ustedes aquí: sepan tener amigos y tener amigas, y sean felices teniendo amigos y teniendo amigas, y vivan su juventud con pureza, con alegría, con generosidad, con entusiasmo, no se arrepentirán.

En cambio, esa que se pone a hacer sus experimentos, porque ella es liberada, ella ya experimentado todo, y ella ya está pensando más bien en cómo se mata, porque ya lo vivió todo, tiene diecisiete años, ésa, un día va a sentir envidia, y va a sentir envidia porque ella no es feliz, todos esos hombres, que ella creía que eran su hombre, finalmente ninguno era nada.

Terminemos nuestro último punto. El amor, el amor es sagrado, no profanemos más el amor. Por favor, si me quieren hacer caso, y yo digo aquí con sencillez de corazón, por favor, si me quieren hacer caso, no profanemos más el amor.

¿Qué significa eso? Dosifiquen las expresiones de afecto, dosifíquenlas, y eso significa la manera de tratarse, la manera de besarse, las palabras que ustedes dicen, dosifíquenlas. Resérvale a tu esposo, resérvale a tu esposa, algo que él pueda decir o algo que ella pueda decir: "Eso es sólo para mí". Pero una mujer que le ha dicho "amor" a todo el mundo, que todo el mundo es su amor, que se ha besado con todo el mundo, que se ha acostado conmedio pueblo: "Bueno, amor mío", amor mío, y amor tuyo, y amor nuestro, y amor de todos, esas palabras ya no tienen significado.

Miren, dele a su pareja, la que va a ser su pareja, -aquí les hablo a los solteros-, dele a su pareja, esa pareja que usted va a tener en el futuro, dele la alegría de poder decir, mirándolo a los ojos, lo más sublime que puede decir un joven hoy, y aquí hay muchos que lo pueden decir, si se dan la oportunidad, mujer y muchacho varón, esto vale para para los varones, date el gusto de mirar un día a tu amada y decir: "Me reservé para ti".

Si ustedes quieren darle a una mujer una alegría sublime trátenla de esa manera. Dice el Apóstol San Pablo, y entramos a nuestra última parte, muy breve, dice el Apóstol San Pablo: “Gran misterio es éste, -del hombre y la mujer., y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia” Carta a los Efesios 5,32.

Háganme un favor los varones que están aquí, que no sean religiosos, seminaristas, sacerdotes, u obispos, o diáconos célibes, diáconos permanentes sí se pueden poner de pies, los varones que estén aquí, tengan la gentileza de ponerse de pies un momento, háganme ese favor. Sólo los varones, si algunos de ustedes varones seriamente, aunque no estén en un seminario o comunidad religiosa, están pensando en ser sacerdotes, tengan la gentileza de sentarse.

Queridos varones, varones casados, varones por casar, en primer lugar esto demuestra que sí hay varones en Santa Cruz; segundo, varones ¿saben lo que les dice Dios?: "Quiero que tú seas Cristo en tu hogar", eso te dice Dios a ti, eso es ser varón. “Cristo amo a la Iglesia y se entrego por ella” Carta a los Efesios 5,25. Eso es ser varón: amar a tu esposa y entregarte por ella, eso es ser varón y ser esposo.

Ser varón y ser esposo no es el que más grita, ni el que más reclama, ser varón no es el más egoísta, ser varón es ser Cristo en la casa, eso es ser varón. Y te digo una cosa, querido varón, que te has casado o que te vas a casar, te digo algo: Dios quiere que tú seas el jefe de la casa. Claro, tú eres el jefe, tú eres líder, tú eres el que va de primero: el primero para la Misa, el primero para el Rosario, el primero para la oración, el primero en la sensatez, el primero en calmar los ánimos, el primero en traer la paz, el primero en perdonar, eso es ser varón.

Y te digo una cosa, yo que no tengo esposa ni la voy a tener, -amo a la Iglesia como a mi esposa-, te digo una cosa, querido varón: yo te admiro, porque vivir tu vocación de casado, en esa clave de Cristo, es inmensamente admirable. Santa Cruz necesita muchos varones como ustedes, varones que sepan ser Cristo esposo en la casa, y que sepan llevar esa luz.

Mujeres, dense el lujo de darle un aplauso a estos varones.