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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19960405

Título: Séptima Palabra en la Cruz

Original en audio: 6 min. 4 seg.

Es esta la última palabra que registran los evangelios, de la vida de Nuestro Señor. Sin embargo, puesto que estas siete palabras tomadas de los evangelios, son tomadas de distintos textos, realmente no podemos asegurar si cronológicamente, fue exactamente la última.

En todo caso en el orden que acostumbra predicarlas la Iglesia, es esta la ultima que meditaremos.”Padre a tus manos encomiendo mi espíritu” . Ha hablado a los circunstantes. Les ha dicho: “Tengo sed” La respuesta ¿cuál fue? Un poco de hiel. Ha hablado a sus verdugos, pidiendo perdón por ellos y eso no ha detenido la crucifixión; ni tampoco Cristo estaba pidiendo que se detuviera.

Cristo ha hablado con los hombres de Dios, ha hablado de Dios a los hombres y no ha sido escuchado; ahora le habla a Dios de nosotros, ahora dirige su ultima palabra a su Padre, ya antes había dicho: “Todos vosotros me vais a dejar y voy a quedar solo”, se lo había dicho a los discípulos, y como corrigiendo se había agregado: “Pero no estoy solo el Padre está conmigo”.

Ahora en esta ultima palabra, refleja esa ultima y definitiva confianza en el Padre: ” A tus manos encomiendo mi espíritu”, esta es también una palabra de un salmo. Porque Cristo en la cruz no ha hecho sino orar, la cruz es la suprema cátedra, la cruz es el supremo templo; la cruz es ese taller del alfarero donde fue rehecho el hombre, la cruz es ese hospital donde fue sanada la humanidad. La cruz es esa escuela donde se aprende qué significa cada palabra en la vida de Dios.

La cruz es también ese lugar donde tenemos que aprender cómo se vive y cómo se muere, y Cristo que nos había enseñado a vivir, en esta palabra nos enseña a morir. “A tus manos encomiendo mi espíritu, tú el Dios leal me librarás…” Sigue diciendo el salmo. Seguramente Cristo que ya las fuerzas no le permitieran pronunciarlo en voz alta, tuvo como ultimo pensamiento suyo, en su mente ya no en sus labios porque desfallecía, seguramente tuvo en su mente ese ultimo versículo: “A tus manos encomiendo mi espíritu, tú el Dios leal me librarás”.

Y así ofrendo su vida para gloria del padre y salvación nuestra; así quedo atado y anudado el lazo de Dios para siempre, así este Cristo es para siempre Enmanuel, Dios con nosotros, y si le quieres traducir de otro modo: nosotros con Dios. Así este Cristo es para siempre, pontífice, para siempre único y verdadero puente entre Dios y los hombres.

“A tus manos encomiendo mi espíritu, tú el Dios leal me libraras” Así hablo Cristo y se quedó dormido en la cruz. Muere…muere verdadera y realmente, no se trata de una apariencia, si fuera apariencia también tendríamos que llamar apariencia a los azotes, y también tendrían que ser apariencias sus parábolas y enseñanzas.

Muere, real es su muerte como real es su sepulcro, digámoslo abiertamente : tan real como la cruz es real la muerte y necesitamos que esa muerte sea bien real y bien comprobada, para que luego sea real y bien comprobado que Dios realmente lo libero del sepulcro, si Cristo dijo realmente eso en su mente, si fueron esos sus últimos pensamientos que alcanzara a decir: “ Tú el Dios leal me librarás” Si eso dijo Cristo en el instante mismo de morir, esa suplica la escucho el Padre y lo libró, el Dios leal lo libró, el Dios leal le dio la victoria sobre la muerte y lo saco del sepulcro.

¡Qué se diga bien claro que la muerte fue real! Para que luego se entienda bien claro que fue real su resurrección, y entonces se comprenda y se enseñe bien claro que nuestra fe es real y que vale la pena vivir como Él y morir como Él. A Él la gloria y la alabanza por los siglos eternos .Amén.